martes, 5 de junio de 2012

Zoraya Urbina (COLATINO)

La economía verde no es una solución que reduzca los riesgos ambientales o mejore las condiciones de vida de las poblaciones vulnerables, sino es otra modalidad de deuda disfrazada de solución, indicó Rosalía Soley, de la Federación Luterana Mundial.

En el marco de la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable, conocida como Río+20, que se realizará entre el 20 y 22 de junio de este año, en Río de Janeiro, Brasil, la Federación; la CampañaMesoamericana de Justicia Climática y Actalianza ofrecieron una conferencia de prensa para exponer su posición sobre el encuentro.
“Es el mismo modelo económico, pero de apellido verde”, dijo, pues la economía verde es una nueva modalidad de acumulación, que no respeta los derechos de las poblaciones más vulnerables, sino que aumenta la deuda de cada nación, agregó.
Este concepto, acuñado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente Medio Ambiente (PNUMA), “es una modalidad disfrazada con programas de estabilización monetaria y ajustes estructurales, que sólo beneficia a las grandes potencias, al capital financiero y a las empresas transnacionales”, destacó Ángel Furlan, de la Federación.
Aseguró que, bajo esta modalidad se ofrecen préstamos para adaptación, mitigación y restauración y se aumenta la deuda. Furlan explicó que el verdadero problema de la región, no son las catástrofes posteriores a los fenómenos naturales, sino la vulnerabilidad. Los efectos del Cambio Climático se agudizan en las regiones más empobrecidas, añadió.
“Es interesante que los que tenemos que mitigar somos los que no somos responsables, se ofrecen préstamos para mitigar, el sistema nos hace responsables y nos endeudamos para bajar la deforestación”; subrayó.
Furlan insistió en que la vulnerabilidad en algunos países de América Latina no se debe a la pobreza, sino que es “vulnerabilidad adquirida “pues somos países ricos, que hemos sido empobrecidos porque hemos sido saqueados, el problema no es la pobreza, sino la codicia superlativa de muchos”, precisó.
Añadió, que no se puede hablar de mitigación, sino se habla de injusticia social, de la ambición desmedida de las transnacionales, de la voracidad del actual sistema y de la vulnerabilidad adquirida.
Por tanto, invitó a los líderes que se reunirán en Río +20 para que tomen medidas pensando que el mundo es la casa de todos y no de algunos, “la economía y el desarrollo tienen que estar enfocados en esa concepción”, concluyó.

Publicado por ARGENPRESS

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