El Salvador: Economía verde, deuda disfrazada de solución

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martes, 5 de junio de 2012

Zoraya Urbina (COLATINO)

La economía verde no es una solución que reduzca los riesgos ambientales o mejore las condiciones de vida de las poblaciones vulnerables, sino es otra modalidad de deuda disfrazada de solución, indicó Rosalía Soley, de la Federación Luterana Mundial.

En el marco de la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable, conocida como Río+20, que se realizará entre el 20 y 22 de junio de este año, en Río de Janeiro, Brasil, la Federación; la CampañaMesoamericana de Justicia Climática y Actalianza ofrecieron una conferencia de prensa para exponer su posición sobre el encuentro.
“Es el mismo modelo económico, pero de apellido verde”, dijo, pues la economía verde es una nueva modalidad de acumulación, que no respeta los derechos de las poblaciones más vulnerables, sino que aumenta la deuda de cada nación, agregó.
Este concepto, acuñado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente Medio Ambiente (PNUMA), “es una modalidad disfrazada con programas de estabilización monetaria y ajustes estructurales, que sólo beneficia a las grandes potencias, al capital financiero y a las empresas transnacionales”, destacó Ángel Furlan, de la Federación.
Aseguró que, bajo esta modalidad se ofrecen préstamos para adaptación, mitigación y restauración y se aumenta la deuda. Furlan explicó que el verdadero problema de la región, no son las catástrofes posteriores a los fenómenos naturales, sino la vulnerabilidad. Los efectos del Cambio Climático se agudizan en las regiones más empobrecidas, añadió.
“Es interesante que los que tenemos que mitigar somos los que no somos responsables, se ofrecen préstamos para mitigar, el sistema nos hace responsables y nos endeudamos para bajar la deforestación”; subrayó.
Furlan insistió en que la vulnerabilidad en algunos países de América Latina no se debe a la pobreza, sino que es “vulnerabilidad adquirida “pues somos países ricos, que hemos sido empobrecidos porque hemos sido saqueados, el problema no es la pobreza, sino la codicia superlativa de muchos”, precisó.
Añadió, que no se puede hablar de mitigación, sino se habla de injusticia social, de la ambición desmedida de las transnacionales, de la voracidad del actual sistema y de la vulnerabilidad adquirida.
Por tanto, invitó a los líderes que se reunirán en Río +20 para que tomen medidas pensando que el mundo es la casa de todos y no de algunos, “la economía y el desarrollo tienen que estar enfocados en esa concepción”, concluyó.

Publicado por ARGENPRESS

75 Convención Bancaria, un aniversario de un sector que no responde al tamaño de la economía

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Dilo Tú

Difusión Cencos México D.F., 16 de mayo de 2012

Boletín de prensa
El Barzón

  • A casi 20 años de la crisis y 800,000 millones de recursos del IPAB, la cartera vigente aún es muy inferior a la alcanzada antes de 1994; está muy lejos de las necesidades del país.
  • El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirma que la banca en México no cumple sus funciones.
  • Privilegia el crédito al consumo, con las mayores tasas, que el crédito a la inversión.
  • Las instituciones más importantes son extranjeras.
  • La banca conforma una estructura oligopólica que es más fuerte si se considera al sistema financiero en su conjunto.
  • El rescate bancario avalado por el PAN y el PRI le ha significado al pueblo de México además de cuantiosas erogaciones un pasivo al 31 de diciembre de 2011 por de 862,487 millones de pesos.
  • Es indispensable regular la operación de esas entidades, para que cumplan sus funciones.

En esta 75 Convención Bancaria, El Barzón y la Red de Usuarios de los Servicios Financieros, les recuerda que son un sector incapaz de estar a la altura de las necesidades del país. Incluso el FMI señaló en su último reporte sobre el sistema financiero mexicano, que la intermediación financiera y el crédito al sector privado en relación con el PIB se encuentran entre los más bajos en América latina y de otros mercados emergentes.

Hay que recordar que, de acuerdo con la Encuesta Trimestral de Evaluación Coyuntural del Mercado Crediticio del Banco de México, al inicio del último trimestre de 2012, sólo 47.6% de las cerca de 450 empresas encuestadas contaban con un crédito de la banca; esto es, 52.4% de las empresas de la muestra no contaba con financiamiento bancarios. Además, de las empresas que contaban con un crédito bancario, sólo 25.2% obtuvo nuevos créditos en el período; 74.8% de ese grupo no recibió nuevos créditos bancarios en el período.

