144 emisión del 7 al 13 de octubre, 2010

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DE FESTIVALES Y POSES…

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Mucho festival internacional de cine de Puebla, mucho posar para la foto, mucha gente y empresas involucradas, mucho ego y al parecer nadie se preocupa por la organización, para que salgan, ya no digamos excelente, por lo menos bien las cosas, muchas falta de respeto a los realizadores y al público, pero bueno, algunos justificaran diciendo que es el primero, que la intención es lo que cuenta pero bien dicen que el camino al infierno está lleno de buenas intenciones. Claro que hay cosas rescatables como las muestras de cine itinerante, los cortometrajes extranjeros, el crecimiento notable del lenguaje visual de los realizadores poblanos, que desde mi punto de vista todavía hay camino que recorrer, las cortinillas hechas por el perro negro fueron “buenísimas” como escuche decir varias veces, los encuentros con críticos y actores, el encuentro de Cines Móviles de Latinoamérica, pero de qué sirve si no les dan el lugar que merecen.

Es increíble llegar a una sede y que no haya nadie para atender al público, que las proyecciones fallen en todo sentido demeritando el trabajo de los cineastas participantes, que la clausura y premiación sea poco menos que un carnaval ante la notable falta de un programa para el evento, que paren las proyecciones durante los créditos, como si eso no importara, que todo sea tan improvisado deja una desilusión para creer que esto puede mejorar.

Creo que cualquier justificación para todos estos eventos desafortunados sólo dejaría clara la mediocridad con las que se piensan y se hacen las cosas, se agradece el apoyo de todos los involucrados pero hay que dar ese paso que tanto tememos, hay que alzar la voz, no sirven de nada 18 meses de planeación cuando en un segundo se tiran a la basura el esfuerzo, las lagrimas y el sudor de todos aquellos que con el afán de hacer algo para que el cine tenga una ventana más para su proyección, entregan su tiempo, su talento, su energía y hasta su vida. Yo me pregunto: ¿si las personas que dirigen este festival hacen cine, cómo es lo que lo hacen?  En mi poca experiencia me he dado cuenta que algo fundamental para la realización de una película, sea largo, medio o cortometraje es la ORGANIZACIÓN, planeación de lo que se está y se va hacer, de lo que va a suceder y está sucediendo durante una producción. El esfuerzo parece poco ante los resultados que dejo este festival, esto no es por hacerlo menos, es para que no nos pongamos una venda en los ojos, para que no nos subamos a un ladrillo y creer que alcanzamos el cielo y sobre todo para no dejar pasar tantos errores, que pueden ser no intencionados, pero si tenemos que ser milimétricos en cada detalle para poder decir que existe un festival internacional de cine de la ciudad de Puebla.

Ahora prometen que la segunda edición de dicho festival será en julio del próximo año, esperemos que dejen a un lado las poses (que casi no se dan en la sociedad poblana) el glamur, las fotos y los cocteles y se preocupen por la organización, que si en verdad adoran y aman tanto el cine le tengan un poco de respeto.

Atte.

Josué Saúl Benítez López

 

 

 

-se debe vivir de modo que se tenga, en el momento oportuno, la voluntad de morir-

