miércoles, 16 de mayo de 2012

Néstor Núñez (AIN, especial para ARGENPRESS.info)

La XVI Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL), programada para Teherán este septiembre, dio inicio a sus trabajos preparatorios con la reunión del Buró de Coordinación efectuada por estos días en Egipto, y en la cual Cuba presidió la importante Comisión Política.

Debe decirse que si bien los NOAL emergieron en 1961 como respuesta de las naciones tercermundistas al planeta dividido entre dos bloques militares e ideológicos contrapuestos, los riesgos y problemas tal vez se multiplicaron para ese conglomerado de naciones empobrecidas a partir de la desaparición de uno de los grandes contendientes globales, de hecho, el políticamente más identificado con los intereses de las mayorías.
Con el derrumbe del campo socialista europeo y la Unión Soviética a fines del pasado siglo, se hizo más amplia, agresiva y manifiesta la intención de Washington, secundado por sus aliados de Europa, de erigirse como el gran poder universal, capaz de agredir a quien se le antoje para imponerle sus criterios y modelos a viva fuerza.
De manera que con la titulada “nueva era” parecieron romperse todas las barreras para que un solo poder intentara establecerse sobre la humanidad, anulando cualquier otra alternativa o intento de cambio.
Paralelamente, el desarrollo alocado de sociedades consumistas llevó a extremos insostenibles su impacto económico, social y medioambiental sobre esta, nuestra casa común, con total menosprecio por la vida y el entorno, como muchas veces denunció La Habana en los foros del Movimiento.
Para los NOAL surgieron nuevos retos de orden mundial, junto al enfrentamiento a las acciones concretas de los poderes imperiales, creídos de que les llegaba la hora de las “manos sueltas” para ejecutar sus injustos pareceres.
En comprender y enfrentar estos difíciles tiempos ha debido empeñarse el Movimiento de Países No Alineados, cuando parecía que la “historia” había llegado a su fin, según los artilugios ideológicos de los ricos.
De hecho, el giro positivo pudo llevarse a cabo, y los NOAL retornan al escenario mundial como poderosa entidad coordinadora, donde la diversidad no anula la convergencia en temas cruciales y fundamentales para el planeta.
Así, la ya citada conferencia del Buró de Coordinación en Egipto, puso énfasis especial en la lucha contra las tendencias hegemonistas de los círculos imperiales de poder, y en el apoyo irrestricto a la multilateralidad en las relaciones internacionales.
Al propio tiempo, concretó sus análisis en temas tan sensibles como el apoyo al interés del pueblo palestino por gozar de su escaño en Naciones Unidas, y en su voluntad de establecer el estado soberano e independiente.
Los reunidos en Egipto insistieron en el respeto a la voluntad de los pueblos y en la no injerencia en los asuntos internos de otras naciones, al valorar la agresiva desestabilización de gobiernos y pueblos de Asia Central y el Medio Oriente a manos de los sectores reaccionarios y sus servidores.
La próxima presidencia de los NOAL otorgada a Irán, y la que tocará a Venezuela a partir del 2015 cuando organice la XVII Cumbre en Caracas, aseguran la conducción progresista y firme del Movimiento en épocas sumamente convulsas y riesgosas.
Para Cuba, fundadora de los NOAL en 1961, sede de dos de sus Cumbres, en 1979 y 2006 respectivamente, y presidenta del Movimiento en ambas ocasiones, es de suma satisfacción aportar sus esfuerzos y experiencia a favor de la navegación segura y firme por las aguas procelosas que hoy imponen los enemigos de los pueblos.
Para la Isla y muchos de los integrantes de los NOAL, es evidente: ahora menos que nunca existen razones para la desmovilización de este conglomerado el cual sigue siendo barrera política clave en la defensa de los intereses de la inmensa mayoría de la humanidad.
Publicado porARGENPRESS
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