La tv mexicana reproduce y anima la violencia antifemenina, concluye estudio. La Jornada

Deja un comentario


Publicidad y telenovelas destacan en agresiones de género, principalmente sexuales, señala

La experta Aimée Vega analizó dos años de emisiones en los canales de mayor cobertura

Ni siquiera los noticiarios contribuyen a erradicar el fenómeno, anota en trabajo que publicará la ONU

Foto

Representación de la obra Rumor de viento, de la dramaturga Norma Barroso, sobre los feminicidios en Ciudad Juárez, en un acto relativo al Día Internacional por la No Violencia Contra las Mujeres en el Zócalo capitalinoFoto José Carlo González /Archivo
Mariana Norandi
Periódico La Jornada
Martes 29 de diciembre de 2009, p. 5

La programación de la televisión mexicana no sólo reproduce la violencia contra las mujeres, sino además la representa con la naturalidad de una conducta socialmente admitida, aseguró Aimée Vega Montiel, comunicóloga del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En su estudio denominado La influencia de los medios de comunicación en la representación social de la violencia contra las mujeres y las niñas, el cual será publicado como libro por el Fondo de Desarrollo de Naciones Unidas para la Mujer (Unifem), la especialista analizó durante más de dos años el contenido de una muestra de programas televisivos emitidos en los canales de mayor cobertura y audiencia del país. En 544 horas de programación, transmitidas en diferentes formatos y horarios, registró 983 representaciones de violencia de género, de las cuales 377 se encontraron en la publicidad, 234 en las telenovelas, 139 en programas de revistas y concurso, 110 en noticiarios, 55 en películas, 43 en series, 12 en caricaturas, 12 en otros formatos y 10 en programas de debate.

En entrevista, Vega Montiel explicó que en la televisión mexicana se representan todas las formas de violencia contra la mujer: física, sexual, sicológica, emocional, económica, comunitaria y feminicida.

La violencia más representada es la sexual, sobre todo en la publicidad, donde la mujer es representada como objeto sexual tanto para vender pañales, autos o ciertas fórmulas de estimulación sexual. Luego la sicológica, que va dirigida a afectar la salud mental de las mujeres mediante insultos, infidelidades o celos. Y por supuesto la física, donde hay golpes o jaloneos y esto se muestra con mucha naturalidad. Pero cada vez más, la mujer es representada en la publicidad como tonta y frívola, cuya mayor preocupación en la vida es ponerse bella y comprar.

Otro formato televisivo que en esta investigación se demuestra que contiene un alto nivel de escenas de violencia y discriminación contra las mujeres es la telenovela. En este género los estereotipos femeninos de la sociedad patriarcal se reproducen en dos tipos de mujeres: la figura femenina que representa la moral de la trama, buena y sumisa, la cual es objeto de constante discriminación y violencia por los demás personajes; y la mujer amenazante y competitiva con otras mujeres y con el protagonista masculino, para quien representa un obstáculo en las tareas de decisión que éste debe desempeñar en el ámbito público. La mujer de telenovela es objeto de agresiones, insultos, celos y amenazas por sus parejas como algo connatural al guión.

“La telenovela es uno de los géneros más consumidos por la audiencia mexicana; sin embargo, ese rating no es aprovechado para erradicar la reproducción del rol tradicional de la mujer ni para crear conciencia de que la violencia de género no es normal. ¿Cómo podemos, entonces, aspirar a una sociedad de igualdad si una de las instituciones claves, como los medios de comunicación, todavía tiene la batería cargada hacia la discriminación?”

Los programas de revista o concurso, según se desprende de esta investigación, continúan ridiculizando a las mujeres con chistes sexistas, insultos o agresiones sexuales contra las conductoras. Tampoco los noticiarios contribuyen a la erradicación de la violencia de género, no sólo por dedicar muy poco tiempo informativo a este tipo de sucesos, sino porque la información no es tratada con perspectiva de género.

Supuestas mujeres violadas en Atenco, estado de México

El estudio cita un servicio noticioso que –al mencionar el ataque sexual de policías a varias mujeres durante la represión en el municipio mexiquense de San Salvador Atenco en 2006– se refiere a esas víctimas como supuestas mujeres violadas, poniendo en entredicho la veracidad de sus testimonios, pese a que habían sido corroborados por las autoridades.

La finalidad de esta investigación es que los medios de comunicación comiencen a asumir su responsabilidad en la erradicación de la violencia de género e invitarlos a promover transformaciones en sus contenidos. Sin embargo, difícilmente vamos a llegar a esta transformación si las mujeres no accedemos a las industrias de la comunicación como propietarias y creadoras. No digo que con la llegada de una mujer se logre la equidad, pero es un paso fundamental.

