Alto a la siembra de transgénicos; la autorización para que Monsanto siembre soya constituye un desastre socio ambiental incalculable

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Dilo Tú


Difusión Cencos México D.F., 13 de julio de 2012

Boletín de prensa
OSC de DH / Personalidades 

Antecedentes:

El 29 de febrero de 2012, la empresa Monsanto Comercial S.A. de C.V. solicitó a la SEMARNAT permiso para laliberación al ambiente de Soya Solución Faena -semilla genéticamente modificada y tolerante al herbicidaGLIFOSATO- para su cultivo comercial en253,500 hectáreasregiones de Yucatán, Planicie Huasteca(Tamaulipas, Hidalgo, San Luis Potosí, Veracruz) y en los municipios de Acacoyagua, Acapetahua, Cacahoatán,Escuintla, Frontera Hidalgo, Huehuetán, Huixtla, Mazatán, Metapa, Suchiapa, Suchiate, Tapachula, Tuxtla Chico,Tuxtla Gutiérrez, Tuzantán, Villa Comaltitlán y Villaflores de Chiapas..

De inmediato productores, comercializadores y exportadores de miel de la península de Yucatán presentaron unAmparo ante los Juzgados de Distrito en materia Administrativa por violar el derecho de los pueblos a la consultapública, lo que presupone contar con información oportuna y suficiente; y el derecho a la participación y al trabajo,con el objetivo de suspender los permisos de siembra de Soya transgénica para evitar la violación de los derechoshumanos de los apicultores 1.

El 24 de mayo de 2012, la Red sin Maíz no hay País, denunció ante la opinión pública nacional e internacional laemisión de un dictamen ambiental de SEMARNAT favorable a MONSANTO para la liberación al ambiente de laSoya Transgénica de referencia, que permitiría la siembra de esa semilla en los estados y superficiemencionados, a partir del ciclo agrícola primavera-verano 2012 con vigencia indefinida. Indicando que las zonasde afectación son contiguas a áreas naturales protegidas. Este dictamen es contrario al realizado por la Comisiónde Áreas Naturales Protegidas (CONANP) en donde se señala que “…si bien la liberación de Soya GenéticamenteModificada… no se pretende realizar dentro de ninguna de las áreas naturales… es evidente que existe riesgo deafectación indirecta hacia ellas por contaminación de glifosato, así como por la… polinización. Por tal motivo sesugiere… considere la posibilidad de tal actividad sea analizada…desde la perspectiva de la evaluación deimpacto ambiental…[tal como lo establece el artículo 28 de la Ley General de Equilibrio Ecológico y la ProtecciónAmbiental]…” El Instituto Nacional de Ecología tampoco consideró conveniente la liberación de la semilla dereferencia debido a que no se ha generado información suficiente sobre los riesgos que su cultivo podría generar en el ambiente, la diversidad y la salud 2.

El 30 de mayo de 2012, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS), a través de la doctora Elena Alvarez Buylla envió a la SAGARPA una petición firmada por 660 científicos para solicitar a su titular noautorizara la solicitud de la siembra de 253,500 hectáreas de Soya Transgénica (evento MON-04032-6) en los estados mencionados por contener “…genes de bacterias que le permiten ser resistente al herbicida glifosato…que implican … efectos nocivos [sobre] la biodiversidad, la economía campesina y la soberanía alimentaria… 3

El 6 de junio de 2012, el comunicado de prensa número 276/12 publicado en el sitio de internet del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, da a conocer la expedición del permiso No. 007/2012 solicitado por Monsanto para la siembra de soya transgénica en los Estados de Campeche, Yucatán, Quintana Roo, San Luis Potosí, Veracruz, Tamaulipas y Chiapas.El 14 de junio de 2012 organizaciones civiles e investigadores independientes pidieron al Relator de la ONU parael Derecho a la Alimentación, Oliver De Shutter, ampliara su recomendación de declarar la moratoria para los experimentos sobre el terreno y el cultivo de maíz transgénico con fines comerciales -dado su dañino efecto ecológico, agronómico, social y económico- a la siembra comercial de la soya transgénica por considerar que su cultivo viola el derecho a la alimentación de los pueblos Mayas y Zoques ubicados en los polígonos de siembrasolicitados por Monsanto.

El 26 de junio de 2012 organizaciones de la sociedad civil, apicultores y campesinos de Chiapas, presentaron unamparo por violaciones al marco constitucional y a tratados internacionales al “vulnerar los derechos humanos agozar de un medio ambiente sano, al trabajo y a la consulta pública para los pueblos indígenas”, así como por lainconstitucionalidad de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados, por no regular demanera adecuada el principio precautorio ni una verdadera participación de las comunidades indígenas cuandopuedan ser afectadas 4. Ante la gravedad del contexto descrito, las organizaciones y personas abajo firmantes decidimos, como parte del pueblo mexicano, interponer un amparo contra el permiso otorgado a MONSANTO porque genera las múltiplesviolaciones a derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales; avalados por el Estado,que enumeramos a continuación:

Afectaciones al Medioambiente, la biodiversidad y el conocimiento indígena y campesino.

Chiapas y Oaxaca concentran la mayor mega diversidad de México. Biodiversidad que resulta de las disposiciones geológicas y biogeográficas, y su vínculo indisoluble con la diversidad cultural concentrada en esos estados. Por tanto, la autorización de la liberación del cultivo de soya en Chiapas es un riesgo importante para la biodiversidad. El polígono de siembra autorizado en Chiapas se localiza en las colindancias de áreas naturales protegidas comola Reserva de la Biosfera El Triunfo, la Encrucijada, la Reserva de la Biosfera La Sepultura, el Área de Protección de los Recursos Naturales La Frailescana, la Zona Sujeta a Conservación Pico El Loro Paxtal, la Reserva de la Biosfera Volcán Tacana, el Área Natural Típica La Concordia Zaragoza, el Parque Cañón del Sumidero. Corredores biológicos que sin duda, serán afectados por la acción del viento y el proceso de polinización. Sin que pase desapercibido que estas áreas se encuentran habitadas por pueblos tzotziles, tzeltales, Zapotecos, Mame y Chuj, quienes hacen manejos de los espacios naturales, por tanto sus conocimientos respecto del territorio también se verán afectados.

