Gobiernos casados con la Iglesia

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miércoles 10 de noviembre de 2010

 Jaime Richart (especial para ARGENPRESS.info)

Días atrás arremetí, santa o sañudamente, contra el papado y la curia. Hoy me toca hacerlo, rabiosamente, contra los gobiernos blandos con ellos y la Iglesia…

No, no somos nosotros, los ciudadanos comunes, los que topamos con la Iglesia: son los gobiernos de izquierda presunta que van desfilando en este país quienes no se enfrentan a la Iglesia vaticana. Este es un problema capital en este país, que mueve toda la vida a la mayor indignación. Pues mientras la Iglesia católica no abandone su protagonismo tanto en la escena pública como entre bastidores, este país seguirá siendo el lugar más atrasado de Europa.

La Iglesia católica lastra la legislación y el cumplimiento de las leyes positivas. A unas las perturba directamente y a otras por la puerta de atrás. Ya pueden presumir los políticos y demás estamentos incluidos los mediáticos de ocupar España un puesto relevante en el mundo en ciertas cosas. España es un país semiteocrático. Muchos claman por la teocracia imperante en países como Irán, pero les parece de lo más normal que la teocracia se aloje en el ojo propio. Esto es vergonzante.

Y la desesperanza se apodera de nosotros cuando vemos que son justo los gobiernos socialistas que debieran arreglar las cosas los que se empeñan en hacernos creer que la religión católica cabe en el progreso y la justicia, pese a que el progreso y la justicia están viciados de una religiosidad que es mayoritariamente inexistente.

Hay muchos motivos para sentir pública indignación. Porque no es ya sólo la injusticia estructural propia de la sociedad capitalista; no es ya la injusticia social que crea abismos entre ricos y menesterosos; no son ya las promesas incumplidas de los políticos de izquierda; no es ya la absoluta falta de determinación de gobiernos dirigidos unas veces por Europa y otras por los yanquis. Es que resulta exasperante vernos gobernados por “creyentes” que frenan iniciativas gubernamentales o las malogran, juzgados por jueces y atendidos por médicos, ambos de mentalidad teológica.

Como en otros temas de carácter internacional, aquí todos los gobiernos o están abiertamente con la Iglesia o el imperio, o con el imperio y la Iglesia, y de rechazo contra gobiernos extranjeros que no se amilanan frente a ambos. El temor a la Iglesia gobierna al gobierno, y el miedo a perder el poder sobrecoge a los espíritus de los falsos socialistas que permiten la tiranía de la Iglesia en este país…

Véase cómo trata el gobierno a la Iglesia pederasta: Sube un 34% la asignación de la casilla católica del IRPF, renuncia a la reforma de la ley de libertad religiosa y se gasta varios millones de euros públicos en el reciente viaje del Papa, financia la enseñanza de religión católica en las escuelas públicas, asigna más de 6.000 millones anuales a la Iglesia y, por si fuera poco, mantiene con el Vaticano un Concordato preconstitucional. Y el papa viaja a España para decir de cerca que “ha nacido una laicidad, un anticlericalismo fuerte y agresivo como se vio en la década de los años treinta” confundiendo maliciosamente anticlericalismo y laicismo.

Y luego, ni apunta a una intención remota de restablecer la república, ni emprende la reforma de la constitución, ni grava más a los ricos, ni propone modificar la ley electoral, ni pone en marcha la prometida en su programa España federal…

Todo es una serie de despropósitos, de engañifas y de abusos contra el pueblo entre la Iglesia y el gobierno, que inducen a ver en el gobierno al principal proxeneta de la Iglesia.

He dicho en otras ocasiones, y ahora lo repito, que prefiero a un gobierno fascista a otro que no se sabe qué es vestido de cordero. A aquél se le ve venir, es nuestro enemigo declarado y le tratamos como a tal. Mientras que los gobiernos de la izquierda creímos que eran nuestros amigos e iban a dar solución a nuestras justas aspiraciones, y luego resulta que son de tal tibieza que las esperanzas que pusimos en ellos hace 30 años nos las defraudan una vez tras otra. Estas contemplaciones con la Iglesia, este tanto beneficiarla, esta renuncia a la aconfesionalidad constitucional… son una burla reiterada que hace más daño moral a la ciudadanía que los modos, afrentas y barbaridades de los fascistas hoy llamados neoliberales.

Lo cierto es que lo único que podría dar solución a muchas cosas en este país, incluido el crónico asunto vasco, es que se quiten la careta de una vez todos aquellos y aquellas que militan en la vidriosa izquierda política dando paso a la izquierda auténtica.