Política exterior del “Pinochetismo sin Pinochet” (Parte I). Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

Deja un comentario


lunes 28 de diciembre de 2009

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

Analizando políticas internas e internacionales, la izquierda chilena encara con pragmatismo el dilema de la segunda vuelta del 17 de enero: Eduardo Frei representa el “mal menor” ante el neo-pinochetista Sebastián Piñera, cuyo discurso disfrazado ahora de “progresismo” promete más gasto social del Estado; en el fondo, continuar con las políticas sociales de Michelle Bachelet pero “mejoradas”.

Para alinear a un más amplio espectro social tras la minoría más rica de la sociedad –cuya fe pinochetista no merece dudas–, Piñera copió la engañosa propaganda de Obama “We can change” (Podemos el cambio) adoptando “Súmate al cambio” como slogan del “pinochetismo sin Pinochet”. En el fondo, el candidato de derecha representa al pinochetismo reciclado como “demócrata” para el juego electoral a través de los partidos Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN).
Desde que comenzó a diluirse la dictadura, en 20 años de “transición” en que aún rigen la Constitución de 1980 y el retorcido sistema binominal de elecciones, los “cambios” de Piñera intensificarían el neoliberalismo, traerían más represión a los trabajadores, una guerra frontal a los mapuches y, entre otros efectos cotidianos, el regreso a la TV de los ayudantes civiles de la dictadura militar entronizados hoy en el Congreso, más las caras jóvenes de una extrema derecha que no ha ganado una elección popular desde 1958.
Diferentes sectores de la izquierda están pronunciándose por Frei. El ex presidente tiene el apoyo del Partido Comunista y de los socialistas disidentes e izquierdistas independientes que se alinearon tras la candidatura de Jorge Arrate y ahora está conquistando a los votantes izquierdistas de Marco Enríquez-Ominami (ME-O).
La postulación ME-O tuvo una impronta transversal poli-clasista, con propuestas de izquierda matizadas con formulaciones privatizadoras de las tres empresas públicas sobrevivientes de voceros cercanos, como el economista Paul Fontaine, quien terminó trasladándose al comando de Piñera. La candidatura, empero, criticó el sistema partidario cupular de dos décadas implantado por la Concertación de Partidos por la Democracia, que agrupa los partidos Por la Democracia (PPD), Demócrata Cristiano (PDC), Socialista (PS) y Radical Social Demócrata (PRSD).
Mientras ME-O recorría el país agradeciendo a sus electores y esperando la renuncia de los jefes de los partidos, algunos de sus seguidores formulaban exigencias programáticas a Frei, desde el regreso total de la educación primaria y media a la responsabilidad pública (Estado docente) y el aumento a 8% del royalty a las compañías privadas –chilenas y extranjeras– que lucran con el cobre sin pagar regalías. En rigor todavía no hay un pronunciamiento tajante del propio joven ex candidato.
Ante la emergencia de un eventual gobierno del “pinochetismo sin Pinochet”, la revista izquierdista independiente Punto Final, por ejemplo, llamó descarnadamente a “votar hasta que duela”, caracterizando a “Chile entre la espada y la pared” y apeló a la célebre frase del escritor y periodista estadounidense Christopher Morley: “En política siempre debemos optar entre dos males”.
Las cifras gruesas de la primera vuelta dieron 44% a Piñera, 29,6% a Frei, 6,2% a Arrate y 20,1% a Enríquez-Ominami, 2,76% de votos nulos y 1,17% en blanco. Aunque los candidatos no puedan manejar sus votos como a un rebaño, la suma de Frei, ME-O y Arrate da 55,9%. Las encuestas dijeron que un tercio de los votos de ME-O se irían con Piñera y en tal caso, el resultado final sería 50,6% Piñera y 49,41% Frei. Pero hay un enigma con la diferencia de 12,8% de votantes registrados en el padrón que no concurrieron a las urnas, algunos excusándose, en un gesto que técnicamente equivale a la abstención. Y también resulta atractivo el 4% de votos anulados o en blanco. Más allá de los cantos de victoria de Piñera, lo cierto es que en la primera vuelta de 2005 los dos candidatos del “pinochetismo sin Pinochet” (Joaquín Lavín y Piñera) reunieron más de 48,6%. El resultado final dará una ventaja estrecha a quien resulte ganador.
Efecto en política exterior
La política exterior de un eventual gobierno de Piñera abandonaría la tibieza pro-estadounidense de los últimos 20 años y embarcaría de frente a Chile en la agresiva punta de lanza continental introducida por EEUU con el eje Colombia, Honduras y Perú, mientras el país del norte fortalece las obligaciones militares de la letra chica del tratado con Canadá y México (NAFTA), que es más que una simple alianza de comercio (1).
