Chile y los pobres de la tierra

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sábado 16 de octubre de 2010

Los treinta y tres mineros de Atacama están a salvo, pero las condiciones estructurales que lanzan a la precariedad laboral a hombres y mujeres chilenas, permanecen intactas.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica
“El afortunado
hace vista gorda
y el vilipendiado
carne de la horda”
Silvio Rodríguez
(Carta a Violeta Parra)

Y de pronto, el mundo descubrió a los mineros chilenos: fue necesario un accidente absolutamente previsible -con riesgo de muerte para 33 personas- y un rescate de antología, para que la “opinión pública” se percatara de los riesgos laborales a los que están expuestos los trabajadores por la explotación capitalista en las minas, las precarias condiciones de vida de quienes dependen de esta actividad económica, y la corrupción y negligencia de burócratas de agencias estatales y empresas privadas involucrados en el negocio minero.
Víctimas de las masacres perpetradas por la oligarquía -más de una vez- a lo largo de la historia de Chile, ahora los obreros de la mina San José han sido declarados héroes del bicentenario por el gobierno de Sebastián Piñera. Y, además, ofrecidos por la industria del entretenimiento y la comunicación como espectáculo para el consumo global: la operación de rescate, transmitida en directo a todo el mundo por la televisión, fue presenciada por más personas que la final del campeonato mundial de fútbol de Sudáfrica.
Sin duda, es justa la euforia y la alegría por el triunfo del ingenio y la resistencia humana, por la victoria de la vida sobre la muerte. Especialmente para los familiares y compañeros de los mineros. Pero no se puede obviar que hasta antes del accidente muy pocas personas, políticos y medios de comunicación se interesaban por las condiciones en que sobrevivían –o “mal vivían”- los trabajadores en el desierto de Atacama: su pobreza, su cotidiano drama personal y familiar. Hoy se sabe que sólo en la última década han muerto 373 mineros chilenos en accidentes laborales[1].
Por eso, quien lea con detalle los perfiles biográficos de los obreros rescatados de la mina San José, encontrará una metáfora del Chile contemporáneo, de sus paradojas, sus violentas exclusiones y la persistente desigualdad: allí se mezclaron los hijos de sobrevivientes de la dictadura militar de Augusto Pinochet y dirigentes sindicales, con migrantes bolivianos, agricultores y recolectores de frutas; vendedores callejeros, guardias de seguridad, carpinteros y taxistas, con deportistas retirados, mecánicos, jóvenes que abandonaron sus estudios… Todos obligados a internarse en las minas o sufrir hambre y mayores privaciones junto a sus familias.
Cada historia personal de los mineros, primicias por las que los medios de comunicación se lanzaron al desierto, a competir en el mercado de noticias, extrae de las entrañas de los relatos oficiales las profundas contradicciones de una sociedad presentada como “modelo” por los apologetas del neoliberalismo latinoamericano. Pero en la contracara de ese “modelo”, entre sus grietas, emerge una realidad distinta: a pesar de su abundante riqueza mineral y su promocionada apertura al “libre comercio”, el índice de distribución del ingreso por hogar en Chile apenas es similar al de Guatemala y Honduras[2], dos de las naciones más injustas y pobres de Centroamérica.
Y la pobreza, que según la última Encuesta de Caracterización Socioeconómica aumentó del 13,7% en 2006, al 15,1% en 2009, adquiere aquí características particulares, propias de la “modernización” de una sociedad neoliberal avanzada.
Un artículo de Martín Pascual Arias, publicado recientemente por Le Monde Diplomatique, sostiene que en Chile “a los pobres e indigentes no hay que buscarlos debajo de los puentes y hospederías, allí se encuentra una ínfima minoría. La mayoría de los pobres e indigentes son trabajadores, trabajadoras mayoritariamente, que tienen trabajo precario, inseguro y mal remunerado, o están cesantes por períodos prolongados. (…) El 70% de los pobres tiene empleo, y la mitad de los indigentes también lo tiene, pero el salario que reciben no les alcanza para superar la línea de la pobreza”[3].
Los treinta y tres mineros de Atacama están a salvo, pero las condiciones estructurales que lanzan a la precariedad laboral a hombre y mujeres chilenas, permanecen intactas.
Ese es el rescate mayor que queda pendiente: el de millones de pobres de nuestra América y el mundo, a quienes urge salvar del abismo de la exclusión, del analfabetismo, de las enfermedades, de la desigualdad y la discriminación, de la falta de oportunidades de realización humana, y de un futuro hipotecado a las fuerzas de un sistema económico que sacrifica el medio ambiente en el altar del lucro.
Con ellos y ellas, pobres de la tierra, debemos echar la suerte de este tiempo: con los “explotados y vilipendiados”, “los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia”, de los que nos habla la Segunda Declaración de La Habana. Los protagonistas definitivos de la liberación de nuestros pueblos.