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Publicado por ARGENPRESS

Carta de Mons. De Paolis exime de responsabilidad a Legionarios de Cristo

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Difusión Cencos México D.F., 11 de noviembre de 2010

Boletín de prensa
José Barba / Alberto Atié / Fernando González

Si, de acuerdo a la carta de Mons. De Paolis, se exime a los Legionarios de toda responsabilidad porque no supieron a tiempo y lo que supieron fue tarde y poco a poco, entonces el Cardenal De Paolis hace doblemente responsable a la Santa Sede y en particular al entonces Cardenal Ratzinger, hoy Benedicto XVI, porque dichas instancias tenían toda la información pertinente para detener los abusos, fraudes y otros delitos que estaba cometiendo el P. con ayuda de sus secuaces y cuando decidieron comenzar a usar dicha información para intervenir, la usaron de manera discrecional y a cuenta gotas con fines absolutamente distintos a la verdad y a la justicia a las víctimas, permitiendo, con ello, que al grave daño infringido a las víctimas durante tantos años, por abusos sexuales y de otros tipos, se le añadieran las acusaciones por calumnia, difamación y mentira, con el cosecuente daño moral y desprestigio de las mismas ante la opinión pública mundial y, sobre todo, faltando gravemente al derecho a la verdad y a la justicia de las víctimas, lo que constituye el deber absolutamente fundamental de cualquier autoridad que pretende erigirse como juez, con marco jurídico, tribunales y procesos propios.

Precisamente:

1.Los años 90’s son los años en los que:

1997: Se publicó todo el caso y los abusos cometidos contra 8 miembros de la Legión en el periódico Hartford Courant de los Estados Unidos.

1998: Se presentó una denuncia formal contra el P. Maciel ante la Congregación de la Doctrina de la Fe, que presidía el Cardenal Ratzinger, por parte de los 8 ex-legionarios que fueron abusados por el P. Maciel cuando eran niños y de la que nunca se obtuvo respuesta formal pero la Dra. Wegan les escribió en diciembre de 1999 que el proceso se encuentra “detenido”.

Se públicó una Carta abierta al Papa Juan Pablo II, en la revista Milenio, por parte de los ex-Legionarios abusados sexualmente por el Fundador. Dicha carta fue entregada oficialmente por la vía diplomática a la Santa Sede, por el entonces Nuncio Justo Mullor.

1999: el Obispo Carlos Talavera le entregó en mano al Cardenal Ratzinger una carta del entonces sacerdote Alberto Athié en la que le informa del caso del ex-Legionario Juan Manuel Fernández Amenábar y la respuesta del Cardenal Ratzinger fue que no se podía abrir el caso del P. Maciel “porque era una persona muy querida del Santo Padre (Juan Pablo II) y había hecho mucho bien a la Iglesia”. Por ello “no era prudente”.

En Diciembre de 1999 el P. Roqueñí y el Dr. José Barba le hicieron llegar una carta en polaco y en español al Secretario del Papa Juan Pablo II, Stanislas… en la que le describen toda la problemátca y la responsabilidad que implica el caso para la Iglesia.

Aún a pesar de toda esta información hecha ya pública y que llegó a las máximas autoridades de la iglesia católica durante todos esos años y con la información contundente que ya poseía desde los años 40’s, nunca actuó en detrimento y daño grave de las víctimas, de la comunidad laical y de quienes seguían estos acontecimiento con el interés de saber la verdad y que se alcanzara la justicia.

2. Los años 2000 y los comunicados oficiales se entienden precisamente a la luz de esta detención de la información y uso discrecional a cuenta gotas de la misma.
3. La visita Apostólica es la primera instancia que, En menos de un año, investiga a fondo y revela a los medios los resultados condenando el actuar del P. Maciel con “testimonios irrefutables” e implicando a la Congregación como afectada y como instrumento de poder y de manipulación.

4. Es en todo este contexto de marcha atrás y de cierre del caso respecto de la complicidad y encubrimiento de la Legión que debe ser leída la Carta de De Paolis. Precisamente por ello al eximirlos pone en evidencia la doble culpabilidad del Cardenal y Papa Ratzinger del Papa Juan Pablo y de varias Instancias de la Santa Sede y de sus Cardenales y obispos responsables.

Por ello en la Conferencia de Prensa se entregan copias de todos los documentos que avalan que la información completa existía en esos años 90’s. Que no fue utilizada al servicio de la verdad y de la justicia sino de intereses de imagen, de equilibrio de poderes y de personalidades y que por ello los daños a las víctimas continuaron con nuevas formas de daño ahora incluso ante la opinión pública a nivel mundial y que exonerar de dicha responsabilidad a los Legionarios deja un solo responsable: el Cardenal Ratzinger hoy Papa Benedicto XVI quien pudo haber reconocido sus graves faltas cuando fue Cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y pudo haber reformado sustancialmente a la Institución para que no se repitieran más esos casos que se han dado en todo el mundo y no lo hizo. Con la carta de De Paolis, como Delegado Pontificio nombrado por él para el caso de la Legión, se fue su oportunidad histórica…

La carta de Mons. de Paolis Exime a los Legionarios de Cristo de toda responsabilidad, de acuerdo a los abusos, fraudes y otros delitos cometidos por el P. Marcial Maciel

Información sobre los expertos

Dr. José Barba, ex-legionario que denunció, junto con otros 7 compañeros, al P. Marcial Maciel en 1998 ante la Congregación de la Doctrina de la Fe y es la persona que posee la mayor documenttación respecto del caso del P. Maciel ante dicha Congregación cuando fue presidida por el entonces Cardenal Joseph Ratzinger.

