Martí y la emancipación humana

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Martí dedicó su vida a propiciar la transformación de la realidad mediante la participación de quienes debían modificarla y modificarse a sí mismos. Se trataba de fundar “un pueblo nuevo y de sincera democracia” mediante la práctica revolucionaria de las masas, y ésta debía tener al individuo como centro del proceso de los cambios.

Ibrahim Hidalgo / El Semanal (México, D.F.)

En el ideario de José Martí hallamos la más acabada expresión de la concepción emancipatoria dentro del pensamiento cubano. La guerra contra el colonialismo español era el único modo, impuesto por la necesidad histórica, de alcanzar las condiciones para fundar la República democrática mediante el desarrollo de una nación fuerte, unida, capaz de gobierno propio, sin intromisiones ajenas, al servicio de los intereses de las amplias mayorías, por encima de los que le sean ajenos para garantizar la independencia y la soberanía.

El elemento esencial de su proyecto es el ser humano, cuyo bienestar no debe esgrimirse como pretexto para actuar contra su naturaleza. No es con una concepción celeste del mundo como puede hallarse la solución al hambre, la incultura y el atraso económico. Hay “que apearse de la fantasía y echar pie a tierra con la patria revuelta”, pues no se actúa con ángeles sino con seres de carne y hueso, ni se pretende alcanzar una sociedad paradisíaca, sino una sociedad imperfecta, como toda obra humana, pero posible.

El humanismo revolucionario de José Martí va más allá de las formulaciones abstractas que idealizan a los seres humanos y desarrolla una concepción apegada a la realidad. Consideraba que “los pueblos no están hechos de los hombres como debieran ser, sino de los hombres como son. Y las revoluciones no triunfan, y los pueblos no se mejoran si aguardan a que la naturaleza humana cambie”.

Martí dedicó su vida a propiciar la transformación de la realidad mediante la participación de quienes debían modificarla y modificarse a sí mismos. Se trataba de fundar “un pueblo nuevo y de sincera democracia” mediante la práctica revolucionaria de las masas, y ésta debía tener al individuo como centro del proceso de los cambios. El hombre es el gestor, el actor y el beneficiario de la revolución, por lo que el éxito o el fracaso del proyecto emancipatorio estará en dependencia de la participación consciente de cada ciudadano, con pleno conocimiento de los objetivos colectivos e individuales, de sus deberes y derechos. Advirtió el maestro que la dicha futura de Cuba se encontrará “en el pleno goce individual de los derechos legítimos del hombre”, pues la República ha de tener por base “el carácter entero de cada uno de sus hijos, el hábito de trabajar con sus manos y pensar por sí propio”, lo que constituye no sólo un derecho sino un deber: “el primer deber de un hombre es pensar por sí mismo”.

Para el dirigente político que llamaba a su pueblo a una guerra de liberación nacional contra el poder absoluto, intransigente, antidemocrático, no bastaba con formar combatientes para las batallas a librar con fusiles, sino también para los enfrentamientos ideológicos que tendrían lugar antes, durante y después de la contienda. Por ello el individuo es el centro de su labor formativa, pues sólo el hombre capaz de decidir por sí ante las opciones que se le presentan podrá acometer conscientemente la transformación de la sociedad. Cada uno ha de asumir la realidad y actuar con independencia de criterios a partir del conocimiento de ella. Debe ser una decisión consciente, no un acto de acatamiento sumiso a lo dispuesto por otros.

En la interrelación de las personas, en el intercambio permanente de ideas es donde se concreta el vínculo hombre-sociedad. No preconizaba el apóstol una actitud individualista, sino su empeño era lograr la integración de cada uno al proceso liberador; pero sin que ello significara la anulación de la persona, pues para forjar la dignidad colectiva de un pueblo ha de partirse del respeto a la individualidad humana. Los ciudadanos de la República nueva debían formarse en el amor a la patria, en el conocimiento de sus deberes y derechos y en el convencimiento de que la independencia de la nación sólo estaría garantizada con la del individuo plenamente integrado a la sociedad.

La redención que perseguía el proceso revolucionario no era formal sino efectiva, por lo que Martí señaló: “Ni la originalidad literaria cabe ni la libertad política subsiste mientras no se asegure la libertad espiritual. El primer trabajo del hombre es reconquistarse.” El pueblo cubano, deformado por el colonialismo, debía conquistar no sólo la independencia política, entendida como el derecho al gobierno propio y al establecimiento de la República democrática, sino también la independencia de las mentes: “la primera libertad, base de todas, es la de la mente”. Un país será más libre, próspero y seguro en la medida en que cada uno de sus hijos piense y sienta con alma de nación.

En la concepción martiana, el elemento esencial de la nación es el ser individualmente considerado, cuya unión la constituye el pueblo, pero no entendido como un ente abstracto, amorfo, sino como un conjunto de personas dignas de respeto: “Ese respeto a la persona humana que hace grandes a los pueblos que lo profesan y a los hombres que viven en ellos y sin el cual los pueblos son caricaturas y los hombres, insectos.” Considerado de este modo, el concepto de pueblo gana una dimensión concreta que hace factible el mejor entendimiento del criterio de la relación individuo-sociedad, donde aquel, unido al resto de sus conciudadanos, no ha de pretender erigirse en amo de otros sino en servidor de la colectividad.

Para movilizar a las masas tras un proyecto emancipatorio, éste ha de tener en cuenta las lecciones políticas del maestro: la sociedad democrática que se postula ha de organizar la producción y la distribución de la riqueza para satisfacer las necesidades materiales y espirituales de cada individuo, y de alcanzar la genuina solidaridad, al superar el individualismo mediante la potenciación de los valores humanos.

Actualmente, los enemigos de la humanidad tratan de aplastar en los hombres y mujeres las virtudes y toda posibilidad de mejoramiento. Opongamos nuestras esperanzas combativas a la arbitrariedad, la explotación y el odio. Así será posible un mundo mejor.

México: Descomposición del ogro filantrópico

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¿Por qué el sólido Estado mexicano nacido de la revolución y del cardenismo se convirtió en un semiestado mientras países mucho más débiles y con menos recursos, como Bolivia, tratan en cambio de dejar de ser semiestados para reforzar la unidad nacional y el Estado en una nueva revolución de independencia?

