Dick Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)

La siguiente crónica escribió el director de Radio Café Stereo, Miguel Suárez, el 18 de noviembre de 2009, con motivo que 25 periodistas de la cadena Caracol, se pusieron el olivo verde, se armaron con fusiles Galil de Israel y fueron preparados para la guerra por instructores militares del mismo ejército. Si no lo crees, pues entra al enlace de la misma cadena Caracol.

La crónica del director de Radio Café Stereo ilustra en forma excelente en como los periodistas de los medios colombianos en realidad son utilizados por los generales de las Fuerzas Militares y se convierten en simples voceros al servicio a la guerra.
El texto sirve como material de estudio para los estudiantes de la Facultad de de Comunicación Social de las diferentes universidades colombianas. Pero también en el actual debate que ha surgido a raíz del caso del reportero francés que participó en una expedición militar y q ue estuvo, según los generales, bajo fuego guerrillero durante siete horas de combate hasta que se quitó el casco y el chaleco del ejército para pasar al “otro lado”, es decir al Frente 15 que estuvo combatiendo al ataque del ejército.
La guerrilla, en su reciente comunicado, propuso un debate nacional para debatir el papel del comunicador en el conflicto. Creemos que es sano y vital para evitar casos como el colega francés.
Foto: ¿A ver si Néstor Morales del programa “Hora 20” se atreve de tocar el tema en su programa?
Gracias a muchos medios alternativos, que no son “amarrados” como los reporteros de Caracol, RCN, RadioW o El Tiempo, que siguen el manual de las Fuerzas Militares, se pudo desenmascarar las primeras mentiras de los generales y el ministro de defensa colombiano en el sur de Colombia. No solamente el Operativo Militar falló, sino también el Operativo de Guerra Psicológica. Hasta el Procurador quiere abrir un proceso a los mandos militares por haber permitido a un civil de participar con las prendas militares de uso privativo del ejército en la mencionada mención.
Foto: Ernesto Yamhure (izq), fue columnista en Caracol Radio y El Espectador, a pesar que era secreto público que Yamhure era asesor político del jefe paramilitar Carlos Castaño. Fue primero cuando se reveló, a través el contenido de una memoria USB, que consultaba con Castaño el contenido de sus crónicas, que los gerentes de los medios tomaron la decisión de despedirlo. Había sido también primer secretario en la embajada colombiana en Estocolmo, Suecia, designado por Uribe.
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“Soldados por un día” y desinformadores para siempre.
09 MAY 2012, REDACCION
Por: Miguel Suárez (18/11/09)
En los últimos días ha quedado cada vez mas en entredicho el papel de los llamados medios de comunicación o de desinformación que en Colombia están abiertamente al servicio de la guerra y le entregan al pueblo colombiano información torcida, distorsionada, parcializada o sacada de contesto con el cual “fabrican” su versión, cuyo fin es apoyar el discurso oficial.
Para entender el conflicto colombiano es necesario conocer la nociva mezcla entre el terror y la desinformación, puntales fundamentales de la “Seguridad Democrática” y la “popularidad de Uribe”.
La cooptación de periodista para colocarlos al servicio de la guerra, no es cosa nueva en Colombia, comenzó hace muchos años con la expulsión sistemática del país o el asesinato de aquellos que se negaron a plegarse al discurso oficial.
Mucho se comentaba que en la década del 70 al 80, algunos periodistas que cubrían el “conflicto”, recibían dinero extra por parte de la Brigada de Institutos Militares y hoy es casi normal que los diferentes medios de desinformación se limiten a retransmitir artículos de prensa elaborados por la agencia de prensa de las fuerzas de ocupación de la oligarquía colombiana.
Por esos tiempos, en Colombia, en la estructura de las Fuerzas Armadas oficiales, existían los denominados DEPARTAMENTO-5 para el desarrollo de las tareas de propaganda destinadas a los comunicadores que cubrían las atrocidades cometidas por el Estado.
E• 70s y 80s el Batallón de Contrainteligencia Charry Solano de Bogotá, elaboró un Manual de operaciones militares que entre otras “tareas” ordenaba el control de la prensa, y desde entonces los vínculos entre “comunicadores” y ejercito de ocupación se han ido dando silenciosa y paulatinamente.
Por los años 80s, él ejercito de la oligarquía colombiano organizó cursos para periodistas y así vimos uniformados a los “comunicadores sociales” que hoy están al servicio de la muerte. El objetivo de los cursos era que estos entendieran bien al ejército, y desde entonces los grandes medios comenzaron a cambiar la forma de presentar la muy escasa información sobre las constantes violaciones de los derechos humanos perpetrados por ese ejército de ocupación.