Piñera buscará sepultar el propósito original de Unasur, la Unión de Naciones Sudamericanas, e intensificará la labor de zapa iniciada por EEUU con el golpe en Honduras, a la vez que intensificará el olor a pólvora y a guerra en la región. El millonario chileno estrechará más aún sus lazos con el gobernante de Colombia Álvaro Uribe, que sembró en su país siete bases militares estratégicas estadounidenses que amenazan de preferencia a Venezuela, pero también al resto del continente y, en definitiva, a todo el mundo.
Uribe todavía no renuncia definitivamente a la reelección en mayo de 2010. Y hay sectores de EEUU que presionan para que se diferencie de los presidentes reelegidos más estigmatizados de la región, como Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega. El editorial del Washington Post del 15 de diciembre “El deber de un Presidente: ¿Por qué Álvaro Uribe de Colombia debe renunciar a un tercer período presidencial?” recomendó que por favor descarte un tercer mandato:
“…Gane o pierda [Uribe], se corre el riesgo de perturbar gravemente la campaña presidencial y crea enormes dificultad para los seguidores de Uribe para encontrar otro candidato antes de las elecciones… En cualquier caso, uno de los mejores presidentes de Colombia está poniendo en peligro su legado así como la causa de la democracia liberal en la región. Es hora de que Uribe haga un último gran servicio a su país y descarte un tercer mandato”, aseguró el diario de Washington (2).
Hermandad oligárquica Chile-Colombia
Aunque todavía no cuaje oficialmente la tercera postulación de Uribe, el candidato sustituto ya está listo para saltar al ruedo. José Manuel Santos, el ex ministro de Defensa, que aspira a ser ungido por los partidos colombianos Conservador y Social de Unidad Nacional, envió a Chile a tres expertos que en octubre estudiaron en dos días sus tácticas electorales y lo acompañaron a un mitin cerca de Santiago: los economistas Juan Carlos Echeverry y Tomás González, y el abogado Santiago Rojas. (3)
Echeverry, a cargo del área programática, González, responsable de las encuestas de campaña, y Rojas, gerente del comando, explicaron su aprendizaje por la cercanía ideológica de los candidatos. Piñera visitó Colombia en julio de 2008 y viajó con Uribe y Santos en el avión presidencial, según una foto EFE (3) que muestra a los tres consultando un mapa desplegado por un oficial, probablemente mientras supervisaban operaciones militares. En ese viaje Piñera recibió el paquete de información “clasificada” que dio origen al infundio de la “infiltración FARC” en el entorno de Bachelet en La Moneda, un vergonzante episodio de “inteligencia” ya olvidado, pero no por sus víctimas, entre ellas el periodista Hugo Guzmán Rambaldi (4).
Piñera, Uribe y Santos – Foto EFE – julio 2008
Cónclave UPLA
Los síntomas del cambio en la política internacional ya están a la vista: el mismo día de las elecciones en primera vuelta (13 de diciembre), Piñera se reunió en un hotel de Santiago con la junta directiva de la Unión de Partidos Latino Americanos (UPLA), la internacional reaccionaria que preside el chileno Jovino Novoa, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), también presidente del Senado y ex subsecretario (viceministro) de Interior de Pinochet, una de las jefaturas de la represión del Estado durante la dictadura.
La UPLA agrupa a una veintena de partidos de extrema derecha e influye en centenares de medios escritos y audiovisuales (5) en su empeño por encontrar una fórmula mágica para contrarrestar las simpatías que provocan en América Latina los gobiernos izquierdistas de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba, Nicaragua y otros, así como el liderazgo que proyectan Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y otros presidentes, cuya popularidad crece a pesar de los estigmas que dispersan a diario los grandes medios informativos.
La internacional de derecha compite por captar clientes con la Organización Demócrata Cristiana Americana (ODCA), que posee 30 partidos afiliados y 5 observadores. En la región existen dos internacionales de derecha y ninguna de izquierda.
Foto: Colombia – El Comandante General de las Fuerzas Militares, General Freddy Padilla de León; el Presidente de la República, Álvaro Uribe, y el Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, explican la geografía colombiana al candidato presidencial chileno Sebastián Piñera. / Autor: Miguel Ángel Solano – Presidencia Colombia
Notas:
1) EEUU y Canadá comparten información nacional desde que en 1958 se creó el NORAD (Comando Aeroespacial Norteamericano de Defensa), acuerdo binacional para proporcionar advertencias y controles aeroespaciales a América del Norte que ahora integra sus estructuras militares de comando, inmigración, aplicación de la ley civil y recolección de inteligencia compartida bajo el nuevo paraguas del NORTHCOM, Comando Norte de EEUU.

Ernesto Carmona es periodista y escritor chileno.

