RIA NOVOSTI (especial para ARGENPRESS.info)

El secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, declaró que cualquier acción militar para arreglar la situación en Siria debe contar con el respaldo de la ONU, escribe hoy el diario Telegraph.

Asimismo, Panetta señaló que “no puede imaginarse” la posibilidad de que Estados Unidos apoye la intervención militar en Siria sin la respectiva autorización de la ONU.
El ministro calificó también de “inadmisible” la reciente ola de violencia en Siria.
Anteriormente, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, declaró que las autoridades estadounidenses no consideran que “la militarización de la situación en Siria es una solución correcta”.
Varios países lanzaron críticas a las autoridades sirias tras la masacre en el poblado de Hula, donde los pasados 25 y 26 de mayo murieron más de un centenar de personas, entre ellas mujeres y niños.
El pasado 29 de mayo el presidente francés, Francois Hollande, declaró que no descarta la posibilidad de una operación militar contra Siria, aunque sólo con apoyo del Consejo de Seguridad de la ONU.
A su vez, el canciller australiano, Bob Carr, apoyó a Francia y destacó la necesidad de elaborar una opinión unánime en el Consejo de Seguridad de la ONU y tomar en consideración las críticas de Rusia y China respecto a la operación militar en Libia.
Por su parte, el canciller ruso, Serguei Lavrov, señaló que ciertos países comienzan a utilizar la tragedia en Hula como pretexto para iniciar acciones militares e intentan presionar sobre el Consejo de Seguridad de la ONU.
Los pasados 25 y 26 de mayo más de un centenar de personas murieron masacradas en el poblado sirio de Hula. El Consejo de Seguridad de la ONU condenó el ataque en una reunión urgente convocada el 27 de mayo.
Las autoridades sirias niegan su implicación en la matanza y culpan a los militantes islamistas. El ataque se produjo la víspera de la visita de Annan a Damasco.
Ayer, jueves, el jefe de la comisión encargada de investigar el suceso, general Qassem Jamal Suleiman informó que la masacre en el poblado de Hula fue obra de grupos armados antigubernamentales. Por su parte, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, calificó las conclusiones de la comisión de “mentira indignante”.
Desde hace un año, Siria es escenario de enfrentamientos armados entre las fuerzas de seguridad y la oposición que causaron más de 9.000 muertos, según estimaciones de la ONU. Por su parte, las autoridades del país reportan más de 2.500 muertos entre militares y agentes del orden público y al menos 3.200 muertos entre la población civil.
El pasado octubre y febrero, ante el temor a una posible intervención militar extranjera en Siria, Rusia y China, como miembros permanentes de la ONU, usaron su derecho a veto para bloquear la resolución contra Damasco.
A mediados del pasado mes de abril, el primer grupo de observadores de la ONU llegó al país árabe para controlar el alto el fuego declarado como parte del plan de paz del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan.
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