Como esos vínculos no son cosas del pasado, vimos como el 8 de febrero (2007), cuando un avión militar que se desplazaba entre Medellín y Nuqui en el departamento del Chocó sufrió un accidente.
En el avión FAC 1258 de la Fuerza Aérea de la oligarquía colombiana, viajan solamente 16 periodistas de diferentes medios nacionales, que según el gobierno fascista iban a “cumplir una invitación del Gobierno Nacional”.
Según la oficina de prensa del ejercito, los “periodistas” iban a promocionar el turismo en una región donde ni siquiera hay vías de acceso y donde militares y paramilitares han desplazado gran cantidad de pobladores convirtiendo esta zona en un paraíso de los sembrados de Palma Africana, cultivo preferido por los paramilitares y sus socios.
Uno de los medios abiertamente al servicio de la guerra es la Cadena Caracol, denominada por el pueblo colombiano como “Paracol”, cuyo director Darío Arismendi, dedica grandes espacios para entrevistar antichavistas que el mismo especializa en cualquier materia, para darle peso a sus aseveraciones que buscan crear un sentimiento antichavista y antibolivariano en el pueblo colombiano.
Foto: General Óscar Naranjo en Caracol con el Darío Arismendi. “Aliados Estratégicos”
En este proceso de desinformación, hoy se sabe que existe un aparato militar que coordina las unidades del Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Policía del Ministerio de Defensa encargadas del diseño de las operaciones psicológicas dentro del plan de seguridad democrática de Uribe, cuyas matrices de guerra sucia las replican los medios afines al régimen como RCN, Caracol, El Tiempo, Semana y El Espectador, entre otros.
Así ese proceso nocivo ha ido tomando fuerza llegándose al extremo que una periodista de la Wradio, bajo el alias de “Paloma” escribía desde los computadores de Caracol, los editoriales para la página web de los escuadrones de la muerte o Paramilitares y como cosa curiosa en esos días recibió el premio Simón Bolívar como periodista del año otorgado por la compañía Seguros Bolívar.
Ahora la periodista tiene una columna de “opinión” en el diario El Tiempo de propiedad de la familia Santos, tres de cuyos miembros se aliaron con los paramilitares y propusieron la fundación del denominado Bloque Capital.
El último episodio de la cooptación y servicio al proyecto mafioso que hoy se implementa en Colombia se dio el pasado mes de septiembre (25-09-2009) cuando un grupo de “periodistas” de la Cadena “Paracol”, se enroló en un programa del ejercito de ocupación de la oligarquía colombiana denominado “soldados por un día”.
Foto: Ocho periodistas de Caracol, vestidos para trabajar.
Dicho programa, donde participaron 25 corresponsales de la cadena radial, fue realizado en las instalaciones del cantón Militar de Malambo, una de las base militares cedidas por el gobierno mafioso al imperio, donde según el Batallón de Infantería Nº4 “Antonio Nariño”, el objetivo era “integrar la institución con los medios de comunicación y lograr que ellos nos apoyen en la difusión de la campaña de desmovilización, la cual busca reducir el número de integrantes de los grupos al margen de la ley y evitar la formación de nuevas redes de bandas criminales que afectan los niveles de tranquilidad en la región del sur de Bolívar”.
Los “comunicadores” con uniforme camuflado, recibieron entrenamiento militar como “armar y desarmar un fusil Galil” y realizaron polígono de adaptación a 50 metros. Fueron 25 los “comunicadores” que ahora repiten como loros las versiones del Departamento de Prensa del ejercito oficial.
Por eso no es extraño escuchar afirmaciones como la hecha por un “comunicador” de Paracol, cuando ante los hechos de Corinto, donde la guerrilla de las Farc atacó una base militar desde donde se aterrorizaba a la población, este le preguntaba al comandante de la zona ¿“Cómo NOS fue”? en otra radio de la misma cadena, otro decía “NUESTROS tanques”.
“Como nos fue”, “nuestro tanques”, o sea que después del entrenamiento ya eran parte del ejercito que ha asesinado mas de 2000 jóvenes para presentarlos como guerrilleros dados de baja en combate.
Entonces así, y solo así, se puede entender como ante las aseveraciones mentirosos de los comandantes militares de la oligarquía, estos guardan silencio cómplice y reproducen sus falacias con el mayor descaro.
La nefasta combinación de Massmedia y Motosierra, es la que explica entre otros la “creciente popularidad” de Uribe en Colombia, ya que si Usted no es Uribista, es de las Farc-EP y a los de las Farc, según las palabras del ex-ministro de agricultura Andrés Felipe Arias, “hay que matarlos a todos”.