Guillermo Almeyra / LA JORNADA

La gran ofensiva planetaria dirigida por el capital financiero intenta mantener alta la tasa de ganancia acrecentando la explotación de los trabajadores y el despojo de todas las empresas y bienes nacionales acumulados por las luchas de los pueblos, así como la depredación del ambiente.

Esa ofensiva implica la utilización de los estados de las grandes potencias para servir al capital financiero, salvar los bancos y las grandes empresas y potenciar las concentraciones de éstas mientras se somete a los pequeños estados al papel de vasallos, de protectorados, de semiestados que no pueden controlar ya sus finanzas, sus fuerzas armadas, su política exterior e interior, aunque conserven la apariencia de independencia formal, como lo ilustra el ejemplo de Grecia (pero también el de España, Portugal, Italia e Irlanda).

En el caso de México, que importa de Estados Unidos más de tres cuartas partes de sus alimentos y exporta al norte más de cuatro quintos de sus productos, y cuyo sistema bancario y financiero es casi completamente extranjero, hay una virtual anexión económica y un claro vasallaje. Este se expresa, además, en que nuestro país depende de un comando estratégico estadunidense, ha aceptado la presencia en su territorio de importantes contingentes de la FBI, la DEA, la CIA y de todos los servicios de inteligencia que Washington quiera imponer.

La gran industria “mexicana” es casi toda extranjera y las principales exportaciones nacionales son millones de trabajadores baratos y el petróleo crudo que Pemex exporta mientras importamos combustibles refinados. Asimismo, la guerra perdida por el debilísimo Estado nacional con la parte cada vez mayor del capital implicado en el narcotráfico y entrelazado con los poderes de ese Estado, muestra claramente que México es lo que era China en los años 20-30 del siglo pasado, o sea, un país semicolonial con un semiestado fragmentado en poderes locales y cuyo gobierno central carece totalmente de consenso y autoridad moral, y es simplemente el más grande de los poderes delincuenciales, pero una presa inerme para cualquier imperialismo.

¿Por qué el sólido Estado mexicano nacido de la revolución y del cardenismo se convirtió en un semiestado mientras países mucho más débiles y con menos recursos, como Bolivia, tratan en cambio de dejar de ser semiestados para reforzar la unidad nacional y el Estado en una nueva revolución de independencia? La revolución mexicana destrozó a la oligarquía azucarera y a los grandes terratenientes, que eran el sector más importante y dinámico del capitalismo de aquella época, y abrió el camino a la ciudadanía, a los oprimidos. Pero esa revolución democrática de masas que, como las contemporáneas revoluciones rusas, china, persa, formaba parte de un levantamiento anticapitalista mundial, no fue dirigida por los obreros y campesinos, sino por sectores de las clases medias, todos los cuales coincidían en la necesidad de construir un Estado capitalista. Apoyados en el consenso que les daba la revolución, construyeron las bases del Orden, o sea, de la potencial contrarrevolución.

A los campesinos que querían tierras y reforzar las comunidades les dieron derechos agrarios y los canalizaron y controlaron mediante la Confederación Nacional Campesina; a los obreros les negaron el derecho a decidir su destino y la política del país y compensaron esa expropiación con ventajas materiales y leyes favorables mientras los controlaban con el charraje de Morones, de Lombardo Toledano, de Fidel Velázquez y la CTM. El corporativismo de moda en los años 20-30 en la Italia fascista, la URSS stalinista, la Alemania hitlerista, fue el eje de la construcción del Estado moderno en México con Lázaro Cárdenas y sobre todo con sus seguidores. En un sistema de virtual partido único las disidencias importantes (vasconcelismo, henriquismo, neocardenismo) sólo podían surgir del seno del partido-gobierno. Éste contaba con el monopolio político y con un amplio consenso y a veces, por necesidad de imagen, inventaba incluso su oposición (como el PSP), como con López Portillo, quien presentaba su candidatura presidencial sin oposición.

Pero el consenso duró mientras duró el pacto que establecía “yo te cedo mis derechos políticos y te dejo gobernar, pero tú mejoras mis condiciones de vida”. El consenso de masas que permitió al PRI gobernar sin recurrir al ejército (hacía matanzas limitadas y localizadas), a diferencia de lo que pasó en otros países latinoamericanos donde la lucha de clases era más aguda y el consenso de que gozaban los gobernantes mucho menor, se rompió a partir de la mundialización en los años 80 con Miguel de la Madrid, Salinas de Gortari y todos los neoliberales posteriores. Esa ruptura del consenso abrió el camino a la violencia. Allí se rompió también el PRI, con la escisión de Cárdenas y Muñoz Ledo, que intentaron en vano construir el PRD como un neoPRI democrático, nacionalista, deseoso de desarrollar una inexistente burguesía nacional. Entonces se cayeron también las bases del consenso al Estado nacido con el PRM y el PRI. El apoyo de masas a un nacionalismo como el priísta muy vagamente antiimperialista (pues desde Lázaro Cárdenas ningún presidente realmente lo fue) y a un reformismo sin grandes reformas que cerró por otra parte el camino al surgimiento de tendencias socialistas masivas y produjo un fenómeno mexicano –el nacionalismo revolucionario socializante– que se convirtió en una traba histórica para el anticapitalismo organizado.

No hay pues resultado electoral que por sí solo pueda modificar ese derrumbe del pacto social producido por la mundialización, por el debilitamiento de la dominación de las clases gobernantes y por su fragmentación actual. La construcción de otro Estado nacido de la autonomía y la autogestión sólo es posible cambiando radicalmente la relación de fuerzas sociales y con un programa claramente anticapitalista.

Cuba evangeliza a Benedicto XVI

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sábado 31 de marzo de 2012

 

El aporte de la Revolución Cubana para las Ciencias Teológicas es el haber encarnado en movimiento social verdades bíblicas que se transforman en buena nueva de liberación a toda aquella persona que cree que sobre el valor del Capital existe un valor superior llamado dignidad.

