Crisis en Siria… y en el Consejo de Seguridad

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Víctor M. Carriba (PL)

Las gestiones sobre la crisis en Siria continúan hoy en varios niveles, direcciones y escenarios, mientras en el Consejo de Seguridad persisten distantes posiciones dentro de sus cinco miembros permanentes.

Este martes, el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Koffi Annan, se reunió en Turquía, por separado, con el representante del llamado Consejo Nacional de Transición sirio, Burhan Ghalioun, y el jefe del gobierno turco, Recep Tayyip Erdogan.
Con el primero mantuvo “una discusión útil y constructiva” y con el segundo analizó la situación en Siria y las acciones que ha realizado desde su designación como mediador en busca de un arreglo de la crisis.
Turquía ha sido señalada como base del grupo armado Ejército de Liberación Sirio que enfrenta al gobierno del presidente, Bashar al-Assad.
El también exsecretario general de la ONU dijo que para hoy espera una respuesta del gobierno sirio a las propuestas presentadas durante la visita de dos días que realizó el pasado fin de semana a Damasco, aunque no brindó detalles al respecto.
Una vez que las reciba sabremos cómo reaccionar, precisó en declaraciones hechas en Ankara y reproducidas por el vocero de Naciones Unidas.
Durante su estancia en la capital siria, Annan se reunió dos veces con Al-Assad, y líderes religiosos, como el Gran Muftí de la República, Jeque Hassoun, y el Patriarca de la Iglesia Cristiana Ortodoxa de Antioquía y Todo el Oriente, Ignacio IV Hazim.
Este martes, el mandatario promulgó un decreto que fija para el 7 de mayo próximo la realización de elecciones legislativas nacionales bajo los preceptos de la nueva Constitución aprobada el 22 de febrero último.
En esos comicios participarán por primera vez organizaciones políticas que no integran la alianza gubernamental que encabeza el Partido Árabe Socialista al-Baath y situadas en la oposición.
Mientras, el Consejo de Seguridad de la ONU trata de reponerse del fuerte choque registrado la víspera entre Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, por un lado, y Rusia y China, por el otro, durante un debate público sobre el conflicto en Siria.
En sus respectivos discursos, Rusia y China insistieron en rechazar cualquier intervención militar extranjera en el país árabe, las demandas de cambio de régimen y la imposición de sanciones unilaterales.
Aunque sin mencionar nombres, el canciller ruso, Serguei Lavrov, denunció el estímulo a la oposición siria en su confrontación con el gobierno y los llamados al enfrentamiento armado y a la intervención militar extranjera.
Dijo que las autoridades sirias “no luchan contra hombres desarmados, sino unidades de combate como el denominado Ejercito de Liberación Sirio y grupos extremistas, incluido Al-Qaeda, el cual ha cometido diversos actos terroristas”.
Lavrov reiteró la propuesta conjunta presentada la semana pasada por Rusia y la Liga Árabe y que reclama el cese de la violencia desde todas las fuentes, la creación de un mecanismo imparcial de monitoreo y el fin de la interferencia extranjera.
También mencionó la apertura de Siria a la asistencia humanitaria y la necesidad de brindar un fuerte respaldo a la misión de mediación emprendida por Annan.
Por su parte, el embajador de China en la ONU, Li Baodong, ratificó el apoyo de su país a un diálogo político en Siria y exigió el cese inmediato de la violencia y el respeto a la integridad, soberanía e independencia de ese Estado árabe.
No favorecemos a ningún partido en Siria, solo los principios de la Carta de la ONU y del Derecho Internacional, precisó y advirtió que “las resoluciones del Consejo de Seguridad deben ser cumplidas estrictamente” y no interpretadas según conveniencias individuales.
Tanto Moscú como Beijing expresaron su respaldo a la gestión mediadora de Annan.
Sin embargo, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, lanzó un duro ataque contra las posturas de Rusia y China, países que vetaron en dos ocasiones sendos proyectos de resolución impulsados por Washington sobre Siria.
Esas iniciativas, secundadas por Reino Unido, Francia, Alemania y algunos países árabes, buscaban el aval del Consejo de Seguridad para forzar la salida de Al-Assad del poder en Damasco.
En su diatriba, Clinton llegó a justificar a los grupos armados opositores sirios como civiles que actúan en defensa propia.
Luego de la candente reunión de este lunes, el Consejo de Seguridad mantiene sobre la mesa otra propuesta presentada hace varias semanas por Estados Unidos y que persiste en condenar solo al gobierno sirio como responsable del conflicto.
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Es necesaria una revolución en la ONU, afirma Evo Morales

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LUNES 19 DE SEPTIEMBRE DE 2011

Enrique Torres – Yuriem Portelles (PL)

El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró que hoy es necesaria una revolución en las Naciones Unidas, la cual ponga fin a la dictadura que representa el Consejo de Seguridad.