Copenhague: Están advertidos. Jorge Gómez Barata (especial para ARGENPRESS.info)

Deja un comentario


lunes 28 de diciembre de 2009

Jorge Gómez Barata (especial para ARGENPRESS.info)

Quizás porque la vida humana es excesivamente breve y para las mayorías excesivamente dura, los individuos y la humanidad asumen la muerte como una certeza a veces loada y festejada como un pasaporte a “mejor vida”. Todas las religiones, culturas y civilizaciones, incluyen en sus doctrinas capítulos dedicados al fin del mundo. El fatalismo integra la condición humana.

Si bien la existencia del “Homo Sapiens” data de hace alrededor de 100 mil años, la historia escrita cuenta apenas con unos 10 000 años. En ese período histórico, breve cuando se le compara con la formación de la tierra hace unos 4550 millones de años o con el origen de la vida unos 3500 millones de años atrás, se formaron todas las culturas y prosperaron todas las civilizaciones.
En ninguna de las civilizaciones originarias es posible encontrar evidencia alguna acerca de preocupaciones por el destino de la humanidad, de la especie o del planeta, en primer lugar, porque tales nociones aparecieron en fecha relativamente reciente y porque la cultura y la tradición humana se formó como una serie de esfuerzos para sobrevivir en “lucha contra la naturaleza”, dominarla y extraerle lo necesario para vivir. Del primer ser bípedo al que se puede llamar hombre hasta hoy, la cultura ha sido esencialmente depredadora del medio natural.
Hasta no hace mucho, en lugar de vergüenza los hombres se enorgullecían al desmontar selvas, desviar grandes ríos, represar y mutilar cursos de agua, desecar pantanos, colonizar marismas, suprimir el mangle, eliminar especie salvajes para en sus habitad criar cerdos y vacunos y se han visto explosiones nucleares para corregir defectos de la naturaleza. A principios del siglo XX fotografiarse con el pie sobre el cadáver de cualquier animal salvaje era un galardón exhibido con orgullo. El término conquistador se aplicó a nuestros intrépidos antepasados que dominaron la naturaleza.
Excepto algunas referencias aisladas, no hay en los mandamientos ni en los pecados capitales cristianos, en el derecho romano ni en los códigos de Hammurabi y Napoleón, en la filosofía liberal como tampoco en el marxismo, en ninguna de las constituciones avanzadas como la de Estados Unidos o la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, de la Revolución Francesa, referencias importantes a la ecología y ninguna crítica a la actitud depredadora del ser humano sobre la naturaleza. La historia explica la ignorancia.
Curiosamente las preocupaciones ecológicas no son remotas ni surgieron de la comunidad científica sino que son hechos culturales de masas asociados al auge económico, la ilustración, la cultura y la espiritualidad que acompaña a la elevación del bienestar en la postguerra cuando Europa, traumatizada por el fascismo hizo del aumento de la calidad de la vida una nueva ideología que, además de la libertad y la democracia incluyó la preocupación por el entorno. En su formato actual y con los argumentos de hoy el ecologismo y el ambientalismo tienen apenas 60 años.
Tal vez fue la filosofía de tierra arrasada practicada por los nazis, el horror provocado por los hongos nucleares y por la radioactividad que según Einstein, además de a la tierra y el aire envenena los espíritus, la compasión hacía las criaturas dependientes y vulnerables, entre ellas los animales y las plantas; así como los deseos de respirar aire fresco y beber aguas más claras y sobre todo la inminencia del holocausto nuclear durante la Guerra Fría, lo que impulsó la conciencia ecológica que hoy existe entre las masas y que acaba de recibir un rotundo portazo de los principales líderes mundiales en Copenhague. Desde el predominio fascista en Europa y Asia no se observaba un distanciamiento tan notable entre la opinión pública europea y asiática y sus líderes.
Por una curiosa paradoja en aquella época, cuando la libertad y la dignidad humanas fueron puestas a prueba, los derechos de los pueblos brutalmente conculcados, las minorías oprimidas y exterminadas y cuando el fascismo ofreció la barbarie como opción, la alianza entre el liberalismo personificado por Franklin D. Roosevelt y del comunismo del que entonces Stalin era la figura emblemática, sostuvieron las esperanza de una humanidad que bajo fuego adquirió conciencia de su entidad planetaria. Entonces, por primera vez, se hizo evidente que el mundo podía peligrar.
Hoy cuando aquella opción no existe y los Estados Unidos en lugar de la alternativa que entonces fueron, se juntan con los líderes de Europa, Rusia, China e India para confrontar a la opinión pública, que demandó de ellos un comportamiento más responsable respecto a la salud de la tierra y con ella de sus habitantes, plantea el problema de si la democracia se refiere exclusivamente a la política o la opinión de las mayorías respecto a las cuestiones éticas y morales también cuenta.
El fondo del asunto es que el desarrollo de la cultura y el auge de la participación popular y social, han puesto fin al elitismo, no sólo político, sino también al monopolio de los conocimientos.
No discuto ahora si las condiciones están o no maduras para alcanzar un acuerdo vinculante en materia de emisión de CO2 y si el debate político debiera estar precedido de una convocatoria a la comunidad científica, que pudiera ser liderada por la UNESCO, lo que resulta inaceptable es el desdén y la arrogancia con que los líderes políticos, comenzando por Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, dieron la espalda a preocupaciones legítimas de miles de millones de personas, incluidos ciudadanos y científicos de sus propios países.
Todo resulta más paradójico porque ocurre en un país nórdico como Dinamarca donde la rudeza del clima, el nivel de los mares obliga a los ciudadanos de esos países, caracterizados por niveles de vida y estándares culturales elevados, a una permanente interacción con el medio natural, regida por sensible equilibrios y dependientes de delicados mecanismos.
Bien mirado, Estados Unidos tiene espacios para retroceder y modos de, al menos por un tiempo, soportar o paliar la crisis; cosa que no ocurre con los países nórdicos y otros situados en las inmediaciones del círculo polar y ribereños del océano Ártico y los pequeños estados insulares de todos los mares y océanos.
Tal vez no ocurra de inmediato en los Estados Unidos que separados geográficamente del mundo por los océanos Atlántico y Pacifico, protegidos por su enorme territorio y por un considerable desarrollo económico y tecnológico y donde los ciudadanos suelen ser indiferentes a los problemas de otros, en Europa y quizá en China y la India, los procesos políticos en un futuro cercano pudieran estar influidos por las posiciones de las vanguardias y las camarillas hacía las cuestiones ambientales, con acentos en las posiciones respecto al cambio climático.

