Eduardo Ruilova Quezada (especial para ARGENPRESS.info)

“¿que es una revolución? ¿Es, acaso, un proceso pacífico y tranquilo? ¿Es, acaso, un camino de rosas? La Revolución es, de todos los acontecimientos históricos, el más complejo y el más convulso. Es una ley infalible de todas las revoluciones, y la historia lo enseña; ninguna revolución verdadera dejo de ser, jamás, un proceso extraordinariamente convulso, o, de lo contrario, no es revolución. Cuando hasta los cimientos de una sociedad se conmueven, y solo la revolución es capaz de conmover los cimientos y las columnas sobre las cuales se erige un orden social, como solo una revolución es capaz de conmoverlos, y si esos cimientos no se conmueven, la revolución no tendría lugar, porque una revolución es algo así como destruir un viejo edificio para construir un edificio nuevo, y el nuevo edificio no se construye sobre los cimientos del edificio viejo. Por eso, un proceso revolucionario tiene que destruir para poder construir”. (1)

Luego de haber festejado rimbombantemente sus cinco años de “revolución ciudadana”, en la ciudad de Cuenca, el Presidente Rafael Correa Delgado ha reconocido en la prensa gubernamental a través de una entrevista que “El modelo de acumulación no lo hemos podido cambiar drásticamente. Básicamente estamos haciendo mejor las cosas con el mismo modelo de acumulación, antes que cambiarlo, porque no es nuestro deseo perjudicar a los ricos, pero sí es nuestra intención tener una sociedad más justa y equitativa” (…) El sistema financiero es fundamental para la actividad económica, y no porque la maneja, sino porque encauza la riqueza generada por la sociedad. Su estrategia fundamental es captar ahorro y encauzarla hacia la actividad productiva”. (2)
El apuntalamiento del sistema capitalista dependiente que se ha dado en éste gobierno, es mucho más compacto que en los gobiernos anteriores, en el socialismo del siglo XXI a los ricos no hay que perjudicarles, hay que consolidarles, “Los ingresos de los grupos económicos han pasado de USD 9.300 millones en 2003 a USD 25.400 millones en 2010, aumentando significativamente su peso en la economía desde un 32% en 2003 a casi un 44% en 2010. Durante el gobierno actual, el poder económico de estos grupos creció cinco puntos porcentuales. Las utilidades de los grupos económicos en el período 2006-2010 fue un 364% superior al período 2004-2006, época de gobiernos supuestamente neoliberales. Las utilidades de los grupos económicos habría pasado de USD 529 millones en 2006 a USD 1.830,4 millones en 2010”. (3)
La Banca Privada a la que tanto dice combatir el gobierno, en el año 2011 reportó que sus utilidades fueron de 393 millones de dólares, un 50,6% más con respecto al 2010, año en el que ganaron 260,9 millones de dólares, declaraciones realizadas por el Presidente de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador, Economista César Robalíno, el tres de febrero del 2012, ratifica dichas cifras.
Reconoce públicamente que continúa con el modelo capitalista proveniente de la partidocracia antigua y moderna que dice combatirla, pero en los hechos, la política económica de Alianza País es para consolidar el modelo capitalista dependiente, que lo ratifica con la firma del “primer contrato minero de gran escala para la explotación del proyecto cuprífero (explotación de cobre) Mirador”, localizado entre las provincias de Zamora Chinchipe y Morona Santiago, cuya beneficiaria es la empresa china Ecuacorrientes.
El gobierno hábilmente expone cifras que posiblemente van a recaudar, pero no visibiliza los costos humanos y ambientales, su doble discurso está a la vista, decía que el “ser humano está sobre el capital”, pero resulta que el capital continúa sobre el ser humano, la explotación empresarial sigue galopante, las cifras expuestas lo dicen todo; además, el salario básico está en 292 dólares mensuales, y la canasta básica sobrepasa los 550 dólares mensuales, quedando muy distante todavía lo dispuesto en la transitoria Vigesimoquinta de la Constitución Política del Estado aprobada en el 2008 y que es la columna vertebral de este gobierno autodenominado de la “revolución ciudadana”.