Durante la visita oficial que realiza a Cuba, el mandatario criticó la resolución aprobada en marzo último en esa instancia de la ONU que sirvió de sombrilla a los bombardeos de la OTAN contra Libia.
“Qué Consejo de Seguridad, yo diría que es un Consejo de inseguridad”, exclamó Morales, tras afirmar que esa agresión constituye una vergüenza para la humanidad.
El Presidente preguntó además qué clases de organismos internacionales tenemos en el mundo, ante cuyos ojos se puede fraguar una embestida bélica como la emprendida por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con Estados Unidos a la cabeza contra el país árabe.
El Consejo de Seguridad de la ONU lo integran 15 países, de ellos cinco de forma permanente y con derecho a veto: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia.
De acuerdo con el mandatario boliviano, tras sacar del poder a base de bombas al lider libio, Muamar El Gadafi, ahora las potencias occidentales y Estados Unidos se pelean para ver quién será el dueño de los pozos petroleros de Libia.
“Hay muchos intereses de seguir acumulando el capital en pocas manos, en manos de las oligarquías, de las transnacionales”, precisó Morales.
Referente la necesidad de reformar las Naciones Unidas, y a la incapacidad del organismo para defender el derecho internacional, el jefe de Estado recordó además el irrespeto de Washington el pedido mundial de que finalice el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba.
Desde 1992 en Naciones Unidas son sometidas a votaciones resoluciones sobre la necesidad de poner fin a esa guerra económica contra la isla, documentos que año tras año incrementan sus votos a favor.
En 2010, 187 países respaldaron a Cuba, y solo Estados Unidos e Israel se opusieron al texto.
Washington “no respeta y las Naciones Unidas no hacen cumplir”, enfatizó el presidente boliviano, quien en los próximos días hablará en el segmento de alto nivel de la Asamblea General de la ONU.
“No tengo un discurso preparado, estoy pensando hacer algunas reflexiones sobre la crisis del capitalismo, sobre las intervenciones inhumanas como la de Libia”, comentó el dignatario a Prensa Latina, al enumerar además otros temas que abordará en Nueva York.
Hay una crisis financiera del imperio, del capitalismo, y por tanto de Estados Unidos, subrayó Morales, quien expresó preocupación por las agonías económicas de Occidente y su repercusión en los países subdesarrollados.
En opinión del mandatario, tras ver las protestas masivas en varios países de Europa se preguntó si, a ese paso, las economías de los países del Sur deban depender de los mercados del llamado Viejo Continente o del estadounidense.
“Depender del mercado norteamericano y del europeo, pienso que es un problema muy serio para los países llamados en vías de desarrollo, los subdesarrollados.”, indicó.
Al respecto, abogó por regionalizar el mercado, bajo políticas de solidaridad y complementaridad, y descartar totalmente las políticas de competitividad.
“Este nuevo milenio no puede ser el milenio de las oligarquías, las jerarquías, las monarquías (â??) este debe ser el milenio de los pueblos”, afirmó, para destacar que una forma de vivir es el socialismo comunitario, que -insistió- debe desarrollarse e implementarse frente a la crisis del capitalismo.
En opinión de Morales, Suramérica ha avanzado bastante en función de la integración pese a las diferencias ideológicas de los gobiernos, ya que en cinco o seis años se logró dar forma a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
Puso como ejemplo de comercio de los pueblos en el marco de la complementaridad, que Bolivia prefiere comprarle a Brasil equipos de la industria tecnológica, como tractores, en lugar de adquirirlos en Europa o en Estados Unidos.
A su vez, los países que producen ese equipamiento, pueden comprar los textiles que produce esa industria boliviana.
El Presidente destacó además el papel de Unasur contra intentonas golpistas como la de 2008 en Bolivia, que pretendió sacarlo del poder, al que había llegado en 2005 con el 53,74 por ciento de los votos.
“¿Antes qué se hacía en Suramérica?, cuando había algún problema, era la OEA a nombre de Estados Unidos, o algún representante de Estados Unidos quien iba a resolver esos problemas internos”, apostilló.
Morales llamó la atención sobre la realidad de que cada país tiene sus particularidades, pero los une la meta de liberarse culturalmente, socialmente, y fundamentalmente en lo económico.
“Si no hay liberación económica o financiera, seguramente vamos a caer en la dependencia de esos mercados, y a veces esos mercados ni siquiera están garantizados”, consideró el mandatario.
Recordó que todavía algunos países de Latinoamérica tienen bases militares extranjeras, en particular de Estados Unidos. “Y en Bolivia nos hemos liberado de bases militares”, remarcó.
Acerca de la XVII Conferencia de las partes de la Convención sobre Cambio Climático, a realizarse en diciembre próximo en Durban, Sudáfrica, Morales puso en duda que en esa cita se puedan resolver las diferencias entre los países desarrollados y los subdesarrollados.
“Los enemigos de la humanidad están identificados, es el capitalismo, el imperialismo, cómo cambiar eso, esa es la batalla permanente”, señaló, tras recordar la maniobra de Estados Unidos y un grupo de países en Copenhague hace dos años para obstruir cualquier intento favorable a un segundo período de compromisos del Protocolo de Kyoto.
“Obama, entra por un agujero, hace su intervención y se escapa por el mismo agujero, ni siquiera entra por la puerta principal. Alguien tiene que escapar, el que ha hecho daño a la humanidad, querían acabar con el Protocolo de Kyoto”, así rememoró Morales el episodio de Copenhague.
El mandatario aseguró estar convencido de que la Madre Tierra, el planeta, la naturaleza “es lo más importante”.
“Por qué no debatir en las Naciones Unidas los derechos de la Madre Tierra”, al igual que se emitió la Declaración Universal de los Derechos Humanos, preguntó el jefe de Estado.
Y es que el capitalismo no entiende, quiere seguir destrozando el medio ambiente, y a cambio -precisó- le concede bonos a los países subdesarrollados para explotar sus recursos naturales.
“Es como mercantilizar, privatizar nuestros bosques, en los países pobres de Suramérica”, exclamó, al tiempo que abogó porque los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) lleven de conjunto su postura a la cita de Suráfrica.
“Antes de ir a Durban deberíamos reunirnos, primero nuestros jefes negociadores en mesas de trabajo, y después los presidentes, para llevar una sola voz y defender los derechos de la Madre Tierra”, consideró el estadista.