Fidel Castro, que de política sabe, ha observado que: “Hasta hace muy poco se discutía sobre el tipo de sociedad en que viviríamos. Hoy se discute si la sociedad humana sobrevivirá.” Están advertidos.

En México: Peña Nieto, el hijo de Televisa/empresarios contra López Obrador “un peligro” para el sistema. Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

Deja un comentario


lunes 28 de diciembre de 2009

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. Dos personajes muy adelantados en plena campaña presidencial. Son al parecer radicalmente diferentes. Enrique Peña Nieto es el gobernador del Estado más rico y fuerte de la República, heredero del poderoso grupo económico y político Atlacomulco, él mismo poseedor de una enorme riqueza y, lo más importante, el candidato de los grandes empresarios y de los medios de información encabezados por Televisa.

Andrés Manuel López Obrador, excandidato presidencial despojado de la Presidencia en 2006, personaje que le ha dado tres vueltas (haciendo mítines) a todos los municipios del país y, lo principal, odiado por los grandes empresarios, por el gobierno ilegítimo de Calderón y por todos los políticos derechistas del PAN, del PRI y otros partidos. EPN será el candidato del PRI y de panistas y AMLO el de los partidos de centroizquierda.
2. Peña Nieto es nombrado en positivo en los medios de información (televisión, radio, revistas, prensa) no menos de 100 veces al día porque, además de destinar enormes cantidades de dinero en publicidad, los empresarios y los medios tienen la convicción de que, con él en la Presidencia, ganarían enormes cantidades de dinero en sus negocios. Por ese motivo Peña Nieto cuenta especialmente con un reportero de cada medio en cada una de las actividades que realiza. López Obrador es absolutamente silenciado y, las veces que se la hablado de él en los medios ha sido para calumniarlo. Así que, si AMLO cifra sus esperanzas en hacer una campaña que no enoje a los medios, a los empresarios y al clero, fracasará mil veces. Ahora sí deberá decidirse a una campaña radical contra el sistema encabezando el descontento de los trabajadores.
3. El gobernador del Estado de México está perfectamente colocado como el candidato de los grandes empresarios. Será el candidato de Salinas, de Zedillo, de Fox y de Calderón frente a un López Obrador dispuesto a hacer una campaña popular que busque cambiar de manera real las terribles condiciones en México. Ahora sí, si no se quiere hacer un simple juego al sistema, la campaña política debería basarse en la lucha de clases que demuestre que este país es extremadamente injusto porque los ricos han impuesto siempre a sus presidentes y los pobres siempre han sido los explotados y oprimidos. AMLO debería comprometerse en convocar a un nuevo constituyente para construir una nueva Constitución que entierre para siempre la sagrada propiedad privada, el derecho de herencia y avale la distribución equitativa de la riqueza.
4. El candidato del PAN, como Fox y Calderón, será un nuevo papanatas; pero esta vez no será para ganar sino que sólo servirá para armonizar la batalla contra las políticas radicalizadas de López Obrador. ¿O nuevamente se podrá pensar tontamente en hacer concesiones al panismo para derrotar a Peña Nieto? López Obrador no será tres veces candidato como lo fue Cárdenas, así que será 2012 o nunca. La realidad es que no veo a nadie frente a esos dos candidatos que ya están muy avanzados: ni Beltrones ni Paredes podrán con el mexiquense ni tampoco Ebrard o los “chuchos” podrán hacer nada para tener mayor presencia que AMLO. Las campañas continúan de manera abierta y ya nadie las podrá frenar. Nieto ha construido cientos de redes entre el empresariado y Obrador ha organizado miles de comités en ciudades y pueblos. Veremos qué funciona.