Propagandiza que los empresarios chinos entregarán 100 millones de dólares por anticipo de regalías que serán entregados a plazos: “40 millones a la firma del contrato, 30 millones al obtener el permiso de la Senagua, Patrimonio Cultural y Ministerio de Ambiente y la cantidad restante una vez construida la planta de generación eléctrica”, (4) que existen 5.000 millones de libras de cobre, que -supuestamente- nos sacaran de la pobreza; pero, no se pronuncian sobre el gran movimiento de tierras que tiene que hacer para obtener esa cantidad de cobre. Por ejemplo, “Si la Empresa CCRC llega a explotar el yacimiento Mirador, generará 326 millones de toneladas de desechos. (5)
Con el inicio y desarrollo de la mega minería, el Ecuador profundiza su matriz primario exportadora y la explotación de recursos naturales no renovables, da un giro en su dependencia comercial, cambiando el eje norteamericano por el chino. El desarrollo de la mega minería, es rechazado por las organizaciones sociales, partidos políticos de izquierda y comunidades indígenas del país, provocando una reacción severa por parte del gobierno nacional.
Con lo descrito, podemos observar que el Gobierno de la Revolución Ciudadana ha optado por un modelo neodesarrollista, que le permita el desarrollo de la industria nacional y del mercado interno, para alcanzar ésta meta, tiene casi por obligación que buscar al sector empresarial y convertirlo en aliado, caso contrario sus planes económicos se obstaculizarán. Como vemos, mantiene un doble discurso, los ataques realizados contra los denominados pelucones por parte del presidente Rafael Correa no son más que una charada, no existe enfrentamiento real entre la burguesía y el Gobierno “revolucionario de siglo XXI”, por el contrario, económicamente los ha consolidado.
El gobierno de la revolución ciudadana no tiene la mínima voluntad de transformar éste sistema económico de explotación, sino paliar en algo las condiciones de usufructo y beneficio que la burguesía mantiene con este gobierno que se autocalifica de “Nueva Izquierda” o del “socialismo del siglo XXI” que “se inserta ahora como alternativa. En gran parte quizá como un rescate del Estado del Bienestar, pero sin derecho a repetición puesto que ahora se juega con una tercera dimensión inconclusa: la globalización. Cualquiera que sea el nuevo rumbo del bienestar de los Estados nacionales, hay que conciliar además los imperialismos internacionales con los nacionalismos exacerbados”. (6)
Los gobiernos que le antecedieron fueron neoliberales, principalizaron el pago de deuda externa al desarrollo interno, el fiel cumplimiento con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial fueron prioridad uno; el presidente Correa priorizó la inversión social para encubrir lo que en inicios de su campaña electoral había manifestado, que no habrá minería a gran escala en su gobierno, que el hombre y la naturaleza están antes que el capital, pero solo quedó en demagogia barata, al más puro estilo populista.
La política de subsidios viene siendo una constante desde los gobiernos de la larga y triste noche neoliberal, y éste lo continúa con más énfasis ya que ha incrementado el número de receptores, con la finalidad de evitar cualquier tipo de descontento que pueda desembocar en un conflicto social-popular en contra del gobierno de Correa Delgado; el Bono de Desarrollo Humano, que se estableció en el gobierno de la Democracia Cristiana con Jamil Mahuad con el nombre de Bono de Solidaridad en 1998, es el ejemplo más claro.
Para encubrir ésta pseudo revolución ciudadana, el economista Rafael Correa ha desplegado una inmensa campaña propagandística que le permita convencer y movilizar a sus seguidores y demostrar en “los hechos” que en verdad se trata de un “buen gobierno”, con autoridad, honestidad, disciplina y seguridad, que lucha contra la corrupción, la injusticia económica-social, que ha “rescatado la validez de la política a través de la antipolítica” por su fuerte personalidad, permitiéndose emplear un lenguaje violento y provocador contra quienes él considera sus enemigos, para terminar mofándose, aniquilándolos o humillándolos, tras una sonrisa cínica, bajo un toldo que semeja un circo de barrio.
En ésta peculiar forma de hacer política, la crítica interna ha sido reemplazada por la lealtad y la obediencia, el movimiento Alianza País como organización de masas, ha sido desplazada por el individualismo encarnado en el Primer Mandatario a través de una persistente campaña ideológica-propagandística por intermedio de los medios masivos de comunicación, quienes subliminalmente van generando un culto a la personalidad para quién desde la tarima le fascina ostentar, que todo lo sabe, todo lo hace, todo lo soluciona, quién no lo crea es un farsante, mentiroso y mediocre.