 

NOTAS
[1]En una década, han muerto en Chile en accidentes 373 mineros; 31, el último año”, La Jornada, 16 de octubre de 2010. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2010/10/16/index.php?section=mundo&article=023n1mun
[2] Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2010). Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe. Pág. 27. Disponible en: http://www.idhalc-actuarsobreelfuturo.org/site/informe.php
[3] Martín Pascual Arias. “El empleo precario produce pobreza en Chile”, Le Monde Diplomatique-Chile, octubre de 2010. Pp. 6-7.

El “reality show” de los mineros.

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sábado 16 de octubre de 2010

La estrategia comunicativa de los acontecimientos en la mina San José fue la de orientar la atención del público hacia dimensiones distantes de aquellas que, en última instancia, son las verdaderas causantes de la situación que ahí se vivió.

 
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
(Ilustración de Allan Mcdonald)
El cobre, la minería que se utiliza para extraerlo y el movimiento obrero vinculado a su explotación son emblemáticos de Chile. Su nacionalización constituyó un símbolo de las transformaciones que impulsó la Unidad Popular. La Ley de la Nacionalización del Cobre promulgada por el Presidente Salvador Allende, en julio de 1971, comportó el clímax de un largo proceso de lucha de los sectores políticos y del pueblo que siempre reivindicaron como una demanda de soberanía recuperar el cobre para los chilenos. Allende llamó a este hecho “lo más importante después de la Independencia de Chile”.
La mina San José, escenario del “rescate de los mineros”, es de rango medio, por lo que no fue nacionalizada en su momento. Desde el mes de julio de este año, el sindicato había denunciado las precarias condiciones de trabajo, y había alertado sobre la inseguridad que privaba en ella, advirtiendo de la posibilidad de que sucediera algo como lo que, a la postre, sucedió.
Las condiciones de trabajo de los mineros chilenos son precarias, y se han visto deterioradas debido a la implementación de las consabidas políticas neoliberales que han regateado salarios y condiciones de trabajo.
Todo esto quedó opacado y pasó a un segundo plano una vez que los medios de comunicación colectiva, especialmente la televisión, asumieran la cobertura de los acontecimientos que se sucedían en la mina San José. La estrategia comunicativa fue la de orientar la atención del público hacia dimensiones distantes de aquellas que, en última instancia, son las verdaderas causantes de la situación que ahí se vivió.
Los televidentes nos enteramos de los gustos gastronómicos, la cantidad de hijos, primos y tíos de cada uno; hasta de los deslices amorosos de alguno, que se transformaron en la comidilla de todos y llevaron a la señora primera dama de la República de Chile a tomar partido por la esposa “de toda la vida”.
Una cobertura a la altura de la revistas Vanidades y Cosmopolitan, es decir, superficial, light, apta para todo público en horario de máxima audiencia.
Los medios de comunicación masiva se han constituido en los más importantes fabricantes de opinión pública. No hay espacio de la realidad que se les escape para llevar harina para su costal, que es el amplio costal de la enajenación al servicio de los intereses más retrogrados.
A la cabeza de estas estrategias comunicativas se encuentran las grandes cadenas de televisión que, cada vez más, se muestran como puntas de lanza del statu quo neoliberal adosado a los intereses de Washington. Hace un par de semanas, se cebaron con las elecciones venezolanas. En ellas, lograron colocar en la agenda electoral, como eje alrededor del cual girara la discusión, el tema de la seguridad ciudadana, problema agudo en ese país que, sin embargo, le convenía a la oposición que saltara a la palestra en un primer lugar.
Así, contando con un reportaje realizado por una televisora española, CNN montó una campaña casi sin precedentes que la convirtió en un protagonista más de las elecciones en ese país.
Algo parecido sucedió con el intento de golpe de estado perpetrado en Ecuador, que fue reducido a reivindicación salarial de la policía salida de cauce, ocultado las ramificaciones que tuvo hacia la oposición al gobierno de Correa.
Aparte de la noticia a la cual se le da seguimiento deformado in situ, se ejecutan otros niveles de la fabricación de esa visión de mundo afín a sus intereses: aprovechando las celebraciones del bicentenario de la independencia colombiana, Discovery Channel prepara un documental que recrea la marcha libertadora de Bolívar hace 200 años en ese país pero, esta vez, con columnas del ejército colombiano que, a lo lejos, son asediadas por fuerzas guerrilleras que, hoy por hoy, aparecen como el enemigo a derrotar para llegar a la libertad.
La televisión como Caballo de Troya.

