ALTAVOZ

Carlos Lucio

El periodista estadounidense Jack Anderson Northman, autor de la columna “Washington Merry-Go-Bound”, publicada en el diario The Washington Post y distribuida en más de mil periódicos por United Peatures Sindicate, denunció a Miguel de la Madrid Hurtado, entonces presidente de los Estados Unidos Mexicanos, de cursar más de 162 millones de dólares proce¬dentes de fondos públicos federales a una cuenta, personal registrada en el Credit Suisse Group en mayo de 1984.

La dirección general de Comunicación Social de la presidencia de la república, impidió en lugares exclusivos de la ciudad de México circulara la edición del influyente matutino el quince de mayo de 1984.

La explosiva información, quiérase o no, cimbró la sólida estructura del gobierno de la “nueva moral revolucionaria”, atribuida al agregado de prensa y relaciones públicas de la embajada de los Estados Unidos de Norteamérica en la ciudad de México, Bale Van Atta.

El diplomático mantenía excelente comunicación con el periodista Manuel Buendía Tellezgirón, autor de la columna Red Privada, publicada en el diario Excélsior y distribuida en más de trescientos periódicos ubicados en el interior de la república mexicana.

El periodista de mayor influencia en el panorama de prensa escrita en el país, en la segunda mitad del siglo veinte, desmenuzaba temas relativos a la presencia de la CÍA en México, la ultraderecha, el narcotráfico y la corrupción gubernamental.

La investigación de Anderson Northman, no sólo incursionó en las transferencias bancarias, copias de fichas de depósitos en el Banco de Luxemburgo e infiltraciones del narcotráfico en las altas esferas de la clase política mexicana, en base a documentos clasificados de inteligencia de diversas agencias estadounidenses.

Buendía Tellezgirón, autor de la documentada columna Red Privada, murió en el centro de la ciudad de México, el 30 de mayo de 1984.

Sobre los motivos de su fallecimiento existen diversas líneas de investigación; algunas de ellas ciertas y otras inciertas, sostenidas con el peso documental o prendidas de fantasías noveladas.

Fuentes exactas consultadas por el reportero apuntan en dirección a que estaba próximo a publicar tres columnas sobre conexiones del narcotráfico con políticos mexicanos de primer nivel, cercanos a la figura presidencial.

Poseía archivos fotográficos en los que aparece el entonces presidente Miguel de la Madrid,  vestido con ropa estilo Cleopatra, junto a colaboradores del primer círculo del poder con atuendos femeninos.

Parte de éste material sería considerado por el periodista y escritor mexicano Rafael Loret de Mola, en su libro “Los escándalos”.

El asesino material de Tellezgirón escapó a bordo de una motocicleta conducida por Juan Rafa¬el Moro Ávila, agente de la dirección general Federal de Seguridad, sobrino del expresidente Manuel Ávila Camacho.

Tres días después del  condenable incidente que convulsionara a la comunidad periodística nacional e internacional, el asesino ejecutivo fue encontrado en la ciudad de Zacatecas, víctima de más de 120 puñaladas en diversas partes del cuerpo.

El periodista Raymundo Riva Palacio, en su columna Estrictamente Personal, difundida en las páginas del diario El universal, del 30 de mayo del 2007, defi¬nió la muerte de Manuel Buendía como crimen de Estado.

A una distancia de 28 años,  todavía no  se agota el  tema.

El periodista y escritor Miguel Ángel Granados Chapa, amigo de Buendía Tellezgirón y uno de los hombres que conocía a detalle las investigaciones del crimen, preparaba una obra sobre el caso y planeaba presentar en la Feria Internacional del Libro, en Guadalajara 2011.

“Buendía fue asesinado por órdenes de ¬José Antonio Zorrilla Martínez, quien había llegado a la dirección de la Federal de Seguridad en 1982, en sustitución de Miguel Nazar Haro.

“Bonilla Martínez tenía pactos con capos del narcotráfico de los cuales supo Buendía Tellezgirón. Durante una reunión en casa de Zorrilla, el periodista lo encaró sobre el tema, lo que provocó que el todopoderoso jefe policiaco dictara una sentencia de muerte en su contra. El asesinato lo ejecutó un motociclista que le disparó al columnista cinco veces por la espalda”.

Lo anterior forma parte de un trabajo de investigación sobre la historia de la guerra Sucia, escrito por Diego Enrique Osorno y publicado en páginas del semanario Proceso, en su edición número 1835, correspondiente al primero de enero del 2011.

Miguel de la Madrid Hurtado, presidente de los Astados Unidos Mexicanos en el periodo comprendi¬do del primero de diciembre de 1982 al último de noviembre de 1988, posgraduado en Administración Pública en la Universidad de Harvard, promotor de las primeras tendencias a fa¬vorecer la apertura económica, privatización de empresas paraestatales, reducción del sector público y apasionado del modelo liberal que tanta desigualdad y pobreza a generado en el país, murió en la mañana del domingo primero de abril del 2012.

La sombra del asesinato del periodis¬ta Manuel Buendía Tellezgirón, autor de la columna Red Privada, siempre estará vinculada a la historia política durante su estancia en la primera magistratura del país.
Punto.

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