martes, 7 de agosto de 2012

Citlalli López (CIMAC)

Las y los jóvenes en las comunidades indígenas de Oaxaca conocen, pero no ejercen sus derechos sexuales y reproductivos plenamente debido a los mitos y temores en torno a los métodos anticonceptivos.

De manera errónea, los médicos de las comunidades buscan retardar el inicio de la vida sexual activa entre este sector de la población argumentando que el condón ocasiona infecciones de transmisión sexual (ITS), y que las pastillas anticonceptivas “causan esterilidad”.
Así lo revela un estudio de campo realizado en los municipios de San Juan Cotzocón y Teotitlán del Valle, realizado por organizaciones civiles como la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México (Ddeser). Los resultados fueron presentados el pasado mes de abril.
Mayra Morales Aldaz, representante en Oaxaca de Ddeser, precisó que también prevalece la negativa de los médicos a proporcionar un método anticonceptivo a madres solteras, jóvenes menores de 18 años y mujeres viudas.
Lo anterior a pesar de que, de acuerdo con los médicos de las comunidades, las y los jóvenes comienzan su vida sexual activa desde los 14 años y la maternidad a los 16 años.
Mediante una actividad denominada “usuario simulado”, encontraron que el personal de salud cuestiona y pide muchos requisitos a quienes solicitan métodos anticonceptivos, como por ejemplo que vayan acompañados de un adulto y asistan a pláticas informativas antes de proporcionarles un condón o una pastilla.
El resultado, dijo, es el aumento de embarazos tempranos, ITS y abortos en condiciones inseguras, “porque no se están utilizando los métodos anticonceptivos, pero sí están teniendo relaciones sexuales”.
A falta de una política pública con enfoque científico y de servicios amigables, las principales fuentes de información para las y los jóvenes son el internet -en comunidades donde hay acceso- y las amistades.
La línea base del estudio indica que en San Juan Cotzocón y Teotitlán hablar de derechos sexuales y reproductivos es mal visto, en contraparte con el embarazo en adolescentes, que es algo que la comunidad considera “normal” y son aceptados a pesar de que ponen en riesgo la vida de las mujeres.
De acuerdo con la investigación, en ambas comunidades la etapa de la juventud es percibida como problemática. En esas localidades el inicio de la vida sexual activa ocurre antes de cumplir la mayoría de edad.
Morales Aldaz señaló las y los jóvenes con información sobre el uso de métodos anticonceptivos retarda más el inicio de su vida sexual porque tienen mayor claridad en torno a sus metas.

Publicado por ARGENPRESS

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