Un payaso elegido diputado

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jueves 14 de octubre de 2010

Juan Alonso
Uno más en el congreso
Dicen que analfabeto pero gracioso,
sin experiencia en maquinaciones
y quizás recto
Ninguno de sus colegas pudo con su votación:
más de 1,2 millones le dijeron tú
porque te ríes de sus malabarismos doctrinarios
Los honorables lo tendrán frente a sus caras
como una acusación vestida de amarillo con
zapatos enormes
No fue el sol tropical con millones de pobres
o la música mestiza, la selva y el mar
sino la liberación de ponerle una carpa al circo que parlotea
como si en realidad mandara
Sus electores quisieron continuar la payasada
de militares gorilas constitucionalistas
una izquierda que es derecha
magnates ventrílocuos y titiriteros
rebeldes populares que se aficionan al whisky
Fue una bofetada a los ilustres arlequines
que puede errar si el clown se pone serio,
para evitarlo hay que recordarle que ya hubo un rinoceronte electo
de modo que no se pavonee

Día mundial de la Alimentación

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Difusión Cencos México D.F., 16 de octubre de 2010

Boletín de prensa
Observatorio de Política Social y Derechos Humanos

La Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estableció en 1979 el 16 Octubre como el día mundial de la alimentación. Al igual que el resto de las observancias de la ONU, el día de la alimentación tiene el propósito de concientizar a los países sobre el acceso económico, el abasto y la calidad de la alimentación. En este contexto, el Observatorio de Política Social y Derecho Humanos de INCIDE Social A.C. emite las siguientes reflexiones:

• México tiene dos serios problemas en materia de alimentación. El primero, son los obstáculos económicos que tiene la población para acceder en el mercado a los alimentos. El segundo, es la deficiente calidad de la alimentación que se expresa en los altísimos índices de obesidad infantil y adulta.

• En materia de acceso económico, el 14% de los hogares se encuentra en situación de pobreza alimentaria. Es decir, ni destinando todo su ingreso pueden adquirir una canasta básica de alimentos.

• En la realidad, la pobreza derivada de carencias económicas puede ejemplificarse con los siguientes datos: El 40% de los hogares tiene una dieta basada en una muy poca variedad de alimentos, en el 12.5% hubo personas que sintieron hambre pero no comieron y en el 9% los integrantes se quedaron sin comida .

• El Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), calcula –conforme a la (Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria, EMSA) que el 8.8% de la población tiene un grado severo de inseguridad alimentaria .

• El país enfrenta una crisis de calidad de la alimentación que requiere intervenciones urgentes. El 30% de las personas de 5 a 11 años tiene sobre peso u obesidad, este porcentaje se eleva a 70% en las personas de 40 a 59 años.

• La ausencia del reconocimiento constitucional del derecho humano a la alimentación es un obstáculo para generar legislación secundaria que otorgue responsabilidades en materia de producción y regulación de la alimentación en el país.

• Hay una ruptura del sistema espontáneo de trasmisión de saberes para la buena alimentación y nutrición a partir de los cambios en la organización de las familias producto de la vida moderna y altamente urbanizada. Esta ruptura nunca ha sido asumida como una nueva necesidad de entrega de conocimientos por parte del sistema educativo. En cambio, los medios de comunicación han ganado terreno en la construcción, sesgada, de los hábitos alimentarios.

• La obesidad y el sobrepeso son una construcción social, económica y cultural que potencia los riesgos desde lo biológico. Siendo así, el Estado puede realizar intervenciones en lo social, económico y cultural que reduzcan la proclividad de las personas a padecer ambos males.

• El Estado tiene la obligación de proteger a las personas de (1) la calidad y la sanidad de los alimentos que pude comprar en el mercado, (2) la veracidad y suficiencia de información que los productores tienen que darle al consumidor cuando compra o consume alimentos en establecimientos comerciales.

El día mundial de la alimentación lleva a pensar en la urgencia que tiene el país de contar con una Política Nacional de Alimentación que recupere el concepto de cadena alimentaria que incluye desde la producción, las importaciones, el acopio, el almacenamiento, la distribución, la industrialización y el consumo de alimentos.

www.observatoriopoliticasocial.org

Contacto:
Sara Eny Curiel Ochoa
Sucoordinadora de Comunicación
Observatorio de Política Social y Derechos Humanos
OF 55908754/ 55797413
CEL 0445537073893

Para la justicia de Obama, masacrar a 16 presos políticos no es motivo de expulsión

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viernes 15 de octubre de 2010

Jean-Guy Allard

Masacrar a 16 presos políticos no es motivo suficiente para extraditar con urgencia a su país de origen que lo reclama el autor de tan horroroso crimen. Ocho meses después de su arresto en Miami donde prosperaba vendiendo sus servicios al Pentágono, el teniente de navío argentino Roberto Guillermo “El Ñato“ Bravo, sigue libre bajo fianza esperando la decisión de un juez conocido por sus vínculos con la mafia cubanoamericana.