Dr. Fernando González: Investigador del Instituto de Ciencias Sociales de la UNAM y quien ha llevado a cabo la investigación más completa del caso Maciel desde los años 40 hasta nuestros días, contando con archivos de las dos Congregaciones que lo llevaban en la Santa Sede (De Religiosos y de la Doctrina de la Fe) y con otros archivos fundamentales para comprender las implicaciones de la Congregación en la complicidad y el encubrimiento que permitió que Maciel operara con impunidad durante 60 años.

Alberto Athié: exsacerdote que atendió a uno de los ex-legionarios y que hizo llegar una carta al entonces Cardenal Ratzinger en 1999 cuando se encontraba dirigiendo la Congregación para la Doctrina de la Fe, en la que le describió los abusos que el P. Maciel cometió contra el ex-Legionario Juan Manuel Fernández Amenábar, quien llegó a ser fundador del Instituto Cumbres, del Irlandés y de la primera Universidad Anahuac en México. Además de haber participado desde los años 90’s en todo lo que ha ocurrido, actualmente mantiene contacto con ex-consagradas que le han estado proporcionando información de lo que sucede dentro de la Legión y en su Organización.

Carta de Alberto Atié a Ratzinger

Descarga los audios:

Palabras del P. Luis Garza (Teotepec)

Palabras del P.Luis Garza (Roma)

IGLESIA Y ESTADO O IGLESIA-ESTADO. José Santiago

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A la iglesia de plano no le han bastado sus años prósperos en sus siglos correspondientes. No les ha bastado quemar mujeres y gritar que eran brujas, no les ha bastado, hacerse millonarios manejando a su conveniencia “sus” templos, no les ha bastado asestar en contra de los partidos políticos que son “herejes” y “eclesiofóbicos”, no les ha bastado, mantener en la mente de muchos millones de mujeres la necesidad de recibir los “hijos que Dios les mande”, aunque estos sean de ellos mismos, no les ha bastado inmiscuirse en los procesos políticos de la vida del país, no les ha bastado construirse palacios en vez de casas con el dinero de sus fieles feligreses, no les ha bastado aletargar los procesos de pensamiento intelectual en las sociedades “libres” y “laicas” , no les ha bastado ser expuestos a nivel mundial por casos de pederastia, no les ha bastado ahora estar envueltos en un delito, no menor, que es el lavado de dinero dentro del Vaticano, ni les ha bastado tener a un Maciel muy familiar y sí, lo sé, sé bien que dentro de cada institución, sea política, religiosa, cultural, existen buenos y malos elementos, estoy en total acuerdo, sin embargo, la realidad vigente, nos compele a reflexionar a profundidad y con seriedad lo que hoy está tratando de hacer la Iglesia católica en México, acompañados por obvias razones por el poder federal, créame hermano lector que de existir un gobierno federal que fuera de la mano de alguna otra religión, también generaría mis críticas o aplaudiría sus atinos, sí ese fuera el caso, sin embargo no es así, por ende es mi responsabilidad, no destruir una institución religiosa, pero sí exponer a quienes se han aprovechado de ello para asistirse de privilegios tanto económicos, como morales . Esos “sacerdotes guías”, exigen hoy día, la posibilidad incluso, de poder representar políticamente a un municipio y por qué no, a un estado. Hoy estamos detenidos en el tiempo, atascados en el nihilismo y por momentos, retrocediendo sin temor, a aquello que aparentemente se había superado en la historia: Una sociedad mesiánica, fideísta y abandonista.

Hoy, sin más, ofrecen a su querido público, al más puro estilo de las carpas escénicas, discursos desde su curul poderoso y eterno frases bien planeadas y manipulatorias con respecto a la vida política, la decisión libre de las mujeres que por actos ilícitos y no castigados como la violación o los abortos no planeados, se sientan mal y temerosas, porque Dios no quiere que ningún ser muera sin nacer. Esa iglesia, que ha generado, no sólo incertidumbre en el pueblo, sino un pánico espiritual que saben bien, se alimenta de frustraciones, complejos, necesidad y un bajo perfil de auto estima. Sé bien que esto no es exclusivo de una representación religiosa, no eximo a cristianos, mormones, testigos de Jehová, budistas, taoístas, entre otras tantas y tantas aparentes filosofías del amor, el respeto y la tolerancia, sin embargo, hermano lector usted lo sabe bien, en este país, no se tiene tampoco la libertad de conocer, para elegir. Por lo general, nacemos en hogares católicos o más bien Guadalupanos y nos transmiten tanto verbal, como corporalmente lo que “debemos hacer” y “cómo lo debemos hacer”, sin cuestionamientos. Es saludable, a mi criterio personal, otorgarle reglas a la sociedad para convivir pacífica y respetuosamente, sin embargo, no es este el caso. La palabra “religión”, proviene del vocablo griego “religare” que quiere decir unión, así que usted sabe que no miento, cuando afirmo que el objetivo inicial o el “Arche” de las iglesias, no ha sólo claudicado, sino que, tristemente se ha incorporado, sin escrúpulo alguno, a la vida capital, utilizándose a sí misma como una especie de casa de bolsa, en dónde también se venden perdones y vidas eternas.