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

“El espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Él me envió a llevar la buena noticia a los pobres, a vendar los corazones heridos, a proclamar la liberación a los cautivos y la libertad a los prisioneros”. Isaías 61, 1

Nos es habitual reconocer a Jesús el galileo, los apóstoles y, en tiempos modernos, a los agentes pastorales y comunidades eclesiásticas como sujetos de evangelización. El protagonismo religioso individual siempre se superpuso al significado del colectivo como sujeto comunicador, como portador de las buenas nuevas de un mundo equitativo y justamente proporcional. Es así, como en esta oportunidad, y desde la experiencia de los pueblos que luchan por su liberación, reconocemos a Cuba como sujeto soberano evangelizador y portador de valores coherentes, no solo con los principios primigenios de las primeras comunidades cristianas, sino con toda aquella espiritualidad y sentir religioso que tenga la vida como valor supremo.

El lunes 26 de marzo llegó el Papa Benedicto XVI a la Grande de las Antillas, Cuba. El presidente Raúl Castro abrió su discurso con un profundo talante ético haciendo alusión a Cintio Vitier y José Martí: “De Martí aprendimos a rendir culto a la dignidad plena del hombre y heredamos la fraterna fórmula que seguimos hasta hoy: “con todos y para el bien de todos”; Vitier, “insigne intelectual y cristiano, escribió que ‘el verdadero rostro de la Patria… es el rostro de la justicia y de la libertad’ y que ‘la Nación no tiene otra alternativa: o es independiente o deja de ser en absoluto’.[1]

La acrisolada personalidad del pueblo cubano, se levanta en el mundo entero como candelabro iluminado que resplandece en medio de la lucha por el poder y la manipulación enajenada del cuerpo y la conciencia. El endiosamiento de un dios con pies de barro, como es el Capital, representado por su vicario el Mercado y adorado en majestuosos templos bancarios, hacen de la economía liberal la religiosidad que se nutre de sangre inocente. Cuba evangeliza al mundo y entre ellos al líder de la Iglesia Católica, Benedicto XVI. Una evangelización emprendida desde la puesta en práctica de valores soberanamente equitativos y solidarios que, a partir del triunfo de la Revolución en 1959 ,traspasan las relaciones sociales y de producción en la Grande las Antillas.

Cuando sostenemos que Cuba evangeliza al Papa lo hacemos desde el mismo testimonio legado por Jesús el galileo. En el capítulo 25, 31-46, del Evangelio según San Mateo, la tradición teológica nos pone en evidencia aquello que para muchos es el centro del mensaje cristiano. Para Jesús el galileo, según el testimonio de Mateo, existen dos grupos de personas, las cuales desde sus propias convicciones demuestran devoción religiosa, pero que desde la perspectiva de códigos éticos de carácter universal no todos los grupos se encuentran en sintonía con los designios divinos.

Existe el grupo al cual Jesús el galileo le dice: “: “Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme” (vv.34-36). Y se encuentra el otro grupo al cual se dirige de esta manera: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis” (vv. 41-43).

Hay en el texto bíblico compartido, antes que una cargada compilación jurídico-doctrinal en materia religiosa, una síntesis de la práctica de Jesús el galileo. Aquella practica que a través de los tiempos y espacios fue distorsionada, institucionalizando el poder como instrumento de enriquecimiento y exclusión, negando desde todo punto de vista el sentido comunitariamente solidario de la espiritualidad compartida por el carpintero de la lejana Nazaret.

Cuba sufre – desde 1960- el inhumano e inicuo bloqueo financiero y comercial de parte de los EE.UU. No obstante, el sufrimiento y las serias limitaciones que esta nefasta situación conlleva, la práctica de Cuba se ha convertido en evangelio de esperanza para aquellos y aquellas que serían – según Mateo 25 – los preferidos y preferidas de Jesús el galileo. El Evangelio, la buena noticia, según Cuba, se construye en la cotidianidad de la esperanza compartida. El aporte de la Revolución cubana para las Ciencias Teológicas es el haber encarnado en movimiento social verdades bíblicas que se transforman en buena nueva de liberación a toda aquella persona que cree que sobre el valor del Capital existe un valor superior llamado dignidad.

Y esta dignidad del pueblo cubano nos evangeliza. Sin esperar pomposas manifestaciones de fe, ni signos sobrenaturales de milagros de dudosa reputación, la Grande de las Antillas es recocida en el mundo entero por su entrega incondicional en beneficio de causas solidarias como el apoyo a olvidadas regiones de África, Centro y Sur América. Campamentos enteros de médicos en el sufrido y empobrecido Haití, ayuda humanitaria en Perú, Chile y demás pueblos que se fueron víctimas de desastres naturales. Pero, no solo esta dignidad convertida en pueblo, llamado Cuba, se manifiesta en coyunturas específicas: para la maltratada Isla, hacer ver al ciego no es el único, pero sí uno de los milagros que le sale del corazón.

El modelo socialista cubano evangeliza al mundo desde su praxis solidaria. Dejamos al presidente Raúl Castro que él mismo nos haga la síntesis de una de las buenas nuevas que el pueblo cubano tiene para el mundo: “Sólo como demostración de cuánto se podría hacer si prevaleciera la solidaridad, menciono que en la última década, con la ayuda de Cuba se han preparado decenas de miles de médicos de otros países, se ha devuelto o mejorado la visión a 2,2 millones de personas de bajos ingresos y se ha contribuido a enseñar a leer y escribir a 5,8 millones de analfabetos. Puedo asegurarle que, dentro de las modestas posibilidades de que disponemos, nuestra cooperación internacional continuará.”

La ostentosa riqueza del Vaticano, no será mencionada, pero no podrá ser obviada. La corrupción y especulación financiera que se aduce al sistema financiero de Vaticano es un tópico que forma parte de una poderosa e inicua red internacional. La corrupción y especulación financiera del Vaticano, Estado del cual Benedicto XVI es jefe supremo, se encuentra enmarañada con acusaciones de pedofilia y tráfico sexual atribuidos a funcionarios religiosos cercanos a Benedicto XVI. La historia de Vaticano, como eje central de la catolicidad a nivel mundial, se encuentra lejos de rendirle honor al tan ignorado Mateo 25, en donde los anónimos de las sociedades, los seres no “productivos” (hambrientos, sedientos, forasteros, desnudos, enfermos, presos…) se manifiestan como los preferidos y las preferidas de Jesús el galileo.

