LUNES 26 DE MARZO DE 2012

Chantal Martínez Díaz (CIMAC)

En el estado de Tamaulipas, los médicos del sector salud “regañan” a las pacientes con VIH/Sida que se embarazan y les proponen que recurran al aborto, mientras que a las mujeres que solicitan la interrupción de la gestación las califican de “asesinas”.

La presidenta de la asociación Tamaulipas Diversidad Vihda Trans, Ana Karen López Quintana, explicó que aunque en la entidad el aborto está criminalizado tras la reforma a la Constitución local para “proteger la vida desde la concepción-fecundación”, la interrupción del embarazo es la principal recomendación de los médicos del sector público a las mujeres con VIH embarazadas.
“Mientras que a una mujer que toma la decisión de interrumpir la gestación y busca opciones para hacerlo, prácticamente (el personal de salud) la considera ‘asesina’”, abundó.
“Aunque muchas de las mujeres que viven con VIH quieren y desean vivir la experiencia de ser madres, los médicos y las autoridades del sector salud se molestan y las regañan por no haberse ‘cuidado’”, agregó la activista.
López Quintana dijo que la asociación que preside tiene documentados al menos cinco casos de mujeres que han sido “regañadas” por los médicos por haberse embarazado viviendo con VIH; en específico pacientes atendidas en el Hospital Carlos Canseco, en el puerto de Tampico.
“En el caso más reciente, en el Hospital Canseco, el médico le dijo a una chica: ‘¿No ves tu situación? Y todavía te atreves a encargar chiquillos’. Son médicos insensibles y a la vez moralistas”, acusó la especialista.
Injerencia del clero
Ana Karen López sostuvo que en Tamaulipas la injerencia del clero en las políticas públicas de salud se traduce en actos de discriminación, negligencia y estigmas contra las mujeres.
Las autoridades se empeñan en no reconocer que la Iglesia católica interviene en las políticas públicas en el estado… es un hecho que hay una injerencia de la Iglesia al no permitir que las adolescentes y las adultas decidan qué métodos anticonceptivos utilizar, además de que se condena a las personas que tienen orientaciones e identidades sexuales distintas, observó.
El clero “crea culpas, sobre todo en el tema del aborto, que al final de cuentas es una decisión que las propias mujeres deben tomar, sin pasar por alto la criminalización de que son objeto”, acotó.
La dirigente de Tamaulipas Diversidad Vihda Trans advirtió que de continuar las ineficaces políticas de salud, seguirán las muertes relacionadas con abortos mal practicados, así como los embarazos de alto riesgo en adolescentes, y la alta incidencia de infecciones de transmisión sexual (ITS), como el VIH/Sida.
Es necesario que “nos alejemos de políticas mochas y de la doble moral, que nos vayamos respetando todos y que la autoridad asuma la ineficacia de sus políticas públicas”, concluyó.
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