La alianza está integrada por Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador, San Vicente y las Granadinas, Nicaragua, San Cristobal y Nieves, Dominica y Antigua y Barbuda.

Santos en el Consejo fe Seguridad

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jueves 13 de enero de 2011

Mateo K. (REVISTA INSURRECCIÓN)

En medio de las vacaciones de año nuevo, pasa desapercibido el ingreso del gobierno de Santos, como integrante NO permanente del Consejo de Seguridad de la ONU (CSONU), durante dos años (2011-2012). Fue nombrado en sesión del 12 de octubre de 2010, junto a Brasil. Colombia ha sido aliado incondicional de Estados Unidos, como miembro fundador de la ONU.

Colombia fue miembro del CSONU en 1947; su segunda participación fue en el período 1953-1954, época del armisticio de Corea. Repitió en el 57 y regresó en los 60 para el período 69-70. El siguiente período, el de los 80. Casi igual que Argentina (seis veces) y tanto como Brasil (siete veces).
El representante del presidente Santos en este Consejo respaldará irrestrictamente lo que en él haga el gobierno de Estados Unidos y sus aliados de Reino Unido y Francia; además se opondrá a las iniciativas de Rusia y China.
Las cinco potencias (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia) que tienen escaño permanente en el Consejo ejercen el derecho de vetar las decisiones que no les convengan, mientras los otros 10 integrantes temporales, apenas se pueden pronunciar sobre asuntos formales y de procedimiento, además de hacer recomendaciones en algunos pocos asuntos.
En teoría el CSONU debe aplicar acciones coactivas a los Estados que realicen agresiones contra otros o que violen la seguridad internacional, pero en la práctica, Estados Unidos que es el primer agresor y violador mundial, se las ingenia para burlar la ley y no ser sancionado por ello.
El primer truco a que acuden los Estados Unidos es bloquear el actual esfuerzo de la Corte Penal Internacional para definir y tipificar el crimen de Agresión.
El segundo truco consiste en trasladar el ejercicio de la función coactiva, propia y exclusiva del CSONU, a manos de la OTAN.
El tercer truco está en firmar Resoluciones de sanción en el Consejo, pero en seguida aplicar sanciones unilaterales adicionales, como recién acaban de hacer junto a la Unión Europea, en contra de República Islámica de Irán.
El cuarto y más desgastado truco es firmar Resoluciones de sanción contra un Estado violador y agresor, pero a la vez sostenerlo con cuantiosa ayuda militar, como ocurre con Israel, quien desconoce una tras otra todas las Resoluciones dictadas por este Consejo desde hace más de seis décadas.
Es obvio que el representante de Santos en este Consejo seguirá avalando los trucos de Estados Unidos, con los que respalda su plan de guerra imperialista y por ahora logra mantenerse en la impunidad.
No se puede esperar otra cosa de un gobernante, que se jactó de perpetrar la agresión del 1 de marzo de 2008 contra Ecuador y que se esfuerza por no responder por ella ante la ley internacional.

Habrá que ver si sólo se quedan en buenas intenciones las declaraciones de la canciller Holguín, del 10 de octubre pasado, cuando anunció que llevaría al CSONU el debate sobre las drogas de uso ilícito. O es esta, ¿otra cortina de humo?. O la risible propuesta reciente del 2 de enero: “…histórica de desarme general y completo”, cuando en el país no existe ninguna propuesta de Paz por parte del Estado, sino de guerra.

Estados Unidos asume presidencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas

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jueves 2 de diciembre de 2010

 

Víctor M. Carriba (PL)

Estados Unidos ocupa desde ayer la presidencia temporal del Consejo de Seguridad bajo la tormenta provocada por las revelaciones sobre el extenso espionaje realizado por sus embajadas a nivel mundial, en especial contra la ONU.

Desde este miércoles, y durante todo el mes de diciembre, el órgano de Naciones Unidas encargado de garantizar la paz y la seguridad internacionales estará encabezado por la representante permanente norteamericana, Susan Rice.

Su llegada a la dirección del Consejo de Seguridad coincide con la publicación de cientos de miles de documentos secretos que ponen al descubierto la actividad de espionaje realizada durante años por la diplomacia estadounidense.

En la hoja de servicios de la actual embajadora de Washington ante la ONU aparece una larga trayectoria dentro del servicio exterior, como el alto cargo de secretaria adjunta para Asuntos Africanos durante cuatro años (1997-2001).

También se desempeñó como consejera de la campaña del actual presidente, Barack Obama, para asuntos de Seguridad Nacional, según datos biográficos publicados en la página de Internet del Departamento de Estado.