Según el Nuevo Herald de Miami, el caso del “Monstruo de Trelew”, beneficiado con un proceso judicial dilatorio que se proseguía ayer – no es más que un “espinoso debate judicial en torno al castigo o el perdón” de los crímenes cometidos por militares argentinos.
La Masacre de Trelew, ocurrió el 22 de agosto de 1972 en la base naval Almirante Zar y Bravo fue identificado por tres sobrevivientes no solo como el oficial que tomo la iniciativa del crimen sino como quién dio los tiros de gracia a las víctimas. Unos meses después de la Masacre, “El Ñato” se apareció con su cómplice, el capitán Luis Emilio Sosa, encargo de la instalación militar al momento de los hechos crimen, en la Agregaduría Naval Argentina en Washington.
En una audiencia anterior, hace unos días, el abogado defensor, Neal Sonnet, argumentó que la masacre “no fue otra cosa que un tiroteo entre los militares y un grupo de guerrilleros que había tratado de escapar”, reporta la prensa mafiosa.
Sonnet se encontró un testigo a medida en la persona del argentino Alfredo Solari, profesor adjunto de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires cuya evicción del centro de estudios es reclamada por defensores de los Derechos Humanos.
Antes del caso Bravo, Solari ha defendido de la misma manera a varios otros militares acusados de delitos de lesa humanidad, entre los cuales Ricardo Miguel Cavallo, alias Serpico, acusado de violaciones de los derechos humanos -torturas y desapariciones- durante la dictadura y arrestado por INTERPOL en el 2008 en España.
“Bravo actuó apropiadamente al encarar una circunstancia muy difícil en la que debía cumplir su misión como líder de la guardia responsable de defenderse de los detenidos fanáticamente peligrosos”, afirmó el abogado fascista, reportado por el Herald.
El “show” judicial de Bravo comenzó en febrero de este año cuando la justicia argentina, tras enterarse por la prensa de la presencia de Bravo Miami, reclamó al ex militar de 67 años.
Desde su arresto, Bravo ha recibido los mismos privilegios judiciales regalados al agente CIA y terrorista internacional Luis Posada Carriles cuyo juicio, después de años de procedimientos, no llega a arrancar.
El juez Robert Dube que maneja su caso es bien conocido en Miami como un socio firme de la fauna cubanoamericana.
Dube fue entre otras cosas quién “resolvió” el caso de los “activistas anticastristas” Santiago Álvarez y Osvaldo Mitat cuando fueron acusados, en diciembre del 2005, de siete cargos por posesión ilegal de un enorme arsenal de armas y explosivos.
Increíblemente, después de su arresto, Bravo pidió un plazo en las audiencias porque tuvo que viajar a Guantánamo como jefe de la Fuerza de Tareas sobre Tratamiento de Enemigos Combatientes de la American Bar Association.
Miami alberga una verdadera colonia de ex cómplices de todos los regímenes de ultraderecha del continente.
Ayer mismo, se supo que la justicia boliviana determinará en los próximos días, in ausencia, la sentencia del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, acusado en su país de genocidio junto a otros de sus colaboradores, y que sigue hospedado por Estados Unidos a pesar de las reiteradas solicitudes de las autoridades bolivianas.
Hace poco, el terrorista venezolano Raúl Díaz Peña, fue acogido en Miami después de fugarse de Venezuela aprovechando un permiso de salida de la prisión.

Entretanto el ex teniente de la Guardia Nacional venezolana José Antonio Colina, prófugo de la Justicia de su país por ser responsable de ataques terroristas, lanzó desde esta ciudad llamamientos subversivos con la complicidad del mismo Nuevo Herald, diario de Miami vinculado a la mafia terrorista cubanoamericana.

México: San José y Pasta de Conchos

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viernes 15 de octubre de 2010

Eduardo Ibarra Aguirre

Como la noche respecto del día son los agudos contrastes entre el rescate de los 33 obreros chilenos de la mina de San José de Atacama, cerca de Copiapó, 67 días después de ocurrida la tragedia, y el abandono criminal de 65 mineros en Pasta de Conchos, San Juan de Sabinas, Coahuila, cinco días después de la explosión del 19 de febrero de 2006.