Otro elemento que también se pone en riesgo es la biodiversidad del maíz, ya que la siembra de 30,000 has de soya transgénica en Chiapas entre junio y julio de este año ha sustituido el cultivo de la milpa en espacios donde tradicionalmente se ha hecho. Cabe señalar que la siembra de Soya Solución Faena al no ser un cultivo nativo no solo erosiona la diversidad de este cereal, sino también lo hará con los frijoles nativos, y en consecuencia sobre el conocimiento campesino e indígena asociado. Esto refleja que están en juego los agroecosistemas tradicionales campesinos, que a su vez son reservorios de germoplasma de maíces, frijoles, calabazas, chiles, tomates. Es decir que se ha puesto en riesgo el patrimonio genético desarrollado por campesinas y campesinos que, conservado in situ, es la única manera de responder a situaciones adversas devenidas de la actual transformación estructural del clima. Por ello advertimos que está en inminente peligro el sustento cultural de Mesoamérica, base indisoluble de nuestra soberanía alimentaria.

Dada la composición de suelos calcáreos en Chiapas, como en la región de la Península de Yucatán, la aplicación de glifosato asociado a la soya solución faena representa un riesgo de incalculable magnitud al filtrarse a los mantos freáticos y escurrir a la Costa Chiapaneca.  La Zona de la Costa-Soconusco es susceptible de desplazamientos constantes, de ahí que los ecosistemas costeros, manglares, sistemas riparios, flora,  fauna pesquera y microorganismos marinos; además de los sistemas productivos de pescadores, se encuentran en grave amenaza.

Afectación a la economía campesina y el fomento del monopolio y el latifundio

La siembra de Soya Solución Faena® en nuestro estado, implica un riesgo al generar una fuerte concentración de tierra por vía del uso productivo en razón de la actividad monopólica que la empresa Monsanto ha demostrado entodo el mundo, pues la superficie total sembrada con soya biotecnológica a nivel mundial durante 2011 alcanzo 75.4 millones de hectáreas, que equivalen al 47% de la superficie sembrada con biotecnología globalmente. Por lo tanto el proceso de siembra y ejecución de los contratos con los llamados “solicitantes” del grano, es resultado directo de la aplicación de normas inconstitucionales, así como del permiso en mención, ya que se propiciará la concentración y acaparamiento de tierras en los pocos empresarios que cuentan con recursos económicos suficientes, lo cual viola el derecho de propiedad contenido en el artículo 27 de la Constitución que, entre otras disposiciones, establece como obligación del Estado dictar las medidas necesarias para “…ordenar… destinos de tierras, aguas y bosques, a efecto de ejecutar obras públicas y de planear y regular la fundación, conservación,para preservar y restaurar el equilibrio ecológico; para el fraccionamiento de los latifundios; para disponer, en lostérminos de la ley reglamentaria, la organización y explotación colectiva de los ejidos y comunidades; …para evitar la destrucción de los elementos naturales y los daños que la propiedad pueda sufrir en perjuicio de la sociedad.”

Un estudio reciente de la FAO menciona que en México la vía para concentrar tierras no ha sido por medio del mercado de tierras, sino mediante el control de los procesos productivos. Así vemos que las agroindustrias prefieren rentar la tierra o aplicar otros esquemas de control de la producción –proporcionan semillas e insumos, habilitan al productor y comprometen la cosecha– para generar economías de escala. En los últimos treinta años se está dando, por un lado, la concentración de tierras vía la agroindustria asociada a la polarización económica ya que las agro-empresas concentran grandes volúmenes de producción que procesan y comercializanespecialmente en el mercado internacional.

Por otro lado, vemos una gran cantidad de medianos y pequeños productores que surten de materias primas a estas empresas. Otro factor que pone en riesgo la integridad jurídica de los pueblos y comunidades indígenas y campesinas afectadas en Chiapas, consiste en imponerles acuerdos comerciales sobre derechos de propiedad intelectual (ADPIC), obligándolos a resolver las controversias que se originen en tribunales internacionales de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en donde los y las campesinas están en total desventaja. Antecedentes, como el caso del campesino canadiense Percy Shmeicer que fue demandado por Monsanto, nos dan una muestra del riesgo en el que están los ejidatarios. Según el Centro para la Seguridad de los Alimentos, una ONG con sede en Washington, D.C., “Monsanto ha investigado a cientos de agricultores por violación de la patente o del contrato. Ha demandado a 90 agricultores en 25 estados federales y ha ganado más de 15 millones de dólares con las sentencias.”5

En los contratos que Monsanto hace firmar a los agricultores, según aparece en su solicitud, se señala que: “Los agricultores cooperantes firman un contrato con la promovente por el cual adquieren una licencia para adquirir semillas de soya SF. En apego a dicho contrato se obligan a seguir las instrucciones de la promovente en cuantoal uso de la tecnología”. De tal forma, se han dejado de observar las prerrogativas contenidas en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que reconocen las aspiraciones de los pueblos indígenas a asumir el control de sus propias instituciones, formas de vida y desarrollo económico, así como a mantener y fortalecer sus identidades, lenguas y religiones, dentro del marco de los Estados en donde viven; siendo la norma más taxativa respecto a sus derechos de identidad, cultura, posesión y propiedad sobre su territorio.

La autorización de la SAGARPA y SEMARNAT a la solicitud de Monsanto también es violatoria del artículo 28 de nuestra Constitución, al favorecer las prácticas monopólicas, ya que se generara el acaparamiento de la distribución y comercialización para la transformación industrial y alimenticia de la soya, poniéndose en riesgo nosolo la producción nacional de oleaginosas, sino que afecta directamente a la producción campesina familiar locala pequeña escala, controlando toda la cadena de valor de la producción de soya, como también lo muestra la propia solicitud de Monsanto. Esta situación implicará, además del despojo a las comunidades indígenas de susterritorios tradicionales, la pérdida irreparable de los medios materiales para su subsistencia; migración y desplazamiento forzado debido a las disputas internas y divisiones en las comunidades.