De acuerdo con los documentos puestos a la luz pública por el sitio Wikileaks, los diplomáticos norteamericanos ejecutaron innumerables acciones de espionaje que también tocaron a la ONU y a sus dirigentes y funcionarios y embajadores extranjeros.

Uno de los blancos principales de esa actividad fue el secretario general de la organización mundial, Ban Ki-moon, de quien buscaban datos sobre su estilo de dirección y de toma de decisiones, así como su influencia en el aparato de la ONU.

Esa actividad secreta también afectó a diplomáticos de varios países, como China, Rusia, Francia y Reino Unido, que junto a Estados Unidos son los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

Asimismo, estuvo dirigida a recabar información personal, como tarjetas de crédito y horarios de trabajo y hasta datos biométricos y huellas dactilares.

Otros objetivos de ese seguimiento fueron los subsecretarios de la ONU, los jefes de las agencias y organismos especializados, asesores, ayudantes y responsables de operaciones de paz y misiones políticas de la organización, según los documentos de Wikileaks.

Interrogada por la prensa en la sede neoyorquina de Naciones Unidas acerca de esas revelaciones, Rice dijo hace dos días que los diplomáticos de su país “son sólo eso: diplomáticos, y a eso se dedican cada día”.

“El trabajo que hacen los diplomáticos estadounidenses en la ONU y en todo el mundo es indispensable para nuestra seguridad nacional y hace avanzar sustancialmente nuestros intereses compartidos en la paz y la seguridad internacionales”, indicó.

Antes de estallar el escándalo de los papeles secretos, Rice informó a Ban Ki-moon acerca del contenido de los materiales de Wikileaks, según dio a conocer el vocero oficial adjunto de la ONU, Farhan Haq.

Tras la divulgación de los documentos, el secretario general dijo que “nadie se siente feliz cuando sabe que es vigilado por alguien” y advirtió que los Estados deben respetar todas las convenciones y tratados relativos a la protección de las inmunidades y privilegios.

En su condición de presidenta del Consejo de Seguridad, Rice tiene previsto mañana un encuentro con los corresponsales para dar a conocer el programa de trabajo de ese órgano para el último mes del año.

El Consejo de Seguridad de la ONU marcó territorio en el nuevo sistema de naciones multipolar

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viernes 18 de junio de 2010

Gustavo Herren (especial para ARGENPRESS.info)

Uno de los axiomas primeros que formalizó la geopolítica veneciana y que pasó luego a Amsterdam y Londres es que: El Poder no se muestra. En la última reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se dio una estrategia de suma cero, en que hubo conveniencias geopolíticas mientras se negociaban intereses económicos. Las votaciones de sus miembros respecto de Irán hacen visibles las relaciones de poder que van configurando el sistema multipolar mundial.