Los mexicanos estamos justamente sumergidos en este instante en una crisis profunda que deriva de las ya desgastadísimas formas, métodos y teorías que a base de fuerza, nos hemos tenido que deglutir literalmente, sin cuestionarnos nada. Y ese es mi punto, hemos perdido la brújula de la filosofía, ya no se tiene esa necesidad de cuestionar y los que lo hacen, son reprimidos tanto por las religiones, como por los políticos y sus estructuras policiales y militares.

Así pues hermano lector, no nos ceguemos ante esta situación que atañe a todos. Jamás diré que una religión es mala, porque ella, no tiene la culpa de sus seguidores y feligreses fanáticos, que son quienes sentados en su fundamentalismo, han apoyado a gente como el hoy cardenal Norberto Rivera, dictador, intolerante, político, manipulador, al cardenal Sandoval Íñiguez, homofóbico, millonario, jugador de apuestas en el golf, al ya extinto Shulenburg, ex-abad de la basílica de Guadalupe, quién en 33 años al frente de la misma, se enriqueció de una manera majadera y paradójica a la filosofía que promulgaba, además de decir una verdad que a millones incomodó, cuando sin más asestó, que Juan Diego, no había existido como tal, que era sólo una metáfora religiosa y de fe. O como en alguna ocasión lo mencionó Jorge Casaretto en 2002, entonces obispo de San Isidro, recordando aquella muerte misteriosa de Juan Pablo I y a lo que se atrevió a percibir como un posible asesinato porque en ese momento se sacudía la iglesia por un problema con el banco Ambrosiano, es decir, no es un tema de hoy y se está fortaleciendo esa fuerza obscura, que maneja, no la religión católica en sí misma, sino los hoy políticos mal llamados sacerdotes, que buscan ya, más beneficios terrenales que astrales, ¿será que por fin acabó la discusión de la existencia de Dios como verdad única? Y los mismos sacerdotes hoy entienden que la mejor manera de llegar al cielo, no es precisamente haberse abstraído para ser sacerdotes y con ello llevar ventaja para alcanzar el bíblico paraíso, sino la comprensión de la necesidad real y primaria del mundo para asirse a algo o a alguien que les de consuelo. Recordemos que los griegos, sabios y afamados por su razón, también tenía esa necesidad, primitiva de explicarse lo inverosímil o lo difícilmente alcanzable tocando e inventando deidades que de manera lógica podían existir, pues así lo hacían. Ejemplos miles, como el dios del sol, de la guerra, del amor, etc. Esto de alguna manera les permitió mantener un equilibrio moral y ético de sus pensamientos y acciones. Cosa contraria a lo que pasa hoy día en México. Sin más cualquier nuevo rico cardenal, puede usar la manipulación, primero para hacernos ver que la libertad de expresión es importante y es un derecho, en estas cuestiones estoy en total acuerdo, pero cuando la libertad de expresión es utilizada para hacer campañas proselitistas a favor de alguien o algo, cuando esa libertad se propone con fines absolutamente electorales y personales, cuando esa libertad se utiliza para aprovecharse de los menos afortunados intelectualmente hablando, o cuando es utilizada para violentar y violar la constitución y las reglas gubernamentales, que atañen sólo al estado y a nosotros, y esa libertad es utilizada ante el cuarto poder, es decir la prensa, ya no estamos hablando de un entendimiento a fondo del significado de la escisión del estado y la iglesia.

En fin hermano lector, veremos que tan coherente es ahora esta desgastada forma de pensamiento, no por creencia, sino por desvirtuación. (Cita: Desvirtuación: es un sustantivo de los llamados verbales o postverbales (no deben confundirse con los derivados verbales, que son otra cosa). Un sustantivo postverbal deriva de un verbo y generalmente señala la acción y/o el efecto de dicho verbo. De hecho, todos los verbos tienen uno o más sustantivos postverbales, de los cuales muchos aparecen en los diccionarios, pero otros tantos no. Que una palabra, como he dicho muchas veces, no esté en los diccionarios no significa que no exista, sino que aún no ha entrado a sus páginas, y que algún día podrá o deberá entrar, aunque también puede ocurrir que nunca llegue a ellas. Es como si un venezolano nunca se registra en la DIEX, y pasa toda su vida sin cédula de identidad. ¿Quiere decir que esa persona no existe o no existió? De ninguna manera. La DIEX sólo registra los datos de identificación de la persona, pero no le da ni le quita existencia. Así mismo, el diccionario registra las palabras existentes o en uso, pero el que una palabra no esté en sus páginas no quiere decir que no exista/ Alexis Márquez/Miembro y ex vicepresidente de la Academia Venezolana de la lengua) Estaré pues atento a escuchar lo que ahora tiene que decir Norberto Rivera, ante lo que el secretario de educación federal Alonso Lujambio comentó con respecto, no a la educación sexual, sino al uso de condones para evitar embarazos en los más jóvenes, pero con la cláusula de no usarlos. Veremos sí se siguen amando incondicionalmente la iglesia y el estado o Felipe recibe un zape para corregir a sus compinches.