La “revolución agraria”, que en cada aniversario de gobierno se acuerda de ella, argumentando que ahora sí va a profundizarla, pero en los hechos, no avanza lo más mínimo, porque según el Primer Mandatario, “la pequeña propiedad rural va en contra de la eficiencia productiva y de la reducción de la pobreza… repartir una propiedad grande en muchas pequeñas es repartir pobreza”; como vemos, este gobierno no tiene interés en aplicar una verdadera reforma agraria; por el contrario, está de acuerdo que la concentración de la tierra continúe en pocas manos, cifras del INEC permite ver que el 5% de propietarios concentran el 52% de tierras agrícolas. El 60% de pequeños propietarios disponen apenas del 6,4% de las tierras.
El Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013, nos dice que “La concentración de agua y tierra constituye el principal problema que afecta a la supervivencia de la pequeña producción campesina. En cuanto al agua, el 88% de los regantes-minifundistas disponen de entre el 6% y el 20 % de los caudales totales de agua disponibles, mientras que el 1% a 4% del número de regantes-hacendados dispone de 50% a 60% de dichos caudales. Apenas el 14% de los lotes menores de 20 has. Tienen algún tipo de riego.
En relación a la tierra…fuentes oficiales del MAGAP señala que más del 40% de los predios carecen de los títulos de propiedad y son excepcionales los casos de mujeres que han logrado titulación de la tierra. El 47.7% de pequeños propietarios poseen el 2,04% de la tierra de uso agrícola y el 3,32% de grandes propietarios acapara el 42,57% de la tierra de uso agrícola de acuerdo al Censo Agropecuario, 2000”. (7)
Si el gobierno quiere en verdad hacer justicia en el campo, la reforma agraria tiene que estar orientada a una distribución equitativa de la tierra entre la pequeña y gran propiedad, que tienda a favorecer al pequeño propietario y productor, más no al fortalecimiento del gran productor, es decir de la agro industria, o del mediano propietario de tierras, quienes hasta el presente son los grandes beneficiarios y protegidos desde el Estado.
Sobre la Marcha Indígena
“Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo”. (8)
El cantón El Pangui, ubicado en la provincia de Zamora Chinchipe, fue el centro de concentración para emprender la marcha plurinacional hacia la capital de la república, se movilizaron representantes de la CONAIE, ECUARUNARI, el Frente Popular y sus organizaciones, la Asamblea de los Pueblos del Sur, la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Quichua del Ecuador.
Mucho antes de la marcha, el gobierno nacional ya dio muestras de preocupación, en el enlace semanal número 259 del 18 de febrero y el 10 de marzo del 2012 lo ratifica, el Presidente de la República con el argumento de “informar al país” de lo realizado por el gobierno, lo matiza con una gran carga de insultos y descalificaciones hacia quienes no están de acuerdo con su forma de gobernar; esta vez visiblemente nervioso él y su aparataje político-informativo enfilaron sus dardos viperinos contra los organizadores de la marcha, en afán de atemorizarles e impedir que salgan hacia la capital de la república y expongan sus puntos de vista sobre aspectos medulares que viene siendo descuidado por el centralismo.
Entre otras perlas presidenciales dijo: “Están desesperados y se están uniendo el agua con el aceite, desde movimientos de ultraizquierda, MPD movimientos radicales indígenas, hasta la extrema derecha, Junta cívica, un fascista aquí que es dueño de un hotel en Guayaquil que está financiando las marchas, algunos sectores de oficiales en servicio pasivo que están queriendo hacer mucha bulla, hacerle daño al gobierno, ver si pueden desestabilizar al gobierno, no se preocupen, nos encontraran bien parados, más firmes que nunca. El 8 de marzo hemos convocado por el día de la mujer pero en defensa de la democracia hacer un encuentro multitudinario en la plaza de la independencia y le vamos a decir a estar movilizados, preparados de aquí hasta el veinte y dos veinte y tres de marzo para que nos encuentren más firmes que nunca defendiendo nuestra democracia defendiendo la revolución ciudadana, verán lo que les digo, nos intentan hacer algo, similar a lo de Bolivia y verán como esa prensa corrupta va a sacar en primera página, gobierno pierde apoyo movilizaciones multitudinarias indígenas, campesinos montubios, clase media, izquierda, derecha, todos marchando por la libertad contra el gobierno, así sean cuatro pelagatos como siempre hacen verdad, tratando de crear esa atmosfera de tragedia, de tremendismo para ver si nos logran desestabilizar, porque saben que en las urnas nuevamente el pueblo ecuatoriano los enterrara, los sepultara con votos compatriotas, la gente desesperada es la gente más peligrosa”.