Considerando las cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) respecto de la banca múltiple, encontramos que entre 2000 y marzo de 2012, la cartera de crédito vigente redujo su participación en los activos del sistema, de 46.2% en 2011, a 40.7% en marzo de 2012.

Asimismo encontramos que la participación de la cartera de crédito al consumo, en el total de los activos bancarios, creció de 1.6% a 8.2%; cabe señalar que en este renglón la banca cobra las tasas de interés más alta. En tanto, la cartera vigente de crédito a la vivienda aumentó sólo de 5.8% a 6.8%.

También encontramos que los activos en operaciones con valores y derivados aumentaron su participación de 4.3% en 2000, a 13.4% en marzo de este año.

Por lo que respecta a la fuentes de captación, en el renglón de Pasivos, encontramos que la participación de los Depósitos de exigibilidad inmediata, con respecto a los Activos, creció de 19.5% en 2000, a 26.7% en marzo de este año, en tanto que la participación de los depósitos a plazo y títulos de crédito emitidos por la banca se redujo de 31.1% a 18.9%, lo que sugiere que la banca estaba más fuerte al inicio de la década.

Todo eso, en un sector en el que incluso el FMI reconoce que el sistema financiero de México es pequeño y concentrado. Sólo siete bancos concentran más de 80 por ciento de los activos del sistema y cinco de ellos son de capital extranjero.

De un total de 42 bancos comerciales, los tres bancos más grandes cuentan con el 55 por ciento de los activos. Salvo las 14 Afores, que son el segundo mayor grupo de intermediarios financieros en términos de activos, y las 43 empresas de gestión del fondos, así como los nueve bancos de desarrollo y fondos del sector público, el INFONAVIT y el FOVISSTE, el resto del sistema es dispersado y pequeño.

La situación se advierte más grave, si se toma en cuenta que sólo siete bancos comerciales agrupan a grandes grupos financieros, que incluyen muchos intermediarios financieros no bancarios manejan cerca de 73 por ciento de todos los activos financieros del país. Esto crea las condiciones de un riesgo sistémico, limitan la competencia y crean conflictos de interés, dependiendo de si el beneficio se maximiza en la operación agrupada o en entidades financieras individuales.

El FMI señala que, ante eso, es necesaria la transparencia de las operaciones al interior de esos grupos para evitar operaciones que afecten a los inversionistas y además debe fortalecerse la protección al consumidor, como condiciones indispensables para la estabilidad y el buen desempeño del mercado

El problema, como lo hemos denunciado, es que a pesar de que se han aplicado reformas estructurales significativas, el crecimiento de México y de su sistema financiero son bajos. Entre 2000 y 2009, el crecimiento medio anual del PIB per capita fue de 0.8% y esa misma institución valida nuestra postura de que el bajo crecimiento se debe, en parte al mal funcionamiento de los mercados de crédito, a lo que se agrega la falta de competencia en el sector.

En ese contexto, exigimos que las autoridades mexicanas adopten medidas necesarias para regular al sector financiero, garantizando la reinversión de utilidades, la competencia, más y mejores controles de operación de los grupos financieros, vigilar la inversión en derivados y, en el caso de las Afores, adoptar medidas para garantizar el retiro digno de los trabajadores.

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Irrupción de los bancos chinos en América Latina: ¿oso panda o dragón?

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Alfredo Jalife-Rahme (LA JORNADA, especial para ARGENPRESS.info)

Mi próximo libro por salir, Irrupción de China en Latinoamérica: ¿oso panda o dragón?, de enfoque multidimensional, concede un lugar apropiado a las geofinanzas sin caer en el vulgar reduccionismo mercantilista (muy socorrido en nuestro medio).