José Santiago

 

Dónde está la verdadera crisis de la Iglesia. Leonardo Boff

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2010-07-23

La crisis de la pedofilia en la Iglesia romano-católica no es nada en comparación con la verdadera crisis, esta sí, estructural, crisis que concierne a su institucionalidad histórico-social. No me refiero a la Iglesia como comunidad de fieles. Ésta sigue viva a pesar de la crisis, organizándose de forma comunitaria, y no piramidal como la Iglesia de la Tradición. La cuestión es: ¿que tipo de institución representa a esta comunidad de fe? ¿Cómo se organiza? Actualmente, ella aparece como desfasada de la cultura contemporánea y en fuerte contradicción con el sueño de Jesús, percibido por las comunidades que se acostumbraron a leer los evangelios en grupos y hacer así sus análisis.

Dicho de forma breve pero sin caricatura: la institución-Iglesia se sustenta sobre dos formas de poder: uno secular, organizativo, jurídico y jerárquico, heredado del Imperio Romano y otro espiritual, asentado sobre la teología política de San Agustín acerca de la Ciudad de Dios que él identifica con la institución-Iglesia. En su montaje concreto no cuenta tanto el Evangelio o la fe cristiana, sino estos poderes que reivindican para sí el único «poder sagrado» (potestas sacra), incluso en su forma absolutista de plenitud (plenitudo potestatis), en el estilo imperial romano de la monarquía absolutista. César detentaba todo el poder: político, militar, jurídico y religioso. El Papa, de manera semejante, detenta igual poder: «ordinario, supremo, pleno, inmediato y universal» (canon 331), atributos que solo caben a Dios. El Papa institucionalmente es un Cesar bautizado.

Ese poder que estructura la institución-Iglesia se fue constituyendo a partir del año 325 con el emperador Constantino y fue oficialmente instaurado en 392 cuando Teodosio, el Grande (+395) impuso el cristianismo como la única religión del Estado. La institución-Iglesia asumió ese poder con todos los títulos, honores y hábitos palaciegos que perduran hasta el día de hoy en el estilo de vida de los obispos, cardenales y papas.

Este poder adquirió, con el tiempo, formas cada vez más totalitarias y hasta tiránicas, especialmente a partir del Papa Gregorio VII que en 1075 se autoproclamó señor absoluto de la Iglesia y del mundo. Radicalizando su posición, Inocencio III (+1216) se presentó no sólo como sucesor de Pedro sino como representante de Cristo. Su sucesor, Inocencio IV (+1254), dio el último paso y se anunció como representante de Dios y por eso señor universal de la Tierra, y podía distribuir porciones de ella a quien quisiera, como se hizo después a los reyes de España y Portugal en el siglo XVI. Sólo faltaba proclamar infalible al Papa, lo que ocurrió bajo Pio IX en 1870. Se cerró el círculo.

Ahora bien, este tipo de institución se encuentra hoy en un profundo proceso de erosión. Después de más de 40 años de continuado estudio y meditación sobre la Iglesia (mi campo de especialización) sospecho que ha llegado el momento crucial para ella: o cambia valientemente, encuentra así su lugar en el mundo moderno y metaboliza el proceso acelerado de globalización, y ahí tendrá mucho que decir, o se condena a ser una secta occidental, cada vez más irrelevante y vaciada de fieles.

El proyecto actual de Benedicto XVI de «reconquista» de la visibilidad de la Iglesia contra el mundo secular está destinado al fracaso si no procede a un cambio institucional. Las personas de hoy ya no aceptan una Iglesia autoritaria y triste, como si fuesen a su proprio entierro. Pero están abiertas a la saga de Jesús, a su sueño y a los valores evangélicos.

Este crescendo en la voluntad de poder, imaginando ilusoriamente que viene directamente de Cristo, impide cualquier reforma de la institución-Iglesia pues todo en ella sería divino e intocable. Se realiza plenamente la lógica del poder, descrita por Hobbes en su Leviatán: «el poder quiere siempre más poder, porque el poder sólo se puede asegurar buscando más y más poder». Una institución-Iglesia que busca así un poder absoluto cierra las puertas al amor y se distancia de los sin-poder, de los pobres. La institución pierde el rostro humano y se hace insensible a los problemas existenciales, como los de la familia y la sexualidad.

El Concilio Vaticano II (1965) trató de curar este desvío por medio de los conceptos de Pueblo de Dios, de comunión y de gobierno colegial. Pero el intento fue abortado por Juan Pablo II y Benedicto XVI, que volvieron a insistir en el centralismo romano, agravando la crisis.

