martes 10 de abril de 2012

Rómulo Pardo Silva (especial para ARGENPRESS.info)

Cuando muchos en la izquierda se limitan a denunciar y actuar frente a situaciones descontextualizadas, el historiador Paul Kennedy al preguntar ‘¿Hemos entrado en una nueva era?’ levanta una propuesta integradora de los hechos presentes e invita a diseñar una visión panorámica para una época nueva.

Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) después de aplicar un modelo informático para examinar la correlación entre el desarrollo mundial y su efecto en el planeta concluyeron que es probable que en menos de dos décadas, si la industrialización masiva sigue destruyendo al ritmo actual grandes cantidades de recursos naturales que no pueden ser reemplazados, la Tierra sea afectada por un “colapso económico global” acompañado de una “abrupta disminución de la población”, que ponga fin al mundo tal como lo conocemos. El informe indica que para cambiar el comportamiento negativo de los sistemas sirven solo medidas drásticas de protección del medio ambiente bajo la condición de mantener constantes la población y la producción.
Los datos señalan que como consecuencia del agotamiento de recursos finitos habrá un quiebre histórico inevitable y sin embargo por interés o temor los intelectuales, políticos y medias cuando abordan las amenazas eluden mencionar su raíz. Los izquierdistas son los que deben empezar a explicar que el conjunto de las crisis -ecológica, política, financiera, social, laboral, productiva, climática…- se originan en última instancia en la relación destructora del capitalismo con la naturaleza y que ya no tiene retorno. Algunos ejemplos de verdades a medias.
Brasil aspira a que la Cumbre de Río+20 imponga un nuevo modelo de desarrollo mundial. El embajador Luiz Alberto Figueiredo declaró que “estamos en una época en la que las crisis se multiplican, crisis política, crisis del clima (…) Rio+20 será la ocasión de examinar estas crisis provocadas por el modelo actual de desarrollo”… esta cumbre será un éxito si adopta objetivos claros” de desarrollo sustentable para los próximos 20 años, que permitan un equilibrio entre crecimiento económico, erradicación de la pobreza y protección del medio ambiente [Telesur].
Jaime Baquero escribe: “No hay alternativas desde dentro del sistema que puedan revertir significativamente la tasa de ganancia y garantizar el crecimiento económico durante un largo ciclo económico. El desorden que amenaza al mundo pone en jaque a las fuerzas del trabajo. Si éstas no irrumpen con un programa revolucionario, capaz de sumar a amplios sectores sociales, se impondrá la lógica de la acumulación capitalista, el caos y la barbarie”.
Richard Wolff, profesor de economía en la New School University, sostiene que ‘No hay manera de que los EE.UU. puedan resolver sus enormes problemas financieros dentro del sistema económico establecido. Estados Unidos debe ir más allá del capitalismo’ [RT].
Politólogos y militares rusos advierten que la difícil coyuntura financiera global aumenta las tensiones y predicen siete guerras posibles en un futuro cercano. Una es la “tercera guerra mundial” entre coaliciones de países por modelos opuestos de orden mundial: el dominio de los países desarrollados impulsado por la OTAN liderada por Estados Unidos y el modelo de un mundo multipolar encabezado tal vez por la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO) o la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). Los expertos señalan que si se desata se utilizarán armas nuevas y de destrucción masiva y se afectará a una gran proporción de la población del mundo, cubriendo casi todos los continentes, océanos y mares. “Por fin se podría cubrir el período comprendido entre 6 y 7 a 25 y 30 años. En las hostilidades pueden participar más de 100 millones de personas de ambas partes. La pérdida demográfica total de la población mundial podría ser superior a varios cientos de millones de personas”, predice K. Sivkov doctor en ciencias militares [Cubadebate].
Una severa sequía asola a China afectando ya 13 provincias con un impacto grave, 7,82 millones de personas y 4,58 millones de cabezas de ganado sin agua potable. Están agotados los embalses y amenazada la siembra primaveral de 4 millones de hectáreas [Xinhua]. En una medida más común en Africa o América Latina, en la lluviosa Inglaterra está prohibido el uso de mangueras para regar jardines o lavar autos por la escasez de lluvias que mantiene bajas las reservas de agua [BBC]. El satélite de observación de la Tierra Envisat detectó un deshielo desconocido hasta ahora de 1.790 kilómetros cuadrados en la placa de hielo antártica Larsen B, ocurrido durante la última década. Un experto agregó que la temperatura al norte de la Península Antártica ha aumentado en 2,5 grados en los últimos 50 años, una cifra superior a la media global, lo que ha causado “una desintegración de las capas de hielo” [La Tercera].
La degradación del mercado laboral confirma la incierta situación de la economía europea y el riesgo de que algunos países caigan de nuevo en recesión. Según la oficina europea encargada de estadísticas 24 millones 550 mil personas estaban sin empleo a finales de febrero, el 10,2% de la población [RFI].
Los precios mundiales de los alimentos escalaron liderados por los cereales, aceites y grasas, informó hoy la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) [PL].
Los colegios de guerra de los EEUU siguen creando análisis de los impactos potenciales del pico de producción mundial del petróleo en el equilibrio global de poder. El Colegió del Estado Mayor Combinado del Ejército de los EEUU publicó un estudio del teniente coronel GS Pascal Eggen de las Fuerzas Armadas suizas. Los puntos clave del análisis en resumen: “… Cuando la producción de petróleo disminuya los países intentarán mantener sus altos niveles de organización. La política mundial pasará del idealismo, típico de nuestra actual economía creciente, al realismo y al realismo ofensivo. Las reglas económicas pasarán a ser de un juego de suma negativa. Como consecuencia, los jugadores geopolíticos menores tendrán que alinearse con las grandes potencias para asegurar mínimas pérdidas en el suministro de petróleo. Finalmente, las grandes potencias esperarán hasta el último momento para iniciar medidas de mitigación contra el agotamiento del petróleo. De hecho, una transición demasiado temprana hacia nuevas fuentes
de energía constituye un riesgo de alterar su actual posición geopolítica.” [Rick Munroe].
Tepco, la operadora de la central Fukushima, confirmó la filtración al océano Pacífico de cerca de 12 toneladas de agua contaminada con estroncio radiactivo. El reactor nuclear de Penly en el noroeste de Francia interrumpió sus operaciones tras dos amagos de incendio. La firma que opera la planta indicó que hubo una fuga de agua radiactiva que fue “conducida a tanques previstos para ello” sin “consecuencias para el medio ambiente” [El Mercurio].
La Edad de Piedra y la Antigüedad terminaron, nadie debería extrañarse porque el capitalismo será pasado. El aporte de la izquierda a ese futuro es combatir ahora por hechos coyunturales explicando su trama y a partir de ella proponer el socialismo solidario sustentable.

Publicado por ARGENPRESS

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