miércoles 11 de abril de 2012

Dick Emanuelsson – Mirian Huezo Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)

“¡Nosotros ahora vamos al ataque porque estamos dispuestos a dar la pelea adonde sea!”. La solidaridad insistente logró rescatar y liberar a dos maestros. Estaban detenidos y acusados por el Ministerio Público de ser un “riesgo para el estado”. La Fiscalía fue prácticamente regañada por las tres jueces en la Sala de Sentencias el 29 de marzo cuando se leyó el veredicto.

Los maestros fueron literalmente masacrados por el brutal ataque de las Fuerza Pública, el 20 de agosto de 2010, y no victimarios y por atentar contra la seguridad del estado hondureño, como pretendía el estado presentarlos.
Foto: ¿Victimario o víctima? Luís Sosa y sus tres compañeros del magisterio no eran ellos que tenían los palos, toletes, las bombas y los fusiles. Fueron los uniformados, sentenció las tres jueces que absolvieron totalmente a los cuatro lideres del magisterio. / Autor: Desconocido
En un reportaje anterior [1] informamos la manera en que los cuatro maestros fueron detenidos mediante un proceso que resultó, como tantos otros, un escándalo judicial.
Su acción respondió al legítimo derecho de defender las conquistas sociales y económicas, así como a expresarse en la calle, 14 meses después del golpe de estado del 28 de junio de 2009. No obstante esos derechos, el 20 de agosto de 2010, el gobierno de “humanismo cristiano” como se autoproclamó, encabezado por el señor Porfirio Lobo, ordenó a los uniformados moler a palos a los 60.000 maestros que se encontraban en una ardua lucha para defender sus estatutos del docente. Dos veces engañó Lobo con su firma en los acuerdos con los colegios magisteriales y dos veces salieron los maestros hondureños a defender sus conquistas.
Foto: Así atacaron los uniformados a los maestros que ejercían su derecho constitucional de manifestarse pacíficamente en las calles para defender sus conquistas sociales y económicas.
Para los líderes Luis Sosa y Edgardo Soriano esas semanas de lucha era tan obvio como un deber estar en las calles con sus compañeros. Les resultó duro, cráneos y brazos rotos. A Sorriano un militar le puso su rodilla en la sien cuando el profesor estaba tirado en el piso y rodeado por los comandos Cobras y soldados del ejército.
La manifestación del 29 de marzo, en la víspera de Semana Santa, que fue convocada por los dos colegios magisteriales, Copemh y Prichma, más la Resistencia, opuestos terminantemente al alto costo de vidas en juego, también tenia el propósito de llegar hasta la Corte Suprema de Justicia y ahí expresar su solidaridad a los dos maestros que ese día tendrían sus sentencias. Miles de profesores, obreros, campesinos y estudiantes llenaron las calles de los alrededores y con los megáfonos y parlantes se hicieron escuchar por el alto Poder Judicial de Honduras.
Foto: Miles de maestros en asamblea en los días calientes de agosto 2010.
Los guardianes de la Corte impidieron a la prensa entrar a la sala de sentencia, negándonos con ello la posibilidad de cubrir una nota como sucede en cualquier país del mundo en situaciones similares, pero no pudieron impedir que los periodistas presentes hiciéramos bajar del tercer piso al acusado Luis Sosa, con quien conversamos minutos antes que dictaran la resolución sobre su caso.
– El gobierno no tiene ninguna razón de ser. No presentan ellos ninguna prueba que amerite que podemos ser condenados. Sin embargo la preocupación es que las tres jueces pueden ser influenciadas por el gobierno de Porfirio Lobo Sosa y dictar otra situación anormal. Porque esto es un juicio político evidente, al acusarnos de atentar contra la seguridad del estado, cuando todas las evidencias de los videos, fotos, grabaciones y los medios probatorios han sido claros en que los agraviados y agredidos somos nosotros los docentes de Honduras, dijo Sosa con optimismo, esperando salir victorioso de la sentencia.
Sostuvo que las calles pertenecen al pueblo y que sería un revés para el gobierno que tanto empeño ha hecho para quebrar lo que es la columna vertebral del pueblo organizado y sobre todo en la Resistencia hondureña que surgió después el golpe militar.
– Esto es un gobierno represivo y lo que ha hecho durante dos años es todo malo y negativo para el pueblo hondureño. Él (Lobo) va a ser sancionado por la historia.
Hablamos con la abogada de Luis que también llegó al portón de la Corte y dijo que sin dudas la decisión de no dejarnos entrar “es una decisión política”, decisión tomada por el jefe de seguridad de la Corte.
Foto: Edgardo Soriano (lentes), Reaño, su abogado y la abogada de Luís Sosa, Francís López.
