martes, 12 de junio de 2012

REVISTA INSURRECCIÓN – ELN

La doctrina política y militar del imperio yanqui se basa en dos columnas estructurantes: la concepción de la guerra perpetua como principal y como variable directamente vinculada a ésta, la guerra por los recursos.

Nuestra región aparece de nuevo priorizada en la acción imperialista. Los yanquis en su necesario afán de seguir con el saqueo de los recursos naturales, pretenden despojar por la fuerza, con la expansión militar del continente, lo que con sus luchas los pueblos en su despertar vienen recuperando. Su proyecto guerrerista, se extiende, como un gran cerco estratégico preparando la dominación y el despojo.
2012 es un año crucial. México tan cerca del diablo, define su futuro en medio de la violencia estatal y el narcotráfico. Venezuela en octubre tiene las elecciones presidenciales, donde están en juego dos caminos antagónicos, el neoliberal y el del socialismo. Unasur, continúa en su consolidación y profundiza su Consejo de Defensa y trabaja la construcción colectiva de su doctrina.
En medio de ese fragor, basta una ojeada a la realidad hemisférica, para observar los movimientos militares del imperialismo norteamericano, en su objetivo de copar a Nuestramérica.
Dislocamiento estratégico
Ya son incontables las bases militares en Centro, Suramérica y el Caribe. Además hay otras bases que están en construcción y algunas que operan clandestinamente. Todas bajo el mando del General John Kelly, recién nombrado Jefe del Comando Sur. A este poderío se le suma la IV Flota imperial con sus portaaviones y submarinos nucleares, detectados infiltrando aguas soberanas de territorio venezolano.
En Centroamérica estás bases son distribuidas así: la Base aérea de Comalapa en El Salvador. En Honduras la Base aérea de Soto Cano (Palmerola) y la aeronaval en construcción de Catarasca en la frontera con Nicaragua. En Costa Rica la Base aérea de Liberia. Además en este país se encuentra operando una fuerza de tarea naval compuesta por 13 mil marines, un portaaviones, 46 buques de guerra, 200 helicópteros artillados y seis aviones de combate Harrier. Todo autorizado por el Ejecutivo y el Congreso TICO, para operar seis meses, prorrogables por tiempo indefinido. Se conoce de acuerdos para 43 bases itinerantes en su territorio. En Panamá, con el gobierno de Martinelli, hay un acuerdo para 11 bases navales.
En el Caribe, mantienen invadida Haití con la 82 División aerotransportada y la ilegal base aeronaval en Guantánamo, Cuba. Puerto Rico es de hecho un gigantesco portaviones. Cuenta además con una base naval en Curazao. Una aérea en Aruba. Y posee bases en las islas Turcas y Caico, en Bermudas y Bahamas.
El Sur está en los planes
En Suramérica son doce las bases conocidas: 7 en Colombia. En Perú son dos navales, una en el puerto de Iquitos y la de Nanay, desplegadas a lo largo y ancho del rio Amazonas. En Paraguay una naval. En la Argentina en la provincia del Chaco, en Chile en el Fuerte Aguayo, en la provincia de Valparaíso, principal puerto del país.
En Colombia la presencia física de soldados y mandos de las fuerzas imperiales es continua en este año. Mantienen más de mil asesores, que participan directamente en las acciones militares contra la insurgencia. La llamada cooperación militar se ha llevado a sus más altos niveles. La visita del presidente Obama, del jefe del Pentágono, Leon Paneta y de los jefes del Comando Sur y otros, muestra la importancia estratégica que le están dando estos a la región.
Los acuerdos de asesoría, asistencia, entrenamiento y armamentización con Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil se han profundizado.
A lo antes descrito se suman otros hechos que agreden a los pueblos Suramericanos: las interceptaciones en Argentina a finales de marzo de valijas diplomáticas yanquis, con armas, municiones, documentos encriptados y equipos con tecnología de punta en comunicaciones; en Bolivia fue neutralizado un coche de la embajada gringa con elementos de la misma naturaleza bélica y el apoyo abierto al despliegue militar de los ingleses en el Atlántico sur, asegurando la colonización en pleno siglo XXI de las islas Malvinas Argentinas, con naves de equipamiento nuclear.
El águila imperial afinca sus garras de acero sobre los hombros rebeldes de Nuestramérica. Por ello debemos estar prestos al sonar constante de los pututos, que nos llama a combatir los siniestros planes del capital mundial, incubados en las futuras intervenciones yanquis que se cuecen en contra de nuestra Patria Grande.
Resistencia
Los pueblos de la América de habla originaria e hispana, en resistencia durante 520 años, sus mujeres y hombres en pie de lucha, hemos demostrado históricamente a los invasores, nuestra capacidad de sacrificio en defensa de la soberanía y la independencia.
El ejemplo de los héroes y mártires, que escribieron la historia con su sangre, nutre el transitar de nuestro continente por los espinosos caminos de la liberación, de lucha contra el capitalismo y la construcción de caminos propios de independencia y soberanía.
Como una ola, día a día va creciendo la organización y la resistencia, en la medida en que los pueblos recuperamos nuestra memoria histórica, enraizamos el sentido de pertenencia, desarrollamos la conciencia y nos unimos.
Los pueblos latinoamericanos hemos iniciado nuevos procesos políticos y sociales, transformado la realidad continental, hemos cambiado gobiernos, construyendo paulatinamente el poder, recuperando los territorios y los recursos naturales, ejerciendo soberanía y perfilando el futuro de unidad, integración e independencia.

ELN: Ejército de Liberación Nacional de Colombia.

Publicado por ARGENPRESS

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