El muy sesgado Diálogo interamericano (AID, por sus siglas en inglés), con sede en Washington y de corte neoliberal, publicó la penetración de la banca china en América Latina (AL) y el Caribe, cuyo autor principal es Kevin Gallagher (ver Bajo la Lupa, 11/4/12: Los nuevos bancos en la ciudad: las finanzas chinas en AL).
El presidente de AID es Michael Shifter, miembro del influyente Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés); forman parte de su consejo directivo Ernesto Zedillo y el descalificado historicida Francis Fukuyama, con una pléyade de connotados entreguistas de lo ajeno entre sus miembros.
Los bancos chinos representan la mayor tajada de ganancias bancarias globales: 21 por ciento del total global (The Banker, 1/7/11).
Según Banksdaily.com (2011), basado en capitalización de mercado, cuatro bancos chinos aparecen en los 10 primeros sitios globales: Industrial Comercial Bank of China (ICBC: lugar uno), China Construction Bank (CCB: dos), Agricultural Bank of China (cinco) y Bank of China (BOC: siete).
Hoy las geofinanzas son primordialmente asiáticas: seis principales bancos chinos cuentan con una capitalización de mercado de 801 mil millones de dólares y superan a los seis más grandes de Estados Unidos con 569 mil millones de dólares (Banksdaily.com, 20/1/12).
Gallagher, de AID –con patente sinofobia y latinofobia, sumada a una exagerada anglofilia–, ya había escrito hace dos años el libro El dragón en la recámara: China y el futuro de la industrialización de AL, en el que es muy crítico del modelo mercantilista de México, victimizado por el neoliberal Consenso de Washington, donde contrasta el desplome de la competitividad de México en la economía mundial frente al ascenso de China.
A juicio de Gallagher, las dos tendencias gemelas (sic) de pérdida de competitividad en la manufactura y la revitalización de la producción de materias primas amenazan la industrialización y la perspectiva de largo plazo de AL por carecer de innovación tecnológica, lo cual es correcto en la patética situación del México neoliberal, pero erróneo en el caso de Brasil.
Gallagher resume su propio reporte (ase.tufts.edu/gdae/Pubs/rp/Gallagher ChineseFinanceLatinAmerica.pdf) y aduce que desde 2005 China ha otorgado empréstitos por más de 75 mil millones de dólares a AL: solamente sus empréstitos por 37 mil millones de dólares en 2010 fueron mayores a los préstamos conjuntos del Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el US Ex-Im. ¡Vaya dato!
El Banco de Exportaciones-Importaciones de China ofrece menores tasas de interés que su homólogo de EU, lo cual es aprovechado por Argentina, Ecuador y Venezuela, que padecen el ostracismo y exorcismo financieristas del G-7.
Expone que los bancos occidentales y chinos no se traslapan significativamente en AL debido a que otorgan diferentes (sic) empréstitos en volumen a diferentes (sic) sectores en diferentes (sic) países, cuando los bancos chinos se han enfocado en préstamos basados en recursos naturales y en los sectores de infraestructura. ¡Obvio!: la banca israelí-anglosajona es financierista especulativa, mientras la banca china es más economicista, centrada en trueques de materias primas por créditos blandos.
Asevera que los bancos chinos no imponen condiciones políticas a los gobiernos, pero requieren compras de equipamiento y algunas veces acuerdos para venta de petróleo, cuando los términos financieros de los acuerdos para la venta de petróleo parecen ser mejores para los sudamericanos (¡supersic!) ¡Que conste la semántica división geopolítica entre Sudamérica (sic) y AL, después de la deserción latinofóbica del México neoliberal!
Por cierto, CDB es uno de los tres bancos de política pública de China, responsable de magnos proyectos de infraestructura, y su tarea consiste en el desarrollo del sistema económico del mercado socialista. ¡Al revés de Banobras, uno de cuyos directores fue Calderón!
Gallagher aduce en forma controvertida que los préstamos del Chinese Development Bank (CDB) se realizan en términos más estrictos (sic) que los del BM. De dudarse: ¡no puede haber mayor emasculación financiera que la del BM! Arguye que los requerimientos ambientales de China no se comparan con los de su contraparte occidental. De milagro no inventó una correlación artificial entre empréstitos y derechos humanos.
Gallagher estima que del total de los préstamos chinos a AL, 82 por ciento son de CDB, 12 por ciento de banco China Ex–Im, y 6 por ciento de ICBC.
A mi juicio, la banca de los BRICS llena el vacío del insolvente G-7 cuando EU y Canadá rehusaron insólitamente refinanciar al FMI (lo contrario del México neoliberal, que regaló 14 mil millones de dólares).
Gallagher explaya que los préstamos a AL no vienen aparejados de las condicionantes de las instituciones financieras internacionales y de Occidente, por lo que pueden obtener mayor financiamiento para sus proyectos industriales y de infraestructura que buscan mejorar su desarrollo de largo plazo en lugar de las modas (¡supersic!) del desarrollo occidental. ¡Sin duda!
Fustiga que AL paga un alto premio por los préstamos de China, ya que la mayoría de los empréstitos chinos por petróleo están vinculados a precio de mercado y no a su volumen cuando, además, el costo del financiamiento chino está vinculado a colaborar con las empresas y contratistas chinos. ¿No es lo que ha hecho Occidente desde 1492?
Los mayores empréstitos de China en el periodo 2005-11 van dirigidos en primer lugar a Venezuela, por 38 mil 500 millones de dólares (¡petróleo manda!); Brasil, 11 mil 731 millones de dólares (segundo: prácticamente todo a Petrobras: 10 mil millones); Argentina (tercero: 10 mil millones para su sistema ferroviario) y Ecuador (cuarto: 6 mil 304 millones de dólares, ¡hidrocarburos hablan!)
Resalta la soledad geofinanciera de la sinofobia del México neoliberal (exacerbada en la etapa entreguista del PAN), con unos raquíticos mil millones de dólares.
Lo interesante radica en que los empréstitos de los bancos chinos a AL se dispararon en forma exponencial a partir de 2007. Ya para 2010 China aportaba 37 mil millones de dólares frente a 14 mil millones del BM, 12 mil millones del BID y mil millones de dólares del US Ex–Im. ¡En solamente tres años las finanzas chinas en AL pasaron de mil millones de dólares a un acumulado de 75 mil millones!
Según The Financial Times (17/1/11), AL constituye hoy la mayor porción de los créditos chinos en el extranjero (¡supersic!): del total de préstamos chinos durante 2009-2010 por 110 mil millones de dólares, más de la mitad fueron otorgados a AL, cuyas 2/3 partes fueron en forma de préstamos por petróleo (¡supersic!)

