martes 10 de abril de 2012

Lucía Lagunes Huerta (CIMAC)

Lo que nos faltaba en la campaña de la quinta candidata a la Presidencia de la República, que para asegurar valentía hiciera uso de una de las frases más machistas de nuestro lenguaje coloquial.

El reciente spot de campaña de Josefina Vázquez Mota asegura que será “una presidenta con faldas, pero eso sí, con muchos pantalones”. ¿A qué se refiere esta desafortunada frase de la candidata presidencial?
El tener pantalones en la lógica machista es tener don de mando, valentía y firmeza, es resumir que todos estos atributos se concentran debajo de la cintura masculina y arriba de las rodillas, es decir en la entrepierna.
Eso es genitalizar una acción que debe partir de la razón y la reflexión, es asemejar la reacción violenta masculina a la bestialidad del instinto.
Tener pantalones es no rajarse, es ser bravucón, no tenerle miedo a nada, pelarle los dientes a la muerte, gobernar con mano dura y no cambiar la estrategia por muchos muertos que haya. ¿Será que todo eso quiere tener Josefina para convencernos que así gobernara este país en caso de ganar?
Ya en una columna anterior me refería al mujerismo de Vázquez Mota, a la falta de convicción de género que la hacía tropezar una y otra vez. Sin duda en esta ocasión un nuevo equívoco de ella y sus asesores dejan ver la convicción profunda de la candidata y la ideología que la mueve.
De llegar a la Presidencia gobernará con muchos pantalones, que quiere decir que buscará ser más masculina que los hombres, que aunque use falda despreciará a su género y menospreciará lo que le ocurre, y se dedicará a seguir con la guerra de los 60 mil muertos.
Tener pantalones es no mostrar sentimientos y mucho menos irlos pregonando, por lo tanto no se puede saber lo que como “madres buscamos para que nuestros hijos…”. ¿Cómo sería una madre con los pantalones bien puestos? ¿Y los padres entonces tendrían las faldas bien colocadas?
Quien le dijo a la candidata que esta frase la acercaría al electorado le mintió. No sólo provoca extrañeza, sino rechazo ante la imagen de don Silvano encarnado por el actor Fernando Soler, ahora en voz de una abanderada que ha intentado hacernos creer que ser mujer es muy bueno.
¿Será que se arrepintió de su ser mujer y prefiere tener pantalones para poder seguir adelante? Bajo el slogan de “Josefina Diferente” arranca una nueva etapa de su campaña. ¿De qué o de quiénes se intenta diferenciar?
Si revisamos la historia presidencial de nuestro país, todos los presidentes han tenido pantalones sin que ello le haya servido a México para mejorar la condición de vida de la población, para sacar a los 60 millones de la extrema pobreza.
Querer mostrar firmeza de convicciones y de carácter no pasa por tener o no pantalones, pasa por los logros alcanzados y los obstáculos superados, pasa, sin duda, por tener humildad para reconocer los errores y seguir adelante.
¿Será que ahora con los pantalones bien puestos le irá mejor en su campaña o logrará que su equipo trabaje a favor de su candidatura y no en contra?
Humildemente creo que le iría mejor si dejara los pantalones a un lado, se agarrara bien las faldas y siguiera adelante.

Publicado por ARGENPRESS

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