Lo que un día fue construido, puede ser deconstruido otro día. La fe cristiana posee fuerza intrínseca para, en esta fase planetaria, encontrar una forma institucional más adecuada al sueño de su Fundador y más en consonancia con nuestro tiempo.

Leonardo Boff

Chile: Errazuriz y su amnistía

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lunes 26 de julio de 2010

Máximo Kinast Aviles (especial para ARGENPRESS.info)

Soy ateo. Sin desmedro de mi ateismo me gusta Jesús. Si existió o no existió es un tema irrelevante. La personalidad de Jesús es arrolladora, es enorme y es simpático. Me cae bien cuando era un niño preguntón y contestón. Me cae bien el joven amigo de las fiestas y de regarlas con buen vino. Me cae bien el hombre que va con publicanos y prostitutas. Me cae bien por ser pequeño (o mediano) burgués. (En su época y en su pueblo, el carpintero era como el cura, el boticario o el cabo de la Guardia Civil en cualquier pueblo pequeño de la España de hoy).

Pero lo que más me gusta de Jesús es su habilidad para rallar la cancha. Siempre puso las cosas muy claras, aunque habló con parábolas, no dejó dudas. No se si sus frases son suyas o es el pueblo que se las atribuye, pero da igual. El personaje queda bordado con ellas. “El que tenga ojos, que vea, y el que tenga oídos, que oiga”. Y si aún así no quiere entender, pues que se joda.
Me gusta cuando dejó clarísimo eso de ’Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios’. Esta totalmente en contra del Poder Temporal de las religiones, lo digo, para el que no haya entendido el mensaje.
Me gusta cuando dijo: “El que esté libre de culpa, que lance la primera piedra”. No me gustan los curas pederastas que lanzan piedras (o anatemas o dicen misa) y estoy seguro de que a Jesús tampoco le gustarían.
Me gusta cuando dijo que los árboles se conocen por sus frutos, Y aunque creo que no lo dijo, a las personas también se las conoce por sus obras o por sus palabras. Y eso me trae al tema del tal Errázuriz, que dijo: “Justicia, si, pero no excesiva”.
Ahí se retrató el hombrecillo. Clase alta, convencido de que hay más de una Justicia, lo que es verdad. La Justicia de ellos y para ellos y otra para el pueblo. Esta última seguramente es excesiva si se aplica a ellos o a sus servidores, pero aplicada al pueblo mapuche, por ejemplo, es insuficiente. ¡Que claro dejó la doble moral de la clase gobernante con su fracesita! Se le escapó, como una palabra fallida sobre la que los sicólogos freudianos tendrían mucho que decir. La gente común, como un servidor, sin ser sicólogos ni haber leído a Freud, cacha la onda y ve clarito el retrato del funesto personaje.
Este mismo hombrecito le dio la extremaunción, en un acto de caridad cristiana, al Innombrable Genocida Daniel López, alias Ramón Ugarte Pinochet o Augusto Pinochet Ugarte. Con tantos alias ya no recuerdo como era su nombre verdadero. Un acto de caridad cristiana con el perjuro que manchó para siempre el uniforme militar del Ejército de Chile; un cobarde que dirigió desde un bunker el asalto al Palacio de La Moneda, con aviones y con tanques, contra civiles armados con un bazooka y algunas metralletas; un mentiroso que dijo: “En Chile no se mueve una hoja sin que yo lo sepa”, y también dijo: “No me acuerdo y si me acuerdo, no es verdad”. A ese ’muerto de mierda’, como lo llamó el gran Benedetti, fue a darle la extremaunción. ¿A cuantos mapuches les ha dado la extremaunción? ¿A cuantos en Villa Francia, en La Victoria o en cualquier población?
Es el mismo hombrecito que ahora con la excusa de un falso Bicentenario propone cristianamente la libertad para los genocidas. ¡Que canallada!
¡Que falta de tino! No tiene idea de lo que significa la asimetría. El Genocidio fue una Política de Estado, implantada por las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile en contra de los chilenos que no estuviesen de acuerdo o que pensaran diferente. Los jóvenes civiles que tomaron las armas para defender la Democracia y la dignidad de Chile, lo hicieron amparados por todos los tratadistas del Derecho Internacional, desde Francisco de Vitoria (1483-86), hasta hoy, pasando entre otros por Juan Luis Vives (1492-1540), Francisco Suárez (1548-1617), Hugo Grocio (1583-1645) y por una buen cantidad de Padres de la Iglesia, que sostuvieron el derecho de los pueblos a oponerse (incluso por las armas) a las dictaduras.
No es lo mismo, aunque el tal Errázuriz lo crea así, el que toma las armas para defender su vida y su dignidad, que el que las toma para abrir cuentas en el Banco Riggs.
No es lo mismo combatir contra un Ejército, que secuestrar personas indefensas, como mujeres y niños, violar, robar, torturar, asesinar, ocultar cadáveres, lanzarlos al mar, dinamitar a los muertos y otras heroicidades por las que están condenados algunos genocidas de las Fuerzas Armadas y de Carabineros de Chile.
Como no es lo mismo, aunque el Cardenal no las conozca, la Cárcel de Alta Seguridad, o el penal de Colina I y Colina II, que el resort exclusivo de Punta Peuco. Ni este último tiene ningún parecido con Villa Grimaldi o con los otros centros de detención de la Dictadura.
Pero en Chile estamos acostumbrados a comulgar con ruedas de carreta, como el absurdo Bicentenario que sirve de excusa para la propuesta. ¿Bicentenario de que…? Hace doscientos años, los más ricos de Chile se juntaron en Cabildo Abierto para ver la mejor forma de seguir chupando del bote y para “defender este jirón de la Corona de nuestro amado soberano, Fernando VII”. La verdadera Independencia de Chile se firmó en 1818, posiblemente el 12 de Octubre, por el documento firmado en Talca por O’Higgins y San Martín, aunque por esas fechas hubo varios documentos similares.

