LUNES, 7 DE MAYO DE 2012

 

Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

En los últimos días de abril del presente año (2012), grupos progresistas y asociaciones civiles de Estados Unidos, realizaron un foro para analizar los frecuentes atentados que su país realiza con aviones no tripulados, los “drones”, so pretexto de “combatir al terrorismo”.

Sin embargo, el empleo de drones no sólo es para “combatir” al terrorismo, sino también ya es cotidiano que tales aparatos sobrevuelen las fronteras canadiense y mexicana, en especial ésta última, para vigilar y evitar que peligrosísimos ilegales osen cruzar a territorio estadounidense. Y como esos aparatos están también equipados con armamento, pudiera ser incluso que la policía fronteriza lo accionara, con tal de deshacerse de tales inmigrantes (si esto ocurre, seguramente ha de estar celosamente resguardado, para que no salga a la luz pública).
Pero no sólo sirven para cazar ilegales, sino que también dentro de EU se están utilizando para labores policiacas. Como reveló una nota periodística de diciembre del año pasado, ya también en algunos estados, como en Dakota del Norte, la policía emplea esos aparatos para “investigar” a criminales, aunque al hacerlo, de acuerdo con algunos congresistas y defensores de los las libertades civiles y los derechos humanos, se viola la privacidad de los ciudadanos, pues con esos aparatos se les espía. Además, no han sido, precisamente, peligrosos criminales los que han caído mediante este nuevo método de “investigación” policiaca. Por ejemplo, en ese estado, recientemente se arrestaron a los miembros de una familia de granjeros que discutieron con otra, con la que tuvieron problemas ¡por ganado!, nada de drogas o cosas así, pero además, como estaban armados – algo que no sorprende en ese país, en donde la posesión de armas es un derecho inalienable –, tuvieron un enfrentamiento con comisarios locales, suficiente para que la policía fuera tras ellos. Eso lo logró, justamente espiándolos.
Al respecto, una ex congresista de California, la señora Jane Harman, que ahora trabaja para el centro internacional Woodrow Wilson, afirma que tales acciones son anticonstitucionales, pues se viola la integridad y la privacidad de los ciudadanos estadounidenses, quienes a la menor sospecha de estar haciendo algo malo, podrían se encarcelados preventivamente. Harman apunta a la necesidad de que el congreso discuta el espionaje con drones, pues nunca se ha hecho, así que es una acción ilegal. Y es tan extendida la práctica, que el año pasado, 2011, de acuerdo con la Oficina de Inmigración, esos aparatos volaron un total de 4100 horas en territorio estadounidense. De ésas, solamente 274 horas fueron en relación a revisar daños provocados por desastres naturales, en tanto que del resto de horas, dicha oficina no pudo establecer para qué fueron empleadas exactamente, pues, justificaron a los periodistas que condujeron la investigación, en sus sistemas no es una prioridad rastrear en qué se emplean tales drones cuando no están revisando desastres, lo que apuntaría a que si lo saben, tienen prohibido revelarlo (en el siguiente link, puede verse el video que hace referencia a la nota que comento: http://www.youtube.com/watch?v=LZIBINJrqgQ).
Justamente esa es una razones, el infringir las libertades de los ciudadanos estadounidenses dentro de su propio país, que llevó a la realización de la conferencia a la que aludo antes.
En ella, asistieron varios periodistas y activistas sociales que expusieron las barbaridades y arbitrariedades que EU comete por todo el mundo en nombre del “combate al terrorismo”, y que lo hace cada vez más empleando aviones no tripulados (drones), aunque también a veces se auxilia con misiles y bombas de racimo.