El permiso a Monsanto corre en detrimento del derecho al trabajo de los productores de miel, quienes han visto parada su producción por las restricciones de la Unión Europea referentes a la moratoria en relación a los organismos genéticamente modificados que ha hecho vigente a consecuencia de la contaminación de miel. De ahí que todos los actos de esta liberación y siembra comercial son inconstitucionales por contravenir, al menos, la obligación de prevenir las violaciones al derecho al trabajo, consagrado en los artículos segundo, apartado B, fracción VII, quinto y 27, fracción XX constitucionales, interpretados bajo los principios de interdependencia eindivisibilidad y a la luz de sus correlativos de fuente internacional. Así, la producción local, queda abolida por lanacional en expansión.

Contraviene de igual modo el derecho al trabajo de campesinas y campesinos que subsisten de una economía familiar basada en el autoconsumo y una producción a pequeña escala, pues la gran escala agroindustrial, comoes el caso de esta siembra de Monsanto, limita el trabajo de otros en razón de su propia expansión abaratandolos costos de su producción, usando medios productivos campesinos, con fines de renta máxima.

Violaciones a los Derechos de los pueblos indígenas

Los municipios que se verán afectados con el cultivo comercial de la Soya Solución Faena, como se ha mencionado, concentran a diversos núcleos de población indígena, organizados en ejidos y comunidades, a quienes no se les respetó el derecho de consulta previa, establecido en instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, para obtener su consentimiento libre e informado antes de aprobar ese proyecto que afectará directamente su salud, su alimentación, sus tierras, territorios y recursos naturales.

La decisión de la SAGARPA hace invisible el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas, privándolos de sus propios medios de subsistencia, borrando el reconocimiento a sus saberes ancestrales, a su patrimonio cultural, a su identidad, convirtiéndolos en objeto de explotación de las trasnacionales. Las autoridades mexicanas, al proteger a las trasnacionales cometen una flagrante violación al mandato constitucional establecidoen el artículo 39 de la Constitución Federal, de gobernar en beneficio del pueblo mexicano.

Esta medida también refleja la discriminación de género contenida en los proyectos gubernamentales ya que nose consideraron los efectos que el cultivo de soya transgénica traería a las mujeres indígenas y campesinasquienes tradicionalmente conservan las semillas criollas, trabajan y cuidan la tierra. La autorización gubernamental de permitir la siembra de soya transgénica ha desconocido el importante papel que ellas desempeñan en lasupervivencia económica de su familia, de la comunidad y de la nación y pone en riesgo inminente su salud, la de sus hijas e hijos, la posesión de sus tierras, su seguridad alimentaria, y aun su integridad física al exponerlas a acciones violentas de despojo ocasionadas por el interés de concentrar y acaparar tierras para la siembra del cultivo referencia, violando las disposiciones contenidas en instrumentos específicos de protección a los derechos de las mujeres, como la Convención para eliminar todas las formas de discriminación hacia las mujeres (CEDAW) así como en el artículo 1 de la Constitución Mexicana.

Afectación del Derecho a la Salud

En la expedición del permiso otorgado a MONSANTO tampoco se evaluaron las consecuencias que seocasionaría a la salud de hombres, mujeres y niñas y niños. Según amplios estudios científicos, el glifosato puro omezclado [como en Roundup Ready®] puede causar irritación en los ojos, enfermedades respiratorias, malformaciones en bebés y abortos espontáneos; es carcinogénico, deteriora las células, e incluso puede alterar la estructura de ADN, por tanto no solo afecta a las personas expuestas sino que a todas las futurasgeneraciones.

Bajo este contexto, en 2009, el “Observatorio del Glifosato”, encontró que los niños expuestos al glifosato sufrieronde malformaciones, cáncer, insuficiencia renal, enfermedades respiratorias y hepáticas. Un dato significativo esque 1/3 de las muertes de niños y adolescentes en el grupo de edad de 0-19 años es atribuible a la contaminacióndel agua y saneamiento, y sustancias químicas. 6

Se ha comprobado que el glifosato daña a los embriones y la placenta de humanas y animales, provocando abortos y malformaciones. En el estudio “Daños a la salud de Soya Solución Faena (Soja transgénica RR) modificada para tolerar el uso delherbicida Roundup elaborado con base a glifosato”, se establece que afecta la producción de progesterona y propicia la muerte de células placentarias, como antecedente jurídico se menciona el caso de una mujer en Argentina (2001) que dio a luz a un niño con una malformación que le ocasionó la muerte. Este caso dio lugar a la documentación de más de 190 casos de cáncer y malformaciones atribuibles a la fumigación con glifosato. 7

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el glifosato está encuadrado en la máxima categoríade las sustancias tóxicas para el ser humano, “siendo capaz de romper la cadena de ADN de una célula humana,la que podría continuar con vida y degenerar en enfermedades terminales” 8 poniéndose en riesgo la vida del ser humano y de las generaciones futuras.

En razón de todo lo anterior, declaramos que:

Consideramos que la autorización para que Monsanto siembre soya solución faena en Chiapas y en el país, constituye un desastre socio ambiental de incalculables pérdidas para los mexicanos, ya que ninguna cifra económica reparará el daño que se ha producido sobre los ciclos naturales de la tierra, la costa, la naturaleza, y eltrabajo campesino. En la actual coyuntura político-electoral, de confirmarse el retorno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ala presidencia de la república mexicana, la situación se agrava, pues la organización campesina corporativa deeste partido, la Confederación Nacional Campesina (CNC), ha firmado desde abril del 2007 un convenio con laempresa Monsanto para la siembra no solo de soya, sino de otras variedades transgénicas, así como de siembrasde maíces criollos susceptibles de apropiación a favor de Monsanto.

Por lo tanto, renunciando a cualquier transacción económica que pueda derivarse de esta demanda;

Exigimos:

1. Que el estado mexicano cancele de inmediato la autorización para la liberación al ambiente de soyagenéticamente modificada (soya solución faena) en fase comercial, y todos los demás actos que seencuentren vinculados o sean consecuencia de esa acción.

2. Que se ordene a la Empresa Monsanto comercial S.A. de C.V. hacer pública toda la información sobrelos contratos firmados en los polígonos de siembra en Chiapas y en México

3. Que se ordene a Monsanto hacer pública toda la información disponible relativa a los impactosambientales ocasionados a los ecosistemas terrestres y marino-costeros, a su flora y a su fauna.

4. Que se ordene a Monsanto abstenerse de continuar con la siembra de transgénicos en el campoMexicano, en específico en Chiapas.

