jueves, 24 de mayo de 2012

Citlalli López (CIMAC)

Ser mujer joven y hablarle a otras personas de su edad sobre salud sexual y reproductiva le valió a Silvia Citlalli López Pérez la criminalización social.

“Quién sabe en qué anda metida”, “seguramente ya busca algo”, eran las críticas contra la ganadora del Premio Nacional de la Juventud 2011.
A sus 19 años de edad, la originaria de San Pedro el Alto, municipio oaxaqueño de Zimatlán de Álvarez, se dedica a prevenir embarazos tempranos entre las jóvenes de su comunidad.
Ella se atrevió a romper tabúes sociales para informar a las adolescentes y las jóvenes de comunidades rurales y semirurales del estado Oaxaca sobre sus derechos sexuales y reproductivos.
Silvia Citlalli López es becaria del Fondo “Guadalupe Musalem”, del Grupo de Estudios sobre la Mujer “Rosario Castellanos”, organismo donde adquirió conocimientos sobre equidad y género, salud sexual y reproductiva, así como de Derechos Humanos, conocimientos que decidió compartir con las y los jóvenes de su comunidad.
“Era entrar en conflictos con algunos papás porque había muchos que decían: ‘estás induciendo a mi hija a que tenga relaciones sexuales, tú le dices que haga las cosas y cuando mi hija salga embarazada tú vas a tener la culpa’”, relata.
Hasta con sus papás tuvo problemas porque “ellos me decían: ‘vas a buscar muchos problemas’, pero mi reacción siempre fue hacer bien las cosas y hablar con información en la mano, así nada malo tendría que pasar”.
Desde su experiencia como promotora de los derechos sexuales y reproductivos con las y los jóvenes de su comunidad, señala que el mayor obstáculo es acceder a los métodos anticonceptivos porque en lugar de una atención amigable del personal de Salud “hay censura”, acusa.
“En las comunidades hablar de esos temas con la familia o con un doctor es algo que no es bien visto”, añade.
A ello hay que agregar que en los Centros de Salud no existen los métodos anticonceptivos más avanzados como el dispositivo intrauterino (DIU), implantes y el condón femenino.
En San Pedro el Alto el índice de embarazos a temprana edad es elevado y limita a las mujeres para continuar sus estudios.
El Sistema Estatal y Municipal de base de Datos, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), reporta que en 2009 en San Pedro el Alto de los 122 nacimientos registrados, 25 correspondieron a adolescentes entre 15 y 19 años, y 41 a mujeres entre 20 y 24 años.
Es decir que el 54 por ciento de los embarazos registrados correspondieron a jóvenes entre 15 y 24 años. La mayoría de ellas sólo tenía la primaria completa.
Para 2010 hubo 24 nacimientos entre mujeres de 15 a 19 años y 44 entre jóvenes de 20 a 24. “A pesar de que se dice que somos libres de escoger algún método anticonceptivo esto no es cierto”, destaca Silvia Citlalli.
Deserción escolar
En el municipio de Zimatlán de Álvarez, perteneciente a los Valles Centrales de Oaxaca, las jóvenes que tienen que afrontar un embarazo temprano son sustraídas de las escuelas. En algunos casos son destinadas a casarse y en otros se convierten en madres solteras.
“Muchas de las veces los papás apoyan, en otras se hacen a un lado para que ellas enfrenten solas su maternidad. La mayoría de ellas abandona la escuela porque son mal vistas”, explica la joven.
Las acciones emprendidas por Silvia Citlalli surgieron de la necesidad de contribuir a la reducción de embarazos no deseados. Y es que a corta edad una de sus mejores amigas tuvo que dejar la escuela para ser madre.
De visita por Oaxaca, la directora del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, Prudencia Cerón Mireles, señala que el retroceso en las políticas públicas para la prevención de embarazos en adolescentes se refleja en la tasa nacional de fecundidad de 69.5 nacimientos por cada mil jóvenes entre 15 y 20 años de edad.
Indica que para 2012 se esperaba una disminución de la tasa de fecundidad a 58 nacimientos por cada mil jóvenes. Es decir que la meta quedó casi 10 puntos por debajo de lo logrado.
“La tasa tenía que haber bajado y se mantiene alta, y esto sí nos habla de un retroceso en las políticas públicas nacionales”, reconoce.
Educación y empleo
Cerón Mireles aclara que la prevalencia de embarazos tempranos no sólo es atribuible a las políticas en materia de salud, también en las que involucran a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría del Trabajo.
“Tiene que ver con toda una política nacional de dar oportunidades a las y los jóvenes, se tienen que generar alternativas de empleo y educación para que las y los jóvenes se planteen otros objetivos y proyectos de vida, y no caer en el juego fácil de independizarse a través del embarazo temprano”, advierte.
A nivel nacional, refiere, el 18 por ciento de los nacimientos ocurridos son de madres adolescentes, mientras que en entidades federativas con alto grado de población rural, como Oaxaca, uno de cada cuatro nacimientos son de mujeres entre 15 y 20 años.
A su juicio, los embarazos a corta edad son un problema derivado de la falta de educación e información sobre educación sexual desde los hogares y las escuelas.
“Es un tema que tiene que ver con educación en el hogar y las escuelas, es un tema que se tiene que hablar, fortalecer a las jóvenes para que puedan decidir de manera informada”, insiste.
Abunda que en cobertura nacional de anticonceptivos, durante 10 años se tuvo una prevalencia de su uso entre mujeres unidas en edad fértil de 70.9 por ciento, Hoy, precisa, es de 72.5 por ciento.
En Oaxaca la cobertura es más baja que la registrada a nivel nacional debido a que el estado concentra mayor población rural. También hay mayor dificultad con la población rural para sensibilizar y educar.

Publicado por ARGENPRESS

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