Más allá de todas estas distorsiones, que la acumulación del poder en manos de pocos imprime en las instituciones religiosas y no religiosas, Cuba abre sus brazos a Benedicto XVI y acepta el carisma de su visita: “Vengo a Cuba como peregrino de la caridad, para confirmar a mis hermanos en la fe y alentarles en la esperanza, que nace de la presencia del amor de Dios en nuestras vidas. Llevo en mi corazón las justas aspiraciones y legítimos deseos de todos los cubanos, dondequiera que se encuentren, sus sufrimientos y alegrías, sus preocupaciones y anhelos más nobles, y de modo especial de los jóvenes y los ancianos, de los adolescentes y los niños, de los enfermos y los trabajadores, de los presos y sus familiares, así como de los pobres y necesitados” señaló el pontífice.[2] Qué lejos el ejemplo de Jesús el galileo, que más allá de buenas oraciones, sabios discursos y buenos deseos, entregó su vida la cual le fue arrebatada por manos criminales.

El carpintero de Nazaret fue asesinado por las tenebrosas fuerzas del statu quo político-religioso de su época. No seguir la Realpolitik ni política, ni religiosa, le costó la vida. Su opción por los pobres, los excluidos y excluidas del sistema lo llevó a sufrir las consecuencias de la coherencia que implicó en su vida ser buena noticia para los débiles y oprimidos y mala noticia para los soberbios y poderosos. Como nos lo compartió Víctor Codina: “La muerte de Jesús es inseparable de su opción por los pobres y su crítica a los responsables de una religión meramente exterior y no solidaria con los pobres”.[3]

El pontífice Benedicto XVI, muy lejos de censurar a Cuba, como lo alucinan sus detractores, elevó sus plegarias a la Virgen de la Caridad del Cobre[4] por los necesitados, los que sufren y todo aquel que es privado de su libertad viviendo lejos de sus seres queridos. Muy lejos de censurar a Cuba, el sumo pontífice -de la catolicidad mundial- intercedió por Cuba que sufre exclusión de los poderosos de la tierra. Muy lejos de oponerse al modelo socialista cubano, el pontífice censuró éticamente el bloqueo financiero y económico -que perjudica el desarrollo en condiciones dignas del pueblo cubano- al sostener: “Situación que se ve agravada cuando medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del país pesan negativamente sobre la población”[5]

Concluyendo, vayan las plegarias del Papa unidas a las plegarias de mujeres y varones de buena voluntad que interceden por los cinco hermanos cubanos que sufren injusta detención. Que el poder evangelizador del pueblo cubano, sincréticamente creyente, espiritual y éticamente liberador, pueda contribuir con el proceso de conversión de Benedicto XVI y que tenga la oportunidad de materializar su espiritualidad en favor de la Grande de las Antillas, como signo de la opción preferencial por los excluidos y excluidas de la praxis radicalmente revolucionaria de Jesús el galileo. La revolución cubana es y será históricamente signo de buena nueva para el mundo.


NOTAS

[1]“Palabras del Presidente cubano Raúl Castro al ofrecer la bienvenida en Santiago de Cuba a su Santidad Benedicto XVI” en http://latinoamericandonos.blogspot.com/. Revisado: 27/03/12.

[3]Codina, Víctor. “Los pobres, la Iglesia y la Teología” en José María Vigil et al. Bajar de la cruz a los pobres. Cristología de la Liberación. Comisión Teológica Internacional de la ASETT, Asociación Ecuménica de Teólogos/as del Tercer Mundo (EATWOT, Ecumenical Association of Third World Theologians). 2007, pàg.56.

[4]Patrona de Cuba, proclamada por el Papa Benedicto XV en el año 1916. Fue Juan Pablo II quien en 1998, coronó a la Virgen como Patrona de Cuba. La imagen se venera en la Basílica Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre en Santiago de Cuba. En la santería Orisha se identifica con Oshun.

[5]Fuente: http://latinoamericandonos.blogspot.com/. Revisado: 27/03/12.

Las colonias del siglo XXI

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Entre paraísos fiscales y bases militares, los enclaves coloniales británicos en todo el mundo han sido centro de controversias internacionales. Malvinas podría ser la punta de lanza para la discusión se su situación. Dónde están y cómo funcionan las colonias modernas de la Corona.

Redacción Marcha (www.marcha.org.ar)

De los 16 enclaves coloniales que aún persisten en el mundo, 11 están bajo la órbita del Reino Unido, incluidas nuestras Islas Malvinas. Para los británicos se trata de ‘territorios de ultramar’; según la ONU son ‘territorios no autónomos’ y están en el centro del debate del Comité de Descolonización, creado para resolver los casos de estos ‘países sin gobierno propio’, como los define el artículo 73 de la Carta de las Naciones Unidas en 1946. Además de Malvinas, el Reino Unido administra la economía y las relaciones internacionales de Anguila, a 240 km de Puerto Rico; Bermudas, en el Atlántico Norte; Gibraltar, en la península Ibérica; Islas Caimán, al noroeste de Jamaica; Islas Turcas y Caicos, al norte de Haití; Pitcairn, en la Polinesia; Islas Vírgenes Británicas, al este de Puerto Rico; Montserrat, al sudeste de Puerto Rico; Santa Elena, isla al oeste de la costa africana, y Tokelau, en el Océano Pacífico Sur.

En la mayoría de los casos se trata de pequeños archipiélagos o islas que juntas no llegan a sumar 350.000 habitantes pero que han dado de que hablar en la historia reciente de la potencia colonial. Sin representación parlamentaria, pero con un gobernador elegido por ‘Su Majestad’, estos enclaves coloniales británicos no aportan grandes recursos económicos -al contrario, en muchos casos se convierten en un gasto para la corona-, pero sí se han revelado como estratégicos para negociar con otras potencias -Estados Unidos obtuvo el arriendo de partes de territorios de Bermuda y de las Islas Turcas y Caicos para construir bases militares estratégicas en el Caribe-, y siete de ellos son considerados como paraísos fiscales según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En la mayoría de los casos, el modelo político permite un cogobierno entre un primer ministro, elegido por el voto de los habitantes de la colonia, y un gobernador impuesto por el Reino Unido. Sin embargo, en varias ocasiones este sistema ha fracasado y la balanza se inclinó hacia el lado de los intereses británicos.