Las personas y organizaciones presentes convocamos a otras organizaciones campesinas, indígenas, ongs, científicos comprometidos con la sociedad, consumidores y personas en general para que se sumen a esta denuncia cuyo propósito es la CANCELACION DEFINITIVA DE LA SIEMBRA DE SOYA TRANSGENICA en Chiapas y en México, así mismo los invitamos a constituirnos en una red por la defensa de nuestra soberanía alimentaria, el derecho de nuestros pueblos, y la defensa de la vida misma.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=1&idTitulo=150983

http://www.otrosmundoschiapas.org/index.php/transgenicos/74-transgenicos/1252-ialerta-mexico-amenaza-de-transgenicos-y-monsanto.html

http://www.jornada.unam.mx/2012/06/12/opinion/020a2pol

http://www.greenpeace.org/mexico/es/Prensa1/2012/Junio/INTERPONEN-AMPARO-ORGANIZACIONES-Y-APICULTORES-CONTRA-AUTORIZACION-DE-SIEMBRAS-DE-SOYA-TRANSGENICA/

http://www.nodo50.org/worldwatch/ww/pdf/feudalismo.pdf

6 Francisco Vargas Marcos, Subdirector General de Sanidad Ambiental y Salud Laboral del Ministerio de Sanidad yConsumo de España.

7 Una madre contra el glifosato. Disponible en: www.pagina12.comar/diario/sociedad/3-196270-2012-06-13-html

8 World Health Organization: Environmental Health Criteria, No 159.

Atentamente

Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas, A.C.
Centro de Capacitación y Educación en Derechos Económicos, Sociales y Culturales “CCEDES”, A.C.
Desarrollo Comunitario Chiapaneco, A.C.
Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa
Grupo de Mujeres de San Cristóbal De Las Casas A.C. (COLEM)
Maderas del Pueblo del Sureste, A.C.
Ana Luz Valadez Ortega
Martha Guadalupe Figueroa Mier
Victor Hugo López Rodríguez
Keila Nallely Bazán Briano
Sofía Olhovich Filonova
Mauricio Arellano Nucamendi
Dora Julieta Hernández Gómez
Flor Marina Bermúdez Urbina
Guadalupe Hernández Hernández
María Mercedes Olivera Bustamante
Marta Julia Mendoza Galvez
Carlos Manzo
Francisco Cuitlahuac Aguilar Pinto
Isabel Lozano Maurer
Rosaluz Pérez Espinosa
Mercedes Osuna

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 7 de julio de 2012

Máquinas de Guerra: Blackwater, Monsanto e Bill Gates

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Silvia Ribeiro


 

Uma reportagem de Jeremy Scahill publicado em The Nation (Blackwater`s Black Ops, 15/09/2010) revelou que o maior exército mercenário do mundo, Blackwater (agora denominado Xe Services) vendeu serviços clandestinos de espionagem à multinacional Monsanto. A Blackwater mudou de nome em 2009, depois de tornar-se famosa em todo o mundo pelas denúncias sobre seus abusos no Iraque, incluindo os massacres de civis. Continua sendo o maior contratante privado do Departamento de Estado dos Estados Unidos  em “serviços de segurança”, ou seja, para praticar o terrorismo de estado dando ao governo a possibilidade de negar sua autoria.

Muitos militares e ex-oficiais da CIA trabalham para a Blackwater ou para alguma de suas empresas vinculadas, que criou para desviar a atenção de sua má fama e gerar mais lucros vendendo seus nefastos serviços – que vão desde informação e espionagem até infiltração, conspirações políticas e treinamento paramilitar a outros governos, bancos e empresas multinacionais. Segundo Scahill, os negócios com multinacionais – como a Monsanto e a Chevron, e gigantes financeiros como a Barclay`s e Deutsche Bank -, são canalizados através de duas empresas que são de propriedade de Erik Prince, dono da Blackwater:Total Intelligence Solutions e Terrorism Research Center. Estas compartilham  oficiais e diretores com a Blackwater.

Um deles, Cofer Black, conhecido por sua brutalidade sendo um dos diretores da CIA, foi quem fez contato em 2008 com a Monsanto como diretor da Total Intelligence, negociando o contrato com a companhia para espionar e infiltrar organizações de ativistas pelos direitos dos animais e contra os transgênicos e outras atividades sujas do gigante biotecnológico.

Contatado por Scahill, o executivo Kevin Wilson, da Monsanto negou-se a falar, mas mais tarde confirmou a The Nation que tinham contratado Total Intelligence em 2008 e 2009, segundo a Monsanto somente para fazer o acompanhamento de “informações públicas” de seus opositores. Além disso, disse que a Total Intelligence era uma “entidade completamente separada da Blackwater”.

Contudo, Scahill conta com cópia dos e-mails de Cofer Black posteriores à reunião com Wilson, da Monsanto, onde explica a outros ex-agentes da CIA, usando seus endereços eletrônicos na Blackwater, que a discussão com Wilson foi no sentido de que a Total Intelligence se transformaria no “braço de inteligência” da Monsanto, espionando ativistas e outras ações, inclusive fazendo com que ”nossa gente se integre legalmente a esses grupos”. A Monsanto pagou para a Total Intelligence  127 mil dólares em 2008 e 105 mil dólares em 2009.

Não é de assombrar que uma empresa de “ciências da morte” como a Monsanto, que desde suas origens tem se dedicado a produzir materiais tóxicos e a espalhar venenos, desde o Agente Laranja até os PCB (Policlorobifenilos), agrotóxicos, hormônios e sementes transgênicas se associe a outra empresa de bandidos.

Quase ao mesmo tempo em que era publicado esse artigo em The Nation, a Via Campesina denunciou a compra de 500 mil ações da Monsanto, por mais de 23 milhões de dólares, pela Fundação Bill e Melinda Gates, que com isso terminou de tirar sua máscara de “filantrópica”. É outra associação que não surpreende.

Trata-se de um casamento entre os dois monopólios mais brutais da história do industrialismo: Bill Gates controla mais de 90% do mercado de programas patenteados de computação, e a Monsanto perto de 90% do mercado mundial de sementes transgênicas e a maioria do mercado global de sementes comerciais. Não existem em nenhuma outra área industrial monopólios tão vastos, cuja própria existência é uma negação do cacarejado princípio “competição do mercado” do capitalismo. Tanto Gates como a Monsanto são muito agressivos na defesa de seus mal afamados monopólios.