IGLESIA Y ESTADO O IGLESIA-ESTADO. José Santiago

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A la iglesia de plano no le han bastado sus años prósperos en sus siglos correspondientes. No les ha bastado quemar mujeres y gritar que eran brujas, no les ha bastado, hacerse millonarios manejando a su conveniencia “sus” templos, no les ha bastado asestar en contra de los partidos políticos que son “herejes” y “eclesiofóbicos”, no les ha bastado, mantener en la mente de muchos millones de mujeres la necesidad de recibir los “hijos que Dios les mande”, aunque estos sean de ellos mismos, no les ha bastado inmiscuirse en los procesos políticos de la vida del país, no les ha bastado construirse palacios en vez de casas con el dinero de sus fieles feligreses, no les ha bastado aletargar los procesos de pensamiento intelectual en las sociedades “libres” y “laicas” , no les ha bastado ser expuestos a nivel mundial por casos de pederastia, no les ha bastado ahora estar envueltos en un delito, no menor, que es el lavado de dinero dentro del Vaticano, ni les ha bastado tener a un Maciel muy familiar y sí, lo sé, sé bien que dentro de cada institución, sea política, religiosa, cultural, existen buenos y malos elementos, estoy en total acuerdo, sin embargo, la realidad vigente, nos compele a reflexionar a profundidad y con seriedad lo que hoy está tratando de hacer la Iglesia católica en México, acompañados por obvias razones por el poder federal, créame hermano lector que de existir un gobierno federal que fuera de la mano de alguna otra religión, también generaría mis críticas o aplaudiría sus atinos, sí ese fuera el caso, sin embargo no es así, por ende es mi responsabilidad, no destruir una institución religiosa, pero sí exponer a quienes se han aprovechado de ello para asistirse de privilegios tanto económicos, como morales . Esos “sacerdotes guías”, exigen hoy día, la posibilidad incluso, de poder representar políticamente a un municipio y por qué no, a un estado. Hoy estamos detenidos en el tiempo, atascados en el nihilismo y por momentos, retrocediendo sin temor, a aquello que aparentemente se había superado en la historia: Una sociedad mesiánica, fideísta y abandonista.

Hoy, sin más, ofrecen a su querido público, al más puro estilo de las carpas escénicas, discursos desde su curul poderoso y eterno frases bien planeadas y manipulatorias con respecto a la vida política, la decisión libre de las mujeres que por actos ilícitos y no castigados como la violación o los abortos no planeados, se sientan mal y temerosas, porque Dios no quiere que ningún ser muera sin nacer. Esa iglesia, que ha generado, no sólo incertidumbre en el pueblo, sino un pánico espiritual que saben bien, se alimenta de frustraciones, complejos, necesidad y un bajo perfil de auto estima. Sé bien que esto no es exclusivo de una representación religiosa, no eximo a cristianos, mormones, testigos de Jehová, budistas, taoístas, entre otras tantas y tantas aparentes filosofías del amor, el respeto y la tolerancia, sin embargo, hermano lector usted lo sabe bien, en este país, no se tiene tampoco la libertad de conocer, para elegir. Por lo general, nacemos en hogares católicos o más bien Guadalupanos y nos transmiten tanto verbal, como corporalmente lo que “debemos hacer” y “cómo lo debemos hacer”, sin cuestionamientos. Es saludable, a mi criterio personal, otorgarle reglas a la sociedad para convivir pacífica y respetuosamente, sin embargo, no es este el caso. La palabra “religión”, proviene del vocablo griego “religare” que quiere decir unión, así que usted sabe que no miento, cuando afirmo que el objetivo inicial o el “Arche” de las iglesias, no ha sólo claudicado, sino que, tristemente se ha incorporado, sin escrúpulo alguno, a la vida capital, utilizándose a sí misma como una especie de casa de bolsa, en dónde también se venden perdones y vidas eternas.

Los mexicanos estamos justamente sumergidos en este instante en una crisis profunda que deriva de las ya desgastadísimas formas, métodos y teorías que a base de fuerza, nos hemos tenido que deglutir literalmente, sin cuestionarnos nada. Y ese es mi punto, hemos perdido la brújula de la filosofía, ya no se tiene esa necesidad de cuestionar y los que lo hacen, son reprimidos tanto por las religiones, como por los políticos y sus estructuras policiales y militares.