Caribe, entre narcotráfico y paraísos fiscales.

En 1985 la noticia del arresto de Norman Saunders, primer ministro de las Islas Turcas y Caicos y su ministro de Desarrollo, Stafford Missick, generó fuertes repercusiones en el Reino Unido. En Miami se lo acusó de recibir 30.000 dólares de agentes encubiertos estadounidenses para que las islas se convirtieran en lugar de tránsito de los aviones que transportaban cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos. Fue el punto de partida para una serie de investigaciones que demostraron que las islas se convirtieron en uno de los principales puntos para el transporte del narcotráfico centroamericano. Bajo el mandato del ex gobernador Martin Bourke, en los años ’90 se intensificó el rol de la isla en el comercio de drogas y el laxismo con que las autoridades enfrentaron el problema, causando la irritación de la corona -el excéntrico Bourke llegó a dar todos los detalles a la revista británica Offshore Finance Annual admitiendo no tener ningún plan para contrarrestar el delito-. En esos mismo años, el gobierno compartido entre el gobernador y un primer ministro elegido en elecciones, llegó a hundir los barcos de inmigrantes haitianos que se acercaban a las costas de las islas. Sin embargo, el principal atractivo de las Islas Turcas y Caicos es el extremadamente permisivo sistema tributario, que las convirtieron en una de las sedes favoritas de decenas de miles de empresas offshore. Con siete bancos para una población de 15.000 habitantes, las Islas Turcas y Caicos han profundizado en los últimos años su tendencia a hospedar todo tipo de negocios. A partir de una serie de denuncias de corrupción que envolvieron al ex primer ministro Michael Misick, el Reino Unido dictó una resolución que suspendió la participación de los isleños en el gobierno de la colonia y trasladó todo el poder al gobernador elegido por la reina. Esta actitud provocó la preocupación de los países agrupados en la Comunidad del Caribe (CARICOM), que además de denunciar el “intento de recolonización de las islas”, advirtieron acerca de que “a imposición del gobierno directo contraviene totalmente el desarrollo de las prácticas de buen gobierno, incluida la mejora de la gestión fiscal y administrativa, en las Islas Turcas y Caicos”.

Algo muy parecido es lo que pasa hoy en las Islas Caiman, otro enclave colonial británico que está en la cima del listado de paraísos fiscales junto con Suiza y Luxemburgo. De los más de 270 bancos activos en las islas, sólo 19 están habilitados para operar en las finanzas internas. El resto están dedicados a ofrecer servicios a empresas y particulares extranjeros. A través de una serie de reformas en la legislación de la isla, a partir de la comprobación de casos de lavado de dinero y financiación del narcotráfico, el Reino Unido promovió la circulación de la información fiscal de las islas hacia Londres, estando constantemente al tanto de los grandes movimientos financieros que allí ocurren.

A la lista de enclaves coloniales del Reino Unido considerados como paraísos fiscales, se le suman Anguila, Bermudas, Gibraltar, las Islas Vírgenes Británicas y Montserrat.

Resistencias

Las recientes presentaciones argentinas en diversos foros internacionales acerca de la soberanía de las Islas Malvinas, reavivaron la discusión acerca de la descolonización de los territorios sobre los cuales Gran Bretaña tiene injerencia directa. Sin embargo, son muy pocos los lugares donde haya una real disputa acerca de la soberanía, o existan movimientos que reclamen la independencia. La estrategia de la corona se basa en proclamarse como simple administradora de los intereses económicos de sus colonias, dejando a los residentes cierto margen de libertad política.

Así como en 1982, el Reino Unido planteó la necesidad de recuperar las Malvinas a través de la intervención militar, las fuerzas armadas británicas intervinieron para aplastar los intentos de independencia en otras colonias. En Anguila, en 1969, los paracaídistas ingleses sofocaron la rebelión surgida a partir de un referéndum que declaró a la isla independiente. Dos años más tarde se impuso una constitución que otorgaba cierta autonomía a la isla pero la mantenía bajo el dominio británico.

En las Bermudas, en 1973, el gobernador Richard Sharples y su ayudante de campo fueron asesinados por activistas del Black Beret Cadre, un grupo vinculado a los movimientos del Black Power que se desarrollaron en los años ’70 en el Caribe y Norteamérica. En su declaración, el principal acusado del asesinato, Erskine Durrant “Buck” Burrows, aseguró que el objetivo era “buscar que la población, los negros en particular, tomen conciencia de la maldad y la perversidad del sistema colonial en la isla. En segundo lugar, el motivo era mostrar que estos colonos son personas comunes como nosotros que comen, duermen y mueren como cualquier otra persona y que no necesitamos vivir en el miedo y el temor”. Sin embargo en 1995 el 75% de la población votó en contra de la independencia en un referendum constituido ad hoc.
Junto con Malvinas, Gibraltar es quizás el único territorio que hoy vive una real disputa por la soberanía. El estado español reclama a Gran Bretaña la tenencia del Peñón situado en la punta más austral de la Península Ibérica, aunque las negociaciones, en este momento, han llegado a un punto muerto.

En este contexto, la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas se convierte en el principal escenario en que se lleva a cabo la batalla por la descolonización. Las islas son quizás el único enclave colonial británico con posibilidades de desarrollo desligado del turismo y la especulación financiera. La pesca, la ganadería y la reciente posibilidad de extraer petróleo de las costas de las Malvinas las convierten en la colonia más codiciada de las 11 que hoy sigue manteniendo el Reino Unido. De sostenerse la disputa en los ámbitos internacionales, la resolución podría sentar un precedente histórico para el resto, una posibilidad que la corona no parece querer transitar.