Desde hace más de treinta años, Estados Unidos es uno de los principales impulsores en mantener un alto nivel de conflictividad con Irán. En el Consejo de Seguridad, Inglaterra y Francia son sus aliados ideológicos y socios históricos en el sistema capitalista. En cambio Rusia, intenta reconfigurarse como potencia mundial capitalista después de la caída de la URSS, y China busca emerger como potencia capitalista al menos en lo económico. Si estos dos países no hubieran votado a favor en la cuarta ronda de sanciones contra Irán, en presencia de la postura contraria dada por Brasil (país que comienza a comportarse como potencia en el nuevo sistema de naciones) y Turquía (el ex imperio Otomano), se hubieran definido al menos en el plano de seguridad, dentro del concepto del BRIC (con India otra potencia regional naciente) (1). Pero los intereses de China y Rusia con Estados Unidos, pesaron más que con Brasil, India e Irán.
En la reunión del Consejo de Seguridad se dio un juego de suma cero entre los 5 miembros permanentes. Si para Rusia una de las consecuencias de su voto a favor fue ceder, al seguir demorando la venta a Irán del sistema misilístico defensivo S-300, fue a cambio de que Washington haya levantado la prohibición de comercio de armas para varias compañías rusas, para la empresa estatal Rosoboronexport así como las sanciones a sus institutos técnico-científicos. Por su parte si Beijing también otorgó, será a costa de que existen negociaciones hoy no evidentes que benefician sus intereses. China es un país de baja productividad respecto de los industrializados, pero con la ventaja de un bajo costo laboral. Ha sobrevivido históricamente con grandes masas de trabajadores y de población con un ingreso medio per cápita muy inferior al de Occidente. Para avanzar en su influencia global y regional como potencia, busca capitalizar una relación estratégica internacional favorable, manteniendo el crecimiento de su economía (casi exponencial) y la estabilidad política interna.
Es que en el mundo multipolar habrá potencias mayores y menores. Las primeras globales, las segundas regionales con grados de libertad restringidos por las otras. En el Consejo de Seguridad se marcaron relaciones de fuerzas, y también territorio.
La mediación de Brasil y Turquía en el programa nuclear con fines pacíficos de Irán, estaba teniendo éxito justo en ‘la boca del lobo’ de la superpotencia militar y su gendarme en Oriente Medio, Israel. Era un buena oportunidad pero dentro de la concepción del BRIC. Sin embargo, la capacidad de presión y negociación de Washington con Rusia y China, excedió los cálculos de la política exterior de Brasilia.
Entró en juego un principio que no es original de la ideología del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano de los 90’s, sino que simplemente lo explicita: ‘…Nuestro primer objetivo es evitar que emerja un rival’.
Este es un axioma básico para la supervivencia de las potencias imperialistas y neocolonialistas, y fue aplicado por Estados Unidos pero también por Rusia y China que al votar en concomitancia con aquél y sus aliados europeos reajustaron entre sí sus relaciones de fuerza. A pesar de que Obama en manera no pública, habría dado el visto bueno para el acuerdo tripartito logrado por Brasil con Irán, la gestión constituye en el fondo una injerencia inaceptable para Washington en una de sus zonas ‘calientes’ de influencia, y su éxito mostraría un debilitamiento en el liderazgo global que sigue pretendiendo.
Actualmente Irán se aproxima a un capitalismo de Estado, nacional en el sentido que busca autodeterminación en la defensa de sus intereses y por consiguiente confronta con aquellos de Estados Unidos y sus socios, como la libre disponibilidad energética que demandan en la región. Con el gobierno de la Revolución Islámica, Irán podría llegar a surgir regionalmente como país de peso central por fuera del eje occidental, su influencia local choca directamente con la de Washington que busca que el ‘peligroso’ ejemplo no cunda para otros países en desarrollo, aunque muy distinta podría ser la perspectiva desde China y Rusia. Salvando las diferencias, otro ejemplo único para el mundo es el de Cuba que muestra que un país, peor aún una isla bloqueada, puede sobrevivir haciendo frente a Estados Unidos y sin éste.
Subyacente a las desavenencias religiosas, el gobierno iraní tiene un nivel de conflictividad con buena parte de las élites de poder económico y las clases medias y acomodadas partidarias de Washington y otrora del occidentalismo del Sha Reza Pahlevi. Obama admitió que ‘…En medio de la Guerra Fría, Estados Unidos desempeñó un papel en el derrocamiento de un gobierno iraní elegido democráticamente’ (2). Se refería al golpe que en 1953 organizó la CIA volteando al gobierno de Mossadegh que había nacionalizado el petróleo, y que dio paso a 25 años de régimen militarizado del Sha abriendo el país al saqueo de Estados Unidos e Inglaterra en medio del enriquecimiento de las élites locales y la miseria para la población. En 1979, el régimen servil se desplomó por la lucha de la mayoría del pueblo organizado, que derivó hacia el movimiento liderado por el Ayatollah Jomeini. La Casa Blanca busca desde entonces un ‘cambio de régimen ‘, para que Irán no solo retorne a una era de exacción y dependencia similar a la del Sha pero dando espacio a Israel, sino que cristalice una transformación ideológica y cultural profunda de su sociedad hacia el capitalismo liberal de mercado occidental. En la medida que los intereses de un país confronten con los intereses estratégicos, económicos e ideológicos de Estados Unidos y afecten el capitalismo global que motoriza, será el grado en que demonice a su gobierno. Mel Zelaya, el recientemente derribado presidente de Honduras denunció públicamente que su derrocamiento fue por obra del Pentágono, la oligarquía local y los líderes de su partido Liberal, (a lo que habría que agregar la componente militar interna en connivencia con el Pentágono). Un mecanismo similar en este caso Irán-adaptado de división, desestabilización y guerra interna, está en marcha en el país persa desde hace años, por obra de una combinación del poder externo (CIA, MI6) con el poder económico (apoyado por sectores de la burguesía y el estudiantado iraní occidentalizado) y parte del poder político (oposición reformista).
Los votos de China y especialmente de Rusia a favor de las sanciones, tienen como un corolario que el sistema militar de defensa iraní no alcance superioridad respecto de la fuerza ofensiva de Israel, y al mismo tiempo lo deja sobrexpuesto a un despliegue militar estadounidense desde decenas de sus enclaves en Irak, Afganistán, Turquía y Península Arábiga. Por otro lado, disminuye la probabilidad de un ataque unilateral por parte del sionismo extremista de Israel, manteniendo el nivel de conflictividad regional adecuado para sus aspiraciones expansionistas sobre Palestina, y para que la latente apertura de un nuevo frente de guerra con Irán probablemente en forma indirecta por medio de Israel, no llegue a una escalada militar en todo Oriente Medio que impactaría en el mundo entero, y ocurra en el momento oportuno sin debilitar las operaciones del Pentágono y la OTAN en la invasión a Afganistán ni las maniobras para la otra guerra, la ‘segunda’ de Corea.
Los votos de Brasil y Turquía contra las sanciones a Irán, favorecieron a Rusia y China en la suma cero con Estados Unidos, para sus ‘desconcertantes’ votos a favor. La política exterior de Itamaraty como potencia emergente pagó un ‘derecho de piso’ en la arena de los pesos pesados…
Notas:
1) BRIC: Brasil, Rusia, India, China
2) Universidad Islámica de Al-Azhar, El Cairo, 4/6/09

Foto: Naciones Unidas – Sesión del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). / Autor: XINHUA

¿Qué es el Consejo de Seguridad, que sanciona ilegítimamente a Irán y no sanciona a Israel violando la carta de la ONU y el Derecho Internacional?

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viernes 11 de junio de 2010

Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info)

Algunos llaman al Consejo de Seguridad el Poder Ejecutivo de las Naciones Unidas, aunque en realidad es la dictadura mundial de las grandes potencias.