Las notables diferencias no estriban en que la mina chilena “es de cobre, mineral inerte que no explota. La de México era de carbón, que es un componente combustible, y el gas que se produce al perforarlo, pues es un explosivo”, como pretende explicarlo el tristemente célebre Francisco Javier Salazar, quien cobra como vicepresidente de la Cámara de Diputados y en aquel entonces como secretario del Trabajo y Previsión Social del gobierno de Vicente Fox Quesada, funcionario que salió corriendo porque un indignado trabajador se le fue encima. Los dos conservadores se subordinaron a la decisión de Germán Feliciano Larrea Mota Velasco –el segundo mexicano más acaudalado del orbe e integrante del Consejo de Administración de Televisa–, para desistir en el rescate y posteriormente en la búsqueda de los 63 cadáveres abandonados hasta hoy.
Mas la cuantía del capital no es obstáculo infranqueable para rescatar mineros, como lo demostró, urbi et urbi, Sebastián Piñera Echenique, uno de los más acaudalados chilenos y que, además, despacha en el Palacio de la Moneda, sobre todo después de los enormes destrozos humanos y materiales que sufrió el país durante los sismos de febrero pasado.
Tampoco lo fue el perfil ideológico conservador del mandatario chileno para conjuntar esfuerzos de los directivos de la empresa, el sindicato, las autoridades locales y la sociedad para salvar 33 vidas en peligro durante 67 días, en un despliegue de voluntad política, tecnología y equipos del extranjero sin reparar en costos. Tampoco, por supuesto, en el lucro político como acostumbran los hombres y mujeres del poder en casi todas las latitudes, y menos aún se inhibieron los gigantescos consorcios mediáticos para mutarlo en espectáculo global. En Televisión Azteca, Javier Alatorre lo sintetizó así: “Un verdadero milagro”. De los 300 mineros sobrevivientes que se quedaron sin empleo, nadie se ocupa.
Las diferencias sustantivas se ubican, entonces, en la vocación y la capacidad de gobierno de un hombre como Fox Quesada, quien destacó como pocos en vender Coca- colas al sur del Suchiate, se hizo licenciado desde la gubernatura de Guanajuato con una tesis que no fue de su autoría, derrochó un enorme capital conquistado en las urnas, se refugió en las recámaras del viejo sistema político, compartió las riendas del país con su esposa y con torpeza e ignorancia singulares dividió y polarizó a la sociedad para que su partido, Acción Nacional, permaneciera en la Presidencia bajo la máxima inolvidable del Haiga sido como haiga sido.
Con tales credenciales se explica, mas no se justifica, la virtual abdicación del gobierno foxista ante el Grupo México tras el homicidio industrial cometido hace cerca de cinco años.

El pertinente “¡Viva la esperanza de que el hombre puede superar cualquier dificultad!”, expresado con entusiasmo por Felipe Calderón en mensaje a su compañero ideológico, sería pertinente que lo aplicara para corregir las políticas de subordinación frente a los intereses muy estrechos del poderoso Grupo México, obligue a éste a respetar la legislación laboral para que brinde los mínimos de seguridad y equipos en las 400 concesiones mineras que posee, cese la persecución contra las viudas y su organización, se revisen las magras indemnizaciones y les permitan recuperar los cuerpos de sus deudos.

Cuba: Reflexiones del compañero Fidel Castro. El imperio por dentro (Parte V – Final)

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viernes 15 de octubre de 2010

“CAPÍTULOS 28 Y 29

“Obama bajaba de la residencia cuando se encontró a Biden. Éste le advertía: ‘Lo que usted está a punto de hacer es una orden presidencial; ya no se trata de la continuación de un debate. Esto no es lo que usted piensa. Esto es una orden. Sin ellos, estaríamos atrapados en una situación parecida a la de Vietnam’.