Cumbres panamericanas: dignidad o servilismo

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El problema del panamericanismo que se expresa a través de las Cumbres de las Américas y demás instrumentos de la OEA, sigue siendo, hoy como ayer, aquello que Sandino comprendió tan bien al fragor de la guerra nacionalista y antiimperialista: la indiferencia y el servilismo de algunos gobiernos y élites políticas latinoamericanas, ante las maniobras políticas y los gestos de fuerza del gigante de siete leguas en las botas.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Hace pocos días, consultado sobre su decisión de no asistir a la Cumbre de las Américas de Cartagena de Indias (14-15 de abril), el presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo sentir temor de que “nuestros pueblos se cansen de que sus presidentes estén en cumbres y ellos en tantos abismos”, y explicó: “[en estas reuniones] … no se tratan problemas fundamentales… de Nuestra América, los dos ejemplos más relevantes de esos problemas: el bloqueo a Cuba que lleva 50 años y rompe todos los principios del derecho interamericano y del derecho internacional; y la inadmisible, inaceptable colonización por parte de Inglaterra de las islas Malvinas… colonialismo en nuestra América, pero en pleno siglo XXI” (La Pupila Insonme, 16-03-2012).

Lleva razón en sus críticas el mandatario ecuatoriano: las cumbres de las Américas que se realizan desde 1994, como antes había ocurrido con las Conferencias y Congresos Panamericanos y más tarde, ya entrada la segunda mitad del siglo XX, con los conciliábulos de la OEA, han sido un instrumento fundamental de los Estados Unidos para avanzar en sus proyectos económicos, políticos, militares y, en definitiva, en su andamiaje de dominación en América Latina y el Caribe.

Afortunadamente, como ahora lo hacen Correa y otros presidentes, frente al inventario de imposiciones, abusos y arrogancia hegemónica que son la huella del panamericanismo en estas tierras, también existe una historia paralela de dignidad que reivindica a nuestra América: la de quienes supieron plantar con firmeza, en sus actos y palabras, las banderas de la dignidad y la liberación en el centro de las discusiones intelectuales y las lucha populares. Cuatro ejemplos -de muchos posibles-, representativos de cuatro momentos del devenir latinoamericano a lo largo de más de cien años, así lo demuestran.

En 1889, en el Congreso de Washington, primer antecedente de una cumbre continental, celebrada en tiempos en que el imperalismo inflamaba sus ímpetus y los diarios estadounidenses anunciaban que “ha llegado la hora de hacer sentir nuestra influencia en América”, José Martí, testigo de excepción de aquella cita, escribió:

“De la tiranía de España supo salvarse la América española; y ahora, después de ver con ojos judiciales los antecedentes, causas y factores del convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia. (…) Sólo una respuesta unánime y viril, para la que todavía hay tiempo sin riesgo, puede libertar de una vez a los pueblos españoles de América de la inquietud y perturbación, fatales en su hora de desarrollo, en que les tendría sin cesar, con la complicidad posible de las repúblicas venales o débiles, la política secular y confesa de predominio de un vecino pujante y ambicioso, que no los ha querido fomentar jamás, ni se ha dirigido a ellos sino para impedir su extensión, como en Panamá, o apoderarse de su territorio, como en México, Nicaragua, Santo Domingo, Haití y Cuba, o para cortar por la intimidación sus tratos con el resto del universo, como en Colombia, o para obligarlos, como ahora, a comprar lo que no puede vender, y confederarse para su dominio”[1].

En 1928, en medio de su guerra de liberación nacional contra la ocupación militar estadounidense en Nicaragua, Augusto César Sandino emplazó así a los presidentes americanos reunidos en el sexto Congreso Panamericano, en la ciudad de La Habana:

“Desde los Campamentos del Ejército Defensor de la Soberanía de Nicaragua he observado sus procedimientos esperanzado de alguna acción efectiva en pro de nuestra Soberanía. Antes de que terminen las sesiones, protesto presencia de delegados ilegales del llamado president Adolfo Díaz [presidente de Nicaragua durante la ocupación] protesto contra hipocresía de Coolidge [Calvin Coolidge, presidente de EE.UU] que habla de buena voluntad y manda ejército para asesinar nicaragüenses. Protesto contra indiferencia y servilismo delegados latinoamericanos enfrente agresiones de Estados Unidos. / Llamo Repúblicas hermanas exijan retiro inmediato de Norteamericanos que están violando autonomía de mi Patria, declinando en el Presidente Coolidge, ante el mundo las consecuencias. Patria y Libertad”[2].

En 1961, ante la acción concertada de los Estados Unidos y casi la totalidad de los gobiernos cómplices de América Latina, para expulsar a Cuba de la OEA, y con el bloqueo económico imperialista ya en marcha, el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, proclamó en la Segunda Declaración de La Habana:

“Los acuerdos obtenidos por Estados Unidos con métodos tan bochornosos que el mundo entero critica, no restan sino que acrecientan la moral y la razón de Cuba; demuestran el entreguismo y la traición de las oligarquías a los intereses nacionales y enseñan a los pueblos el camino de la liberación; revelan la podredumbre de las clases explotadoras, en cuyo nombre hablaron sus representantes en Punta del Este. La OEA quedó desenmascarada como lo que es; un ministerio de colonias yankis, una alianza militar, un aparato de represión contra el movimiento de liberación de los pueblos latinoamericanos”[3].

Y en 2005, en la Cumbre de las Américas de Mar del Plata, cuando pueblos y líderes latinoamericanos enterraron el proyecto panamericano ALCA, el gran tratado comercial con el que soñaban George W. Bush y los neoliberales criollos, el presidente argentino Néstor Kirchner dijo a los mandatarios de todo el continente:

“Nuestros pobres, nuestros excluidos, nuestros países, nuestras democracias, ya no soportan más que sigamos hablando en voz baja; es fundamental hablar con mucho respeto y en voz alta, para construir un sistema que nos vuelva a contener a todos en un marco de igualdad y nos vuelva a devolver la esperanza y la posibilidad de construir obviamente un mundo distinto y una región que esté a la altura de las circunstancias que sé que los presidentes desean y quieren”.