En efecto, el Consejo de Seguridad, con los enormes poderes que se atribuye a escala mundial, tiene una triple ilegitimidad: 1) de origen, consagrada en la misma Carta de la ONU; 2) desde el desmembramiento de la URSS y 3) por el contenido contrario al derecho internacional de muchas de sus decisiones.
I. Ilegitimidad de origen
El artículo 23 de la Carta de las Naciones Unidas dice que el Consejo de Seguridad tiene cinco miembros permanentes: China, Francia, la Unión Soviética, Gran Bretaña y los Estados Unidos y diez miembros no permanentes. Esta disposición fue el resultado de los Acuerdos de Yalta de 1945, donde se decidió el reparto del mundo entre las grandes potencias, particularmente los Estados Unidos y la Unión Soviética, en detrimento de la soberanía y de la autodeterminación de los otros Estados y pueblos del planeta.
Los miembros permanentes tienen el llamado derecho de veto, es decir la regla de la unanimidad de esos cinco Estados, necesaria para aprobar las decisiones de fondo del Consejo (art. 27.3 de la Carta). El artículo 25 establece el carácter obligatorio para todos los Estados de las decisiones adoptadas por el Consejo de Seguridad. Y los Capítulos VI y VII establecen los mecanismos de acción del Consejo de Seguridad para cumplir su “responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales “, como dice el artículo 24 de la Carta.
Estas disposiciones, que confieren un estatuto especial privilegiado a cinco Estados Miembros, contradicen un principio fundamental que también figura en la Carta en su artículo 2: la igualdad soberana de todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas.
II. Ilegitimidad del Consejo de Seguridad a partir de la desintegración de la URSS
A fin de 1991 se produce el desmembramiento de la Unión Soviética y el mundo bipolar se convierte, al menos momentáneamente, en unipolar.
La desaparición de la URSS convirtió en obsoletos los artículos 23.1 de la Carta, donde aquélla figuraba como miembro permanente del Consejo de Seguridad y el artículo 27.3, que se refiere a que las resoluciones de fondo del Consejo de Seguridad deben ser adoptadas con el voto afirmativo de sus cinco miembros permanentes. Desaparecida la URSS quedaban cuatro miembros permanentes y el requisito del voto afirmativo de los cinco Miembros Permanentes se hizo de imposible cumplimiento. Lo mismo ocurrió con las partes relacionadas de los artículos 108 y 109 de la Carta, relativas a la reforma de la misma.
Era el momento histórico, político y jurídico de declarar caducos los acuerdos de Yalta de 1945. Pero nada de eso se hizo. En cambio, el 24 de diciembre de 1991, Boris Eltsine envió una carta al Secretario General de la ONU, Pérez de Cuéllar, para informarle que la Federación de Rusia, con el apoyo de la Comunidad de Estados Independientes (los países ex miembros de la Unión Soviética), tomaba el lugar de la URSS, con todos sus derechos y obligaciones, en el Consejo de Seguridad y en los otros órganos del sistema de las Naciones Unidas.
Este fue un verdadero golpe de Estado en el seno de las Naciones Unidas. Rusia ocupó de hecho el lugar de la URSS en la ONU y en el Consejo de Seguridad, en este último organismo con todos los derechos y privilegios de miembro permanente.
Ni el Consejo de Seguridad ni la Asamblea General fueron consultados y nunca adoptaron resolución alguna referida a la entrada de Rusia en la ONU y en el Consejo de Seguridad.. Esto fue una violación flagrante del artículo 4 de la Carta que se refiere a la admisión de nuevos Estados a las Naciones Unidas, pues Rusia no era miembro de la ONU (hasta el desmembramiento de la URSS eran miembros de la ONU la URSS, Ucrania y Rusia Blanca (Belarus), pero no Rusia).
Se violó también la Resolución (A/C.1/212 del 11/10/47) de la Asamblea General que prohibe aplicar el principio de la sucesión de Estados a la condición de miembro de la ONU.
El procedimiento correcto fue empleado en casos similares. Por ejemplo después de la desintegración de la República Federativa de Yugoslavia y de la división de Checoslovaquia, los Estados sucesores pidieron la admisión a la ONU y, con la recomendación favorable del Consejo de Seguridad fueron admitidos por la Asamblea General.
El único documento que sirve de base a la presencia de Rusia en el Consejo de Seguridad es la carta de Eltsine a Pérez de Cuéllar del 24 de diciembre de 1991.
A partir de ese momento, las grandes potencias occidentales, lideradas por Estados Unidos, estimaron que tenían las manos libres para poner íntegramente a su servicio a las Naciones Unidas y en particular al Consejo de Seguridad y violar el derecho internacional en su nombre, para crear nuevas instituciones, modificar las existentes y modificar regresivamente la normativa internacional en función de sus intereses.
Se puede considerar que desde lo que hemos denominado el golpe de Estado en el Consejo de Seguridad, sus resoluciones carecen de legitimidad y contaminan de esa ilegitimidad al objeto de dichas resoluciones.
III. Ilegitimidad, por su contenido violatorio del Derecho Internacional, de las decisiones del Consejo de Seguridad.
1. La invocación abusiva al Capítulo VII de la Carta.