En el enlace número 262 del 10 de marzo, ratifica sus insultos al afirmar que “demostraremos que somos millones más y que no permitiremos que los mismos de siempre, la izquierda infantil, la izquierda con plumas, con ponchos, la extrema derecha, la prensa corrupta como siempre ha estado acostumbrada hacer, no permitiremos que desestabilicen este proceso histórico de cambio, de justicia, de dignidad compatriotas”. Expresiones racistas, discriminatorias y estigmatizantes en contra de quienes se oponen a la explotación minera a cielo abierto, pone en práctica lo que en su libro califica como antivalor a la “cultura del poder, donde las acciones se dan en función no de los derechos y obligaciones establecidas por las reglas formales, sino por la conveniencia del coyunturalmente más poderoso”. (9)
Aquellos “pelagatos” se fueron convirtiendo en miles de marchantes, que demostrando valentía, honorabilidad, ética y moral desafiaron y vencieron a la prepotencia, al aparataje represivo y propagandístico en su marcha hacia Quito, nada los detuvo, muestras de solidaridad y respeto recibieron en comunidades, comarcas, parroquias, ciudades, al unísono pueblo y marchantes cantaban y coreaban consignas por la vida, en defensa del agua, en contra de la minería a cielo abierto, contra el despido intempestivo, por fuentes de empleo, salarios justos y en rechazo a la judicialización de la protesta social. Por eso en su fortín le gritaron: “No somos cuatro, no somos cien, Correa Economista, aprende a contar bien”.
Resulta paradójico, incompresible y vergonzoso que nuestros compatriotas tengan que sacar permisos o salvoconductos para movilizarse libremente por el país, sortear todo tipo de obstáculos puestos desde el Ejecutivo, boicots desde los gobiernos locales, infiltración de agentes de inteligencia policial y militar para romper y generar violencia en la marcha y así desplegar una campaña informativa para calificarlos como golpistas y violentos, se desplegó una fortísima campaña propagandística por radio, prensa y televisión, -inclusive- elaboraron vistosos afiches desde el gobierno para desinformar y confundir a los ecuatorianos que la marcha era política y electoral, sin rubor alguno les dieron nominando candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la república.
En cambio, extranjeros que entran y salen del Ecuador hasta como refugiados, introducen todo tipo de drogas, de armamento y municiones, fomentan el sicariato, la trata de blancas, lavan dinero producto del narcotráfico, secuestran personas, roban, contrabandean, se movilizan y pasean sin control de autoridad alguna.
El favoritismo hacia el extranjero ya sea empresario o ciudadano, se evidenció una vez más el 8 de marzo día internacional de la mujer, cuando un grupo de activistas, contrarias a la explotación minera, fueron con la intención de entregar un manifiesto para que “el gobierno Chino conozca las irregularidades que sus empresas cometen en países en donde desean extraer recursos, y que conozcan que hay posición a la presencia de Ecuacorrientes en el país”.
El Ejecutivo en clarísimo entreguismo a las corporaciones transnacionales, olvidándose de su pregonado pero falso nacionalismo, de que la Patria es tierra sagrada, altiva y soberana, ordenó un operativo policial para desalojar a las compañeras que habían ingresado a la embajada china, fueron conducidas a prisión y desde la Fiscalía General del Estado se pretendió enjuiciarlas por “allanamiento de morada”, a pesar de la negativa de la embajada china a presentar cargos en contra de las activistas antimineras.
El oficialismo propició y facilitó la movilización masiva de vehículos con funcionarios públicos, voluntarios u obligados -según el gobierno con cargo a vacaciones- hacia la ciudad de Quito, en donde ya tenían dispuestos sus ubicaciones establecidas táctica y estratégicamente en los lugares emblemáticos de la Capital, todas las plazas y parques cercanos a Carondelet fueron ocupados por los gobiernistas que inclusive realizaron cursos, seminarios y hasta congresos para satisfacer las apremiantes suposiciones del Jefe: impedir el golpe de Estado, defender la democracia, y la revolución ciudadana.
