Gladis Torres Ruiz (CIMAC)

Bajo el grito de “vivos se los llevaron, vivos los queremos”, más de 500 madres, esposas e hijas de personas desaparecidas de Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Nuevo León, Guanajuato, Colima, Tamaulipas, Jalisco y el Estado de México, marcharon hoy del Monumento a la Revolución al Ángel de la Independencia, en el Distrito Federal.

Pasadas las 10 de la mañana, los contingentes de decenas de mujeres comenzaron a acomodarse bajo la cúpula del Monumento a la Revolución, como si fuera un manto que arropara las esperanzas de las familias –la mayoría provenientes del norte del país–.
Antes de iniciar la caminata, entre ellas se regalaban flores y se daban ánimos unas a otras. Se fundían en un abrazo que se traducía en un “no estamos solas”.
La “Marcha de la Dignidad Nacional: Madres buscando a sus hijas e hijos y demandando justicia” la encabezaron las mujeres de Chihuahua, a quienes el Estado no les ha contestado donde están sus hijas. Cuatro de ellas llevaban una manta con los retratos de personas desaparecidas en la entidad norteña.
Entre las manifestantes estaba doña Eva Arce, madre de Silvia Arce, desaparecida en 1998 en Ciudad Juárez. “Venimos para pedir que se nos haga justicia por que no le estamos pidiendo ningún favor al gobierno; la obligación de ellos es encontrar a nuestros familiares y que se haga justicia”, demandó.
Doña Eva –ya de edad avanzada– no pudo realizar la caminata, toda vez que se lastimó un tobillo, pero dijo que estaría en el plantón del Ángel de la Independencia.
Cerca de la glorieta de Colón, sobre Paseo de la Reforma, Consuelo Murúa llevaba un retrato de su hija, Griselda Murúa López, quien tenía 16 años cuando desapareció cerca de las vías del tren de Ciudad Juárez –una zona donde ya han desaparecido otras mujeres o que fueron encontradas muertas–.
Es la primera vez que viaja al DF. Dijo que a tres años de la ausencia de su hija ya no confía en las autoridades.
“Que el gobierno vea la unión que hay de las madres de niñas desaparecidas”, subrayó, mientras al unísono se escuchaba el clamor: “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
Unidad
Además de las familias estaban las organizaciones que las han acompañado en la búsqueda de sus seres queridos: Justicia para Nuestras Hijas, el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila, y el Centro de Derechos Humanos Paso del Norte.
También había contingentes del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, la Casa del Migrante de Saltillo, y del Instituto para las Mujeres en la Migración, el cual portaba una manta con la leyenda “Estado mexicano: las madres merecen saber donde están sus hijos”.
Leticia Mora Nieto, madre de Georgina Ivonne Martínez Mora –desaparecida en el Estado de México el 30 de mayo de 2011– destacó que las madres se unen ante la inacción de las autoridades, y ya está en gestación una red que hasta ahora integra a 25 madres de familia que buscan a sus hijas.
“Cuando yo iba a pedir informes sobre la desaparición de mi hija, me encontraba mínimo dos o tres personas a diario en busca de sus hijas”, recordó.
Entre las familias que portaban una manta con decenas de retratos iba el sacerdote Pedro Pantoja, director de la Casa del Migrante de Saltillo, Coahuila, quien dijo: “Venimos denunciando dos escenarios de dolor en México, que son las y los migrantes secuestrados y las personas desaparecidas del país”.
“Hoy precisamente no podemos dejar solas a todas estas mujeres que están gritando por sus hijos. Ya estamos cansados de que no las atiendan. Unimos nuestras fuerzas con ellas y no las vamos a dejar solas”, indicó a Cimacnoticias.
Fue una marcha donde se respiraba dolor… pero también solidaridad. Las madres, hijas y hermanas rompían en llanto al escuchar los gritos en demanda de justicia, luego se reponían y continuaban erguidas.
“Sensibilizar al país”
Tania Ramírez, de la organización Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio, gritaba: “Madres de la marcha: el pueblo las abraza”.
Al llegar al Ángel, las madres y familiares de desaparecidos fueron acogidas por organizaciones de la Red Nacional Todos los Derechos para Todas y Todos, integrada por 71 colectivos de 21 estados del país.
La Red Nacional lanzó un llamado a todas las autoridades para que se comprometan con estas mujeres en protesta y con otras familias de personas desaparecidas.
Las madres leyeron sus demandas, entre ellas: búsqueda inmediata de todas las personas desaparecidas; conformación de una base de datos nacional; atención de la PGR a todos los casos de desapariciones, y la creación de una Fiscalía Especial para Personas Desaparecidas, así como de protocolos de investigación especializados.
También exigieron un programa federal de atención integral a las familias de personas desaparecidas, y que el Estado acepte las recomendaciones del Grupo de Trabajo para desapariciones forzadas e involuntarias de la ONU.
Luego, desde las escalinatas al pie del Ángel, las familias dijeron los nombres de las y los ausentes. Entre lágrimas, cada nombre fue acompañado con la exclamación: “¡Presente!”. El plantón continuó todo el día.
Norma Ledezma, fundadora y coordinadora de Justicia para Nuestras Hijas, dijo a Cimacnoticias que el objetivo de las madres es sensibilizar al país, “que se sepa que la ausencia de una hija o un hijo nos cambia la vida”.
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