Los propagandistas de los multimedia israelí anglosajones, así como sus instrumentos académicos muy sesgados, como AID –obscenamente sinófobo y latinófobo–, pretenden colocar a las inversiones chinas y sus financiamientos en AL con el rostro del dragón. De los propios países de AL dependerá que su rostro se parezca más al oso panda. No hay que repetir los mismos errores.

Del capitalismo “serio” al capitalismo corrupto

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El capitalismo contemporáneo, manejado por mega-capitales de alcance planetario, se asemeja más a una estructura mafiosa, corrupta y delincuencial que al espíritu empresarial que lo puso en marcha hace ya algunos siglos.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala

Para mi papá, trabajar era lo más fácil del mundo. Viajaba y se alojaba en el mejor hotel de Miami (…) a la luz de todo el mundo, recibiendo a los más evidentes mafiosos norteamericanos (…) llegaba con dinero, entraba y salía, lo declaraba a su nombre. Juan Pablo Escobar [hijo del narcotraficante colombiano Pablo Escobar], en Los pecados de mi padre”.

“La corrupción ha acompañado la historia de la humanidad, pero en nuestros días ha alcanzado tales extremos que los hechos derivados de su significado etimológico: descomponer, depravar, dañar, viciar, pervertir, sobornar y cohechar, no parecen suficientes para describir este cáncer de la sociedad, convertido en un antivalor generalizado. La corrupción constituye un fenómeno político, social y económico a nivel mundial. Es un mal universal que corroe las sociedades y las culturas; se vincula con otras formas de injusticia e inmoralidades, provoca crímenes y asesinatos, violencia, muerte y toda clase de impunidad; genera marginalidad, exclusión y miedo en los demás pobres mientras utiliza ilegítimamente el poder en su provecho. Afecta a la administración de justicia, a los procesos electorales, al pago de impuestos, a las relaciones económicas y comerciales nacionales e internacionales, a la comunicación social. Está por igual en la esfera pública como en la privada, y en una y otra se necesitan y complementan. Se liga al narcotráfico, al comercio de armas, al soborno, a la venta de favores y decisiones, al tráfico de influencias, al enriquecimiento ilícito”. Todo esto, con características casi apocalípticas, lo decía la Conferencia Episcopal de Ecuador reunida en Quito en 1988 en su documento “Corrupción y conciencia cristiana”. Hoy día podríamos suscribir uno a uno estos conceptos como algo absolutamente vigente en cualquier parte del mundo.