5. López Obrador mantuvo un buen comportamiento en su lucha contra el desafuero al negarse a las legalidades del amparo y demás intervenciones institucionales; estuvo bien cuando declaró que su campaña sería a “ras de tierra” y que no gastaría dinero en los medios; me encantó que se negara a asistir a la reuniones de las organizaciones empresariales; eso lo convirtió en un candidato distinto. Pero luego se dejó vencer por los chantajes televisivos que lo calificaban (insultándolo) como populista, socialista y lo comparaban con Hugo Chávez; en vez de responder que la lucha socialista busca la igualdad, que Chávez mantiene un gobierno que ha sido ratificado por el pueblo en 10 ocasiones y que sus reformas son odiadas por la burguesía y el imperialismo, López Obrador prefirió callar o negar su parecido con gobiernos antiimperialistas.
6. Aunque luego me río, me burlo y combato los procesos electorales -porque desde hace 50 años he tenido la convicción de que sólo el movimiento de masas en las calles, en las fábricas y los campos podrá cambiar radicalmente este país- no dejo de observar y reflexionar acerca de estas formas de lucha porque algunas veces se presentan interesantes como ahora. Ahora sí me encantaría ver a la derecha radical y a la centro izquierda e izquierda en una campaña de real confrontación. A un tipo como Nieto apareciendo todos los días en la televisión en reuniones empresariales y a otro personaje como Obrador con miles de grupos encabezando gigantescas marchas de campesinos, obreros, colonos y ciudadanos exigiéndole al gobierno justicia e igualdad. Que no se pueda decir que los candidatos son iguales porque uno será de los ricos y otro de los pobres.

7. Ya sabemos que son elecciones burguesas con reglas burguesas con el compromiso de mantener en este país la explotación, la opresión, la acumulación de riquezas en una cuantas familias y la miseria entre el 80 por ciento de la población. Ya sabemos que los candidatos juran ser parte del juego capitalista, que muchos tienen que visitar al presidente yanqui para que le de el visto bueno y al clero para la bendición. Pero parece que López Obrador ya no tiene otra salida: O es candidato de los trabajadores o simplemente quiere ser derrotado por el candidato de los ricos. Ya no tiene márgenes de coquetear con el clero, con los empresarios y con los medios. Ahora tendrá que ser un candidato de izquierda que esté junto al pueblo, tal como lo ha dicho una cantidad de veces. Peña Nieto también será un candidato definido indiscutiblemente por el capital y el gobierno de los EEUU.

Los “hombrecitos” Calderón y Gómez Mont están bien protegidos, las familias de los soldados no. Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

Deja un comentario


lunes 28 de diciembre de 2009

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. Hoy se publicó que un grupo armado asesinó a la madre, una hermana, un hermano y una tía de Melquisedet Angulo Córdova, elemento de la Secretaría de Marina (Semar) que el miércoles anterior participó y murió en el operativo en que fue ultimado el narcotraficante Arturo Beltrán Leyva, en Cuernavaca, Morelos. La familia del militar vivía en el estado de Tabasco y fue en su casa donde fue acribillada su familia.