“Obama le respondió: ‘No voy a enrolarme en un fracaso. Si lo que yo propuse no funciona, no voy a hacer como otros presidentes que se aferran a eso, por razones de mi ego o mi política, mi seguridad política. Esto es lo que voy a anunciar’, y repartió copias de su documento de seis páginas.
“‘Habrá un incremento de 30 000 efectivos. En diciembre de 2010 se hará una evaluación para ver qué funciona y qué no. En julio de 2011 comenzaremos a retirar nuestras tropas.’
“‘En el 2010 no vamos a tener una conversación sobre cómo hacer más. No se va a repetir lo que ha ocurrido este año. No se trata ni de contrainsurgencia ni de construir una nación. Los costos son prohibitivos’, expresó Obama.
“Los militares habían obtenido casi todo lo que pedían.
“Petraeus y Mullen le ratificaron su apoyo al Presidente. Emmanuel se preocupaba por el costo de la operación —más de 30 000 millones de dólares.
“Biden reconoció que aquello no era una negociación, que era una orden del Comandante en Jefe. Era un cambio de misión, y si no se percibía como tal no se podían justificar los meses que se habían empleado en este trabajo.
“El Presidente le informó su decisión a Eikenberry y a McChrystal a través de una videoconferencia. Ambos estuvieron de acuerdo.
“Biden estaba convencido de que el Presidente había clavado una estaca en el corazón de la ofensiva contrainsurgente expandida.
“Petraeus dijo en privado: ‘Usted debe saber también que yo no creo que usted pueda ganar esta guerra. Creo que debe seguir luchando, algo así como en Irak. Irak es casi una metáfora para esta situación. Sí, en Irak ha habido un progreso enorme, pero aún se producen ataques horribles y hay que mantenerse vigilantes. Este es el tipo de guerra en la que usted se enfrasca por el resto de su vida, y probablemente por el resto de la vida de sus hijos.’
“Obama pronunció su discurso en el Teatro Eisenhower de la Academia Militar de West Point.
“Al día siguiente, Clinton y Gates comparecieron ante el Comité de Servicios Armados del Senado para hablar sobre el nuevo plan.
“Muchos republicanos se sentían contrariados por la fecha límite de julio de 2011, cuando supuestamente comenzaría el retiro de las tropas de Afganistán.
“Petraeus dijo después que el progreso de la estrategia podía adoptar muchas formas, que todo cuanto él necesitaba era demostrar que había habido avances, y que eso sería suficiente para añadir tiempo al reloj y que ellos pudieran obtener lo que necesitaban.
“Lute le advirtió que eso era una gran mala interpretación de lo que había dicho el Presidente, que Obama se oponía a la idea de un compromiso a largo plazo.
“CAPÍTULOS 30 Y 31
“El 3 de abril Petraeus se reunió con Derek Harvey, su asesor de inteligencia de confianza. Harvey le mostraba una de las imágenes más pesimistas de la guerra. Advirtió que la estrategia política y diplomática no estaba conectada con la estrategia militar. ‘No va a funcionar’, dijo. ‘No vamos a alcanzar los objetivos que nos hemos trazado.’ Harvey preveía un regreso total a la situación de antes del 11 de septiembre. Petraeus preguntaba cuáles eran las opciones y Harvey consideraba que apoyar al gobierno de Karzai era contraproducente.
“Dijo que los resultados de las elecciones habían fortalecido a Karzai, y que él ya estaba recibiendo todo lo que quería.
“Las tropas de McChrystal no habían logrado despejar las zonas claves. ‘El enemigo ha comenzado a adaptarse’, agregó Harvey.
“El 16 de abril el Presidente se reúne con el Consejo de Seguridad Nacional para analizar la información actualizada sobre Afganistán y Pakistán.
“El Presidente comenzó a preguntar por la situación de zonas específicas; en todas ellas las tropas se encontraban resistiendo y en ninguna se había transferido la responsabilidad a las fuerzas locales.
“El patrón que se había establecido estaba claro: resistir, resistir durante años sin avances ni transferencias.
“Nadie en la reunión se atrevió a preguntar cuándo comenzaría la transferencia.
“Donilon y Lute habían preparado unas preguntas para que el Presidente se concentrara en la situación en Khandahar.
“El Presidente le recomendó a McChrystal que pensara en cómo íbamos a saber si estábamos teniendo éxito y cuándo lo sabríamos.
“El resultado de la reunión fue un primer strike para el General.
“El general de brigada Lawrence Nicholson visitó a Jones y Lute en la Casa Blanca. A Nicholson se le recordó el plazo de 12 meses que tenía para mostrar los logros alcanzados y comenzar la transferencia. ¿Cuándo los marines iban a estar listos para hacer algo más, entrar, por ejemplo, en Khandahar, o regresar a casa y ser parte de los que regresarían en el 2011?
“Nicholson dijo que necesitaba al menos otros 12 meses, y eso, para los distritos que tenían las mejores condiciones. Lute le recordó que ése no había sido el compromiso, que aún no se habían adentrado en los suburbios de Khandahar, el lugar donde los talibanes iban a establecerse. Lo importante era Khandahar.