La exposición más clara e informada fue la del periodista Jeremy Scahill, quien comentó cómo bajo la supuestamente liberal y progresista presidencia de Barack Obama, no sólo no han cesado los ilegales asesinatos que EU realiza con drones por todo el mundo, sino que han incluso aumentado. Pero, además, ni siquiera se ataca a “sospechosos reales”, sino que es en base a lo que la CIA, la agencia encargada de tales ataques, denomina “signature strikes”, en los cuales a los “sospechosos” que se ataca es porque se “presume” que andan metidos en “actividades terroristas”, o sea, no es una “sospecha real”, sino, ¡háganme favor!, de que “quizá sí sea culpable y por eso mejor lo matamos con un disparo del avión-robot”. Y esa práctica se ha venido realizando ya desde hace varios años, desde George Bush, y, como afirma Scahill, con Obama han seguido y se han incrementado tales ataques. Y también denunció Scahill en la conferencia, la deleznable práctica que tiene EU de que a todas aquellas personas que le ayudan a hacer su trabajo sucio, las protege y las ayuda en todo lo que puede. Sucede lo mismo con los periodistas vendidos que ni por error difunden temas tan delicados como los ataques deliberados con drones. Sin embargo, cuando alguna de las personas que hacen esos trabajos sucios deciden revelar los ilegales secretos en los que estuvieron trabajando, entonces el gobierno emprende una brutal cacería, tratando de acabar con la reputación y haciéndole la vida prácticamente imposible (eso puede verse en la cinta reciente, basada en hechos reales, Fair Game, con Naomi Watts y Sean Penn, basada en el libro escrito por la ex agente de la CIA Valerie Plame, Fair Game: my betrayal by the White House, en el que narra cómo el gobierno reveló su verdadera identidad cuando su esposo, el diplomático Joseph C. Wilson, se opuso a avalar que Irak tuviera armas nucleares, pues esas mentiras, de que sí tenía “armas de destrucción masiva” Irak, dieron lugar a la infame, ilegal invasión, que ha hecho de ese país un desastre social y económico).
Y, señaló Scahill, eso también sucede con periodistas honestos, como él, quien ha recibido constantemente amenazas, calificativos, calumnias… todo por negarse a hacerle el juego al gobierno y revelar situaciones como los ataques de drones.
De la conferencia se produjeron algunos importantes informes, como el del The Bureau of Investigative Journalism, que da cuenta de los ataques con drones, misiles y bombas de racimo, así como los muertos, la mayoría civiles inocentes, que han dejado tales infames, ilegales acciones.
Por ejemplo, en Yemen, desde el 2002, se han realizado varios ataques. Aquí, Scahill señala que eso se ha debido a que EU sostiene al actual presidente, Abd al-Rabuh Mansur, quien es un títere, así que tales ataques se dan principalmente contra opositores a Mansur, a los que se acusa de ser, simplemente, “terroristas” (el control de Yemen le interesa a EU, porque aparte de que aún tiene algo de petróleo y reservas de gas natural, su estratégica ubicación geográfica y marítima, cerca de Somalia, en el golfo de Adén, le permite tanto el despliegue de su fuerza naval militar, la de EU, como sus portaaviones y submarinos, así como el que tenga injerencia en el tráfico comercial de esa muy importante zona, por la que cruza, desde el canal de Suez, casi el 8% del comercio marítimo mundial. Por eso han surgido en los últimos años los piratas somalíes, modernos bucaneros que de vez en cuando logran secuestrar a un barco mercante, por el que piden jugoso rescate. Quizá por ello sea que también EU no deja Yemen, para tratar de combatir esa “moderna piratería”).
De acuerdo al documento, en Yemen, entre el 2002 y el 2012, se han realizado entre 20 y 88 ataques, que han dejado unos 355 muertos, de los cuales alrededor de 40 han sido civiles inocentes. Pero además en ese país se han realizado 102 bombardeos con aviones tripulados; 87, con drones; 44, con misiles; 29, con bombardeos y ataques con barcos, así como 13 ataques con drones, apoyados por el ejército yemenita (¡háganme favor!).
En Pakistán, el informe señala que entre el 2004 y el 2012, ha habido 320 ataques con drones, de los cuales, ¡fíjense!, Obama ha ordenado que se realicen 268, o sea, casi el 84%, al presidente que, irónico, le dieron en el 2009 un inmerecido “Premio Nobel de la Paz” (ver en este mismo blog mi artículo “Premio Nobel al armamentista Barack Obama). Los muertos que han dejado esos ilegales ataques se calculan entre 2429 y 3097, de los cuales, entre 479 y 811 han sido civiles inocentes (los “daños colaterales” que no pueden evitarse, como afirma el Pentágono). Y, lo más infame, de tales civiles asesinados, ¡174 han sido niños! Esa es la política “antiterrorista” de EU, asesinando a niños inocentes (en el siguiente link está el informe completo, se dan más detalles, incluidos los nombres de las víctimas: . http://privacysos.org/sites/all/files/TBIJWashingtonfinal.pdf).
