Amnistía Internacional llama al Senado mexicano a no ratificar el ACTA

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Dilo Tú


Difusión Cencos México D.F., 16 de julio de 2012

Boletín de prensa
AI México

Amnistía Internacional México ha hecho un llamado el día de hoy al Senado de la República a no ratificar el  Acuerdo Comercial contra la Falsificación (ACTA, por sus siglas en inglés) recientemente firmado por el Presidente Calderón.

El ACTA es un tratado internacional que busca incrementar los controles relativos a la falsificación de mercancías y marcas; sin embargo, este instrumento no garantiza un adecuado equilibrio entre la protección de los derechos de propiedad intelectual y el derecho a la libertad de expresión y al debido proceso que deben garantizar los Estados.

“Es legítimo el esfuerzo de los Estados por preservar los derechos de propiedad intelectual, pero nunca a costa de una restricción tan significativa a derechos fundamentales como la libertad de expresión y el debido proceso” ha dicho hoy Alberto Herrera Aragón, Director Ejecutivo de Amnistía Internacional México.

El pasado 11 de julio, el Presidente Felipe Calderón firmó el ACTA, a pesar de los polémicos antecedentes en la redacción y discusión de este tratado por las consecuencias que podría traer para la libertad de expresión, en particular en lo relativo al uso del internet como medio de intercambio de información.

“El libre flujo de información a través del internet ha significado una importante herramienta para la participación de la población en asuntos públicos y ha permitido una amplia movilización social  para exigir una gran variedad de derechos; por ello, ningún instrumento legal debe poner en riesgo la libertad de expresión vinculada al uso de redes virtuales” dijo Herrera.

Para que el ACTA entre en vigor se requiere la ratificación de este tratado por al menos seis Estados. La firma de este instrumento por parte del Presidente Calderón es un primer paso dirigido hacia su ratificación, cuya facultad última recae en el Senado de la República.

“Debido a las implicaciones que en materia de derechos humanos podría tener la entrada en vigor de un tratado internacional comercial con estas características, hacemos un llamado al Senado de la República a no ratificarlo mientras no existan modificaciones sustantivas que aseguren que la libertad de expresión y el debido proceso serán garantizados”, concluyó Herrera.

Las Malvinas son argentinas, ¿la Argentina también?

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LUNES 30 DE ENERO DE 2012

Carlos Saglul (ACTA)

Desde pibe escuché la consigna “las Malvinas son Argentinas”. Cuando más sonó fue cuando la dictadura militar trató de perpetuarse recuperando militarmente las islas. Los soldados-niños, esos “héroes” que la gente victoreaba en la calle a cada “éxito militar argentino” se convirtieron en nuevos desaparecidos.