A lo que respondió Humberto Cholango, presidente de la CONAIE, mediante una Carta al Pueblo Ecuatoriano y publicada en los diarios de país: “Una vez iniciada la marcha plurinacional el 8 de marzo, la ciudadanía ecuatoriana se ha ido sumando, tanto a la marcha como a las movilizaciones en las ciudades por donde los caminantes cruzan. En Loja, San Lucas, Saraguro, Oña, Nabón, Cuenca, Azogues, Cañar, Guamote, Colta, Riobamba, la movilización y el apoyo están superando todas nuestras expectativas. En todos estos lugares la solidaridad y el respaldo han coincidido con los objetivos de la marcha. En ningún lugar se ha dicho, y menos hecho acciones que tengan como propósito desestabilizar el gobierno. Ante esta realidad, el gobierno, incapaz de reconocer sus errores y desbordado por sus propias mentiras, responde con insultos y agresiones racistas, así como con permanentes provocaciones por parte de las fuerzas llamadas a asegurar el orden y la democracia, es decir el derecho constitucional que tiene el pueblo ecuatoriano a expresarse y movilizarse”.
Movimiento País y Rafael Correa preocupados por el éxito de la marcha por la vida y en defensa del agua, dispusieron como estrategia conformar contramarchas al viejo estilo del velasquismo, del febrescorderismo y del gutierrismo, quienes convocaban a sus seguidores para resguardarse -como lo hace hoy Rafael Correa- de cualquier intento golpista o desestabilizador del gobierno y de la democracia, que en el caso del último de los nombrados, por parte del movimiento indígena, social y popular jamás se les ocurrió, ni les pasó por la mente llevar a cabo maniobras desestabilizadoras, porque su marcha desde el inicio fue y terminó pacífica.
La táctica gobiernista era impedirles el ingreso al centro de las ciudades por la que pase el movimiento indígena y los movimientos sociales, el objetivo apremiante desde el Ejecutivo era demostrarles fuerza y organización, así como apoyo a Carondelet, pero no les funcionó porque los gobiernistas -obligados o muy poco convencidos- en todas las ciudades fueron menos, el respaldo, solidaridad y hasta los aplausos eran para los marchantes, a quienes les colaboraron con víveres y dinero para el éxito de la jornada.
El estilo populista de Correa Delgado le salió a flote, propagandizo las obras nacionales y provinciales realizadas, de manera especial las hidroeléctricas; a pretexto de la reforma agraria, repartieron títulos de propiedad a los campesinos e indígenas de las provincias por donde la marcha indígena y popular haría su paso, entregó dinero a las ciudades para obras, en la ciudad de Cuenca se entregó un cheque por varios millones de dólares para adquirir parte del páramo de Quinsacocha, dando la impresión de que no explotará dicha área sino que la conservará como zona natural.
En su desesperada campaña populista, en la desesperación de agradar y caerles bien a los seguidores, sus leales allegados lo han convertido en cantante, llegando a poner en la agenda gubernamental como acto final o de clausura la presentación obligada del grupo musical “Necedades”, integrado por altas autoridades del gobierno, quienes al igual que en el manejo la administración pública, hacen gala de una total ausencia de talento y falta de capacidad para la interpretación de música nacional o latinoamericana, constituyéndose en ofensa para los ecuatorianos que obligados por los noticieros, cadenas de radio o televisión se ven forzados a verlos y escucharlos.
Varios ministros de Estado y hasta el Presidente de la Asamblea Nacional llegaron a la ciudad de Cuenca para “rendir cuentas a sus mandantes”, en una feria de la democracia, mecanismo inventado para suplir la falta de militancia, de compromiso político, de convocatoria y de movilización por quienes conforman Alianza País; en estos apuros hasta llegó a un acuerdo con la transportación interprovincial para impedir el incremento de pasajes, a cambio les entregará un subsidio equivalente al 25% del pasaje.
Pero como la conciencia, el amor a la vida y a la naturaleza no se compra con dinero, el denominado Parlamento de la Provincia del Azuay, que lo conforman organizaciones sociales, políticas y populares, delegados de algunas Juntas Parroquiales y el Consejo Provincial del Azuay, convocaron a una movilización en contra de la minería y en defensa del agua, la respuesta fue impresionante, más de treinta mil personas acudieron al llamado, lo que inquietó y puso extremadamente nervioso al gobierno, reaccionando de manera infantil y caprichosa, demostrando arrogancia y prepotencia, en afán de hacerle daño y quitarle respaldo político al Prefecto Provincial del Azuay, Paúl Carrasco Carpio, retiran las competencias sobre el peaje que se cobraba en Challquicay, y en unas fincas en donde se desarrollaban labores agrícolas comunitarias.
Para ello, el discurso demagógico se hace presente, el Viceministro de Obras Públicas, Iván Sempértegui acompañado del Gobernador de la Provincia fueron hasta la estación de peaje y entre otras cosas ofrecieron “realizar los estudios técnicos para mejorar la carpeta asfáltica de ésta vía que se ampliará a cuatro carriles…” (10), profesionales de la ingeniería dicen que esa propuesta es inejecutable porque las condiciones del terreno no lo periten, por su fragilidad y peligro de deslizamiento permanente de la montaña, y porque gran parte del carretero está cerca a la orilla del río.