Foto: ¿Herramienta de trabajo para el periodista de Caracol Radio?
La aseveración de que los periodistas colombianos, en su gran mayoría, ante todo los que están al servicio de los grandes monopolios de la desinformación están al servicio de la guerra, es frecuentemente rechazada por estos, que guardan un silencio cómplice cuando sus colegas, que no se han vendido son acosados, amenazados y hasta asesinados.
Hipócritamente, se contorsionan y patalean reclamando su objetividad, imparcialidad y neutralidad, cuando todos los días los vemos azuzando la guerra y distorsionando la realidad colocándose al lado de los terroristas de estado.
Hay que denotar que en Colombia los medios de comunicación están concentrado en muy pocas manos, entre otras las de los Santodomingos, Ardilas Lules y la familia Santos, con el único diario de circulación nacional.
Los dueños de los grandes medios y el terror estatal han instaurado una censura que muy pocos periodistas se atreven a violar, porque el preció puede ser la vida o en el mejor de los casos, el exilio.
En este sentido, los medios de comunicación son un actor fundamental de lo que está pasando en el país, son un actor que a partir de la posición privilegiada que tienen, crean y/o reproducen conceptos, significados, esquemas cognitivos y modelos interpretativos a través de los cuales se va construyendo una “realidad” social de acuerdo a los postulados de sus dueños y a la imagen y semejanza de quienes están en el gobierno, por eso hoy nos encontramos que nos presentan como héroes a los asesinos y narcotraficante.
Donde se ven casos tan aberrantes, donde contrario a jugar un papel de educadores nos presentan fechas históricas como el 11 de noviembre (2009) en Cartagena como una exposición de ganaderos donde las mujeres exponen sus carnes al mejor comprador, escondiendo hechos históricos como el acontecido el 11 de noviembre de 1811, cuando el pueblo de Cartagena, respaldado por el batallón patriota Lanceros de Getsemaní, al frente del cual estaba el cubano Pedro Romero, se levantó obligando a la declaratoria de independencia absoluta de España.
Historias como esta, donde el Ejército se une al pueblo para lograr la independencia no se puede contar, es peligrosa, más ahora que los gringos con su “Acuerdo complementario” se han, en la practica, anexado a Colombia.
Por eso en los medios de desinformación no se habla de la independencia de Cartagena, sino de la carne de las reinas y sus curvas.
“Soldados por un día” y desinformadores para siempre que deberían ser rechazados por sus colegas en otros países ya que esta clase de “comunicadores” son un descrédito para esta profesión, que estos “comunicadores” han convertido en un apéndice mas de los escuadrones de la muerte.
* Director de Radio Café Stéreo
Miembro de la Asociación Bolivariana de Periodistas, Asobolpe.
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Así lo describió el mismo ejército cuando los periodistas de Caracol Radio se convirtieron en “soldados con micrófonos”
Soldados por un día
Comunicadores de Caracol Radio se le midieron al reto de ser soldados por un día
25 de septiembre de 2009
Por: primera división ejercito Col / Comunicadores de Caracol Radio se le midieron al reto de ser soldados por un día
Con el fin de estrechar lazos, el Batallón de Infantería Nº4 “Antonio Nariño”, realizó el programa de “Soldados por un día” con los comunicadores sociales y locutores de una de las cadenas radiales más importantes del país.
La actividad inició con una charla sobre la misión del Ejército Nacional, las medidas de seguridad con las armas de fuego, la importancia de los Derechos Humanos para las tropas y los procedimientos jurídicos; al término de la reunión se les enseñó orden cerrado, donde aprendieron a marchar y escuchar las voces de mando.
Posteriormente fueron llevados a la pista de habilidades individuales donde cada uno enfrentó sus propios retos; así como también se les enseñó a armar y desarmar un fusil Galil, natación utilitaria y finalizaron realizando polígono de adaptación a 50 metros.
Dicho programa fue realizado en las instalaciones del cantón Militar de Malambo, con el fin de integrar la institución con los medios de comunicación y lograr que ellos nos apoyen en la difusión de la campaña de desmovilización, la cual busca reducir el número de integrantes de los grupos al margen de la ley y evitar la formación de nuevas redes de bandas criminales que afectan los niveles de tranquilidad en la región del sur de Bolívar.

En el evento lúdico participaron 25 corresponsales de la cadena radial que se llevaron un mensaje de seguridad y tranquilidad por parte de los soldados que día a día ofrecen su vida por el bienestar de cada uno de nosotros.

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