Privatizan trasnacionales cooperación para desarrollo

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Sus donaciones les reditúan consumidores

 

Susana González G.
Periódico La Jornada
Domingo 27 de mayo de 2012, p. 24

Bajo la bandera de luchar contra la pobreza, las empresas trasnacionales privatizan la cooperación para el desarrollo al aprovechar sus donaciones para que las personas pobres que las reciben se conviertan en consumidores de sus productos, denuncia el Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL).

El panorama de la cooperación para el desarrollo se ha modificado durante la última década con el sector privado colocado como agente de desarrollo y se alinea con las políticas económicas e intereses comerciales de las compañías multinacionales, con el apoyo de los gobiernos de los países y organismos públicos internacionales, pero también de organismos no gubernamentales (ONG) que ven a las grandes empresas con sus aliadas, pasando de la confrontación al diálogo y de ahí a la colaboración, alertan Pedro Ramiro, coordinador de OMAL, y Miguel Romero, editor de la revista Viento del Sur, en la investigación Pobreza: empresas, estados y ONG ante la privatización de la cooperación al desarrollo.

La reducción de fondos en las agencias de cooperación propicia las alianzas público-privadas, mediante las cuales los corporativos y gobiernos donantes buscan orientar la cooperación para el desarrollo hacia sus intereses comerciales, precisan. La pobreza resulta así un negocio rentable para las grandes corporaciones.

Plantean que ONG deben cuestionarse si tiene sentido que se subvencionen con fondos públicos los intereses privados de las corporaciones trasnacionales. ¿Tiene lógica que compañías como Coca-Cola, Wal-Mart, BBVA, Repsol o Telefónica, acusados de haber cometido graves delitos contra los derechos humanos, ambientales, civiles o laborales, sean las encargadas de marcar la agenda de las políticas oficiales de desarrollo?, cuestionan.

Denuncian ante la OMS a Coca-Cola por violar el compromiso de no realizar publicidad dirigida a menores

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Difusión Cencos México D.F., 9 de mayo de 2012

Boletín de prensa
El Poder del Consumidor

  • Denuncian ante la OMS falsedades en reporte que presentará ante la OMS la Asociación Internacional de Alimentos y Bebidas

En carta dirigida el día de hoy a la directora general de la Organización Mundial de la Salud, Dra. Margaret Chan, El Poder del Consumidor (EPC), señala que Coca Cola y le empresa Kellogg´s continúan realizando publicidad a menores de 12 años, violando el compromiso que tomaron, como empresas miembro de la Asociación Internacional de Alimentos y Bebidas (IFBA) ante la OMS de no realizar publicidad a menores de 12 años. Señalan a la Dra. Chan, que la IFBA presentará ante la OMS en la Asamblea Mundial de la Salud a realizarse un informe donde dicen haber cumplido al 100% sus compromisos.

La empresa Coca-Cola desde el 2008 se comprometió ante la Organización Mundial de la Salud declarando lo siguiente “tenemos una política de comercialización responsable global que cubre todas las bebidas, y no comercializamos ningún producto directamente a niños menores de 12 años…Nuestra política se aplica a la televisión, radio y prensa escrita y donde la información está disponible en internet y teléfonos móviles”. Sin embargo, la misma empresa no está respetando sus propios compromisos utilizando niños disfrazados de superhéroes con el producto.

EPC señala que Coca Cola viola su propio compromiso de no dirigir publicidad a niños menores de 12 años con la nueva campaña de Superhéroes. Aparentemente es una campaña dirigida a los adultos expresando que de niños todos fuimos héroes y de que “volvamos a jugar a que el mundo nos necesita”. Sin embargo se utilizan a niños disfrazados de superhéroes para la promoción del refresco. Claramente esta campaña es para niños ya que está comprobado que quienes se inclinan a jugar a superhéroes son los niños. La misma campaña lo expresa reconociendo que los superhéroes tienen su mayor impacto en la infancia y, por lo tanto, esta publicidad a quien más impacta es a los menores de 12 años.

“El Instituto Nacional de Salud Pública de México tras años de trabajo en escuelas públicas, evaluando la mejor estrategia de “marketing social” para promover el consumo de alimentos saluda, concluyó que una de las maneras más efectivas de llegar a los niños y niñas es a través de los superhéroes, convirtiendo a frutas y verduras en superhéroes. El Centro de Orientación Alimentaria también llegó a la misma conclusión. De hecho en el monitoreo seguido por el INSP se encontró que los superhéroes dejaban de tener efecto en niños de sexto de primaria, es decir, su efecto era en niños de preescolar a cuarto, quinto grado”, señaló Xaviera Cabada. Coordinadora del Programa de Salud Alimentaria de EPC.