Agregaba el documento más adelante: “La corrupción refleja el deterioro de los valores y virtudes morales, especialmente de la honradez y la justicia. Atenta contra la sociedad, el orden moral, la estabilidad democrática y el desarrollo de los pueblos”. Más aún: la lapidaria descripción presentada por los prelados no es patrimonio de cualquier “pobre y atrasada nación del Sur”, de algún “Estado fallido”, como una dudosa ciencia política de corte imperial se ha dado en calificar últimamente a algunos países del Tercer Mundo. Por el contrario, es la más fiel descripción del capitalismo desarrollado del Norte. ¿No es esa acaso la nota distintiva del capital financiero que maneja el planeta?

Hoy día los “negocios sucios” han pasado a ser la fuerza principal que dinamiza al sistema en su conjunto. La especulación financiera, el negocio de las armas (principal industria a nivel global, que no es otra cosa que el negocio de la muerte), el tráfico de drogas ilícitas, el lavado de capitales “sucios”, el crimen organizado en su conjunto, la guerra, no son una nota marginal en el capitalismo actual: ¡son su esencia, su savia vital, su núcleo fundamental!

El capitalismo de fines del siglo XX y comienzos del XXI ha pasado a ser, lisa y llanamente, una mafia. La corrupción, si nos apegamos a la caracterización hecha más arriba, no es una enfermedad del sistema, un cuerpo extraño que lo ataca: es su dinámica cotidiana, lo que constituye y define su forma actual.

El capitalismo contemporáneo, manejado por mega-capitales de alcance planetario, se asemeja más a una estructura mafiosa, corrupta y delincuencial que al espíritu empresarial que lo puso en marcha hace ya algunos siglos. La “aventura” de invertir y buscar hacer prosperar el negocio, sabiendo que ello puede suceder pero que no está asegurado de antemano –el riesgo ocupaba un lugar por cierto– se cambió hoy día por un esquema donde la ganancia fácil es la norma. Para ello este nuevo esquema corrupto se asegura su “éxito” con prácticas más de orden criminal que empresarial. “Estados Unidos requiere libertad de acción en las zonas comunes globales y acceso estratégico a regiones importantes del mundo para satisfacer nuestras necesidades de seguridad nacional”, puede leerse en la Estrategia de Defensa Nacional de Washington del año 2008. La ganancia se asegura al precio que sea, y si es por medio de la fuerza bruta, no importa: el fin justifica los medios. La proclamada “libre competencia” quedó en la historia. El mundo pasó a ser el campo de acción de bandas delincuenciales… ¡legales!, con poderes omnímodos y que se dan el lujo de hablar de democracia y libertad. Igual que un gángster de barrio, el actual capitalismo se mueve con la más descarada bravuconería e impunidad.

La corrupción, entendida en el modo en que la declaración de Quito lo presenta, es decir como “descomponer, depravar, dañar, viciar, pervertir, sobornar y cohechar”, es consustancial al clima de negocios que domina el mundo. O mejor dicho, con que los mega-capitales globales dominan al mundo.

Si a principios del siglo XX el presidente de Estados Unidos Calvin Coolidge podía decir que el negocio de su país consistía en “hacer negocios”, hoy eso se ha trocado en “hacer negocios sucios”. El criminal negocio de la muerte (las armas, las guerras, las drogas ilegales) cada vez más va entronizándose como el ámbito de mayor crecimiento, que más ganancias da. A título de ejemplo: en estos últimos 35 años el negocio de las drogas ilícitas dentro del territorio estadounidense (un gran negocio de la muerte manejado criminalmente ¡no sólo por capos latinoamericanos!) creció de un promedio de 17 a 400 toneladas –más de una tonelada diaria vendida–, es decir: un 2.353%, lo que da como resultado un 67% de crecimiento anual (índice que ningún otro rubro comercial siquiera sueña con alcanzar).