Ainda que Bill Gates tente dizer que a Fundação não está ligada à suas atividades  comerciais, tudo o que essa faz demonstra o contrário: grande parte de suas doações termina favorecendo os investimentos comerciais do magnata, além do que ele, na realidade, não doa nada: mas sim, em vez de pagar impostos às arcas públicas, investe seus lucros onde estes o favoreçam economicamente, inclusive em propaganda de suas supostas boas intenções. Ao contrário, seus projetos financiam projetos tão destrutivos como a geoengenharia ou a substituição das medicinas naturais e comunitárias por medicamentos patenteados de alta tecnologia nas áreas mais pobres do planeta. Que coincidência, o ex-secretário de saúde do México, Julio Frenk e Ernesto Zedillo (ex-presidente mexicano) são conselheiros da Fundação.

Da mesma forma que a Monsanto, Gates se dedica também a tratar de destruir a agricultura campesina em todo o planeta, principalmente através da chamada “Aliança para uma Revolução Verde na África (AGRA). Esta funciona como cavalo de Tróia para despojar os agricultores africanos pobres de suas sementes tradicionais, substituindo-as primeiro pelas sementes das empresas e finalmente pelas transgênicas. Para isso a Fundação contratou, em 2006, justamente Robert Horsch, um diretor da Monsanto. Agora, Gates, farejando novos lucros, foi diretamente à fonte.

Blackwater, Monsanto e Gates são três caras da mesma figura: a máquina de guerra contra o planeta e a maioria das pessoas que o habitam, sejam campesinos, indígenas, comunidades locais, gente que quer compartilhar informação e conhecimentos ou qualquer outra coisa, que não queira estar na lógica do lucro e destruição do capitalismo.

Silvia Ribeiro é investigadora do Grupo ETC.

Tradução do espanhol: Renzo Bassanetti

Las 25 Noticias Más Censuradas 2010/2011 (N° 18): Monsanto intenta beneficiarse del terremoto de Haití

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martes 1 de noviembre de 2011

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)En mayo de 2010, seis meses después del terremoto que destruyera Haití, la transnacional estadounidense Monsanto “donó” al país 475 toneladas de semillas transgénicas de maíz y verduras híbridas. Mientras la mayoría de los países latinoamericanos estaban atareados entregando ayuda verdadera y asistencia médica, con un silenciado equipo de Cuba a la cabeza, la transnacional introducía subrepticiamente las semillas repudiadas por todos los agricultores del tercer mundo, revelaron la agencia latinoamericana http://www.Alainet.org y la revista progresista “Diagonal” de España, al difundir una noticia que fue seleccionada como la historia periodística más ocultada por los grandes medios N° 18 por el Proyecto Censurado de California.

La supuesta “ayuda” fue aplaudida por el Foro Económico Mundial de Davos y para distribuirla, ofreció sus servicios “gratuitos” la polifacética Agencia Internacional de Desarrollo de EEUU (USAID, por su sigla en inglés), cuya versatilidad abarca múltiples actividades, desde el financiamiento de grupos terroristas y oscuros negocios de “obras públicas” mal terminadas o deficientes, que sólo favorecen a los contratistas estadounidenses que operan en la “reconstrucción” de países ocupados por tropas de EEUU, como Afganistán e Irak.

Un mes después, el 4 de junio de 2010, alrededor 10.000 agricultores haitianos realizaron una manifestación contra la donación de la transnacional de semillas transgénicas. “Si las semillas de Monsanto entran en Haití, desaparecerán las semillas del campesinado”, dijo Doudou Pierre Festil, del Movimiento de Agricultores de Papaye y coordinador de la Red Nacional de Seguridad y Soberanía Alimentaria. Los agricultores haitianos denunciaron que las semillas de Monsanto no se pueden reutilizar cada año, porque conducen a la necesidad de comprar semilla nueva a la transnacional en cada estación de siembra.

Además, la Organización Ruta del Agricultor advirtió que si ingresaban las semillas, Monsanto podría forzar a los agricultores a depender de esa compañía y que tal dependencia también podría extenderse a los fertilizantes y herbicidas requeridos, que -de paso- también son producidos por la misma transnacional norteamericana. “El gobierno haitiano [de René Préval y su sucesor, Michel Martelly] utiliza el terremoto para vender el país a las transnacionales”, denunció Chavannes Jean Baptiste, coordinador del Movimiento de Campesinos de Papaye. Monsanto es la compañía de semillas más grande del mundo: controla el 20% del mercado y el 90% de patentes biotecnológicas agrícolas. El devastador terremoto de enero 2010 dejó 300.000 muertos, medio millón de heridos y destruyó un millón de hogares.

Según la Agencia Latinoamericana de Información, Alainet.org, las ganancias de Monsanto en el trimestre que cerró el 28 de febrero de 2010 b ajaron a 887 millones de dólares, contra 1.090 millones en el mismo trimestre del año anterior, acusando una caída de 19%, atribuida por la corporación a la disminución en las ventas de herbicidas y productos químicos. El director ejecutivo de la transnacional, Hugh Grant, reconoció en abril de 2010 que no podrían recurrir al aumento de precios para revertir las caída, ya que los agricultores no se muestran dispuestos a pagar precios más altos por las nuevas líneas de semillas transgénicas, algunas dos veces más caras que las variedades tradicionales más cultivadas hoy en todo el mundo. “Al no ser posible subir el precio de sus productos, la única salida para Monsanto es revertir la caída en su tasa de ganancia con la apertura de nuevos mercados consumidores”, escribió Thalles Gomes en Alainet. No es casualidad que a menos de un mes de esas palabras de Grant llegaran a Haití las semillas de Monsanto.

De acuerdo con Chavannes Jean-Baptiste, coordinador del Movimiento Campesino Papaye (MPP, por sus siglas en francés) y miembro de la Vía Campesina, en la actualidad existe escasez de semillas en Haití debido a que “muchas familias rurales utilizaron su semilla de maíz para alimentar a los refugiados”, escribió Julio Rojo en el número 131 de la revista Diagonal publicada en Madrid el 28 de julio de 2010. Sin embargo, denunció que detrás de la donación se esconde un intento de colonización económica: “El Gobierno haitiano está utilizando el terremoto para vender el país a las transnacionales”.