Dadas las estrategias desleales en publicidad que usa la industria de alimentos, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, los Estados Miembros ratificaron las recomendaciones de mayo de 2010 en septiembre del 2011 aprobando por unanimidad la urgencia de “reducir el impacto de la comercialización de alimentos poco saludables y las bebidas azucaradas no alcohólicas a los niños”.

“Las empresas han realizado sus compromisos “voluntarios” bajo sus propias Criterios Nutricionales.  Un ejemplo claro de estas condiciones y que señalamos a la Dra. Chan es el de Kellogg´s y sus criterios nutricionales. Kellog`s únicamente restringe su publicidad a menores de 12 años en productos que excedan 200 calorías, 2g de grasa saturada, 0 grasas trans, más de 230mg de sodio y 12g de azúcar por porción. Esto quiere decir que el cereal Zucaritas, el cual contiene 40% de azúcar, sí cumple con los criterios mencionados por lo cual sí se puede promocionar para los niños ya que una porción de Zucaritas contiene 12 g de azúcar. También el cereal Choco Krispies entra en la clasificación de poder promocionar a los niños ya que contiene 11g de azúcar. Como puede observarse, los compromisos de la IFBA no tienen ningún criterio científico y carecen de sentido”. Señaló Alejandro Calvillo Unna, director de EPC.

En la carta dirigida a la Directora General de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan, EPC demanda que se establezca un código internacional para prohibir la publicidad de alimentos y bebidas dirigida a la infancia y que ésta sólo sea de alimentos y bebidas recomendables que formen parte de las guías dietarias de cada país.

Vídeo de la Conferencia de Prensa: Viola Coca Cola compromiso con la OMS y pone en riesgo la salud de los niños mexicanos

Para mayor información, comunicarse al 0445523154210 o al 53384587

Bol 133/09 de mayo 2012

Coca Cola y Pepsi anuncian retiro de colorante cancerígeno de sus bebidas

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Difusión Cencos México D.F., 9 de marzo de 2012

Boletín de prensa
El Poder del Consumidor

Después de atacar a organizaciones de consumidores de América Latina por haber advertido del riesgo de este colorante, Coca Cola anuncia que lo retirará.

Un riesgo en salud mayor al del colorante son las altísimas concentraciones de azúcar, cuyo consumo habitual está asociado con obesidad y diabetes

Las empresas refresqueras con mayores ventas en el mundo, Coca Cola y Pepsi , han anunciado que retirarán de sus productos de cola el colorante Caramelo IV, empezando por el Estado de California, extendiendo esa medida, posteriormente, al resto de los Estados Unidos.  Las empresas no han comunicado nada en relación a sus mercados del resto del mundo.

El 24 de octubre de 2011, un grupo de organizaciones de consumidores de América Latina, EPC de México, UNCUREPA de Panamá,  ASPEC de Perú, MIC  de Venezuela, LIDECONIC de Nicaragua y  CODEDCO de Bolivia, lanzaron la campaña Toxicola pidiendo a Coca Cola y a las autoridades de sus respectivos países el retiro del Caramelo IV como colorante de los alimentos y bebidas. Se creo la página web www.toxicola.org, desde donde los consumidores dirigieron cartas a las empresas y autoridades.

En la respuesta que Coca Cola envió a quienes le enviaron esta solicitud se trato de deslegitimar a las organizaciones. En su párrafo final, Ana Ofelia Juárez, Directora del Centro de Atención al Consumidor de Coca Cola escribió: “Es decepcionante que la organización que promueve esta campaña haya ignorado la sólida evidencia científica que sustenta la seguridad del caramelo, alarmando innecesariamente a los consumidores, al grupo que debe servir”.

Desde hace más de cuatro años, en enero de 2007, el Departamento de Salud y Servicios  Humanos de los Estados Unidos concluyó que el colorante utilizado en varios alimentos y, especialmente, en las bebidas de cola, como Coca Cola, la bebida más comercializada en el mundo, presenta un compuesto que puede generar cáncer (1).  En la elaboración del Caramelo IV a base de amoniaco y sulfitos se producen unos compuestos, 2-metilimidazol  (2-MI) y el 4-metilimidazol (4-MI),  que se ha demostrado son cancerígenos en animales. Los compuestos que son cancerígenos en animales deben ser prohibidos para el consumo en humanos.