Pero el daño, el perjuicio y las acciones represivas no son para el Prefecto, van dirigidas a la población azuaya y cuencana que se atrevió a desafiar a la autoridad central, quieren escarmentar a quienes marcharon y reclamaron en contra del extractivismo minero, recuerden que inclusive manifestaron que si no hay minería no hay tranvía, que la contaminación de las aguas no va hacia los ríos de Cuenca sino hacia el Jubones, acaso los habitantes de la zona de Santa Isabel, Girón, San Fernando no son ecuatorianos para que no le importe la vida y salud de esa parte de la provincia.
La entrada histórica y triunfal de la marcha a Quito el 22 de marzo, por parte de la CONAIE y los movimientos sociales y políticos que lo integraron permitió que sus habitantes se sumen, protesten y reclamen al gobierno por su inconsistencia política y económica, que gobierne para los ecuatorianos y no para las corporaciones transnacionales chinas, canadienses o norteamericanas, porque el nacionalismo se manifiesta en la defensa de los recursos naturales renovables y no renovables, más no entregándoles a la vorágine imperial globalizada, que sin importarles los daños ecológicos y ambientales, obtienen materias primas para procesarlas y venderlas como productos terminados en aras del desarrollo tecnológico y la satisfacción de las necesidades de la población.
Desde el gobierno y las transnacionales nos creen bobos a los ecuatorianos, piensan que desatando una gran campaña (des) informativa nos va a convencer de que la minería es responsable, que no habrá contaminación, impactos ambientales y sociales, que por el contrario el Ecuador es el único país que cobra el 52% por concepto de impuestos a las mineras: para defender éste argumento, el Presidente de la República se ha convertido en el mejor propagandista y facilitador de las transnacionales mineras para convencernos de tamaña irresponsabilidad, para eso utiliza el poder político y del Estado, recurre al enfrentamiento entre organizaciones sociales y políticas para argumentar con el discurso, el supuesto apoyo de las bases sociales y populares a tan nefasto proyecto.
Para justificar la explotación minera a cielo abierto, ha manifestado públicamente que más contaminan los seres humanos antes que la minería como ejemplo expuso: “que la principal fuente de contaminación del agua son las ciudades, es desde ahí que se desvían las aguas servidas a los ríos” (11). Nada tiene que ver lo uno con lo otro, son contaminaciones totalmente diferentes, al igual que su tratamiento para la descontaminación, tanto en tiempo, como en la utilización de la técnica y del empleo de químicos.
En la contramarcha gobiernista pudimos ver a organizaciones sociales y populares como la FEI, la FEUE, la FENOCIN, la Red Agraria, a Organizaciones Comunitarias y de jóvenes, de los barrios urbanos, entre otras organizaciones, defendiendo lo que antes combatían, lo que decían eran los pilares del modelo neoliberal: la expropiación de territorios, el enfrentamiento entre pobladores y el despojo de sus propiedades para acceder y facilitarse la explotación minera y petrolera, que en caso de haber acuerdo lo hacían mediante el empleo de la violencia de los aparatos represivos. Hoy nada de eso les importa, es más lo han olvidado, es otra época y forma de hacer política, apoyar al líder que se enancó en la izquierda para luego girar a la derecha.
De otra parte, los movimientos sociales, políticos y populares, luego de un largo receso por las descalificaciones emitidas desde el gobierno, han despertado para defender la vida, y con la movilización de masas reclamar sus derechos colectivos establecidos en la Constitución de Montecristi, el gran aglutinador fue el agua y la oposición a la explotación minera a cielo abierto. La CONAIE ha jugado el rol principal, y su reagrupamiento ha permitido ver que el gobierno de Rafael Correa es vulnerable, porque ha fracaso en el intento de anexarles a su falsa revolución ciudadana y proyecto de gobierno camuflado de socialista del siglo XXI.