De manera inmediata vino el desplante de los políticos del PAN y del PRI condenando el hecho y –como si se hubieran iniciado formalmente las campañas presidenciales- se han hecho declaraciones al por mayor como si cada políticos o partido esté vendiendo su imagen. Lo grave del hecho es que la muerte de la familia tabasqueña no es la primera ni será la última. Debe observarse que pronto llegarán a 20 mil las víctimas de esta guerra.
2. Y parecería que 20 mil seres humanos muertos es poca cosa comparada con los muertos en la Segunda Guerra Mundial, en Vietnam, Palestina, Afganistán o Irak. Se olvida que la mayoría de ellos eran seres humanos inocentes que no pertenecía a bando alguno en guerra, es decir, ni era narcotraficante y tampoco miembro de alguna fuerza armada. Eran simplemente indígenas, campesinos, trabajadores, que se encontraron en medio de fuegos o que simplemente fueron confundidos. Allí quedaron sus miserables familias llorando y sufriendo la falta de los pocos ingresos que aportaba su familiar asesinado. Pero el gobierno repite, como si estuviera en campaña política, que el gobierno no dará ni un paso atrás porque “tiene que cuidar la democracia y la libertad que vivimos los mexicanos”. Parecería que el combate al narco se ha convertido en grito de campaña.
3. Los políticos y gobernantes mexicanos –como suele suceder- ni tardos ni perezosos aprovechan la radio y la televisión para condenar a los “delincuentes” aunque ellos mismos estén implicados en ese tipo de crímenes. En lugar que estas experiencias criminales, que cada día se hacen manifiestas en todo el país, sirvan para analizar la complicación de los problemas de la violencia, las causas que las están produciendo y buscar propuestas rápidas de solución, los políticos salen a condenarlos olímpicamente como si ellos no tuvieran alguna culpa; incluso retan a jefes y escoltas para ver quien gana la guerra. Ya Calderón lo dijo hace tres años (así que nadie debe reclamar) cuando ordenó al ejército y a la policía salir a las calles para acabar con los narcos: “tendrán que perderse muchas vidas, tendrán que morir o sacrificarse muchos en bien de nuestra patria”.
4. El caso es que el “avispero” de los narcotraficantes –irresponsablemente- sigue siendo sacudido y retado con las “valientes” declaraciones de los más altos funcionarios. Gritan a los cuatro vientos y con el puño cerrado: “no daremos ni un paso atrás”, “vengan por nosotros, aquí los esperamos”, “estamos preparados para acabar con la delincuencia”, “no nos retiraremos del campo de batalla”, etcétera. Cuando el presidente ilegítimo Felipe Calderón y el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont declaran con gran “gallardía” que están dispuestos a todo –no se si hasta “morir por la patria”- me los imagino caminando a la cabeza del ejército y arriesgando el pellejo junto con soldados y policías como al parecer lo hacen los principales jefes de los narcotraficantes que, muchos de ellos, mueren en acción. ¿O hacen lo mismo que los generales?
5. Por experiencia se sabe que a la casa presidencial de Los Pinos y a las oficinas de la secretaría de Gobernación no se puede acceder sin autorización. “Los Pinos” está permanentemente acordonado a por lo menos 300 metros a la redonda por unos mil militares. Por su parte la gran casona de Bucareli casi siempre está rodeada por una barda de rejas de hierro de cuatro metros de altura y por lo menos 500 militares con grandes cantidades de gases lacrimógenos, caballos y perros. ¿Y los hogares privados de los altos funcionarios? Éstos viven en zonas reservadas con vigilancia extrema que ningún asaltante se atrevería si quiera pensar en tener algún acceso. Con esa militarización respaldada por cientos de guardaespaldas, guaruras o policías privados, los funcionarios pueden seguir retando a los narcotraficantes sabiendo que nadie les podrá tocar un pelo.
6. Calderón sabe que si retira de las calles al ejército su gobierno podría estar en peligro de caer de un plumazo. Al iniciar su gobierno hace tres años, como una prueba de fuerza ante las amenazas del lópezobradorismo que en diciembre de 2006 llenaba las calles de la ciudad de México protestando contra el fraude electoral, puso al ejército en las calles “para combatir el narcotráfico”. A partir de aquellos días Calderón fortaleció su discurso y logró que los gobiernos del mundo lo reconocieran; pero lo más importante fue que el presidente de los EEUU, George Bush, le aseguró su total apoyo. Logró que Bush le tuviera confianza absoluta y firmar con el la llamada Iniciativa Mérida que –como el Plan Colombia- le garantizara armas, helicópteros, asesoría militar, oficinas de coordinación y mucho dinero. El ejército en las calles le dio mucha presencia a Calderón.

7. La situación en el país se agrava por problemas económicos como el desempleo, los salarios miserables y la represión. Al parecer Calderón continuará con el ejército en las calles y manejando el mismo discurso fuerte y de reto; pero también continuarán los asesinatos y las muertes de personas inocentes en todo el país. Es una guerra declarada entre dos bandos armados hasta los dientes con un pueblo que cuando ve llegar a sus pueblos a cientos de camiones del ejército, busca huir de las seguras confrontaciones. A pesar de que Calderón con su política militar ha logrado intimidar a los sectores mayoritarios, no ha podido sacar al país de sus enormes problemas. Así que no se vale que los generales y gobernantes, bien blindados en sus hogares y oficinas, sigan haciendo una guerra en la decenas de miles de mexicanos inocentes mueran cuidando el poder de los ricos.