Scahill reveló también que en varios países nada menos que la CIA tiene cárceles, en donde paga a los locales alrededor de 200 dólares mensuales por retener allí a “sospechosos de actividades terroristas”, sin que realmente haya una base sólida. Por ejemplo refirió el caso de una cárcel que está justo a un lado del aeropuerto de Mogadishu, en Somalia, al que irónicamente la gente de allí se refiere como “Guantánamo”, pues, afirma Scahill, dicha palabra se usa ya coloquialmente para referirse a esas ilegales cárceles que EU financia dentro de varios países, a través de la CIA, para retener a “sospechosos” de estar ligados al terrorismo y torturarlos para que “confiesen”. Así que, miren nada más cómo EU nunca ha dejado sus sucias prácticas que desde hace años ha realizado, a través de la CIA, organizando invasiones, golpes de estado, sabotajes, pagando espías y, ésos, sí, terroristas. Lo peor es que, como señaló Scahill, se cuenta con la anuencia del gobierno, sea demócrata o republicano. Destacó que hace poco se votó para ver si esos asesinatos ilegales continúan haciéndose con tal de seguir “combatiendo al terrorismo” o se prohibían. Y lamentablemente sólo seis congresistas se opusieron, y del Senado, nadie cuestionó tan bárbara práctica. Así que el gobierno “democrático” de Barack Obama ha aprobado que EU siga asesinando a gente “sospechosa”, más los civiles inocentes que se dan como “daño colateral”, en nombre del “combate al terrorismo”. Y por esa razón es que la cárcel de Guantánamo, la que está en Cuba (no sus clones), no ha sido cerrada por Obama, a pesar de que prometió que lo haría, pues allí se sigue encerrando a decenas de “sospechosos” de ser terroristas, a pesar de que muchos, señala Scahill, son ciudadanos estadounidenses.
Sin ir más lejos, vean cómo aquí se aprobó el año pasado la nefasta operación “Rápido y furioso”, que permitió la entrada de armas ilegales con tal de, fue la estúpida justificación, dar con los narcotraficantes que las importaban
También destacó Scahill el caso de un periodista yemenita, Abdul-Elah Haidar Shaye, cuyo único “delito” fue haber denunciado que en un ataque de misiles ordenado nada menos que por Obama a supuestos “terroristas” de Yemen en diciembre del 2009 (poco después de que Obama recibiera su inmerecido Premio Nobel de la Paz), no murieron terroristas, sino más bien civiles inocentes, un total de 55, de los que 21 eran niños. Shaye afirmó en su “juicio” que ese día, justamente, fue arrestado “por atreverme a decir la verdad”. Shaye sigue arrestado, pero lo peor fue que hace poco que su abogado apeló la sentencia, mostrando que los cargos no ameritaban que su cliente siguiera en prisión, y que el juez encargado estuvo a punto de darle la libertad, éste fue telefoneado nada menos que por el mismísimo Barack Obama, pidiéndole que no dejara libre a Shaye, pues no era “conveniente para los intereses estadounidenses” (la conferencia completa de Scahill está en el siguiente link, y aunque está en inglés, me parece que con lo que les comenté puede ser entendible, para que la vean y la difundan: http://privacysos.org/node/609).
Así que, piensen, si así se está conduciendo la “política exterior” estadounidense, legalizando los asesinatos, las torturas, las cárceles clandestinas, financiadas por la CIA, los ataques con drones, misiles y bombas de racimo… pues nada de lo que haga en el cercano futuro, podrá ya sorprendernos (esta práctica, la de asesinar a supuestos “terroristas”, también es empleada por Israel, cada que con misiles asesina a algún “sospechoso”, sin importar las muertes de civiles inocente que tan deleznable acción provoque).

Ah, pero todo sea en nombre de la defensa de las “libertades de Estados Unidos”.

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