Los sobrevivientes de Malvinas fueron invisibilizados por años. Por decenas se suicidaron, muchos terminaron con serios problemas psiquiátricos, la mayoría sin trabajo.
Se fueron los milicos, pero la causa de Malvinas siguió en boca de los políticos. El ex presidente y actual senador Carlos Menem apelaba a la nobleza de esa causa, mientras entregaba YPF y el petróleo argentino, mediante la “provincialización” del recurso.
Venían por nuestras reservas, por lo cual se terminó la inversión, especialmente las tareas de exploración que son las más costosas. Sí, en cambio, se aprovecharon de los trabajos de prospección que había realizado YPF y ahora, ya se están terminado de llevar las últimas gotas.
En un reportaje, el secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina, José Rigane, nos decía: “Vengo del sur y si bien ya lo sabemos todos, no te deja de dar indignación. Los barcos haciendo cola para llevarse nuestro petróleo, el mismo petróleo que después nos traen refinado, claro que con otro precio”.
Ahora dicen que Hugo Chávez nos instalaría una refinería, pero caramba, ¿dónde están las refinerías estatales argentinas? ¿Hay que preguntarle a ’Mandrake’?, ¿En qué despacho atiende? ¿Qué se espera para hacer lo que hicieron Venezuela, Bolivia, Brasil y el resto del continente para volver a tener una compañía estatal de petróleo? ¿O acaso el recurso energético no es también soberanía?
Los sobreprecios sobre los que se discute hoy, son un problema menor si caemos en la cuenta que saquearon y aún tienen en su poder la empresa que supo ser la principal fuente de recursos públicos de este país, YPF, una herramienta central para el desarrollo nacional.
Dicen en el campo que el tero nunca grita en el lugar donde pone los huevos. Como el tero, el ministro británico, David Cameron, grita: ¡Malvinas!. En medio de la peor crisis capitalista, con miles de desocupados que en cualquier momento van a ir a golpearle la puerta, se acuerda de las islas, manda tropas, nos provoca. Una opereta burda para consumo interno. Desde aquí, se le responde.
El entredicho intenta dejar en un segundo plano el conflicto por Famatina, que en realidad es sólo un emergente de los miles de proyectos mineros vigentes o todavía, en carpeta. Soja y megaminería contaminante a cielo abierto, ése es el lugar que nos han dado en el reparto internacional del trabajo los grupos económicos más concentrados, los que verdaderamente gobiernan detrás del Grupo de los 20.
Parece bien que el Poder Ejecutivo proteste por el petróleo que se siguen llevando los ingleses -por más que tengan que cambiar la bandera de sus barcos- pero también deberían preocuparnos otros recursos, más a mano inclusive de resguardar. Por ejemplo, los minerales que se llevan algunas compañías como la Barrick Gold por sus propios puertos, bajo una simple declaración jurada.
Y por último, no habría que olvidar que la principal riqueza de una Nación es su gente, no las ganancias de los grupos empresarios.
Alguna vez tuvimos un gobierno que pensó de esa forma: Estatizó los trenes, puso a Aerolíneas Argentinas entre las primeras compañías de aviación internacionales, financió una de las principales flotas mercantes del mundo. ENTEL colocó más teléfonos que en toda su historia, el Gas fue nacionalizado y pasó a costar un treinta por ciento menos mientras se duplicaban los usuarios. Insistentemente los trabajadores de Metrovías insisten en que los subsidios son el gran negocio empresario y parece perfecto que se revisen. Lo que no parece correcto es que en la transferencia de los subterráneos lo único que se garantizó fue las ganancias empresarias, ya que lo que antes financiaba el Estado Nacional, ahora lo pagamos vía tarjeta SUBE (otro negocio de las privadas). Hasta ahora, la parte privada solo gestiona y cobra. Lo demás corre por cuenta del Estado.
¿Cuánto nos costaría el Subte si los usuarios recuperamos la ganancia que se llevan los empresarios? Pero bueno, mejor hablemos de otra cosa: “¡Las Malvinas son Argentinas!”.
Como diría mi tío Sancho, “nunca busques el huevo donde canta el tero”.

Carlos Saglul es periodista. Equipo de Comunicación de la CTA Nacional.

El día que Internet rugió

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lunes 23 de enero de 2012

Amy Goodman (DEMOCRACY NOW!)

El miércoles 18 de enero tuvo lugar la mayor manifestación de protesta online en la historia de Internet. Hubo un “apagón” de sitios web, grandes y pequeños, en protesta contra proyectos de ley presentados en la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos que podrían transformar profundamente a Internet.