Esta propuesta ha sido enfrentada violentamente desde el Estado, el Presidente del Ecuador y algunos ministros, la militancia y burocracia contratada, no por iniciativa propia, por órdenes superiores, para mantenerse en el cargo, otros por embrujo, la califican de electorera, de oportunista, desestabilizadora y de estar vinculada por la derecha. “En la convocatoria para las marchas, están confluyendo sectores de extrema izquierda, como el Movimiento Popular Democrático, con sectores poderosos de la derecha ecuatoriana” (…) “La ciudadanía debe estar atenta para mirar como el agua y el aceite están juntos ahora” (…) “El MPD y sectores de la derecha están buscando protagonismo que les permita tener una mejor posición en el proceso electoral”. (12)
Posición con la que coincide Gustavo Larrea, ex ministro de gobierno de Rafael Correa, y ex subsecretario de gobierno de Abdalá Bucaram Ortiz -1996-1997, ex Diputado por el APRE entre 1994-1996, fuertemente cuestionado por la represión desatada contra el pueblo de Dayuma, y por su responsabilidad en la muerte del ex líder de las FARC Raúl Reyes, cuando se desempeñaba como ministro de Rafael Correa, actualmente es pre candidato a la Presidencia de la República conjuntamente con “Alberto Acosta, Paco Moncayo y Gustavo Larrea (13), y puede haber más” (14). Fue militante del MIR, luego se vinculo con el Movimiento Arco Iris -MAIS-, integrándose al APRE en 1992 para apoyar la segunda candidatura del General Frank Vargas.
La marcha por el agua, la vida y la dignidad de los pueblos, no puede ser vista y analizada desde el factor numérico, de cuantas personas puso cada sector, tiene que ser observada y analizada como un cuestionamiento al modelo de desarrollo implementado por el gobierno, modelo capitalista dependiente al que se ha venido combatiendo durante años y que la revolución ciudadana lo está continuando y perfeccionando, basándose en un pseudo discurso de izquierda, descalificando y usurpando la doctrina e ideología socialista.
Con la marcha la resistencia indígena-popular ha despertado del letargo amedrentador impuesto desde Carondelet, ha recuperado la propuesta de izquierda y revolucionaria, su discurso propositivo y crítico; porque va desplazando hacia el centro político a Alianza País, permitiéndonos observar de manera sencilla que éste gobierno es la continuidad del neoliberalismo por otros medios, envuelto como producto de exportación en una la fraseología posneoliberal.
Esta es la razón y el motivo por el cual está preparando un Estado represivo desde lo jurídico-policial-militar, el Presidente de la República, luego del 30 de septiembre, ha procedido a precautelar y reforzar su permanencia en Carondelet con este nuevo Código Penal que sanciona cualquier intento de golpe de Estado tanto desde lo civil como desde lo militar, opinión contraria o que él presuma que es atentatoria contra su “buen nombre”, su honorabilidad, poniéndolos a meditar a quienes no estén de acuerdo con su política y forma de gobernar, a los desleales, calificativo dado a los que estuvieron con o en el gobierno, sobre la conveniencia o no de realizar protestas o movilizaciones, opiniones o intervenciones públicas habladas o escritas, quienes lo intenten tendrán que someterse a las consecuencias legales de tipo penal, por ello tendrán que pensarlo dos veces. De la colcha antibalas, el mandatario da un salto cualitativo al blindaje legal y coercitivo.
Las reformas al Código Penal ecuatoriano, aparte de maximizar la protección al Presidente de la República, criminaliza a través del castigo penal a los opositores y para ejercer un mayor control social y político, en avidez extrema por ocultar los conflictos sociales e impedir la movilización popular en todas sus formas, establece sanciones mediante el Artículo 368, referente a la “Incitación a discordia entre ciudadanos”.- Los que promuevan la discordia entre los ciudadanos, armando o incitando armarse unos contra otros, serán sancionados con pena privativa de libertad de uno a tres años”.
El mentado Código es punitivo, amedrentador, es el as bajo la manga que se guarda el Estado y la burguesía como última instancia para impedir que la clase obrera y los sectores sociales en conjunto consoliden acciones de protesta, tomen medidas de hecho para reivindicar sus derechos y por último, para que no interrumpan el feliz y eficaz avance del despojo absoluto -con o sin noche neoliberal- que lleva adelante el sistema capitalista, que a su vez le permite reproducirse en conjunto.
La creación de un aparato represivo controlado desde la Presidencia de la República mediante el “Proyecto de Ley del Código Orgánico de Entidades de Seguridad Ciudadana”, enviado a la Asamblea Nacional, que en caso de ser aprobado se instaura el “servicio de protección pública”, en lo que concierne a las competencias el artículo 163, dice: “El Servicio de Protección Público (SPP), como parte del Sistema de Seguridad Pública y del Estado, tendrá como órgano superior de determinación de objetivos a la Presidencia de la República; el Gabinete de Seguridad como instancia que articula y coordina la política pública sectorial de seguridad; al Ministerio del Interior como órgano de dirección, rectoría y regulación de la política pública sobre SPP; y al Servicio de Protección Público, dependiente del Ministerio del Interior para su ejecución operativa en el ámbito de protección de personas relevantes”.