Monsanto jura que las semillas donadas son híbridas (producidas manualmente, a través de polinizaciones cruzadas) y no transgénicas (modificadas genéticamente), pero las organizaciones campesinas argumentan que su introducción en Haití no incrementará la soberanía alimentaria ni la autonomía campesina del empobrecido país porque las semillas no pueden ser reutilizadas cada año sino que hay que comprárselas anualmente a Monsanto. Y ése es, precisamente, el negocio de la transnacional alimentaria que pretende someter al mundo entero con sus semillas y los indispensables herbicidas y demás productos químicos que ella misma también fabrica y vende.

Fuentes:
– Diagonal journal: “Monsanto hace negocios en Haití tras el terremoto”, Julio Rojo, 28 July 2010. http://www.diagonalperiodico.net/Monsanto-hace-negocio-en-Haiti.html
– Agencia Latina de Información: “Monsanto y el Proyecto Vencedor”, Thalles Gomes, 19 May 2010. http://www.alainet.org/active/38266
– Proyecto Censurado:
http://www.mediafreedominternational.org/2011/04/09/monsanto-tries-to-get-benefit-from-haiti’s-earthquake/
– Student Researchers: Joan Pedro, Luis Luján
– Faculty Evaluator: Dra. Ana I. Segovia, Universidad Complutense de Madrid, Madrid (Spain)

Ernesto Carmona es periodista y escritor chileno.


Publicado por ARGENPRESS

Los negocios de Monsanto

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miércoles 17 de agosto de 2011

 

Carlos del Frade (APE)

El hambre es un negocio.

Las proyecciones de los investigadores dicen que la población mundial duplicará hacia 2050 la demanda de alimentos.
Este dato, una verdadera vergüenza para la humanidad es leído, sin embargo, como una oportunidad para los que hacen negocios en estas pampas ubérrimas.
Según el profesor de política agropecuaria de la Universidad de Illinois Bob Thompson: “El rol de América del Sur y de la Argentina es muy importante porque tienen más potencial de productividad que otras regiones, tienen los mejores suelos del mundo y el mundo los necesita. En los próximos 40 años se va a incorporar una población equivalente a dos veces China para alimentar. A lo que se suman las perspectivas de reducción mundial de la pobreza y el incremento de gente con mejores ingresos que accederá a una dieta balanceada”, indicó en diálogo con diferentes medios de comunicación. Para los estudiosos, en la primera mitad de este siglo la demanda mundial de alimentos podría duplicarse por el crecimiento de la población mundial, mientras que la otra mitad responde al incremento de los ingresos de cada vez más personas en los países de bajos recursos.
Esta es una reflexión por lo menos curiosa porque el sistema genera una repetición de su propia lógica: los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres.
Quizás esta interpretación es una máscara de falsa conciencia para aplacar el verdadero espíritu del negocio floreciente. El hambre termina siendo una ocasión inmejorable para ciertas empresas que manejan, a nivel mundial, el comercio de granos y derivados.
Y una de las multinacionales que se anotan en la línea de largada de este fenomenal paquete de dinero a costa de las necesidades alimentarias de millones en Monsanto, la firma que factura 10 mil millones de dólares anuales, mil de los cuales los vende en la Argentina donde además cuenta con 50 mil hectáreas de tierras en la provincia de Buenos Aires, en la zona de Rojas.
Según el vicepresidente ejecutivo de sustentabilidad de Monsanto, Jerry Steiner, la biotecnología “será una parte importante de la solución, al abrir nuevas fronteras para mejorar el contenido nutricional de los granos, aumentar su tolerancia a la sequía o altas temperaturas y reducir el uso de pesticidas”. Agrega que “esta realidad plantea un contexto favorable para la Argentina, que por tener similares condiciones agroecológicas a Estados Unidos, pero en el hemisferio sur, puede nutrirse de las nuevas tecnologías e investigaciones de forma más rápida que Brasil”, sostuvo el funcionario de la multinacional que produce semillas y agroquímicos de cuestionables efectos en la salud humana.
Lo cierto es que ante el avance de las urgencias humanas, las grandes multinacionales se frotan las manos celebrando el dinero que harán a costillas de los saqueados permanentes. El capitalismo, envuelto en las crisis financieras que genera, planifica el futuro. Diagrama el escenario de los próximos cuarenta años y ratifica la continuidad de la devastación del medio ambiente, la irracional explotación de los recursos no renovables y la pauperización de la vida de los que son millones. Y, al mismo tiempo, vende productos para saciar el hambre que impulsa y multiplica. La perversión llevada al extremo. La creación de masas de empobrecidos para que luego sean los estados nacionales los clientes que compren productos para responder a esas demandas mínimas. Entre los que piensan el futuro y los negocios del mañana a partir del hambre de los que son más en esta cápsula espacial llamada Tierra, están las grandes multinacionales de la semillas y los agroquímicos, como Monsanto.

Una verdadera filántropa de la humanidad.

Publicado por ARGENPRESS

Terminador ataca de nuevo: semillas suicidas

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lunes 4 de julio de 2011

Silvia Ribeiro (ETC)

En 1998, el grupo ETC (entonces llamado RAFI) denunció la existencia de patentes sobre una tecnología que llamó Terminator. Se trata de una tecnología transgénica para hacer semillas suicidas: se plantan, dan fruto, pero la segunda generación se vuelve estéril, para obligar a los agricultores a volver a comprar semilla en cada estación. Fue desarrollada por la empresa Delta & Pine (ahora propiedad de Monsanto) con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Monsanto no es la única: cinco de las seis trasnacionales que controlan las semillas transgénicas plantadas a nivel mundial tienen patentes tipo Terminator. Syngenta es la que tiene mayor número de ellas.