Los dos proyectos presentados, SOPA en la Cámara de Representantes y PIPA en el Senado, aparentemente pretenden poner fin a la piratería de material con copyright en Internet realizada a través de sitios web alojados fuera de Estados Unidos. Quienes se oponen a los proyectos, entre ellos los fundadores de Google, Wikipedia, the Internet Archive, Tumblr y Twitter, sostienen que limitarían la innovación y la inversión, rasgos típicos de la Internet libre y abierta. El gobierno de Obama ha manifestado algo de oposición a estas leyes, pero como muchos de sus seguidores aprendieron con dolor, lo que el Presidente Obama cuestiona un día, lo convierte en ley al día siguiente.
En primer lugar, los conceptos básicos. SOPA, por sus siglas en inglés, es la Ley de Cese a la Piratería en Internet y PIPA, también por sus siglas en inglés, refiere a la Ley de Protección de la Propiedad Intelectual. Ambos proyectos de ley son muy parecidos. SOPA permitiría a los titulares de derechos de autor entablar una demanda ante la fiscalía general de Estados Unidos contra cualquier sitio web extranjero que según ellos “comete o permite cometer violaciones penales” de las leyes de derechos de autor. Esto apunta sobre todo a la piratería de música y películas. La Ley SOPA permitiría a la industria cinematográfica, a través de los tribunales y del fiscal general de Estados Unidos, entablar un amplia serie de demandas para que proveedores de servicios de Internet y compañías de motores de búsqueda bloqueen el acceso a los sitios de los presuntos infractores, y hasta para que se impida establecer vínculos hacia esos sitios web, lo que los tornaría “inaccesibles”. La ley prohibiría además que las agencias de publicidad por Internet efectúen pagos a sitios web acusados de cometer violaciones de los derechos de autor.
La Ley SOPA podría dar lugar, entonces, a la clausura de sitios web abiertos y de uso público como YouTube si tan solo uno de sus millones de usuarios fuera acusado de violar un derecho de autor estadounidense. Como publicó en su blog David Drummond, director del departamento legal de Google: “Teniendo en cuenta solo al año pasado, dimos aviso de incumplimiento de derechos de autor a más de cinco millones de sitios web”. Y agrega: “PIPA y SOPA van a censurar la red, pondrán en riesgo el historial de innovación y creación de fuentes de trabajo de nuestra industria, y no pondrán fin a la piratería.”
Corynne McSherry, directora de propiedad intelectual de la Fundación Fronteras Electrónicas (EFF.org), me dijo: “Estos proyectos de ley proponen otorgar nuevos poderes al gobierno y a los actores privados para que creen listas negras de sitios web que presuntamente estarían vinculados a algún tipo de violación online, para obligar así a los proveedores de servicios de Internet a impedir el acceso a esos sitios. Es por eso que los llamamos ‘los proyectos de ley de la censura’”.
Según McSherry, estos proyectos son creación de la industria del entretenimiento y de “producción de contenidos”: “En especial, la Ley SOPA fue negociada sin consulta alguna al sector tecnológico, que fue específicamente excluido”. La exclusión del sector tecnológico generó alarma no sólo entre los ejecutivos de Silicon Valley, sino también entre los conservadores como el Congresista republicano de Utah Jason Chaffetz, uno de los preferidos del movimiento de derecha tea party. Chaffetz dijo en diciembre durante una sesión del Comité Judicial de la Cámara de Representantes: “Básicamente, vamos a reconfigurar Internet y cómo va a funcionar en adelante sin consultarles a los nerds.”
Uno de los promotores de la Ley PIPA, Patrick Leahy, el senador demócrata y progresista de Vermont, dijo en un comunicado de prensa: “Mucho de lo que se ha dicho [sobre PIPA] es simplemente erróneo y parece que pretende sembrar temor y preocupación en vez de esclarecer o alentar soluciones viables.”
Lamentablemente, el enojo de Leahy suena asombrosamente parecido al de su ex colega del Senado, Christopher Dodd, que tras su retiro se convirtió en el presidente y director general del poderoso grupo de presión Motion Picture Association of America (según dicen, con un salario de 1,2 millones de dólares al año) y es uno de los principales impulsores de las leyes SOPA y PIPA, si no es en realidad uno de sus creadores. En referencia a la amplia protesta de base diseminada por Internet, Dodd dijo: “Es peligroso y problemático cuando las plataformas que sirven de portales a la información tergiversan intencionalmente los hechos con el objetivo de incitar a sus usuarios para, en realidad, favorcer sus intereses corporativos”.
McSherry, de la Fundación Fronteras Electrónicas, afirmó: “Nadie le preguntó a Internet y bueno… Internet está hablando ahora. Vemos todo tipo de oposición a lo largo y ancho de la red. La gente se está poniendo de pie y diciendo: ‘No toquen la infraestructura básica de Internet. No lo vamos a tolerar.’”
Al mismo tiempo que se desarrollaba la protesta del apagón de Internet el 18 de enero, y a pesar de la presión ejercida por Dodd, los legisladores comenzaron a retirar su apoyo a estos proyectos de ley. Internet rugió y los políticos escucharon, algo que nos remite al levantamiento popular de 2003 contra la concentración de la propiedad de los medios propuesta por el entonces presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones, Michael Powell, hijo del General Colin Powell. La información es el sustento de la democracia y el pueblo no va a quedarse sentado mirando cómo intereses adinerados le impiden acceder a ella.
En el noticiero internacional de Democracy Now presentamos un debate sobre el tema. Jimmy Wales, cofundador de Wikipedia, explicó: “Estos proyectos están muy mal redactados. Está muy bien hablar de la necesidad de hallar algún tipo de solución a las conductas delictivas en Internet. Pero no está bien establecer un régimen de censura en respuesta a ello. No está bien implantar procedimientos que harían que las compañías financieras de tarjetas de crédito bloquearan emprendimientos legítimos ante una simple queja. Es necesario volver a la redacción y repensar todo el tema de manera de que la libertad de expresión se ubique al frente y como tema central.”
Cuando los usuarios de Internet visitaban el sexto sitio web más popular del mundo durante el apagón, Wikipedia.org, en la sección en inglés hallaban este mensaje:
“Imagínense un mundo sin libertad de conocimiento. Durante más de diez años hemos dedicado millones de horas a la construcción de la mayor enciclopedia de la historia de la humanidad. En este momento, el Congreso de Estados Unidos se encuentra debatiendo proyectos de ley que podrían perjudicar profundamente a la Internet libre y abierta.”
En un mundo con revoluciones recientes impulsadas desde Internet, parece que los políticos estadounidenses están comprendiendo el mensaje.
Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