La igualdad, la esperanza y la palabra dicha en voz alta: tres rasgos que ya entonces daban sustento a los empeños y avances –no exentos de errores y sobresaltos- de la primera década latinoamericana del siglo XXI, la del fin de la larga noche neoliberal.

Nunca será mayor la historia de los agravios e imposiciones, que la historia de la dignidad y las luchas por la emancipación y la definitiva independencia de nuestra América. Pero el problema del panamericanismo que se expresa a través de las Cumbres de las Américas y demás instrumentos de la OEA, sigue siendo, hoy como ayer, aquello que Sandino comprendió tan bien al fragor de la guerra nacionalista y antiimperialista: la indiferencia y el servilismo de algunos gobiernos y élites políticas ante las maniobras políticas y los gestos de fuerza del gigante de siete leguas en las botas.


NOTAS

[1] “Congreso Internacional de Washington. Su historia, sus elementos y sus tendencias” (Carta al director de La Nación de Argentina), New York, 2 de noviembre de 1889, en: Martí, José (2005). Nuestra América (Antología), Caracas: FundaciónBiblioteca Ayacucho. Pág. 56-57.

[2]En: Ramírez, Sergio (1979). El pensamiento vivo de Sandino. San José, C.R.: EDUCA. Pág. 118.

[3]Castro, Fidel (2009). Latinoamericanismo vs. Imperialismo. México D.F.: Ocean Sur. Pág. 73-74.

Cuba. Reflexiones del compañero Fidel Castro: La necesidad de enriquecer nuestros conocimientos

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viernes 30 de marzo de 2012

Las escenas fílmicas de la matanza en Libia, que comienzan a conocerse, indignan por la ausencia total de humanismo y las groseras mentiras que sirvieron de pretexto para invadir y apoderarse de los recursos naturales de aquel país..

Con más de 25 mil misiones de combate la aviación militar de la OTAN apoyó el monstruoso crimen.
Afirmaron que el Gobierno de Libia poseía fondos en el exterior que superaban los 200 mil millones de dólares. Nadie sabe en este instante dónde está y qué se ha hecho con ese dinero.
Un proceso electoral fraudulento garantizó el despojo de la presidencia del país más poderoso a favor de George W. Bush, un alcohólico sin tratamiento médico ni los más elementales principios éticos, quien ordenó a los graduados de West Point estar listos para atacar sorpresivamente y sin previo aviso a 60 o más oscuros rincones del mundo.
Semejante enajenado, a través de una maletica, podía decidir el uso de miles de armas nucleares; con un porcentaje mínimo de las mismas podía poner fin a la vida humana en el planeta.
Es triste recordar que en el lado opuesto de la superpotencia yanqui, otro enajenado, con tres botellas de Vodka en el estómago, proclamó la desintegración de la URSS y el desmantelamiento de más de 400 emplazamientos nucleares a cuyo alcance estaban todas las bases militares que amenazaban a ese país.
Aquellos acontecimientos no constituyeron una sorpresa. A lo largo de muchos años de lucha, la experiencia adquirida, el contacto con los acontecimientos, las ideas y los procesos históricos no daban lugar a sorpresa alguna.
Hoy los dirigentes rusos tratan de reconstruir aquel poderoso Estado que tanto esfuerzo y sacrificio costó crear.
Cuando el Papa Juan Pablo II visitó nuestro país en 1998, más de una vez antes de su llegada conversé sobre variados temas con algún enviado suyo. Recuerdo particularmente la ocasión en que nos sentamos a cenar en una pequeña sala del Palacio de la Revolución con Joaquín Navarro Valls, Vocero del Papa, sentado frente a mí. A la derecha estaba un sacerdote amable e inteligente que venía con el Vocero y acompañaba a Juan Pablo II en las misas.
Curioso por los detalles, le pregunto a Navarro Valls ¿Usted cree que el inmenso cielo con millones de estrellas se hizo para placer de los habitantes de la tierra cuando nos dignamos a mirar hacia arriba alguna noche? “Absolutamente” -me respondió. “Es el único planeta habitado del Universo”.
Me dirijo entonces al sacerdote y le digo ¿Qué piensa usted de eso padre? Me responde: “A mi juicio hay un 99,9 por ciento de posibilidades de que exista la vida inteligente en algún otro planeta”. La respuesta no violaba ningún principio religioso. Mentalmente multipliqué no se sabe cuántas veces la cifra. Era el tipo de respuesta que yo consideraba correcta y seria.
Después aquel noble sacerdote fue siempre amistoso con nuestro país. Para compartir la amistad no hay que compartir las creencias.
Hoy jueves, como ocurre con frecuencia creciente, una entidad europea de conocida solvencia sobre el tema expresa textualmente:
“Podría haber miles de millones de planetas no mucho más grandes que la Tierra orbitando débiles estrellas en nuestra galaxia, de acuerdo con un equipo internacional de astrónomos.
“Este número estimado de ’súper-Tierras’ -planetas con hasta diez veces la masa de la Tierra- se basa en detecciones ya realizadas y luego extrapoladas para incluir la población de las llamadas ‘estrellas enanas’ de la Vía Láctea.
“‘Nuestras nuevas observaciones con Harps arrojan que alrededor del 40% de las estrellas enanas rojas tienen una ’súper-Tierra’ orbitándola en su zona habitable, donde puede existir agua en estado líquido en la superficie del planeta’, dijo Xabier Bonfills, jefe del equipo del Observatorio de Ciencias del Universo de Grenoble, Francia.
“‘Debido a que las enanas rojas son tan comunes -hay como 160.000 millones de ellas en la Vía Láctea- esto nos lleva a los sorprendentes resultados de que hay decenas de millones de esos planetas solo en nuestra galaxia’.”
“Sus estudios sugieren que hay ’súper-Tierras’ en zonas habitables en el 41% de los casos, con un rango del 28 al 95%.
“‘40% de las estrellas enanas rojas tienen una ’súper-Tierra’ orbitándola en su zona habitable, donde puede existir agua en estado líquido’.”
“Eso lleva a la pregunta obvia, sobre si alguno de esos planetas no solamente es habitable sino que tiene vida.”
“Pero estas estrellas son dadas a las erupciones estelares, que pueden bañar a los planetas cercanos con rayos X o radiación ultravioleta, lo que puede hacer menos probable la existencia de vida.
“‘Tenemos idea de cómo encontrar rasgos de vida en esos planetas’, dijo el investigador del Observatorio de Génova, Stephane Udry.”
“‘Si podemos ver trazas de elementos relacionados con vida como oxígeno en esa luz, entonces podríamos obtener indicios sobre si hay vida en ese planeta’.”
La simple lectura de estas noticias demuestran la posibilidad y la necesidad de enriquecer nuestros conocimientos, hoy fragmentados y dispersos.
Quizás nos lleve a posiciones más críticas acerca de la superficialidad con que abordamos problemas tanto culturales como materiales. A mí no me cabe la menor duda de que nuestro mundo cambia mucho más aceleradamente de lo que somos capaces de imaginar.
Fidel Castro Ruz
Marzo 29 de 2012
8 y 15 p.m.