Un estudio científico recientemente publicado sobre las bebidas de cola más comercializadas encontraron que una lata de estas bebidas contiene alrededor de 130 microgramos (ug) de 4-MI (2). El máximo tolerable como seguro de este compuesto para todo un día, que se propuso en California, EUA, es de 16 ug. Es decir, una lata contiene más del 800% recomendado como límite máximo seguro (3).

La demanda del retiro de este colorante por parte de una organización de la sociedad civil la inició en los Estados Unidos, el Centro para la Ciencia de Interés Público (Center for Science in the Public Interest) que presentó la solicitud para que la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration) prohíba el uso de este colorante en alimentos y bebidas (4), esta solicitud fue respaldada por una carta firmada por expertos en estudios toxicológicos.

“Requerimos que las empresas Coca Cola y Pepsi informen si retirarán este colorante de sus bebidas en nuestro país y advertir a la población que el riego que representan estas bebidas no sólo está en el colorante que han utilizado por años, los últimos cuatro años sabiendo de sus riesgos, sino también, y principalmente, en la cantidad de calorías vacías que contienen y que su consumo regular aumenta el riesgo de sobrepeso, obesidad, diabetes y desde muy pequeños: síndrome metabólico”, señaló Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor.

Notas relacionadas:

“Reconoce california riesgo de cáncer de Coca Cola” http://www.elpoderdelconsumidor.org/saludnutricional/reconoce-california…

Importante:

Al final de esta nota se encuentran los vínculos a los curriculums de un grupo de científicos de muy alto nivel, especialistas en toxicología, que han pedido el retiro de este colorante por cancerígeno.

1. National Institutes of Health, Public Health Service, US Department of Health and Human Services. National Toxicology Program. NTP technical report on the toxicology and carcinogenesis studies of 4-methylimidazole. (Cas no. 822-36-6) in f344/n rats and b6c3f1 mice (feed studies) 2007.

2. No significant risk level (nsrl) for the proposition 65 carcinogen 4-methylimidazole. Reproductive and Cancer Hazard Assessment Branch . Office of Environmental Health Hazard.                Assessment (OEHHA) California Environmental Protection Agency. January 2011.

3. Assessment of 4-(5-)methylimidazole in soft drinks and dark beer. S.C. Cunha, A.I. Barrado, M.A. Faria, J.O. Fernandes . Journal of Food Composition and Analysis 24 (2011) 609–614

4. Jacobson, MF. Petition to Bar the Use of Caramel Colorings Produced With Ammonia and    Containing the Carcinogens 2-Methylimidazole and 4-Methylimidazole. Submitted by the Center for Science in the Public Interest, 2011.

Para mayor información comunicarse al 52-55-53384587 en Ciudad de México o visitar las páginas www.elpoderdelconsumidor o www.ToxiCola.org

Boletín 130/9 de marzo de 2012

Información difundida por el Área de Comunicación y Visibilidad de Cencos

Crearán el mayor proyecto eólico de América Latina

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El fabricante danés de turbinas eólicas Vestas logró un pedido en México de turbinas por un total de 396 Megavatios (MW), que será instalado en el mayor proyecto de energía eólica en América Latina, informó la compañía.

El pedido por las turbinas, que generarán energía para embotelladoras de cervezas y de Coca-Cola en México, aumenta las órdenes anunciadas por Vesta en el año a la fecha a 865 MW.

Vestas no reveló el valor de los pedidos, pero se conoce que el costo de las turbinas bordea un millón de euros (1.31 millones de dólares) por megavatios de capacidad.

Vestas Wind Systems A/S precisó que el pedido por 132 de sus turbinas V90 de 3.0 MW corresponde al proyecto Marena Renovables, un consorcio entre Macquarie Mexican Infrastructure Fund, el conglomerado japonés Mitsubishi Corporation y el fondo de pensiones holandés PGGM.

Macquarie Mexican Infrastructure Fund es una unidad del banco australiano de inversión Macquarie Group.

La inversión en el istmo de Tehuantepec, en el sudeste de Oaxaca, será “el mayor proyecto de energía eólica en América Latina y proveerá electricidad directamente a una de las mayores compañías del continente”, dijo Vestas.

La energía generada por la granja eólica será adquirida por Cuauhtémoc Moctezuma, una compañía operadora de la cervecería danesa Heineken N.V. y por subsidiarias del grupo mexicano minorista y de bebida FEMSA bajo acuerdos de adquisición de energía a 20 años, indicó Vestas.

