JAVIER PUGA MARTÍNEZ

Al ayuntamiento de Puebla le ha faltado decisión para resolver adecuadamente uno de los principales problemas del Centro Histórico: las marchas y manifestaciones. Al menos durante la semana pasada estas ocurrieron a diario y se espera que continúen en los siguientes días debido al conflicto que existe con los comerciantes ambulantes.

Así lo señaló el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles, Gustavo Ponce de León, quien criticó la falta de una operación efectiva del ayuntamiento capitalino para dar solución a los conflictos sociales, ya que el turismo que llega a la capital es el principal perjudicado.

Las manifestaciones reducen todavía más el espacio para los camiones de turismo puedan descender a los visitantes y que éstos lleguen con más facilidad a su hotel, indicó el dirigente, quien urgió a Rivera Pérez a poner más atención en este tema.

Pero las protestas y los cierres de calles son uno de los muchos problemas que padece el sector hotelero en el primer cuadro de la ciudad: una pésima distribución del servicio de agua potable y los altos cobros que hace el SOAPAP por un servicio deficiente, la falta de espacios de estacionamiento y la inseguridad.

Respecto al agua potable, Ponce de León señaló que se ha convertido en un auténtico “dolor de cabeza” para los propietarios de hoteles en el centro, pues el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado tiene instalados medidores que no sirven, pero cobran por contar el “aire” que pasa por ellos; seis de cada 10 medidores de hoteles están inservibles, señaló.

Además, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no permite que se hagan obras para la ampliación de las cisternas porque los hoteles están ubicados en edificios históricos, y los agentes de Tránsito Municipal no permiten el aparcamiento de pipas para distribuir agua. Recordó que hace unos días los empleados de un céntrico hotel tuvieron que cargar con agua en cubetas para auxiliar a todos sus huéspedes.

Los hoteleros pagan tarifas anuales de hasta 600 mil pesos por un servicio que no reciben, y cuando lo tienen no es el que cumpla con su demanda, siendo todavía más caro el cobro del alcantarillado, señaló.

En el caso de la inseguridad, reconoció que algunos clientes que pasean por el primer cuadro de la capital son los que han sido víctimas de asaltos.

Afirmó que mantiene contacto frecuente con la Secretaría de Seguridad Pública municipal, pero aun con ello pidió a la Comuna reforzar la vigilancia en el Centro Histórico.

Recordó tanto al ayuntamiento como al gobierno del estado que la capital poblana será sede de dos encuentros nacionales en los próximos meses: uno religioso, que congregará a 15 mil personas, y otro ecuestre, que concentrará a 4 mil visitantes, por lo que la imagen y hospitalidad de la ciudad puede quedar en entredicho si no hay acciones concretas para solucionar esos problemas.

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