Colombia: 2000-2009. Una década de retroceso. Aurelio Suárez Montoya (MOIR)

1 Comentario


lunes 28 de diciembre de 2009

Aurelio Suárez Montoya (MOIR)

Se cumple el final de la primera década del siglo XXI. Coincide con el fracaso de aquellas iniciativas que se enseñaron como las que harían de este planeta el mejor de los mundos. En primer lugar, la globalización neoliberal, que ya había mostrado en 2001 sus primeros quebrantos con el derrumbe financiero de las empresas puntocom y la consecuente recesión, puso al descubierto, desde el infarto de Wall Street en 2008, todas sus vergüenzas.

Quedaron en bancarrota las tesis que se esgrimieron con el exclusivo fin de depositar las ganancias mundiales en las arcas de los especuladores de los países más poderosos. Así mismo, la guerra en el Medio Oriente, montada como “una cruzada de justicia infinita”, volvió a revivir la figura del “tigre de papel” en la que se convierte toda fuerza intrusa.
Las metas propuestas para elevar el bienestar general de la humanidad no sólo no se cumplieron sino que se ha retrocedido en la ruta por alcanzarlas. Incluso los objetivos de Doha, de por sí bastante precarios para reducir la pobreza mundial, han dado al traste con el anuncio de que, por las crisis económicas y alimentarias, llega a mil millones el número de hambrientos, con lo cual cerca de uno de cada seis seres humanos está bajo esa condición, y a 50 millones la cifra de nuevos desempleados, que supera en muchos países, incluido Estados Unidos, casi todas las estimaciones históricas de desocupación.
La reciente Cumbre de Copenhague demostró que fallaron los mecanismos de inspección del cambio climático, ocurrido principalmente por el modelo de consumo y producción actuales, consignados en el Protocolo de Kyoto para mitigar los efectos de la acción del hombre sobre el ciclo natural de temperaturas del planeta. Las economías del Norte se deshacen de su responsabilidad, inculpando a los países del Sur y crean fondos para que sea desde allí donde se hagan los mayores esfuerzos. Dedicar las tierras y los recursos productivos del trópico para producir con prioridad agrocombustibles y bosques e incrementar así la oferta disponible de petróleo y combustibles fósiles para el Norte, es una forma inicua de trasladar responsabilidades, estancamiento y pérdidas a las naciones más débiles en tanto las metrópolis disfrutan de las ganancias y del desperdicio y la depredación.
Colombia tampoco escapó a la ola regresiva global. Está entre los once países con peor distribución del ingreso. El coeficiente de Gini, que mide estas desigualdades, no se modificó en estos diez años y permanece en 0,59. Uno de cada dos colombianos es pobre y uno de cada cinco es indigente, excepto en el sector rural, donde la miseria permaneció inalterada en cerca del 33%, uno de cada tres, entre 2002 y 2008.
Mientras la economía creció por el 40% en los recientes años de precios altos para bienes básicos y materias primas, el desempleo apenas se redujo en el 5% y se mantiene por encima de dos dígitos; es un injusto modo de repartir los beneficios de las políticas de Seguridad Democrática y Confianza Inversionista. En su defecto, la “cohesión social”, tan promocionada, se consolida con óbolos oficiales, como “Familias en Acción”, que ya cubren a 3 millones de familias, más de una cuarta parte de la población colombiana. La participación en la producción de los sectores de mayores posibilidades de acumulación nacional -como la industria y la agricultura moderna- ha decaído y en su reemplazo predomina la explotación de minas e hidrocarburos y el sector financiero, utilizando con tal objetivo la sustitución del ahorro interno por el externo. En 2002, la inversión extranjera total era de 22 mil millones de dólares y al ahora pasa de 75 mil, por poco se cuadruplica. Al compartirse el monopolio de la fuerza con el ejército estadounidense, se degrada la soberanía nacional, hacia la recolonización plena; en tanto, a la par, la democracia se ha vuelto una caricatura.

Si en la nueva década que se inicia en 2010 continúa el retroceso, expresado en despotismo y guerras además de hambre, pobreza, desempleo e indigencia para la mayoría, incluyendo ya a millones de personas en New York, Madrid o Tokio, el mundo caerá indefectiblemente en una situación explosiva. De ella no lo salvarán ni la manipulación de la conciencia colectiva, ni remedios paliativos, ni tampoco las acciones agresivas de todo orden que se adelanten para acallar demandas y dolencias de más del 80% de la humanidad. El planeta y el país exigen un viraje completo, andar en lugar de seguir desandando. Las distintas contradicciones están cada vez más acentuadas; ¿Será que en 2019 se habrá aproximado el desenlace?

Entradas más antiguas

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 123 seguidores