Coca Cola: Tome más… cara

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lunes 6 de febrero de 2012

Antonio Peredo Leigue

Por tomar más Coca Cola, suben el precio de esta bebida. El año 2011, las bolivianas y los bolivianos, tomamos 12,2 % más que en 2010. Nos dirán que hemos tomado más de todas las bebidas, incluyendo cerveza y otros alcoholes, pero eso no justifica el alza de precios. Al contrario. Cuando le compramos más a nuestra casera, en el mercado, nos da una yapa. En el mercado capitalista, la cosa es al revés: la yapa debemos darla nosotros a la empresa.

Veamos los datos: en Bolivia, se consumió algo más de 100 millones de cajas de los refrescos que vende la embotelladora de Coca Cola. Para conocimiento de todos, además de esa bebida, venden Fanta, Sprite, Simba, Fresca, Taí, Mineragua y Agua Vital. Cada caja tiene 12 botellas de 2 litros. Eso significa 2.400 millones de litros que, en más del 95% de contenido, es agua que se extrae de los manantiales y otras cuencas hídricas de Bolivia. Cada uno de los 10 millones de personas que habitamos este país, contando a los bebés recién nacidos, tomaron, el año pasado, un promedio de 240 litros de refrescos producidos por la embotelladora Coca Cola. Lo menos que podrían hacer sería regalar una botella de 2 litros a quien lo pida, al menos una vez al año.
Más allá de las chanzas, no parece haber ninguna razón para ese aumento de precios. Hizo bien, el Viceministro de Defensa del Consumidor, en salir al paso de esta arbitrariedad. Cierto que no se trata de un producto esencial de los hogares, pero afectará el precio de otras bebidas y terminará afectando la economía de los hogares. El gobierno debe tomar una determinación inmediata. Mucho más, cuando los representantes de la empresa evitan dar una explicación al respecto.
Aunque prefieran mantenerse en silencio, podemos hacer análisis a partir de datos conocidos. Hasta el año pasado, los productos de Coca Cola, que incluyen gaseosas, zumos y hasta lácteos, fueron consumidos a un promedio 1.700 millones de litros diarios en todo el mundo. Los directivos de la empresa anunciaron que, su proyección para el año 2020 es duplicar sus ganancias que, en 2010, alcanzaron la cifra nada despreciable de 100 mil millones de dólares. ¿Sabe cuánto es eso? Nueve veces el total de las reservas internacionales que tiene Bolivia. En cuanto a niveles de consumo, están por debajo de los que tuvieron en nuestro país: sólo 87 litros anuales por persona, tres veces menos.
Debe haber una modificación en el régimen tributario. Las empresas que fabrican bebidas gaseosas, refrescos y aguas, debieran pagar una regalía al explotar un recurso natural no renovable. El agua no es renovable, como lo está demostrando el deshielo de los polos y, en cuanto a Bolivia, el que está ocurriendo en nevados como el Chacaltaya, el Illimani y otros. El código tributario que impuso Paz Estenssoro, pocos meses después del 21060, sigue vigente, con la serie de liberalidades y beneficios otorgados a las empresas que explotan los recursos del país. Coca Cola y sus similares, pagan los impuestos que corresponden a una fábrica textil, metálica o plástica. Los proveedores de materia prima de éstas, ya pagaron regalías. En el caso del agua, no es así. Por lo tanto, debe aplicarse el concepto de regalía, por explotación de un recurso no renovable.

A nivel internacional, esta empresa se defiende con obras de reforestación, con servicios de agua potable a los barrios que carecen de agua corriente y otras actividades por el estilo. En Bolivia, ¿qué hacen? Absolutamente nada, porque nadie se ha preocupado de exigir el resarcimiento que debe dar al país. ¿Se ha calculado el costo de producción de estas bebidas? Seguramente es inferior al costo de la propaganda que, en todos los medios de comunicación, incitan al consumo de la bebida. Es obligatorio que, una parte importante de esas ganancias, excesivas según todos los parámetros del mercado, contribuyan al desarrollo del país. De paso, aunque parezca irónico, mayores ingresos en el pueblo, seguramente aumentarán las ventas de la embotelladora.