Las empresas que desarrollaron esta aberrante tecnología la llamaron Sistema de Protección de la Tecnología, porque es para promover dependencia e impedir que se usen semillas sin pagarles regalías por patentes. En sus primeros folletos de propaganda, aseguraban también que es para que los agricultores del tercer mundo dejen de usar sus semillas obsoletas. En ese momento, mostraban claramente sus intenciones: terminar con las semillas campesinas y el irritante hecho de que la mayoría de los agricultores del mundo (campesinos, indígenas, agricultores familiares) usan sus propias semillas en lugar de comprárselas a ellas.
La tecnología suscitó un rechazo enorme e inmediato por parte de los movimientos campesinos y organizaciones sociales, y declaraciones de oposición de instituciones públicas de investigación y del entonces director de la FAO, el senegalés Jacques Diouf, que afirmaron que es una tecnología indeseable. En el 2000, el Convenio de Diversidad Biológica de Naciones Unidas (CDB), adoptó una moratoria global contra la experimentación y uso de la tecnología Terminator, que sigue vigente. Posteriormente, varios países comenzaron a discutir legislaciones nacionales para asegurar el cumplimiento de la moratoria. Brasil e India, prohibieron en sus leyes nacionales el uso de la tecnología Terminator.
Pero Terminator es uno de los sueños más preciados de las trasnacionales semilleras y no han renunciado a él. Les daría una gran ventaja para aumentar sus monopolios y la dependencia de los agricultores. Poco después de la prohibición en Brasil, los grandes latifundistas de ese país, clientes y compadres de Monsanto, Syngenta y demás trasnacionales de transgénicos, presentaron una propuesta legislativa para eliminar la prohibición, rechazada en varias comisiones, pero aún en trámite.
Además, las trasnacionales de transgénicos se movieron agresivamente para terminar la moratoria de Naciones Unidas contra Terminator, proponiendo a través de gobiernos amigos como Canadá, un párrafo para evaluar la tecnologíaTerminator caso por caso, que daría fin a la moratoria en la octava Conferencia del CBD en Curitiba, Brasil, en 2006.
En la sesión de CDB en 2006, México apoyó terminar la moratoria, irónicamente a través de un representante de la Comisión Nacional de Biodiversidad. Casualmente, es la misma persona que ahora desde la Comisión Nacional Forestal promueve proyectos REDD, también con un efecto devastador para las comunidades. Fue aislado por el resto de países de todo el Sur global.
En 2006 en el CDB en Curitiba, la Vía Campesina y organizaciones de todo el mundo se levantaron y protestaron masivamente para defender la moratoria internacional. En particular, las acciones de las mujeres de la Vía Campesina, que interrumpieron las sesiones de la ONU en una conmovedora acción pacífica en defensa de las semillas, determinó que el CDB mantuviera y reforzara la moratoria contra la tecnología Terminator.
No obstante, las trasnacionales siguen atacando y disfrazan sus razones, vías y representantes. Ahora afirman que Terminator es para la bioseguridad, una falsedad.
En la decima Conferencia del CBD en octubre 2010 en Nagoya, Japón, nuevamente el gobierno de México intentó eliminar la moratoria global contraTerminator, ahora como si fuera un tema administrativo, de decisiones que ya no tenían vigencia. No lo logró porque muchos otros países lo impidieron, pero mostró sus intenciones y a quién le es fiel.
En Brasil, a la propuesta de los latifundistas se sumó la del diputado Cándido Vaccarezza del partido gobernante (PT), para eliminar la prohibición deTerminator. La propuesta de Vaccarezza fue redactada por una abogada que trabaja para Monsanto, según denunció con pruebas fehacientes la Campaña por Brasil Libre de Trangénicos, dato también difundido por el Movimiento de los Sin Tierra de Brasil en diciembre 2010. La propia abogada tuvo que reconocerlo. La propuesta está actualmente en discusión en una comisión del Congreso, creada especialmente para agilizar su discusión.
Los movimientos y organizaciones están alertas. En junio 2011, en la 10ª. Jornada de Agroecología de la Vía Campesina, en Paraná, Brasil, los más de 4000 participantes de todo el país, expresaron su rechazo a esta propuestas. Una semana después, se presentaron y rechazaron estos intentos de legalizar Terminator, en las reuniones internacionales de preparación de los movimientos sociales y sociedad civil hacia la conferencia mundial Río+20, en Río de Janeiro, con cientos de delegados participantes.
Brasil presidirá el próximo año la Río+20, una conferencia mundial de ONU que debe revisar los compromisos ambientales, a 20 años de la Cumbre de la Tierra en 1992. Además, Graziano de Silva, que viene del gobierno brasilero, acaba de asumir la dirección de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de Naciones Unidas (FAO). Lo menos que puede hacer Brasil para ser responsable con ambos cargos, es mantener la prohibición contra Terminator a nivel nacional e internacional, por ser una de las mayores amenazas a la soberanía alimentaria y a la biodiversidad. Cualquier otra cosa, sería un suicidio.

Silvia Ribeiro es investigadora del grupo ETC.

Publicado por ARGENPRESS

México no necesita echarse en brazos de Monsanto para ser autosuficiente

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La dependencia alimentaria alcanza 50% del consumo: Unorca

Matilde Pérez U.
Periódico La Jornada
Martes 1º de febrero de 2011, p. 41

La producción actual de maíz se podría duplicar si cambiara la política agropecuaria y se impulsara un desarrollo tecnológico en el sur y sureste del país, sin utilizar semillas transgénicas, aseguró Olegario Carrillo, dirigente de la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas (Unorca).

El también productor de maíz en Sonora dijo que está plenamente documentado que el grano transgénico no incrementa los rendimientos; con un financiamiento adecuado se lograría reducir las importaciones de la gramínea, que representan hoy poco más de 24 por ciento respecto del consumo aparente.

México no necesita echarse en brazos de Monsanto para recuperar la autosuficiencia en maíz. De hecho, ceder a las presiones de la trasnacional, que sólo busca apoderarse de la riqueza biogenética de los mexicanos, significaría profundizar la fuerte dependencia alimentaria, que ya alcanza 50 por ciento de lo que consumimos.

El problema de fondo es que el gobierno federal carece de una política favorable hacia el campo: no hay planeación a largo plazo ni metas de producción de alimentos; se ha preferido propiciar las importaciones y beneficiar a las trasnacionales que se han venido apoderando del proceso productivo y se han metido hasta las escuelas, donde expenden productos chatarra que vulneran la salud de los niños.

Procedente de una entidad en donde se ha logrado un rendimiento de 10 toneladas de maíz por hectárea, en promedio, Carrillo sostuvo que sin semillas transgénicas es posible levantar ocho y más toneladas por hectárea.

La riqueza genética del país permite elevar la producción sin tener que pagar regalías a Monsanto, porque tenemos más de 60 razas nativas y miles de variedades adaptadas a todo tipo de terrenos y climas.