Le corresponde al Presidente de la República ser la máxima autoridad, y será quién determine los objetivos en seguridad y protección pública; la coordinación estará a cargo del Gabinete de Seguridad, mientras que la dirección correrá por cuenta del Ministerio del Interior. Su estructura es civil y militarizada, intercambiará información con departamentos afines de países extranjeros, y cuando los casos los amerite solicitará apoyo de las Fuerzas Armadas o de la Policía Nacional, los servicios de inteligencia del país también le brindarán información.
Lenin decía que: “…en una revolución más o menos seria y profunda la solución del problema depende sencillamente de la actitud de la mayoría ante la minoría, es una estupidez inmensa, el más necio prejuicio de un liberal adocenado, es engañar a las masas, ocultarles a sabiendas la verdad histórica. Esta verdad histórica es la siguiente: en toda revolución profunda, la regla es que los explotadores, que durante bastantes años conservan de hecho sobre los explotados grandes ventajas, opongan una resistencia larga, porfiada y desesperada. Nunca… se someten los explotadores a la voluntad de la mayoría de los explotados sin haber puesto antes la prueba de sus superioridad en una desesperada batalla final, en una serie de batallas”. (15)
Notas:
1) Ver Castro Rúz, Fidel.- “El Pensamiento de Fidel Castro”.- Selección temática, Tomo I, Volumen 2, enero 1959- abril 1961.- Editora Política-La Habana, 1983.- Pág. 443. Discurso pronunciado el 2 de enero de 1961: “Una revolución es una lucha a muerte entre el futuro y el pasado”.
2) Ver Entrevista en Diario “El Telégrafo” del 15 de enero de 2012.- Pág. 08
3) Ver revista EKOS Negocios.- Nº 215, de marzo de 2011.- Pág. 36
4) Ver Revista Vistazo Nº 1071, del 5 de abril del 2012.- Pág. 52
5) Ver Sacher, Willan y Acosta, Alberto.- “La minería a gran escala en Ecuador: Análisis y datos estadísticos sobre la minería industrial en el Ecuador”.- editorial ABYA YALA, Universidad Politécinica Salesiana.- Págs. 75-76.
6) Ver Garcia Guerrero, Bernardo.- “La Nueva Izquierda El Poder de la Utopía”.- Ediciones Aurora, 2010.- Pág. 10
7) Ver Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013, Construyendo un Estado Plurinacional e Intercultural Pág.145
8) Ver Castro Rúz, Fidel.- Discurso pronunciado el 1 de mayo del 2000, en la Plaza de la Revolución.
9) Ver Correa, Rafael.- Ecuador: de Banana Republic a la No República.- Impreso en Colombia, por Nomos Impresores.- Debate-2009.- Págs. 194-195.
10) Ver “El Ciudadano” periódico de la revolución ciudadana, Nº 103.- del 25 de marzo del 2012.- Pág. 10
11) Ver “El Ciudadano”, El periódico del gobierno de la revolución ciudadana, Nº 103, del 25 de marzo del 2012.- Pág.02
12) Ver “El Ciudadano”, El periódico del gobierno de la revolución ciudadana, Nº 101, del 4 de marzo del 2012.- Pág.04
13) Ver http://www.explored.com.ec/noticias-ecuador/los-circulos-intimos-84166-84166.html “Todos ellos eran recién adolescentes cuando el MIR intentó tomar las armas en 1968, pero para la década de los 80, cuando una disidencia del MIR se unió a otros grupos de izquierda para formar Alfaro Vive ya estaban adultos y hacían política universitaria. “Como el gobierno de Febres-Cordero intentó vincularnos también con el AVC, yo mismo fui a presentarme frente al subsecretario de Gobierno”, dice Larrea. “Dejamos las cosas en claro, pero creo que siguieron vigilándonos”.
14) Ver Diario “El Universo” del 14 de agosto del 2011

15) Ver Lenin, Vladimir.- “La Revolución Proletaria y el Renegado Kautsky”.- Editorial Progreso, 1979.- O. E. en 3 Tomos, Tomo Nº 3.- Pág. 84

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