El Consejo de Seguridad adopta muchas de sus resoluciones en el marco del Capítulo VII de la Carta (amenazas contra la paz) utilizando arbitrariamente dicho calificativo para desbordar las atribuciones que le confiere la Carta en ese dominio específico (les pouvoirs spécifiques accordés au Conseil…dice el artículo 24.2). Curiosamente, la palabra específicos, sobre la que se detiene largamente Hans Kelsen en su libro The law of Nations, no figura en el artículo 24.2 de la versión oficial en castellano de la Carta.
Ese recurso abusivo y reiterado por parte del Consejo de Seguridad al Capítulo VII de la Carta llevó a decir a dos miembros de la Corte Internacional de Justicia:
“Hay que tratar de evitar que el Consejo de Seguridad califique de manera arbitraria una situación como amenazante para la paz y la seguridad y que se utilicen las funciones del mismo para fines que no son los previstos en la Carta y “como pretexto para alcanzar objetivos inconfesables” (Opinión disidente del juez Fitzmaurice en la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, Ordenanza nº 1 del 26 de enero de 1971, en CIJ, Recueil 1971, par. 116, pág. 294).
En la misma opinión consultiva, el juez Gross dijo: “No basta decir que un asunto tiene un “eco” sobre el mantenimiento de la paz para que el Consejo de Seguridad se transforme en gobierno mundial”.
Por ejemplo, entran en esa categoría de resoluciones del Consejo de Seguridad ilegítimas y arbitrarias la creación, invocando el Capítulo VII de la Carta, de los tribunales “ad hoc” para Yugoslavia y Rwanda. Por cierto que la creación de tribunales internacionales no entra dentro de las atribuciones del Consejo de Seguridad.
2. Resoluciones del Consejo de Seguridad contrarias al derecho internacional. Algunos ejemplos.
La Resolución 687, adoptada en abril de 1991, al finalizar la guerra del Golfo. Con dicha resolución el Consejo de Seguridad se atribuyó funciones de tribunal internacional, invadiendo el ámbito de competencia de la Corte Internacional de Justicia, órgano judicial de las Naciones Unidas.
En efecto, mediante la Resolución 687 el Consejo de Seguridad condenó a Irak a pagar indemnizaciones, fijando los montos, las condiciones para reclamarlas etc., directamente y a través del Consejo de Administración de la Comisión de Indemnización (CINU) creado por dicha Resolución.
Desde entonces siguió una verdadera avalancha de Resoluciones del Consejo de Seguridad ilegítimas, arbitrarias y contrarias al derecho internacional, configurándose un gobierno mundial de facto que acumuló funciones normativas, ejecutivas y judiciales, como cualquier dictadura.
Entre algunas Resoluciones recientes del Consejo de Seguridad de esas características, cabe citar:
Las Resoluciones 1368 y 1373 del 12 y 28 de setiembre de 2001, adoptadas en el marco del Capítulo VII de la Carta, que intentaron dar una apariencia de legitimidad a la estrategia planetaria proclamada por Estados Unidos después del 11 de setiembre.
Dichas resoluciones invocan la legítima defensa (“derecho inherente de legítima defensa individual o colectiva de conformidad con la Carta “) para tratar de dar por anticipado una legitimidad jurídica internacional a la agresión a Afganistán que se lanzaría días después, desnaturalizando así el concepto de legítima defensa, que es la respuesta inmediata contra un agresor para hacer cesar la agresión allí donde ésta se está produciendo (1). Atacar más tarde cuando cesó la agresión y en un lugar distinto (el territorio que se presume sirve de base a los agresores) no es siquiera un ataque de represalias, sino una agresión pura y simple, prohibida por el derecho internacional.
La Resolución 1422 del 12 de julio de 2002 adoptada por unanimidad (resolución renovada en junio de 2003 mediante la Resolución 1487, esta vez con la abstención de Alemania, Francia y Siria) ordenando a la Corte Penal Internacional abstenerse durante doce meses de iniciar investigaciones o juicios contra nacionales de Estados que no son parte en el Tratado de Roma ( Estatuto de la Corte Penal Internacional) por hechos u omisiones relacionados con una operación establecida o autorizada por las Naciones Unidas. En dicha Resolución, el Consejo de Seguridad expresó la intención de renovar dicha decisión cada primero de julio, mientras fuera necesario.
La Resolución del Consejo de Seguridad invocaba el artículo 16 del Estatuto de la Corte Penal Internacional.
La interpretación que ha hecho el Consejo de Seguridad del artículo 16 del Estatuto de la Corte Penal Internacional viola principios fundamentales de derecho, consagrados en diversos instrumentos internacionales:
– Al establecer un privilegio de inmunidad anticipado en favor de una cantidad indeterminada e indeterminable de personas ha violado el principio de igualdad de todas las personas ante la ley;
– Al interpretar el artículo 16 del Estatuto en el sentido de que puede ordenar de manera general a la Corte Penal Internacional que se abstenga de investigar o enjuiciar durante un año renovable, el Consejo de Seguridad ha suprimido por completo la autonomía ya limitada de la Corte, con lo que ha violado el principio de la independencia de la magistratura;
De modo que el Consejo de Seguridad no ha interpretado el artículo 16 sino que lo ha violado, es decir que ha violado el Tratado de Roma.
Bajo la presión de los Estados Unidos, que quiso así asegurar aun más la impunidad de sus militares, el Consejo de Seguridad han violado varios principios fundamentales del derecho y el mismo Estatuto de la Corte Penal Internacional.