Texto en inglés traducido por Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now!

La SOPA y la doble cara de la “propiedad intelectual”

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viernes 20 de enero de 2012

LA JORNADA (especial para ARGENPRESS.info)

La protesta que se desarrolló anteayer contra la iniciativa de Ley para Detener la Piratería en Línea (SOPA, por sus siglas en inglés), que se discute en el Congreso de Estados Unidos, reunió el apoyo de unas 60 mil páginas web tan sólo en ese país, entre las que destacaron portales como Wikipedia, Google, Youtube y Amazon. A las expresiones de rechazo se sumaron también unos 50 legisladores de distinto signo político, e incluso los senadores republicanos Marco Rubio y John Cornyn, quienes se habían desempeñado como dos de los principales impulsores de SOPA, retiraron su respaldo a la iniciativa.

Es importante recordar que las referida propuesta legislativa, en caso de ser aprobada, impondría a los proveedores de Internet en el vecino país la responsabilidad de ““vigilar”” y detectar páginas que compartan contenido considerado ““ilegal”” –imágenes, música, videos o textos protegidos mediante derechos de autor–; obligaría a buscadores como Google a eliminar esas páginas; permitiría al gobierno de Washington, mediante su Departamento de Justicia, cerrar sitios alojados en servidores de ese país sin orden judicial alguna, e incluso colocaría en riesgo de ir a la cárcel a muchos usuarios que compartan –en páginas personales, redes sociales o correos electrónicos– vínculos o contenidos copiados sin permiso, aun en el caso de que no busquen beneficiarse económicamente con su distribución.
El correlato de este intento por coartar la libre difusión de información en Internet es un sistema de propiedad intelectual que, ante todo, favorece a las grandes corporaciones y obedece a una lógica de saqueo. En consonancia con el desarrollo del modelo económico depredador vigente, las potencias económicas y militares del orbe han impuesto en los países periféricos la obligación de respetar y homologar las normativas en materia de derechos de autor y propiedad intelectual, y ello ha propiciado que corporaciones trasnacionales se hagan, por medio de patentes, de títulos de propiedad de especies vegetales, de genomas humanos, de iconos religiosos y de manifestaciones culturales de diversa índole que en muchos casos son producto del trabajo desinteresado de numerosos individuos y colectivos.
Así pues, más que el control o el combate de la piratería o la pretendida defensa de puestos de trabajo en las industrias culturales, el motivo evidente de la legislación referida es la defensa de los intereses de grandes compañías musicales, editoriales, cinematográficas, farmacéuticas, entre otras, sin importar que con ello se llegue a extremos irracionales como la virtual paralización de la red.
Por desgracia, la pretensión de poner marcas de propiedad a los contenidos de la web no se circunscribe a Estados Unidos, sino se extiende a países como España, con la denominada Ley Sinde, aprobada en marzo del año pasado, e incluso a México, con la presentación, a instancias del panista Federico Döring, de un proyecto de reformas a las leyes Federal de Derecho de Autor y de la Propiedad Industrial que, de acuerdo con diversos especialistas, es una versión mexicana de la SOPA.
En una circunstancia en la que Internet se ha vuelto un medio fundamental para la creación, difusión y almacenamiento del conocimiento humano, los diversos actores sociales, políticos, científicos y empresariales que actúan en la red debieran cuando menos ponderar si la defensa de su beneficio individual en materia de propiedad intelectual atenta o no contra el interés de la colectividad.

