miércoles, 4 de julio de 2012

XINHUA

Las Caravanas de la Amistad Estados Unidos-Cuba cumplen este año su vigésimo aniversario, a pesar de los continuos obstáculos impuestos por el gobierno de Washington como parte de su política de medio siglo de bloqueo económico a la isla.

Estos recorridos de solidaridad con la mayor de las Antillas surgieron en 1992, a instancias de Pastores por la Paz, un proyecto de la Fundación Interreligiosa por la Organización Comunitaria (IFCO, por sus siglas en inglés) que acumula más de 40 años de trabajo en favor de la justicia social.
Tras su fundación, el reverendo Lucius Walker -quien falleció en 2010- se encargó de organizar las caravanas para llevar a Cuba asistencia humanitaria y medicinas sin pedir autorización ni licencia a las autoridades federales estadounidenses.
Desde entonces, los caravanistas recolectan y trasladan ayuda a Cuba cada año sin solicitar permiso al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, como establece la política de cerco de Washington contra el país caribeño.
En la mayoría de los años que llevan las caravanas de solidaridad, el gobierno de Estados Unidos obstaculizó estas iniciativas, al realizar decomisos y advertencias, además de dilatar trámites.
Un autobús escolar fue retenido en 1993 en la Aduana estadounidense y liberado después de la huelga de hambre de 13 miembros del grupo durante 23 días.
También en 1996 cinco personas ayunaron 93 días por la liberación de cientos de computadoras, retenidas por autoridades de Estados Unidos.
Durante el cruce de la frontera a México en 2010, las autoridades de Inmigración y de la Aduana de Estados Unidos registraron el auto y los nueve ómnibus que integraban la fila de vehículos y retuvieron cinco computadoras con el pretexto de que debían investigar si esos ordenadores podían ser usados con propósitos militares.
Las leyes de Estados Unidos prohíben a sus ciudadanos viajar a la isla, so pena de ser sancionados con pagos de multas de hasta 10.000 dólares o cumplir un año en prisión.
A pesar de la prohibición, las caravanas de solidaridad con Cuba continúan con el mismo objetivo que les dio origen: romper las barreras impuestas por el bloqueo.
En esta semana, la XXIII Caravana de Pastores por la Paz inicio su recorrido por ciudades estadounidenses, y debe llegar a La Habana el próximo 21 de julio.
La presidenta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Kenia Serrano, informó que la comitiva está integrada por 60 activistas de Estados Unidos, Canadá, México, Alemania y Reino Unido.
Agregó que la delegación permanecerá en Cuba hasta el 31 de julio para cumplir una agenda que incluye un homenaje al reverendo Walker, quien murió en 2010.
Durante su estancia en la isla, los caravanistas recibirán talleres sobre las reformas económicas en la isla y visitarán la Escuela Latinoamericana de Medicina, en las afueras de La Habana.
También recorrerán centros de interés histórico y cultural, y visitarán otras provincias cubanas como Matanzas (occidente), Villa Clara y Sancti Spíritus (centro).
La caravana inició la víspera su avance por 80 ciudades estadounidenses, tras permanecer bloqueada durante dos días por las autoridades de Washington en el cruce limítrofe de White Rock- Blaine, en la costa noroeste de Estados Unidos.
Los activistas acamparon frente a la frontera en señal de protesta hasta que recibieron el permiso incondicional para pasar el convoy, consistente en sillas de ruedas, implementos educativos y deportivos donados por varias ciudades y comunidades de la provincia de Columbia Británica, de Canadá.
El recorrido actual se extenderá hasta el 21 de julio, cuando los caravanistas intentarán cruzar la frontera con México para dirigirse al puerto de Tampico, desde donde viajarán a La Habana.
En 2011, más de 100 activistas estadounidenses, canadienses, mexicanos y europeos trasladaron a Cuba más de 100 toneladas de ayuda humanitaria entre medicamentos, computadoras, material escolar, páneles solares portátiles y 14 vehículos.

Publicado por ARGENPRESS

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