La atención y la insistencia nuestra para poder presenciar la sentencia, dio resultado, porque luego de una llamada de la abogada a las autoridades de la Corte se nos permitió el ingreso al recinto, lo que produjo nuestra insistencia, también, para poder ingresar a la sala de las sentencias.
Luego de leída la sentencia de absolución total, se respiró aire de triunfo, mucho más aún, cuando la jueza se dirigió a los fiscales, representantes del estado, así como a los uniformados que debieron “soportar” su derrota frente a la absolución de los luchadores.
La jueza fue muy explícita al expresar que todos los videos demostraban lo contrario a lo que señalaban las acusaciones, estaba a la vista que no fueron los maestros quienes agredieron sino todo lo contrario, dejando en claro que las detenciones fueron arbitrarias e ilegales y con el agravante que indicaba que los heridos en la represión no fueron llevados al hospital sino directamente a la posta policial.
Los rostros de Luis y Edgardo daban muestras de alivio, igual que la de los abogados defensores, en las afueras los compañeros y compañeras vivaban el veredicto en esa jornada histórica.
Las pruebas de la infamia fueron contundentes, dejando a la vista la evidencia de la falta de inteligencia política de los miembros del ministerio público que pretendieron instalar un proceso mentiroso.
Pero esto es Honduras, en donde la Corte Suprema de Justicia en forma retroactiva (¡Sic!) firmó la orden de detención al derrotado presidente. “Es posible que los fiscales recibieron orden de sus superiores”, comentó la abogada de Luis Sosa.
– Esta es una línea, dice Edgardo Sorriano, a propósito de la demanda del estado en contra de los cuatro maestros a los efectos de acallar a unos de los gremios más organizados que tenemos en el país como es el magisterio, a atemorizarlo, amedrentarlo, retirar a los docentes que todavía no han ganado esa conciencia de que “vayamos a las calles en forma pacífica en el marco de la ley y reclamar nuestros derechos”.
No solamente los dirigentes del magisterio han sido demandados y enjuiciados en esta tierra. La rectora de la Universidad Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellano, ha demandado a los líderes del combativo sindicato de los trabajadores de la UNAH, 4 o 5 veces y ha perdido los juicios. La rectora cerró la universidad durante una semana después del golpe de estado y dejó entrar a los Comandos Cobras (policía militarizada) y a tropas del ejército, en un intento por quebrar al sindicato a través de la militarización de una institución supuestamente autónoma del estado. Los sindicalistas han sufrido todo tipo de represión en el postgolpe y lo patético en este caso, es que el hijo de la misma rectora sufrió las consecuencias de una patrulla de la policía que no dudó en asesinarlo.
Foto: Abogado Reaños, Edgardo Soriano y Luís Sosa después haber escuchado la lectura de la sentencia de la jueza.
La señora Castellano pertenece a la Comisión de Verdad que fue parte del acuerdo suscrito entre el régimen de facto y el derrocado presidente de la nación.
– Este país esta secuestrado por diez familias que no permiten que manifestemos. Que no dudan en poner sus pies en el pecho, en el cuello de la ciudadanía. Este es el estado de derecho en que vivimos en este país que se llama Honduras, agrega Soriano.
– Vivimos prácticamente como en la selva. Nos dan con garrote, con palos y hasta con fusil, ya rendidos y sin haber hecho nada, comenta Soriano, agregando que el papel de la fiscalía es penoso aunque ya ha quedado en el ridículo por haberse prestado a la manipulación política.
Luis Sosa:
– Y ahora, esos que abusaron de la autoridad y que cometieron el delito, que ahora se pongan vivos y alertas porque ahora vamos nosotros a demandar al estado de Honduras. Y van a pagar por el daño ocasionado y no solamente por las lesiones físicas que van a ser imborrables, pero lo que sí van a pagar es por el daño emocional, psicológico y el daño que ocasionaron a nuestros hijos, familias y al pueblo hondureño. Nosotros ahora vamos al ataque pero siempre bajo la jurisdicción, pese a que no creamos en ella pero vamos a ir con la ley que tenemos en este momento y estamos convencidos que les vamos a ganar la partida. Vamos a mostrar a la comunidad internacional que hay hondureños todavía valientes y que estamos dispuestos a dar la pelea donde sea, si es en los tribunales o en las cárceles o si es en las calles peleando por los derechos, pues ¡vamos a estar también ahí!
Vea todo el reportaje en video: http://vimeo.com/39987527/
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Entrevista con familiares del preso político Humberto Castillo:

Publicado por ARGENPRESS

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