miércoles 28 de marzo de 2012

PL

Bolivia rechazó que exista un acuerdo con la Embajada de Estados Unidos sobre transporte de armas para resguardar sus instalaciones, tras la retención por la policía de un vehículo con placa diplomática de ese país con armamento en su interior.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, catalogó además de sospechoso que esa Embajada, que dice tener autorización de la Policía, realice esa clase de transacciones en la madrugada.
“Queremos informar que no existe ningún acuerdo tramitado ante el Gobierno boliviano, que tiene como instancia competente para generar este tipo de convenios a la Cancillería”, indicó el titular en una conferencia de prensa conjunta con su colega de Defensa, Rubén Saavedra.
Romero desmintió que la Embajada norteamericana hubiese solicitado alguna autorización tal como lo afirma un comunicado oficial de la sede diplomática estadounidense.
Declaró que no se realizó ninguna petición ni a la Cancillería ni al Ministerio de Gobierno ni siquiera a la Policía Boliviana.
Miembros de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural detuvieron en la madrugada del miércoles un vehículo marca Nissan Trail X, con placa diplomática 27-MI-30, que portaba tres escopetas Remington calibre 12 milímetros de fabricación estadounidense, un revólver Smith & Wesson, calibre 38 especial y cinco cajas con dos mil 350 cartuchos calibre 38.
También tenía tres equipos de radiocomunicación, una computadora provista de su respectivo monitor e impresora. El vehículo tipo vagoneta estaba registrado a nombre de la Embajada de Estados Unidos.
“Nos parece sospechoso y extraño que se haya pretendido efectuar el traslado de armas en la noche para una transacción que, según la Embajada, estaba coordinada”, señaló el ministro de Gobierno.
¿Por qué ampararse en las sombras de la noche para realizar un tipo de acción, que según el comunicado estaba perfectamente coordinado, y por qué en un vehículo diplomático registrado a nombre de la Embajada norteamericana, y cuál era el destino de esas armas y municiones?, cuestionó Romero.
En 2006 el estadounidense Lestat Claudio de Orleans realizó atentados con bombas en hoteles de La Paz que causaron dos muertos, según reveló el diario Cambio.
Un año más tarde, la estadounidense Donna Thin fue detenida en el aeropuerto de El Alto con cinco paquetes que contenían 100 balas cada uno, agregó.
En 2008, el becario del programa Fulbright John van Schaick denunció haber recibido una solicitud de información o espionaje de la Embajada de Estados Unidos a ciudadanos venezolanos y cubanos en el país.
Ese año Bolivia expulsó al embajador estadounidense Philip Goldberg, acusado de impulsar un golpe de Estado junto a opositores. Otro caso se presentó en 2009 con el descubrimiento de un agente infiltrado de la CIA en la estatal petrolera YPFB.

Publicado por ARGENPRESS

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