Cabe esperar que en los congresistas estadunidenses prevalezca un mínimo de sensatez política y que rechacen la aprobación de una medida que no sólo sería un error monumental de cara a las elecciones federales de noviembre próximo en ese país, sino afectaría al conjunto de los usuarios de la red en el mundo e implicaría un retroceso en las libertades y en el desarrollo del conocimiento y la cultura de las sociedades contemporáneas.

SE APAGA INTERNET Se acaba el mundo… el mundo libre en Internet.

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La semana pasada les compartíamos nuestro más fervoroso deseo de que se cumplan las profecías mayas y se acabe este mundo. Este mundo de gobiernos terroristas y chantajistas, de hombres maltratadores, de países donde miles de niños y niñas mueren a diario de hambre.

Pero no sospechábamos que comenzaríamos el 2012 con el peligro real e inminente de que el mundo libre en Internet terminara a pocos días de arrancar el año.

Los Congresistas Norteamericanos, bien pagados por los lobbys de las principales discográficas y estudios cinematográficos, llevan unos meses discutiendo la llamada Ley SOPA, de la que hablamos en un anterior radioclip.

Con esta ley se inicia el fin del mundo del Internet Libre, abierto y sin vigilancia, como lo conocíamos. A partir de ahora, es posible que cualquier día ustedes entren a la web de Radialistas y vean que fue bloqueada.

Y no es que estemos cansados de producir o se nos hayan acabado las ideas. Lo que ocurre es que para algunas de nuestras producciones solemos emplear canciones que tiene Copyright. En teoría estamos haciendo un uso justo de ellas, es decir, no es lucrativo, es educativo y sólo usamos un fragmento. Pero si a una discográfica se le antoja demandarnos, podrían cerrar nuestra página.

¡Cuidado!, porque con tu correo puede suceder lo mismo. Si por casualidad mandas un enlace a algún amigo indicando dónde se puede descargar una película o una canción que, según estas codiciosas compañías que gestionan la propiedad intelectual, viola los derechos de autor, pueden cerrarte la cuenta.

¿Y cómo saben ellos que tú enviaste ese correo? “Elemental, mi querido Watson”. La ley SOPA no fue pensada “sin querer queriendo”. Se realizó con premeditación y alevosía. Con la excusa de proteger la Propiedad Intelectual quieren controlar la Red y a quienes la usamos.

En América Latina llevamos años queriendo democratizar las comunicaciones. Esto incluye la redistribución de las frecuencias de radio y televisión, el software libre y también la liberación de los contenidos.

El poder financiero junto a sus politiqueros se fueron apropiando de todos los medios de comunicación, desde periódicos hasta radios y canales de televisión. La mayoría están en sus manos. Pero Internet nos abrió una nueva posibilidad de informarnos, de articularnos para la movilización social, de derrocar gobiernos corruptos y traidores a sus pueblos.

A los poderosos les asusta Internet. Les asusta también que podamos tener acceso a la cultura, a leer, a aprender, y entender la diversidad cultural desde las obras artísticas que circulan por la Red.

No podemos dejar que se apruebe una Ley que limitaría gravemente la libertad de acceso a Internet. ¡Tenemos que actuar!

Te proponemos participar en las diferentes iniciativas mundiales que se llevan a cabo para frenar la aprobación de la Ley.

Este miércoles 18 de enero las declaraciones de los expertos en el Congreso gringo serán acompañadas del apagón de muchos sitios, entre ellos Anonymus y Wikipedia.

En Radialistas ya flamea un crespón negro en contra de la SOPA y nos sumaremos a este apagón. Para el 23 de enero se anuncia que sitios como Google o Facebook se pongan también en negro. ¿Por qué no te apagas tu también?

Este 2012 tienes sólo dos opciones. Una, militar desde las trincheras de la independencia y la libertad en Internet. La otra, sentarte delante de la computadora a contemplar cómo se acaba el mundo… libre en Internet.