Indigencia y pobreza, lados oscuros en el Reino Unido

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viernes 30 de marzo de 2012

Pablo Osoria Ramírez (PL)

La brecha entre ricos y pobres en Reino Unido es cada vez más notoria; mientras de un lado aumenta la indigencia en cifras alarmantes, por otro los millonarios evaden impuestos en cifras también alarmantes.

Recientes datos oficiales dan cuenta de que en la nación europea el número de familias sin hogar creció en el 14 por ciento, principalmente como consecuencia de los recortes del gasto público, los altos precios en los alquileres y una pesada carga impositiva.
De acuerdo con las solicitudes de ayuda recibidas por los ayuntamientos a inicios de marzo, en la actualidad viven en suelo británico unas 49 mil familias sin techo, frente a las cerca de 42 mil registradas en 2010.
Analistas estiman que ese registro, el más elevado en una década, podría ser mucho mayor.
Culpas y justificaciones
Para el secretario de Estado de Vivienda, el conservador Grant Shapps, esas problemáticas se deben a la endeudada economía heredada del anterior gobierno laborista.
Por su parte, el parlamentario por esa formación opositora y ministro de Vivienda en la sombra, Jack Dromey, responsabilizó al Ejecutivo del primer ministro David Cameron.
A juicio de Dromey, las medidas económicas de la actual administración de conservadores y liberaldemócratas provocan aumento del desempleo, encarecimiento del combustible y mayor restricción de los ingresos al hogar, en una generación.
Campbell Robb, director general de Vivienda, considera que la citada cifra constituye un recordatorio impactante de la brecha entre los ricos y quienes carecen de un techo digno en este país.
Una encuesta divulgada a inicios de marzo por Channel 4 revela que el 59 por ciento de los inquilinos británicos ven como imposible poseer un inmueble propio, mientras que el 76 por ciento reconoce la existencia de una crisis habitacional.
Esos resultados ilustran la magnitud y la gravedad de la situación inmobiliaria existente en la nación británica, comentó Robb.
Señaló además que cada dos minutos alguna familia se enfrenta a la triste realidad de perder su casa.
Entretanto, activistas de organizaciones humanitarias advierten sobre un posible empeoramiento en los próximos meses como consecuencia del impacto de los recortes en las prestaciones sociales.
Por esa causa, miles de familias y jóvenes vulnerables se ven obligados a vivir en la calle o en albergues con escasas condiciones de habitabilidad, afirman esas entidades.
Nuestros peores temores se están cumpliendo. Nos enfrentamos a una tormenta perfecta de recesión económica, aumento del desempleo y alza de la demanda de domicilios asequibles, afirmó Leslie Morphy, director ejecutivo de la crisis en Reino Unido.
La organización caritativa Centrepoint llamó la atención sobre la cantidad de jóvenes sin hogar, la cual ascendió en el 2011a 17 mil frente a los 15 mil 500 registrados un año antes.
Esa entidad estima que el número de personas de ese segmento poblacional viviendo en albergues o durmiendo en la calle podría triplicar la cifra oficial.
Reino Unido necesita desesperadamente más viviendas y más apoyo a los jóvenes para ayudarles a encontrar un trabajo y tener éxito en la vida independiente, afirmó Seyi Obakin, director ejecutivo de Centrepoint.
Como parte de las restricciones, el Gobierno de Londres recortó el subsidio de unas 500 libras esterlinas (poco más de 600 euros) semanales a las familias pobres, y suprimió otras prestaciones, consideradas como pilares del sistema de bienestar en los últimos 80 años.
Recientemente, el Instituto de Estudios Fiscales pronosticó un crecimiento casi nulo de los ingresos reales para los ciudadanos británicos en el próximo lustro.
Serán prácticamente los mismos que los existentes en 2002, auguró esa entidad en su informe anual.
A tales cifras se suman las proyecciones de débil crecimiento en Reino Unido en términos económicos, con 0,7 por ciento en 2012, significativamente inferior al 2,5 por ciento estimado el pasado año.
La economía británica crecerá a un ritmo menor del esperado con el 2,1 por ciento en 2013, frente al 2,9 por ciento previsto, y tan sólo el 2,7 por ciento en 2014, según estadísticas oficiales.
Evasores de impuestos a la vista
Mientras a muchos la crisis les pasa la cuenta, otros gozan de ciertos privilegios, atribuidos a un descontrol existente por años en el estado europeo.
De acuerdo con un reciente informe, publicado en el rotativo The Sunday Times, unas 100 mil propiedades, varias de ellas de ciudadanos ricos, están registradas en el extranjero, lo cual supone una pérdida de mil millones de libras ( unos mil 200 millones de euros) en impuestos para el país.
En los últimos 12 años, un total de 94 mil 760 posesiones, que incluyen castillos, fincas e incluso garajes, están domiciliadas fuera de Reino Unido y en paraísos fiscales para evitar pagar gravámenes, según cálculos del Registro británico de la propiedad.
The Sunday Times contabilizó 122 territorios diferentes donde los más acaudalados de este país registran bienes inmuebles para así quedar fuera del alcance de la política tributaria nacional.

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