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La Central Obrera Boliviana cumple hoy su segundo día de huelga general en medio de condenas de instituciones y organizaciones a sus acciones radicales durante la primera jornada de inactividades acontecida la víspera.

El paro tiene más relevancia en esta capital, donde el viceministro de Régimen Interior y Policía, Jorge Pérez, calificó la víspera de criminal la marcha sindical que empleó dinamita contra policías que resguardan las calles adyacentes a la Plaza Murillo, sede del Palacio de Gobierno y de la Asamblea Legislativa.
“Son hechos criminales que deben ser censurados por todos los bolivianos porque no respetaron a padres de familia que estaban yendo a recoger a sus hijos al colegio y lanzaron dinamita a quemarropa”, dijo Pérez al revelar que personalmente presenció el ataque a las fuerzas del orden.
La matriz obrera inició un paro de 72 horas en rechazo al incremento de casi 23 por ciento del salario mínimo y el ocho a la masa laboral, así como la abrogación de un decreto promulgado por el Gobierno de Evo Morales para reponer la jornada de ocho horas en hospitales con vistas a mejorar la atención al pueblo.
Aunque el propio presidente anuló el referido decreto el pasado fin de semana, la entidad obrera persistió en la huelga, la cual no recibió el respaldo de buena parte de los afiliados, quienes consideran innecesario acudir al paro.
La medida sindical calienta aún más el ya complejo clima político que vive el país, marcado por protestas de varios sectores, marchas, bloqueos y paros, que pretenden, por encima de los intereses sectoriales o gremiales, desgastar al gobierno de Evo Morales.
De acuerdo con el Ministerio de Trabajo en la marcha sindical participaron reducidos grupos de mineros, del magisterio, petroleros, fabriles, trabajadores de la salud, universitarios de la Universidad Mayor de San Andrés, de la Universidad Pública de El Alto y médicos.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Oscar Calle, señaló que la actitud intransigente y hostil de dirigentes retrógrados que no comprenden que el diálogo es la única vía para solucionar los conflictos, perjudica directamente a la ciudadanía boliviana.
Calle se refirió durante una conferencia de prensa a los conflictos generados por médicos, chóferes y afiliados de la Central Obrera Boliviana, que realizan protestas y bloqueos que ponen en vilo a los habitantes paceños.
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