Junto a ello, el negocio de las armas, fabricadas por las principales potencias mundiales encabezadas por Estados Unidos, produce igualmente ganancias fabulosas, siempre manejadas con criterios criminales, mafiosos. Por lo pronto, el monumental negocio de las armas (que ocasiona dos muertes por minuto a escala planetaria) no se parece a ningún otro. Debido a su relación con la seguridad nacional y la política exterior de cada país, funciona en un ambiente de alto secretismo y su control no está regulado por la Organización Mundial del Comercio sino, muy precariamente, por los diferentes gobiernos. En general –esto es sin dudas lo más preocupante– los gobiernos no siempre están dispuestos o son capaces de controlar las ventas de armas de forma seria y responsable. Por otro lado, lo más frecuente es que las legislaciones nacionales en la materia, si la hay, sean inadecuadas y estén plagadas de vacíos legales, en tanto que los mecanismos existentes no son obligatorios y apenas se aplican. En otros términos: el negocio de las armas no es transparente, se maneja como asunto mafioso, gangsteril. Por no ser de conocimiento público no está sujeto casi a ninguna fiscalización, vendiéndose tanto en el mercado “legal” como en el negro. Por eso, las diversas iniciativas internacionales de la post Guerra Fría para fiscalizar este tipo de transacciones han resultado inútiles. Los intereses económicos, políticos y de seguridad hacen de este rubro un sector misterioso, intocable en definitiva. Es decir: corrupto, viciado, impenetrable, peligroso para el ciudadano común.

Y peor aún: los mega-capitales o mega-fondos que manejan estos monumentales negocios no son transparentes, no están controlados por nadie. Los mismos hacen y deshacen a su antojo, definiendo guerras o políticas que afectan a vastos sectores de la humanidad, produciendo quiebras de economías nacionales cuando lo deciden y aumentando sus ganancias en forma exponencial sin asumir el más mínimo riesgo. Para ilustrarlo, Ignacio Ramonet explica sintéticamente en “Nuevo capitalismo” cómo funcionan estas mafias legales, intocables, absolutas: “Para adquirir una empresa que vale 100, el fondo pone 30 de su bolsillo (se trata de un porcentaje promedio) y pide prestados 70 a los bancos, aprovechando tasas de interés muy bajas. Durante tres o cuatro años reorganiza la empresa con los administradores que tenía, racionaliza la producción, desarrolla actividades y capta toda o parte de las ganancias para pagar los intereses… de su propia deuda. Después de lo cual, revende la empresa a 200, por lo general a otro fondo que hará lo mismo. Una vez devueltos los 70 pedidos en préstamo, le quedan 130 en el bolsillo, por una puesta inicial de 30, es decir, más del 300% de tasa de retorno sobre inversiones en cuatro años. ¿Quién da más?”

El capitalismo actual se basa fundamentalmente en el sistema financiero internacional; esos mega-capitales, que no tienen patria, que responden sólo a la lógica del dinero fácil y rápido, se mueven en un espacio de extraterritorialidad ajeno en un todo a leyes nacionales, a superintendencias bancarias, a regulaciones, a convenios internacionales. Ese espacio no controlado (igual que el del negocio de las armas o de las drogas ilegales) –y que, al contrario, controla en muy buena medida la marcha del mundo– es el de los llamados paraísos fiscales y la banca offshore.

Hoy por hoy nadie sabe con exactitud cuántas son esas empresas y esos capitales. Lo cierto es que existen, y su presencia en la dinámica global es decisiva: sociedades virtuales o reales que no están obligadas a presentar balances, a establecer su composición accionaria o, incluso, a tener capital alguno. Las hay en todo el mundo: en islas perdidas diseminadas a lo largo del planeta, en capitales de países del Norte, o curiosidades como el Principado de Sealand, que funciona sobre una antigua plataforma petrolera del Mar del Norte, o el Dominio de Melchizedek, la primera “nación virtual”, situada sobre un desértico atolón vecino a las Islas Marshall, en la Micronesia en pleno Océano Pacífico, que a través de su página http://www.Melchizedek.com ofrece nacionalidad, pasaporte y facilidades para toda clase de negocios.