Olegario Carrillo insistió en que el sector, sobre todo de los pequeños y medianos productores, necesita mayor inversión y una política de largo plazo, ya que la dependencia de las importaciones de trigo, de arroz y de las oleaginosas son de 70, 55 y 90 por ciento, respectivamente, y en alimentos básicos es más de 50 por ciento.

Haití: Los campesinos forman barricada contra Monsanto

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miércoles 23 de junio de 2010

Peter Costantini (IPS)

Pequeños agricultores de Haití temen que gigantes trasnacionales como Monsanto procuren ganar más terreno en la economía local bajo el disfraz de la ayuda a la reconstrucción tras el terremoto.

“Las semillas representan una suerte de derecho a la vida”, dijo a IPS el líder campesino Chavannes Jean-Baptiste. “Es por eso que hoy tenemos un problema con Monsanto y con todas las multinacionales que venden semillas. El agua y las semillas son patrimonio común de la humanidad”.
El 4 de este mes, en la plaza central de Hinche, localidad agrícola en la región de Plateau Central, una multitud de campesinos vestidos de camisetas rojas y sombreros de paja quemaron una cantidad simbólica de maíz híbrido donado a Haití por esa firma estadounidense proveedora de insumos y tecnología para la agricultura.
Llamaron a todos los granjeros del país a quemar cualquier semilla de la empresa y exigieron al gobierno que rechazara nuevos embarques.
Las acciones en Hinche fueron encabezadas por Mouvman Peyizan Papay (MPP), movimiento regional campesino con 50.000 miembros, y la coalición nacional con unos 200.000 integrantes a la que pertenece. A pesar de las divisiones entre las organizaciones agricultoras haitianas, varios de los grupos más importantes se unieron para participar.
Jean-Baptiste lidera el MPP desde 1973 y tiene un rol destacado en el movimiento campesino internacional.
“Nuestra primera meta es defender la pequeña agricultura”, añadió, “una agricultura orgánica que respete el ambiente y luche contra su degradación. Defendemos las semillas nativas y los derechos de los campesinos a su tierra”.
El movimiento campesino internacional defiende la “soberanía alimentaria”, subrayó Jean-Baptiste, el derecho de cada país a definir su política agrícola, de las comunidades a decidir qué producen y de los consumidores a saber si lo que reciben es saludable.
“Además trabajamos con grupos indígenas, y con ellos creemos que, así como los pueblos tienen derechos, la Tierra también y los debemos respetar”, indicó.
Las acciones contra Monsanto estuvieron asimismo dirigidas “contra las políticas del gobierno (haitiano) que no ayudan a los campesinos, y en cambio aceptan productos que envenenan el ambiente, matando la biodiversidad y destruyendo la familia y la pequeña agricultura”, señaló.
Según Monsanto, 130 toneladas de maíz híbrido y semillas vegetales de unas 475 prometidas ya han sido enviadas a Haití. La primera embarcación llegó en la primera semana de mayo.
Las 345 toneladas restantes serán enviadas en los próximos 12 meses.
La compañía subrayó en un comunicado de prensa que las semillas no eran genéticamente modificadas, como habían señalado reportes iniciales, pero reconocieron que algunas estaban recubiertas con fungicidas y pesticidas.
Monsanto consultó al Ministerio de Agricultura de Haití sobre cuáles semillas serían aceptables para los granjeros locales y más adecuadas para las condiciones del país, aseguró a IPS vía correo electrónico Darren Wallis, portavoz de la firma.
Además, el programa WINNER, de la gubernamental estadounidense Agencia para el Desarrollo Internacional y del Earth Institute, distribuirá semillas con insumos, como fertilizantes, y proveerá apoyo técnico, destacó Monsanto. Se trata de “un proyecto por 127 millones de dólares… que busca mejorar las condiciones de vida de las poblaciones rurales de Haití”.
Pero oradores en la manifestación del 4 de este mes cuestionaron el programa, acusando el presidente René Préval de “connivencia con el imperialismo” y de “vender el patrimonio nacional”.
Aunque Jean-Baptiste fue un arquitecto clave en la elección de Préval para su primer periodo de gobierno en 1995, el líder campesino cuestiona ahora duramente al jefe de Estado: “Simplemente ha traicionado las ideas que defendía”.
Para Jean-Baptiste, la donación de Monsanto es el avance de una batalla entre las organizaciones populares haitianas y las corporaciones transnacionales europeas y estadounidenses que, sostuvo, dominan a Puerto Príncipe y controlan los esfuerzos de reconstrucción.
“El gobierno está vendiendo al país o regalándolo. No sólo Monsanto intenta entrar. También hablan de que Coca Cola quiere venir a plantar mangos. El pueblo haitiano lucha para asegurarse que toda generosa ayuda internacional sea canalizada a genuinos programas de desarrollo sostenible”.
La desconfianza hacia las intenciones de las corporaciones trasnacionales y hacia el gobierno de Estados Unidos es fuerte entre muchos haitianos y se basa en una larga historia.
La plaza en Hinche donde se celebraron las manifestaciones lleva el nombre de Charlemagne Péralte, líder un levantamiento campesino contra la ocupación de Haití por los infantes de marina (marines) de Estados Unidos entre 1915 y 1934.
La historia de los daños causados a los agricultores haitianos por la ayuda extranjera es también larga y dolorosa.
En los años 80, los cerdos criollos fueron prácticamente erradicados en Haití bajo la fuerte presión del presidente Ronald Reagan (1981-1989). Los animales eran otrora conocidos como “las cuentas bancarias del campesino haitiano”, y su crianza era parte importante de la economía.
Una epidemia de gripe porcina africana que comenzó en la vecina República Dominicana fue matando a los cerdos, y las autoridades estadounidenses temían que se propagara a América del Norte.
La variedad de cerdos enviados de Estados Unidos como reemplazo era mucho menos resistente y requería de insumos e instalaciones más caras. Prácticamente ninguno de los animales sobrevivió. Muchas familias haitianas nunca fueron compensadas y su sustento se vio duramente comprometido. En algunos casos, sus hijos debieron abandonar la escuela, según la organización estadounidense Grassroots International.

El grupo ha estado trabajando con organizaciones campesinas haitianas desde 1997 para repoblar el país con cerdos criollos.