MÁS SOBRE SOPA

Síguenos en nuestra cuenta Twitter donde te iremos informando sobre el tema o busca las novedades con la etiqueta #SOPA o #SOPAblackout.

Para saber más del tema, busca en Youtube el video: http://www.youtube.com/watch?v=SG2fRqi3Asc

También puedes buscar “PROTECT IP / SOPA Act Breaks the Internet”. Hay un botón rojo con las letras CC donde puedes activas los subtítulos en castellano.

No dejes de leer esta interesante infografía de Derecho a Leer con Mafalda como protagonista:

http://www.derechoaleer.org/2011/11/infografia-otra-vez-sopa.html

El blog de ALT1040 está publicando mucha información al respecto: http://alt1040.com/tag/sopa

Otras páginas sobre el tema:

http://americancensorship.org/

Entrevista a Pablo Micheli: «El gobierno quiere gremios calladitos

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LUNES 26 DE DICIEMBRE DE 2011

Walter Palena (LA CAPITAL – ACTA)

Pablo Micheli conduce la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) que no está alineada con el kirchnerismo. El gremialista de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE-CTA) afirma que la disputa que mantiene con el sector que lidera Hugo Yasky, que se trasladó a la Corte Suprema de Justicia, no tiene retorno y no avizora ningún tipo de acuerdo. “Si hubiera libertad y democracia sindical, ya seríamos dos centrales distintas”, acota. Micheli dice que su sector domina la mayoría de las seccionales del país (18 en total) y en las tres que se impuso Yasky, los locales de la CTA permanecen cerrados.