Igual ahora nos cuelan una Ley de Amnistía para genocidas si no utilizas tu sagrado derecho de pataleo.

El modelo empresarial de los legionarios de Cristo

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jueves 22 de julio de 2010

Bernardo Barranco (LA JORNADA)

La semana pasada escuchamos las inquietantes revelaciones de Luis Garza Medina, vicario general de los legionarios, presentadas por Carmen Aristegui en MVS, que ponen al descubierto diversas anomalías. Destaco sólo dos. Primero lo que todos ya sabíamos: Marcial Maciel no actuó solo, pues contó con la complacencia y complicidad sistémica de su estructura religiosa, además, pone en evidencia que la cúpula directiva de la congregación ha venido mintiendo sistemáticamente, no sólo a la sociedad, sino a los propios integrantes de la legión.

La segunda es de sobra grave: desorden en el manejo de los recursos económicos que permite, entre otras cosas, el abuso y discrecionalidad con que Maciel utilizaba los dineros. Sin embargo, el asunto no queda ahí, Garza Medina reconoce que hasta 2006 la contabilidad y el manejo financiero de los legionarios no estaba consolidado. En una ambigua respuesta, el propio Garza Medina intenta matizar las categóricas grabaciones, aduciendo que ninguno de los superiores actuales tenía constancia de los comportamientos ahora conocidos del fundador de la congregación; el sutil matiz entre saber y tener constancia de la conducta aberrante del fundador abona a la opacidad con que se ha manejado la cúpula legionaria frente a las contundentes revelaciones. Aquí dejamos por ahora el asunto.
La delicada falta de control en el ámbito financiero es un tema que se empieza a asomar y que seguramente develará acciones graves. El modelo se está agrietando, ya algunos legionarios y ex legionarios empiezan a descubrir secretos y prácticas subterráneas. Si Maciel carecía de todo principio ético con un comportamiento patológico múltiple, no sólo en el terrero sexual, mentía sistemáticamente, fue un agente corrupto y corruptor, con dobles personalidades y diversas identidades falsas, pues existen sospechas fundadas para suponer manejos turbios en el ámbito financiero que tanto le atraía y que era uno de sus ejes centrales de actuación. Ahora entendemos el perfil del arzobispo y actual delegado pontifical, designado por Benedicto XVI, Velasio de Paolis, para poner orden en la legión. Además de ser un experto de derecho canónico y de toda la normatividad eclesiástica, es ni más ni menos que el auditor de la Santa Sede. Ahora
entendemos por qué al hacerse cargo de los legionarios no dejará su actual cargo como presidente de la Prefectura para los Asuntos Económicos del Vaticano, porque utilizará dicha infraestructura para adentrarse y comprender origen, destino y aplicación de los dineros de la legión. Tarea nada sencilla, la estructura es laberíntica y compleja, pues abarca varias decenas de fundaciones, obras de caridad, iniciativas sociales, como Mano Amiga, Un Kilo de Ayuda, Teletón; redes sociales como Gente Nueva, escuelas técnicas, colegios, seminarios, universidades, etcétera. Además de la enorme infraestructura mobiliaria y de acciones; todo esto desagregado en diversos países como Estados Unidos, Irlanda, Italia, España, Chile, Brasil, Argentina y, por supuesto, en México. De Paolis tendrá todo un reto para desentrañar y transparentar los recursos legionarios que ya se han convertido en leyenda negra contemporánea. Unos hablan de cuentas en
paraísos fiscales, nexos poco sanos con grupos económicos de Monterrey; otros especulan en montos, que ascienden entre 25 mil millones de euros y otros calculan más de 40 mil millones.
Sin duda, el tema de los manejos de los dineros legionarios será un expediente candente cargado de sorpresas. Hasta cierto punto, son comprensibles las negaciones y deslindes recién nombrado secretario de Economía, Bruno Ferrari, de sus vínculos con los legionarios. Mientras organizaciones de feministas y de derechos humanos de Monterrey e investigaciones periodísticas, como la elaborada por Proceso, lo señalan no sólo como entusiasta colaborador, sino como enlace operativo entre Maciel y sectores empresariales regiomontanos, Ferrari se empeña en maquillar hasta las motivaciones de su maestría en derecho canónico en Roma. En la entrevista con Aristegui, sus respuestas fueron ambiguas. Habló con la textura educada de Garza Medina, como si fueran de la misma familia. Aquí el presidente de la República, Felipe Calderón, fue insensible e irresponsable al colocar en la secretaría a Ferrari en un contexto tan delicado, al vincularse a un
personaje tan desprestigiado como Maciel y estar expuesto a escándalos que pueden revertir sus iniciativas.
El asunto del dinero toca la esencia del modelo religioso de los legionarios. Usted se preguntará si el carisma de la legión es ¿el educativo, o el de las obras caritativas, incentivar vocaciones o la evangelización de las clases altas? No, el modelo de los legionarios es la procuración y movilización de recursos de las católicas elites económicas y políticas de los países donde están. A través de sus colegios y obras sociales hace estudios de prospectos. Sus jóvenes sacerdotes se acercan a las familias hasta casi hacerse parte de ellas. Elegir, pedir y agradecer, reza el método contundente que Maciel pregonaba. El problema de fondo es romper la articulación estructural entre la perversión sexual de una parte del clero y la perversión económica y política que compromete a la Iglesia a los grandes poderes fácticos de la sociedad. Lo que está de fondo, pues, es qué tan evangélico es el modelo de los legionarios que ofrecen a los