El proceso de degradación del sistema internacional dio un salto cualitativo con la agresión contra Irak en 2003. Además de los Estados agresores, que pisotearon impunemente el derecho internacional y el derecho humanitario, el Consejo de Seguridad los cubrió, continuando así su actuación ilegítima y arbitraria
La Resolución 1483. El 22 de mayo de 2003, ya ocupado Irak por los agresores, el Consejo de Seguridad, con el voto afirmativo de los 14 Estados miembros presentes en la reunión (Siria decidió no participar en la reunión) adoptó la Resolución 1483, sobre la base de un proyecto presentado por los Estados Unidos, Gran Bretaña y España.
Dicha Resolución:
a) dispuso el levantamiento del embargo contra Irak;
b) confirió a los países ocupantes de Irak, Estados Unidos y Gran Bretaña, el control de la economía del país y de su futuro político, violando así la Sección tercera del Título III (Territorios ocupados) de la Cuarta Convención de Ginebra, que confiere facultades limitadas a las fuerzas de ocupación de un territorio extranjero.
c) pidió a las potencias ocupantes que trabajasen para la formación de una administración provisoria “hasta que un gobierno internacionalmente reconocido y representativo pueda ser establecido por el pueblo iraquí”, pero no fijó un plazo para que se pusiera fin a la ocupación.
d) previó la creación de un Fondo para el Desarrollo de Irak, administrado por el Banco central de Irak, bajo la supervisión de las Potencias ocupantes, aprovisionado con el producto de las ventas del petróleo iraquí y básicamente destinado a la reconstrucción económica y la reparación de las infraestructuras. Es de pública notoriedad que dicha reconstrucción y la reparación de las estructuras ha sido monopolizada de hecho por empresas estadounidenses.
e) dio por terminadas de hecho la labor de los inspectores de desarme de la ONU y también de hecho transfirió dicha misión a los ocupantes, al pedirle a éstos que tuvieran informado al Consejo de Seguridad sobre sus actividades al respecto.
La Resolución 1483:
-Al reconocer la ocupación extranjera “sine die” de un país independiente y la apropiación incontrolada de sus recursos fundamentales por parte de las Potencias ocupantes, viola los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de los Pactos Internacionales de Derechos Humanos e incluso coloca a un Estado independiente en una situación inferior a la prevista en el Capítulos XI de la Carta de la ONU para los territorios no autónomos y bajo un régimen que no tiene siquiera los resguardos previstos en el Capítulo XII de la Carta (Régimen internacional de administración fiduciaria).
– Está en abierta contradicción con la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de 14 de diciembre de 1960 (Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales), que proclamó solemnemente:
“La sujeción de pueblos a una subyugación, dominación y explotación extranjeras constituye una denegación de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y de la cooperación mundiales”…y “la necesidad de poner fin rápida e incondicionalmente al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones”.
– Restablece oficialmente en las costumbres internacionales las guerras de agresión, el colonialismo y el neocolonialismo y el despojo sistemático de los recursos de los países víctimas de dichos crímenes.
La Resolución 1546 del 8 de junio de 2004. El Consejo de Seguridad, que hasta entonces “inventaba ” un derecho internacional a la medida de la estrategia imperialista de los Estados Unidos y de sus aliados, pasó a una nueva etapa, consistente en inventar hechos inexistentes, siempre al servicio de la misma política.
La Resolución 1546 dice en su párrafo 2: ” Observa con satisfacción que, también para el 30 de junio de 2004, se pondrá fin a la ocupación, [de Irak] la Autoridad Provisional de la Coalición dejará de existir y el Iraq reafirmará su plena soberanía “…, es decir que pretende suprimir la realidad de los hechos con una Resolución. Y la comunidad internacional, como se trata de una resolución obligatoria, de acuerdo con el artículo 25 de la Carta de la ONU, debe obligatoriamente creer que no hay más ocupación extranjera en Irak y que en ese país existe un Gobierno soberano. Es grotesco.
La Resolución 1530. El 11 de marzo de 2004 el Consejo de Seguridad adoptó por unanimidad la Resolución 1530, condenando los atentados en Madrid del mismo día y señalando como autor al “grupo terrorista ETA”.
Con total irresponsabilidad, el Consejo de Seguridad aceptó la versión del Gobierno español que se demostraría falsa en los días siguientes. Primó el deseo de favorecer a un gobierno de derecha que con su versión pensaba ganar votos en las elecciones que se avecinaban.
Es la misma actitud adoptada por Consejo de Seguridad en el caso de las pruebas falsas aportadas por Estados Unidos sobre la supuesta existencia de armas de destrucción masiva en posesión del Gobierno iraquí.
Y la misma que está adoptando ahora frente a Irán porque este país está ejerciendo legítimamente su derecho a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos, como lo autoriza el artículo IV del Tratado de No Proliferación Nuclear.
Pero ya nos referiremos a esto último en un próximo artículo.
Nota:

1) Olivier CORTEN y François DUBUISSON, Opération « liberté immuable » : une extension abusive du concept de légitime défense, en Revue Générale de Droit International Publique (RGDIP), T. 106, Nº 1, Paris, avril 2002.