Extremando las cosas podría decirse que el capitalismo en sus albores era “serio”; o, si prefiere, fijó reglas donde el espíritu de empresa, el riesgo de la aventura comercial era parte de su proyecto, asumiendo eso con total seriedad. El libre mercado, la competencia interempresarial fue, sin dudas, su motor original. Era lícito enriquecerse siguiendo esas reglas. Por supuesto que las mismas implicaban la esclavitud o eliminación de millones de seres humanos y la depredación inmisericorde del medio ambiente; pero esas eran las reglas del juego. En eso consistía su “mayoría de edad” como sistema, su seriedad, destronando al decadente feudalismo europeo y expandiéndose por todo el orbe transformando sin retorno toda la sociedad global. Hoy, vencedor en la Guerra Fría y sin enemigos a la vista –al menos en lo inmediato– su voracidad no cesa, habiéndose transformado en un monstruo que no se detiene ante nada, moviéndose como criminal, saltando las mismas reglas que estableció siglos atrás. El espíritu puritano y el orgullo del trabajo que lo pusieron en marcha sobre el feudalismo medieval quedaron totalmente en la historia. Ahora es un gángster fuertemente armado que busca seguir perpetuándose a punta de pistola (o de misil nuclear), haciendo cada vez más fortuna, sin trabajar y dedicándose a negocios turbios. ¿No es eso acaso las más absoluta corrupción de sus propios principios fundacionales?

Ahora ya no se trata de competir, de seguir las leyes de mercado y ser respetuoso de esos principios. Ahora la avidez por la ganancia inmediata es el nuevo norte. Todo se vale. Igual que un criminal, el dinero fácil es el único objetivo: la guerra, el crimen, la droga, el dinero sucio, la especulación financiera, el robo descarado…., todo eso reemplazó al espíritu emprendedor y laborioso de algunos siglos atrás.

Como sistema, el capitalismo jamás fue “serio”. Fue depredador, criminal, abusivo. Si a eso se le puede llamar “seriedad”, abre inquietantes interrogantes. Pero no hay ninguna duda que hoy, envalentonado y ensoberbecido como nunca, su seriedad se transformó en mueca burlona. No se premia el trabajo tesonero y el ahorro sino la especulación, la corrupción, “el deterioro de los valores y virtudes morales, especialmente de la honradez y la justicia”, como dijeran los obispos ecuatorianos citados arriba.

Hoy como ayer, estamos ante los mismos problemas: el sistema beneficia a muy pocos a costa del perjuicio de las mayorías. La diferencia es que en la actualidad toda esta delincuencial corrupción se ha ido disfrazando de legal. En otros términos: estamos en las manos de unos cuantos gángsteres peligrosos, llenos de poder y dispuestos a cualquier cosa para seguir manteniendo sus privilegios. Pero nos alienta saber que la historia no ha terminado, y tal como dijo el español Xabier Gorostiaga “los que seguimos teniendo esperanzas no somos estúpidos”.

Los flujos geoestratégicos del capitalismo global

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miércoles 18 de enero de 2012

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

El pasado 12 de enero (2012) el periódico alemán “Die Ziet” (El Tiempo) en su edición impresa, basado en informes analíticos de varias agencias de seguridad mundial, trae una información comentada sobre las vulnerabilidades de la economía global. En un mapamundi esquemático presenta un gráfico de las principales amenazas que se ciernen sobre el capitalismo global.