ricos y poderosos la total salvación sin cuestionar la forma de acumulación de riquezas ni los valores éticos de cómo muchos políticos acceden al poder. La existencia de la Iglesia está en riesgo si se sujeta un sistema de poder sacralizado y clerical. El tema de los legionarios apenas asoma e irá mucho más allá de la Iglesia, tocará fibras y redes sociales de las elites de México y de muchos países.

Para la iglesia Católica, según norma reciente: Habilitar a una mujer para celebrar misa, de los delitos más graves

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martes 20 de julio de 2010

CIMAC

Desde el jueves pasado, entró en vigor la disposición de la Iglesia católica que incluye entre los delitos más “graves”, que deben ser tratados por la Congregación de la Doctrina de la Fe, el hecho de que una persona busque habilitar a una mujer para celebrar misa, y otras tareas pastorales, un acto que ya era sancionado con la excomunión automática.

En un comunicado de El Vaticano, se precisa que con el objetivo de dar plena claridad a la actual normativa católica, se renovó el texto jurídico oficial de la Iglesia católica, “Normas sobre los delitos más graves” ((Normae de gravioribus delictis), en donde se vuelve a condenar a las mujeres que deseen participar en actividades consideradas propias de los sacerdotes.
El artículo 5 de este documento, expresa que la Congregación para la Doctrina de la Fe –que es el supremo tribunal apostólico encargado de juzgar los delitos en que incurran los miembros de la Iglesia latina, así como de las Iglesias orientales católicas- conocerá el delito de la “atentada ordenación sagrada de una mujer”.
Lo anterior, con base en el Código de Derecho Canónico, el cual incluye los delitos de usurpación de funciones eclesiásticas y los delitos en el ejercicio de las mismas. El canon 1378 del Código de Derecho Canónico señala que “cualquiera que atente conferir el orden sagrado a una mujer, así como la mujer que atente recibir el orden sagrado, incurre en la excomunión”.
Además menciona que si el que atentara infringir en esta falta contra el orden sagrado de una mujer, o la mujer que atentara recibir el orden sagrado fuera un fiel cristiano, sujeto al Código de Cánones de las Iglesias orientales, sin perjuicio de lo que se prescribe en el canon 1443 de dicho Código, sería castigado con la excomunión mayor.
El canon 1443 explica que la “Rota Romana” es el tribunal ordinario constituido por el Romano Pontífice para recibir apelaciones. Por otra parte si el acusado es un clérigo, puede ser castigado con la dimisión (renuncia) o la deposición (expulsión).
Otro de los cambios significativos es que en casos de abuso sexual, ahora se equipara a los menores de edad “con las personas con uso de razón limitado”. Además se introdujo una nueva cuestión: la pedo-pornografía, que se define así: “la adquisición, posesión o divulgación” por parte de un miembro del clero “en cualquier modo y con cualquier medio, de imágenes pornográficas que tengan como objeto menores de 14 años”.
Las nuevas reglas actualizan y elevan a la categoría de ley el texto “Sacramentorum Sanctitatis Tutela”, un “motu proprio” (decreto) de Juan Pablo II de abril de 2001, que incluye como un delito grave contra la fe el intento de ordenar a mujeres.

Por otra parte, una nota del vocero del Vaticano, el padre Federico Lombardi, precisó que la publicación de estas normas supone “una gran contribución a la claridad y a la certeza del derecho”, en un campo en el que la Iglesia está muy decidida a actuar con rigor y con transparencia, para responder las expectativas de tutela de la coherencia moral y de la santidad evangélica que los fieles y la opinión pública nutren hacia ella.

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