“Nicholson dijo que quizás se podía llegar allí en 24 meses, si se eliminaba el problema de los cultivos de amapola, que era lo que nutría a la insurgencia.
“Lute se preguntaba cómo se iba a lograr eso. A pesar de que una plaga había acabado con el 33 por ciento de esos cultivos, las perspectivas de una reducción en el financiamiento de la insurgencia eran remotas. A pesar de las teorías conspiradoras de los afganos, la CIA no había desarrollado aún un insecto que atacara a las amapolas.
“McChrystal reportaba ciertos avances, pero cuando Lute profundizaba en las cifras, la realidad era muy diferente.
“CAPÍTULOS 32 Y 33
“Habían transcurrido 16 meses muy difíciles para Dennis Blair. Había fracasado en sus intentos por nombrar a un jefe de inteligencia en cada una de las capitales en el extranjero. La CIA había ganado y la controversia se había hecho pública. En su opinión la CIA estaba utilizando el informe diario al Presidente para que Obama supiera de sus triunfos.
“Blair se sentía tan frustrado que en una ocasión dijo: ‘Yo creo que la CIA es esencialmente una organización que es como un animal peligroso, no muy inteligente, pero realmente bien entrenado, que necesita ser controlado muy de cerca por los adultos.’
“En mayo de 2010 Obama le había preguntado a Jones y a otros si no era ya hora de deshacerse de Blair. Había habido muchas discusiones con la CIA, y Blair había presionado mucho para la firma de un acuerdo de no espionaje con los franceses, al cual se opusieron Obama y el resto del gabinete.
“Obama lo llamó por teléfono y le comunicó su decisión de destituirlo, y le pidió que le presentara cualquier excusa personal.
“Blair se sintió profundamente ofendido. No estaba enfermo, su familia estaba bien, y le había dicho a la gente que se mantendría como jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia durante cuatro años, porque parte de los problemas con la oficina eran los continuos reemplazos al más alto nivel.
“El 21 de junio Gates le informa a Jones sobre el artículo publicado en la revista Rolling Stones sobre McChrystal. McChrystal decía que Jones era un ‘payaso’ que se había quedado varado en el año 1985; que la estrategia de Obama pretendía vender una posición invendible.
“McChrystal llamó a Biden y reconoció que había comprometido la misión. Se disculpó con Holbrooke y le presentó su renuncia a Gates.
“Gates le propuso a Obama que criticara a McChrystal en los dos primeros párrafos de su declaración, diciendo: ‘creo que el General cometió un grave error y que su percepción es errada.’
“Obama aceptó la renuncia de McChrystal y propuso a Petraeus para ese cargo.
“Obama se reunió con Petraeus durante 40 minutos.
“El miércoles 23 de junio el Presidente anunció los cambios. Reconoció la larga hoja de servicios de McChrystal y dijo que le entristecía perder a un soldado a quien había llegado a respetar y admirar. Agregó que Petraeus ‘había dado un ejemplo extraordinario de servicio y patriotismo al asumir esta difícil tarea’. Y concluyó diciendo: ‘En mi equipo acepto el debate, pero no toleraré la división.’
“En la entrevista que Obama sostuvo con el autor del libro, el Presidente habló de sus ideas respecto al carácter de la guerra y sus esfuerzos por limitar y ulteriormente ponerle fin a la misión combativa de los Estados Unidos en Afganistán.
“Se le preguntó con qué escena comenzaría él un libro o una película sobre cómo él había manejado el problema de Afganistán, y respondió que quizás comenzaría por el año 2002 cuando se discutía el incremento de tropas en Irak. Ése había sido quizás el primer discurso sobre política exterior que atrajo mucho la atención.
“Obama estuvo de acuerdo en que el carácter de la guerra eran el costo, el tiempo y las consecuencias, no definidos, y citó a un estadounidense famoso que en una ocasión dijo: ‘La guerra es el infierno.’ Se refirió a la frase expresada por el general de la Unión, William Tecumseh Sherman, cuando dijo: ‘¼ y una vez que se sueltan los perros de la guerra, no se sabe a dónde va a parar todo.’
“‘Cuando llegué al cargo había dos guerras en curso’, dijo Obama. ‘Traté de esclarecer el caos.’
“‘Sería muy fácil imaginar una situación en la que, ante la ausencia de una estrategia clara, termináramos por quedarnos en Afganistán durante otros cinco, ocho, diez años, y que lo hiciéramos sólo por inercia.’
“Al final de la entrevista, el Presidente se daba cuenta de que casi todo el trabajo periodístico versaría sobre las relaciones entre los líderes civiles y los militares, y pensó que debía expresar sus propias opiniones.
“‘Probablemente yo sea el primer Presidente lo suficientemente joven como para que la guerra en Vietnam hubiese sido el centro de mi desarrollo. Tenía 13 años en 1975 cuando los Estados Unidos se retiraron de Vietnam.’