Esta posición crítica al gobierno le ha dado un aliado impensado en los últimos días: la CGT de Hugo Moyano. Micheli, en una entrevista con Capital, admitió que tiene contactos con el líder de Camioneros y no La descartó la posibilidad de tener una línea de acción conjunta.
Aclara, sin embargo, que quien llamó primero fue Moyano. El referente de la CTA está seguro de que el 2012 será el año del ajuste y se agudizarán los conflictos laborales, y que por eso mismo la presidenta Cristina Fernández intenta, con sus ataques al líder cegetista, disciplinar a todo el arco gremial.
¿Cuál es la situación judicial por la disputa en la CTA?
El caso está en la Corte Suprema de Justicia y vaya a saber por cuánto tiempo. Lo que sí está claro es que desde nuestra posición la situación no tiene vuelta atrás y, por lo tanto, difícilmente pueda terminar en un acuerdo con el sector de Yasky. Si hubiera libertad y democracia sindical en Argentina, ya seríamos dos centrales distintas. Aclaro que nosotros nos hemos quedado con la mayoría de las provincias, son 18, y en los lugares donde ellos ganaron las elecciones, los locales de la CTA están cerrados. Somos la CTA legítima porque nos votó la gente.
¿Por qué cree que Yasky se ha pegado tanto a la política del gobierno?
– El gobierno se jugó a que podían construir una pata sindical del kirchnerismo y eso se lo garantizaba Yasky. Nunca pensaron que iban a perder las elecciones en la CTA. El gobierno intentó con Yasky suplir lo que Moyano no le garantizaba y que algún día iba a pasar. Y ya está pasando.
– Usted define al sector de Yasky como “aplaudidores” del gobierno. ¿Esta identificación es ideológica o hay otros motivos?
Es ideológica. No tengo elementos como para acusar a Yasky de manejo de fondos y esas cosas, porque creo que es una persona económicamente honesta. La diferencia que tenemos con él no es porque sea un tipo de derecha o corrupto. La diferencia tiene que ver con la concepción de central sindical. Nosotros tenemos la concepción que la CTA es una central de trabajadores y trabajadoras, afiliamos a desocupados, trabajadores en negro, pueblos originarios. Es decir, damos cuenta de la realidad que vive el mundo luego del paso del neoliberalismo. Yasky, en cambio, defiende la corporación sindical y, fundamentalmente, cree en una central como pata de un partido político de un gobierno determinado.
¿Qué análisis hace de la ruptura entre la CGT de Moyano y el gobierno?
Interpreto que Moyano reacciona porque, primero, en el armado de listas del PJ se sintió perjudicado y desplazado por la gente de La Cámpora. A partir de allí también hay una embestida relacionada, ya no sólo con Moyano, sino con la nueva realidad que se está viviendo hoy, donde la crisis económica mundial del capitalismo impacta en la Argentina de lleno, y alguien tiene que pagar esa crisis y obedientemente, otra vez, los que gobiernan, en este caso Cristina, hace toda una declaración en la cumbre del G-20 cuando habla de que está en contra del capitalismo anárquico pero que hay que construir un capitalismo en serio. Ahí está sentando las bases de las políticas de ajuste. El capitalismo, en cualquier lugar del mundo, se mueve a partir de las políticas de mercado, y esas políticas implica que si hay una crisis, la deben pagar los trabajadores y el pueblo, no los que más tienen.
¿Cree que el 2012 va ser conflictivo en la disputa salarial y que necesita un disciplinamiento?
– Yo quisiera creer que no, pero no hay peor ciego que el que no quiere ver. Si se analiza la aprobación de la Ley Antiterrorista y el presupuesto, con una inflación del 9 por ciento, ya ahí le está poniendo un techo a la paritaria. Cuando Cristina habla del derecho de huelga y lo pone en cuestión y utiliza palabras como, por ejemplo, discusión paritaria por competitividad, que es un término que usaba Cavallo en los 90, hay señales claras de que ha elegido al sector sindical para tenerlo calladito cuando se aplique el ajuste.
Cuando Cristina emparenta cierta práctica sindical con la extorsión, ¿ese mensaje no está dirigido sólo a Moyano sino al resto de las organizaciones gremiales?
Seguro que lo hace para todos. Cuando habla de eso se refiere particularmente a los docentes de Santa Cruz, que son de la CTA, y a los petroleros de Santa Cruz, que son de la CGT. Ella utiliza un término que es grave porque si vos tenés el 54 por ciento de los votos y le decís a la sociedad que los sindicatos son extorsivos, está generando un foco de conflicto de la gente contra los sindicatos. Ojo que yo no defiendo a la corporación sindical, a Pedraza, Zanola y un montón de burócratas que son una vergüenza. Pero lo que hace la presidenta es incitar a que la gente nos ponga a todos en el mismo plano. Eso no lo hace de casualidad o por que no se dio cuenta.
La presidenta, en vez de contestarle a Moyano, exhibió los números de la economía y la cantidad de puestos de trabajo creados desde 2003. ¿También tiene una crítica para eso o hay algo de cierto?
– Hay que reconocer que no estamos igual que en 2001, eso es cierto. Ahora, eso no es mérito de un presidente o una presidenta, también es mérito de este pueblo que la peleó. Nadie quiere volver a la década del 90. La gente justamente votó con esa concepción. Sí se crearon puestos de trabajo, se distribuyó un poco mejor la riqueza, pero no en los términos que podría este país, porque la Argentina no se industrializó, no se recuperó el transporte ferroviario, no se recuperó la empresa de hidrocarburos. Las mineras a cielo abierto siguen haciendo estragos con la contaminación y se siguen llevando toda la riqueza. Inclusive, en los puestos de trabajo, el 50 por ciento de la clase económicamente activa está en negro, y en el propio Estado tenés infinidad de trabajadores en negro, con contratos basura.
– Con este distanciamiento de Moyano con el gobierno, se habla de una acción común entre la CGT y la CTA. ¿Ha tenido contacto con Moyano?
– He tenido contacto con Moyano. Por ahora, son conversaciones telefónicas alrededor de pensar un plan de acción conjunto por los temas reivindicativos que planteó en su discurso de Huracán y que nosotros también venimos planteando desde hace mucho tiempo, como eliminación del impuesto a las ganancias sobre el salario, el reparto de ganancias, la unificación de las asignaciones familiares y que no haya tope para la discusión paritaria para el año que viene.
– Si se agudizan los conflictos, ¿la CGT y la CTA van a marchar juntos?

Como nunca en este momento, no es impensable que pueda ocurrir eso. Aclaro que quien vino a plantearnos un plan de acción conjunto fue la CGT y ante ese planteo nosotros tenemos disposición a construir unidad de acción. Esto, de ninguna manera, deja de lado las diferencias que tenemos respecto a la libertad y democracia sindical, y al manejo de las obras sociales o las concepciones burocráticas que tienen muchos dirigentes que están al lado de Moyano.