Navidad en rojo y blanco, los colores de la Coca-Cola

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viernes 23 de diciembre de 2011

Gracias a la campaña publicitaria montada sobre el obsequioso Santa Klaus ataviado de rojo y blanco, el gigante de las bebidas gaseosas levantó su perfil en un momento en que arreciaban las críticas por su presunta toxicidad (80 años después las cosas no han cambiado mucho al respecto), entronizando la figura de este nuevo “duende” moderno, ícono del consumo navideño.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América

mmcolussi@gmail.com

Desde Ciudad de Guatemala

Imagen de Lukáš Vrtílek

Para estos días prácticamente todo el mundo occidental se inunda de imágenes, virtuales y corpóreas, de un señor obeso, de larga barba cana y vestido con una inconfundible indumentaria color rojo y blanco. Santa Klaus o Claus, Papá Noel, San Nicolás, Viejito Pascuero o Colacho son algunos de los nombres con los que se conoce al personaje de marras.

Según la tradición, es él quien trae regalos a los niños para la noche del 24 de diciembre, día en que se evoca el nacimiento de ese famoso predicador judío que tres siglos después de su muerte fue ascendido a la categoría divina en un importante acuerdo político tomado en el Imperio Romano durante el Concilio de Nicea, en el año 325.

Todo indicaría que la actual práctica cultural que encontramos omnímoda para estas épocas de frenética comercialización y representada por ese personaje ataviado de rojo y blanco, infaltable en cualquier centro comercial, se emparenta con la figura de un obispo cristiano que viviera en el siglo IV en lo que hoy es Turquía, en la zona de Licia más específicamente. Nicolás era su nombre (Nicolás de Mira, por haber sido esa ciudad donde ejerció como obispo, o Nicolás de Bari, dado que en la basílica de esa ciudad italiana descansan actualmente sus restos), personaje sumamente venerado durante el medioevo europeo, a tal punto que hoy día es el santo patrono de Grecia, Turquía y Rusia.

La tradición que pone a Nicolás como dispensador de regalos se basa en una leyenda que dice que alguna vez, a pedido de un padre desesperado, pobre, que no podía casar a sus tres hijas por falta de dinero para la dote, hizo que el santo llegara alguna noche a la casa de esta familia y, entrando por la ventana, dejara monedas de oro para cada una de ellas dentro de sus calcetines que colgaban secándose sobre la chimenea. Por lo pronto, San Nicolás gozó de gran popularidad durante todo el medioevo extendiéndose su fama por toda Europa, erigiéndosele numerosos templos en su honor. Su esencia fue, desde tiempos remotos, la de dador de regalos.

La leyenda de un ser que ofrece presentes a los niños se popularizó por toda Europa, y de la mano de los holandeses llegó a tierra americana para el siglo XVII, cuando se afianzaba la conquista de estos territorios por parte de los europeos. A inicios del siglo XIX el escritor estadounidense Washington Irving escribió una historia de la ciudad de Nueva York donde recoge a este personaje mítico que regala a los niños, lo cual sirvió de inspiración para que en 1823 Clement Clarke Moore fuera dándole forma al que pasaría a ser el mito moderno, habiéndose modificado el nombre holandés de Sinterklaas por el anglicismo Santa Klaus.

Dado que Estados Unidos ya venía marcando el ritmo de la nueva sociedad industrial que se abría paso con fuerza avasalladora, también esta creación cultural la impone por el resto del mundo como un bien de consumo más. El nuevo personaje, que hasta ese entonces era un gnomo vestido de verde, pasa a tener una forma más humana, la misma que hoy día se le conoce comercialmente. Es ya entrado el siglo XX, en 1931, cuando la empresa Coca-Cola da el toque definitivo.

Toda la tradición que mencionamos arriba, de un personaje obsequioso que va por allí repartiendo dones emparentada con el San Nicolás antiguo, estaba representada por un hombre verde, expresión de una siempre renovada esperanza en el renacer, en el reverdecer. Es con las estrategias de mercadeo de la Coca-Cola que la nueva leyenda, diseñada para el caso por el pintor de origen sueco y radicado en Chicago, Habdon Sundblom, toma sus actuales colores rojo y blanco –los mismos del conocido refresco–.

Gracias a la campaña publicitaria montada sobre el obsequioso Santa Klaus ataviado de rojo y blanco, el gigante de las bebidas gaseosas levantó su perfil en un momento en que arreciaban las críticas por su presunta toxicidad (80 años después las cosas no han cambiado mucho al respecto), entronizando la figura de este nuevo “duende” moderno, ícono del consumo navideño. Tan grande es su popularidad que no es exagerado decir que para muchas generaciones Navidad pasó a ser sinónimo de este señor obeso vestido con los colores de la Coca-Cola invitando a comprar y comprar, perdiéndose el origen religioso de la fecha.

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