“‘De modo que crecí sin la carga que emanaba de las disputas sobre la guerra en Vietnam. También confiaba en que en nuestro sistema los civiles tomaban las decisiones políticas y los militares las acataban. No veo esto de la manera en que me parece lo ven muchas personas que tuvieron la experiencia de Vietnam, como una contradicción entre civiles y militares. No lo veo como una lucha entre halcones y palomas. De modo que muchos de los marcos políticos a través de los cuales se ven estos debates, no tienen nada que ver conmigo desde el punto de vista generacional. Ni me intimidan los militares ni estoy pensando que en cierto modo ellos están tratando de socavar mi posición como Comandante en Jefe’.”
En este párrafo final de la conversación de Obama con Woodward, el Presidente de Estados Unidos pronuncia palabras enigmáticas que son reveladoras: “¼ confiaba en que en nuestro sistema los civiles tomaban las decisiones políticas y los militares las acataban. [¼ ] No lo veo como una lucha entre halcones y palomas. [¼ ] Ni me intimidan los militares ni estoy pensando que en cierto modo ellos están tratando de socavar mi posición como Comandante en Jefe.”
Hay momentos en que la presión de los militares es fuerte, persistente y reiterativa. Se percibe la imagen de un presidente resistido y desafiado, como ocurría en la antigua Roma cuando el imperio dependía ya casi únicamente del poder de las Legiones.
Pero en la época de la antigua Roma, el planeta era totalmente desconocido en su dimensión, características físicas y ubicación espacial. Carecían entonces de armas de fuego; no había comercio e inversión global, bases militares, fuerzas navales y aéreas a nivel planetario, cientos de satélites, comunicaciones instantáneas; decenas de miles de armas nucleares, a las que se unen las radioeléctricas, electromagnéticas y cibernéticas; fuertes rivalidades entre potencias con armas nucleares, cuyo empleo, incluso por parte de las que menos poseen, sería suficiente para poner fin a la vida humana; y casi siete mil millones de personas que requieren los recursos naturales del planeta Tierra.
Es un cuadro relativamente dramático. Por un lado Barack Obama, abogado con éxito, intelectual instruido y de fácil palabra, y por otro, militares altamente profesionalizados, educados durante toda su vida en el uso de la fuerza y el arte de la guerra, dotados con armas que pueden poner fin a los seres humanos que habitan el planeta en cuestión de horas.
¿Qué esperanza para la humanidad puede derivarse de ese cuadro?
Recuerdo el discurso de Bush en West Point, en el que, como instrumento de la extrema derecha de ese país, afirmó que los oficiales debían estar listos para atacar inmediatamente y sin previo aviso a sesenta o más oscuros rincones del mundo.
En dos de esos oscuros rincones, Afganistán e Irak, están empantanados los soldados de Estados Unidos, después de ocasionar millones de víctimas.
En las reuniones del Consejo de Seguridad Nacional con Obama se expresaba el temor a dificultades aún más serias provenientes de un tercer país: Pakistán.
Las relaciones entre la CIA y el jefe del “grupo árabe”, Bin Laden, se mantuvieron hasta el mismo día en que se produjo el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001.
¿Qué informó el Servicio de Inteligencia de Pakistán, ISI, a la cadena norteamericana de radio y televisión CBS? Que el día 10 de septiembre Osama Bin Laden fue sometido a diálisis del riñón en el hospital militar de Rawalpindi, en Pakistán. “Debe tenerse en cuenta que el hospital se encuentra bajo la jurisdicción de las Fuerzas Armadas de Pakistán, que tienen estrechos vínculos con el Pentágono¼ No se hizo ningún intento de aprehender al fugitivo más conocido en Estados Unidos, luego entonces podría ser que Bin Laden sirviera a otro propósito mejor.”
Esa información fue publicada en el programa estelar de Dan Rather el 28 de enero de 2002, cuatro meses y medio después del atentado terrorista con que Bush justificó su guerra antiterrorista.
Conocer esto facilita comprender por qué en los diálogos con Obama en la Casa Blanca se afirmara que el problema más difícil podía proceder de Pakistán.
La persona que con más respeto intercambió con Obama fue el general Colin Powell, que pertenece al Partido Republicano que se opuso a su elección como Presidente de Estados Unidos. Como se conoce, Powell pudo ser el primer Presidente negro de Estados Unidos. Prefirió no aspirar. Más tarde Bush lo nombró Secretario de Estado. Sé que personas allegadas se opusieron firmemente a su aspiración. Pero no poseo suficientes elementos de juicio para opinar sobre las motivaciones de Colin Powell.
Espero que la síntesis del libro “Las guerras de Obama” haya sido útil a los lectores de las Reflexiones.
Fidel Castro Ruz
Octubre 14 de 2010
9 y 51 p.m.
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