Pero, más que un mapa de riesgos, lo que realmente pone en evidencia, es el más importante fenómeno actual de la economía capitalista global; ya no tanto preocupada por la producción de mercancías, sino por el infarto circulatorio, o los FLUJOS atascados de las mismas, desde los centros donde se acumulan y controlan, hacia las periferias.
¿Donde hay riesgos a los flujos de grandes barcos cargados con petróleo, o con enormes contenedores repletos de mercancías? ¿Donde se puede interrumpir el flujo de comunicación por red (TAT 14 Y SEA-ME-WE 3) o de telecomunicación noticiosa (CNN) como negocios independientes? ? Donde se centraliza y como fluye la mercancía dinero, y el capital financiero? ¿Cómo y hacia donde fluyen masivamente los pasajeros (léase mercancía fuerza de trabajo)? ¿Donde está centralizada y concentrada la producción y distribución de la energía atómica?
Y lo que más llama la atención: ¿Donde se produce y como llega a los centros el “nuevo petróleo”, o lo que se conoce como los 17 metales magnéticos o “ tierras raras”, de nombres también extraños como europio, disposio,o, prometio, o gadolinio; fundamentales para la construcción de superconductores , pantallas planas, fibra óptica, laser, autos híbridos ( cuya batería lleva 15 kg de Lantano) aparatos de radio-diagnóstico, lentes, satélites militares y toda esa tecnología del futuro ( incluidas las guerras de rapiña) y que de 5.000 toneladas producidas en 1955, pasó a 134.000 toneladas en el 2010.
Varias cosas sorprenden en ese insólito y agorero mapamundi:
1 – Estados Unidos, concentra todos los íconos: 1- Centro distribuidor de energía petrolera (7.513 000 barriles petróleo /día + 611,9 Mrd.m3/ año de gas) 2- Centro productor y distribuidor de energía nuclear (de 442 centrales nucleares posee 104 (es decir el 23,5% del total) 3- Centro financieros en New York y Chicago. 4- Centro de redes Internet en Ashbur. 5- Centro de trasporte aéreo mundial (de los 20 aeropuertos más importantes del mundo, posee el 50%, que de 1.036 millones de pasajeros, trasportaron 570 millones durante 2010. 6- Centro portuario mundial de los 13 más importantes mega- puertos del mundo, posee dos grandes complejos portuarios Los Ángeles-Long Beach y New York que movilizaron el 12% del total del tonelaje anual.
El resto del continente americano; solo está señalada en Panamá con el icono de canal, con 14.000 grande barcos petroleros por año, y en Suramérica, la selva amazónica con una producción de 550 toneladas de metales raros. El resto es como si no existiera. Está vacío.
2 – Europa posee un centro financiero en Londres. 4 nudos de redes de internet en Londres, Ámsterdam, Frankfurt y Moscú. 2 Mega-puertos Rotterdam y Hamburg con 11,6% del tonelaje mundial. 5 Aeropuertos importantes Londres, París, Frankfurt, Ámsterdam y Madrid (4%) que trasportaron 266 millones de pasajeros en el 2010. Energía nuclear: Francia pose 58 centrales nucleares (13%), Rusia 32 (7%) Inglaterra, Alemania, Ucrania, Suecia, España y Bélgica sumadas tienen 76 centrales nucleares (17%), y hay un abastecedor importante de energía petrolera en Rusia, con 10 270 000 barriles por año y 589 Mrd.m3 de gas por año.
3 – En el cercano Oriente hay señalados 3 estrechos ubicados alrededor de la península arábiga: Suez, Bab al Mandab y Hormuz, por donde se movilizan 48.000 grandes petroleros/año. 2 grandes abastecedores de petróleo: Arabia Saudita con 10. 270 barriles y 84 Mrd.m3 de gas/año; e Irán con 4.245 barriles de petróleo y 138,5 Mrd. m3 de gas /año.
4 – En Asia central están señaladas la India con 20 centrales nucleares y Pakistán con 3 centrales. Además India como productor de 2.700 toneladas de metales raros.
5 – En el lejano Oriente, vuelven a concentrarse los íconos: A)1 centro financiero en Tokio. B) 4 de los 20 grandes aeropuertos, Tokio, Pekín, Hong Kong, Bangkok con 157 millones (15%) de pasajeros movilizados en 2010. C) 5 de los mega- puertos más importantes del mundo, Singapur, seguido de Shanghái, Hong Kong, Shenzhen en China y Busan en Corea, con el 67,2% del tonelaje mundial movilizado por esos 13 mega-puertos. D) 54 centrales nucleares en Japón (12%), 21 centrales (4%) en R Corea y, China con 15 centrales nucleares (3,3%) E) China también aparece con el ícono productor de metales raros con 130. 000 toneladas (97% de la producción total 2010). Razón tenía Den Xiao Ping cuando dijo: “los árabes tiene le petróleo, nosotros los metales raros”.
6 – El continente africano está completamente vacío.
7 – Finalmente, un ícono de advertencia derivado de las centrales nucleares, muestra las 5 centrales atómicas, ubicadas en el mapamundi, cercanas a una megalópolis (gran ciudad): 1- Lingao (China) 27,5 millones hab. 2- Indian Point (USA) 17,3 millones hab. 3-Kanupp (Pakistán) 14,5 millones hab. 4-Kousheng (Taiwan) 9,9 millones hab 5-Doel (Bélgica) 9,0 millones hab.

Después de analizar todo esto, creo que la pesadilla es mayor a lo pronosticado por Max y Engels hace 164 años en el Manifiesto Comunista, y me obliga a concluir con la frase final que da Eric Hobsbawm a su espectacular ultimo libro “Cómo trasformar el mundo”. Editorial Critica (2011):” Una vez más, ha llegado la hora de tomarse en serio a Marx”.

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