Así pues hermano lector, no nos ceguemos ante esta situación que atañe a todos. Jamás diré que una religión es mala, porque ella, no tiene la culpa de sus seguidores y feligreses fanáticos, que son quienes sentados en su fundamentalismo, han apoyado a gente como el hoy cardenal Norberto Rivera, dictador, intolerante, político, manipulador, al cardenal Sandoval Íñiguez, homofóbico, millonario, jugador de apuestas en el golf, al ya extinto Shulenburg, ex-abad de la basílica de Guadalupe, quién en 33 años al frente de la misma, se enriqueció de una manera majadera y paradójica a la filosofía que promulgaba, además de decir una verdad que a millones incomodó, cuando sin más asestó, que Juan Diego, no había existido como tal, que era sólo una metáfora religiosa y de fe. O como en alguna ocasión lo mencionó Jorge Casaretto en 2002, entonces obispo de San Isidro, recordando aquella muerte misteriosa de Juan Pablo I y a lo que se atrevió a percibir como un posible asesinato porque en ese momento se sacudía la iglesia por un problema con el banco Ambrosiano, es decir, no es un tema de hoy y se está fortaleciendo esa fuerza obscura, que maneja, no la religión católica en sí misma, sino los hoy políticos mal llamados sacerdotes, que buscan ya, más beneficios terrenales que astrales, ¿será que por fin acabó la discusión de la existencia de Dios como verdad única? Y los mismos sacerdotes hoy entienden que la mejor manera de llegar al cielo, no es precisamente haberse abstraído para ser sacerdotes y con ello llevar ventaja para alcanzar el bíblico paraíso, sino la comprensión de la necesidad real y primaria del mundo para asirse a algo o a alguien que les de consuelo. Recordemos que los griegos, sabios y afamados por su razón, también tenía esa necesidad, primitiva de explicarse lo inverosímil o lo difícilmente alcanzable tocando e inventando deidades que de manera lógica podían existir, pues así lo hacían. Ejemplos miles, como el dios del sol, de la guerra, del amor, etc. Esto de alguna manera les permitió mantener un equilibrio moral y ético de sus pensamientos y acciones. Cosa contraria a lo que pasa hoy día en México. Sin más cualquier nuevo rico cardenal, puede usar la manipulación, primero para hacernos ver que la libertad de expresión es importante y es un derecho, en estas cuestiones estoy en total acuerdo, pero cuando la libertad de expresión es utilizada para hacer campañas proselitistas a favor de alguien o algo, cuando esa libertad se propone con fines absolutamente electorales y personales, cuando esa libertad se utiliza para aprovecharse de los menos afortunados intelectualmente hablando, o cuando es utilizada para violentar y violar la constitución y las reglas gubernamentales, que atañen sólo al estado y a nosotros, y esa libertad es utilizada ante el cuarto poder, es decir la prensa, ya no estamos hablando de un entendimiento a fondo del significado de la escisión del estado y la iglesia.

En fin hermano lector, veremos que tan coherente es ahora esta desgastada forma de pensamiento, no por creencia, sino por desvirtuación. (Cita: Desvirtuación: es un sustantivo de los llamados verbales o postverbales (no deben confundirse con los derivados verbales, que son otra cosa). Un sustantivo postverbal deriva de un verbo y generalmente señala la acción y/o el efecto de dicho verbo. De hecho, todos los verbos tienen uno o más sustantivos postverbales, de los cuales muchos aparecen en los diccionarios, pero otros tantos no. Que una palabra, como he dicho muchas veces, no esté en los diccionarios no significa que no exista, sino que aún no ha entrado a sus páginas, y que algún día podrá o deberá entrar, aunque también puede ocurrir que nunca llegue a ellas. Es como si un venezolano nunca se registra en la DIEX, y pasa toda su vida sin cédula de identidad. ¿Quiere decir que esa persona no existe o no existió? De ninguna manera. La DIEX sólo registra los datos de identificación de la persona, pero no le da ni le quita existencia. Así mismo, el diccionario registra las palabras existentes o en uso, pero el que una palabra no esté en sus páginas no quiere decir que no exista/ Alexis Márquez/Miembro y ex vicepresidente de la Academia Venezolana de la lengua) Estaré pues atento a escuchar lo que ahora tiene que decir Norberto Rivera, ante lo que el secretario de educación federal Alonso Lujambio comentó con respecto, no a la educación sexual, sino al uso de condones para evitar embarazos en los más jóvenes, pero con la cláusula de no usarlos. Veremos sí se siguen amando incondicionalmente la iglesia y el estado o Felipe recibe un zape para corregir a sus compinches.

José Santiago