jueves 19 de mayo de 2011

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. A 75 años de la fundación del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el mayor desafío al que se enfrenta es fortalecer la “estima politécnica” entre su comunidad, afirmó ayer la directora general de la institución, Yoloxóchitl Bustamante. Las opciones de empleo se han contraído frente a la cantidad de estudiantes que egresan. Por eso desde “hace ya varios años el instituto tomó la iniciativa de fortalecer la formación de los jóvenes con un sentido emprendedor. Les enseñamos a plantear una idea; luego, cómo se puede construir un proyecto y hacer un plan de negocios; enseguida, convertirlo en una empresa legalmente establecida. De esa manera (al egresar) pueden conseguir un empleo en una empresa, saben cómo funciona, pero si deciden generar su propio negocio, tienen los elementos para hacerlo”.

2. Formalmente será hasta enero cuando el IPN cumpla 75 años, pues fue fundado en 1937 durante el gobierno de Lázaro Cárdenas con la participación destacada de Juan de Dios Bátiz, así como de Vázquez Vela (secretarios de Educación. entonces), Miguel Bernard, los hermanos Massieu y otros. Y entre sus antecesores se cuentan a Narciso Bassols (ex secretario de Educación) y Luis Enrique Erro. Sin embargo, antes que surgiera centralizado el IPN existían muchas escuelas técnicas desde los tiempos de callismo, cuyos objetivos eran preparar mano de obra técnica barata para servir a las empresas o para que los egresados pudieran crear su propia empresa o taller. Pero durante el Cardenismo (1934-40) el IPN recibió un enorme impulso al crearse el internado y al impulsar el crecimiento de la matrícula con hijos de trabajadores humildes.
3. La creación del IPN en 1937 debe explicarse, al parecer, a partir de dos proyectos de educación superior nacional que se teorizan en la famosa polémica entre Antonio Caso y Vicente Lombardo. Ambos personajes eran universitarios muy prestigiados: el primero como filósofo idealista y el segundo como político “materialista marxistas-leninistas”. Caso defendió a la UNAM como institución libre, autónoma e independiente del poder político y Lombardo defendió al gobierno de Cárdenas y su proyecto educativo porque, según él, representaba los intereses de los trabajadores. La UNAM acababa de lograr su autonomía en una lucha que duró de 1929 a 1933 y su alumnado pertenecía a las clases medias y burguesas, mientras el gobierno de Cárdenas buscaba una oportunidad escolar para los hijos de los campesinos, obreros y trabajadores.
4. Se fundó el IPN con seis Prevocacionales, cuatro Vocacionales, escuelas de Corte y Confección, de Trabajadores Sociales y Enseñanza Doméstica, de Comercio y Administración, de Industrias Textiles, de Medicina Homeopática, de Ciencias Biológicas, de Ingeniería y Arquitectura, de Mecánica y Eléctrica. Más adelante se fueron creando otras escuelas que le darían más presencia. También se crearon Prevocacionales e Industriales en poblaciones y ciudades de varios estados de la República. Se intervenía en procesos de producción y se formaban especialistas e investigadores para impulsar la economía del país. Sin embargo, ya en el gobierno de Ávila Camacho se disgregaron algunas técnicas y se segregaron Prevocacionales produciendo mucha inconformidad. Con Miguel Alemán se acentuaría el apoyo a la UNAM.
5. El derrumbe del proyecto de educación “socialista” comenzaría desde 1939 8cuando el cardenismo se debilitó) y se consolidará en 1943 cuando Ávila Camacho-Torres Bodet cambiaron el proyecto educativo de “socialista” a “institucional”. Al finalizar la guerra mundial y crearse la ONU y sus organismos, entre ellos la UNESCO, se transformó el proyecto económico del país y con él el proyecto educativo. Habría que esperar 10 o 15 años para esas transformaciones, pero se iniciaron. El IPN, así como las Normales Rurales, comenzaron a caer al mismo ritmo en que la ciudad comenzó a crecer a expensas del campo y las inversiones económicas comenzaron a fluir mucho más en la industria que en la agricultura. El golpe más brutal al IPN sucedió en 1956 (el temblor de 1957 pudo justificarlo) cuando el gobierno de Ruiz Cortines invadió con soldado y cerró el internado.
6. ¿Por qué reprimió a los estudiantes con brutalidad? Porque el Internado del IPN, así como el de la Nacional de Maestros, se había “convertido en un nido de comunistas” que “habían convertido el Casco de Santo Tomás y San Cosme” en centros de huelga, de agitación y de manifestaciones. Lo que sucedió en el IPN se repitió en las Escuelas Normales Rurales por los mismos motivos. Entre tanto la UNAM, que no respondía al utopismo sino a la realidad objetiva burguesa estrenó “campus universitario” en 1954 después de abandonar los bellos edificios del centro histórico de la ciudad de México. La UNAM y el IPN siguen siendo las instituciones públicas más importantes del país; sin embargo el proceso de privatización acelerado de la educación que se acelera a partir de 1982, ha hecho al IPN en una institución plenamente subordinada al gobierno en turno.

7. El mismo año de la represión y cierre de Internado el “destacado” director del IPN, Alejo Peralta, se encargó de la expropiación de los ejidos de San Pedro Zacatenco y Santa María Ticomán, mismo que en marzo de 1959 apareció con edificios inaugurados por el propio presidente López Mateos. Hoy el IPN no es para hijos de trabajadores sino para cualquiera –como en todas las universidades y escuelas- que haga un examen de admisión y logre ingresar. Desafortunadamente en México las universidades y políticos siguen estando al servicio del capitalismo y contradicen de manera contundente aquello de escuelas al servicio de los humildes y para la transformación clasista del país. Me viene a la memoria dos destacados alumnos igualitos de criminales: Ernesto Zedillo egresado del IPN y Carlos Salinas egresado de la UNAM.

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Publicado por ARGENPRESS

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