miércoles 11 de abril de 2012

Eduardo Ibarra Aguirre (FORUMENLINEA)

Mientras Josefina Vázquez Mota no haga honor al nombre con el que bautizaron su camión de campaña, y de lo cual se enteró consumado el hecho, difícilmente remontará el lejano segundo lugar en las preferencias ciudadanas, de acuerdo a la mayor parte de las impugnadas encuestas que saturan a la ciudadanía sin mediar explicación alguna en los notables vaivenes de sus mediciones, práctica en la que destaca GEA-ISA.

Con bombo y platillo, la economista que aspira no sólo a gobernar a los mexicanos sino a ocuparse de hijos, nietos y bisnietos, anunció “un golpe de timón” tan definitorio que incorporó a familiares y recientes colaboradores de Felipe Calderón. Entre los primeros destacan Luisa María Calderón, la hermana Cocoa y frustrada candidata a gobernar Michoacán, y Juan Ignacio Zavala, el cuñado que participará en el llamado cuarto de guerra.
Del mismo cuarto de guerra ahora son partícipes Gustavo Madero, Ernesto Cordero y Maximiliano Cortázar, el otrora vocero y censor de Los Pinos que abandonó el cargo con más pena que gloria, y Juan Manuel Oliva, gobernador con licencia de Guanajuato y, sobre todo, prominente figura de la Organización Nacional El Yunque, como bien advirtió Francisco José Paoli, en Primer Plano de Canal 11.
Se integran directamente a la campaña de la economista Mota, prohombres del panismo como Germán Martínez y Juan Molinar Horcasitas, el célebre director del Instituto Mexicano del Seguro Social cuando un incendio en la subrogada guardería ABC canceló la vida de 49 niños. La beneficiaria de la subrogación está libre y emparentada con Margarita Zavala.
Contradictoriamente, Vázquez Mota ofrece un gobierno de coalición en tanto que la campaña la realiza con figuras prominentes del grupo del primer panista del país, desgastadas por el ejercicio del poder en forma facciosa, y el líder de una organización secreta, ultraderechista.
La secretaria de Desarrollo Social en el gobierno de Vicente Fox y de Educación Pública con Calderón Hinojosa, reconoce que “Los conflictos internos del partido han consumido energía política que debimos encauzar a arrancar con más fuerza. Perdimos tiempo y nos distrajimos en cuestiones francamente secundarias”. Y en un gesto de arrepentimiento de la política trazada por la dirigencia de Acción Nacional, se quejó: “Hemos tenido menos tiempo que otros para prepararnos. Hace dos meses, apenas, estábamos resolviendo la única competencia democrática para elegir al candidato a la Presidencia”.
“Cuestiones francamente secundarias” y quejas absurdas por la disposición de “menos tiempo”, pues los que deciden en el PAN así lo dispusieron, el hecho es que Josefina Vázquez ya no tiene espacio para incurrir en los mismos errores, a riesgo de que en días o semanas sea desplazada del segundo lugar por Andrés Manuel López Obrador –como pronosticó Sergio Aguayo– y se beneficie de la petición que la primera formuló al Instituto Federal Electoral para que “organice un debate entre los dos candidatos punteros”.
La candidata presidencial panista repite en las formas el golpe de timón que hace seis años operó Felipe Calderón y que, todo indica, le dio buenos resultados, sin omitir la todavía amplísima percepción de que “se robó la Presidencia”.

Pero Vázquez omite un hecho central de la estrategia del hoy general de cinco estrellas: Calderón rompió con Fox Quesada desde que renunció a la Secretaría de Energía para desenvolver la precampaña contra la voluntad de la grotesca pareja presidencial. Y la señora Mota no sólo no se atreve a iniciar el menor de los deslindes, sino que permite que su estado mayor de campaña se sature de familiares, amigos y socios de Felipe Calderón.

Publicado por ARGENPRESS

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