Qué reclamar al capitalismo neoliberal en crisis

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El gran desafío es cómo procesar la transición rumbo a un mundo postcapitalista liberal, entendido como un sistema social que esté orientado por el Bien Común de la Humanidad y de la Tierra, que sustente toda la vida y que exprese una relación nueva de pertenencia y de sinergia con la naturaleza y con la Tierra.

 

Leonardo Boff / Servicios Koinonia
La crisis del neoliberalismo ha alcanzado el corazón de los países centrales que se arrogaban el derecho de conducir no solo los procesos económico-financieros sino también el propio curso de la historia humana. Es la crisis de la ideología política del estado mínimo y de las privatizaciones de los bienes públicos, pero también del modo de producción capitalista exacerbado en extremo por una concentración de poder como nunca antes se había visto en la historia. Estimamos que esta crisis tiene carácter sistémico y terminal.
El genio del capitalismo siempre ha encontrado salidas para su propósito de acumulación ilimitada. Para eso ha usado todos los medios, inclusive la guerra. Ganaba destruyendo y ganaba reconstruyendo. La crisis de 1929 se resolvió no por la vía de la economía sino por la vía de la Segunda Guerra Mundial. Ese recurso parece ahora impracticable, pues las guerras son tan destructivas que podrían exterminar la vida humana y gran parte de la biosfera. Pero no estamos seguros de que, en su insania, el capitalismo no use este medio.
Esta vez surgen dos límites insuperables, lo que justifica decir que el capitalismo está concluyendo su papel histórico. El primero es el mundo lleno, es decir que el capitalismo ha ocupado todos los espacios para su expansión a nivel planetario. El otro, verdaderamente insuperable son los límites del planeta Tierra. Sus bienes y servicios son limitados y muchos no renovables. En la última generación quemamos más recursos energéticos que en todas las generaciones anteriores, nos asegura el analista italiano Luigi Soja. ¿Qué haremos cuando estos alcancen un punto crítico o simplemente se agoten? La escasez de agua potable puede poner a la humanidad frente a la destrucción de millones de vidas.
Las regulaciones y los controles propuestos hasta ahora han sido simplemente ignorados. La Comisión de la Naciones Unidas para la Crisis Financiera y Monetaria Internacional, cuyo coordinador era el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz (llamada Comisión Stiglitz) realizó un gran esfuerzo desde enero de 2009 para presentar reformas intrasistémicas de cuño keynesiano.
En ella se proponía una reforma de los organismos financieros internacionales (FMI, Banco Mundial) y de la OMC (Organización Mundial del Comercio). Se preveía la creación de un Consejo de Coordinación Económica global del mismo nivel que el Consejo de Seguridad, la constitución de un sistema de reservas globales para contrapesar la hegemonía del dólar como moneda de referencia, la institución de una fiscalización internacional, la abolición de los paraísos fiscales y del secreto bancario y, por último, una reforma de las agencias de certificación. Todo fue rechazado. La ONU aceptó solamente la constitución permanente de un Grupo de Expertos de Prevención de las Crisis, al que nadie da importancia, porque lo que realmente cuenta son las bolsas y la especulación financiera.
Esta constatación decepcionante nos convence de que la lógica de este sistema hegemónico puede hacer que el planeta no sea ya amigable para nosotros, y llevarnos a catástrofes socio-ecológicas muy graves, hasta el punto de amenazar nuestra civilización y la especie humana. Lo cierto es que este tipo de capitalismo, que en la Río+20 se revistió de verde con el objetivo de poner precio a todos los bienes y servicios naturales y comunes de la humanidad, no tiene condiciones a medio ni a largo plazo para garantizar su hegemonía. Otra forma de habitar el planeta Tierra y de utilizar sus bienes y servicios deberá surgir.
El gran desafío es cómo procesar la transición rumbo a un mundo postcapitalista liberal, entendido como un sistema social que esté orientado por el Bien Común de la Humanidad y de la Tierra, que sustente toda la vida y que exprese una relación nueva de pertenencia y de sinergia con la naturaleza y con la Tierra.
Es necesario producir, pero respetando el alcance y los límites de cada ecosistema, no meramente para acumular sino para atender, de forma suficiente y decente, las demandas humanas. Es importante también cuidar de todas las formas de vida y buscar el equilibrio social, sin dejar de pensar en las futuras generaciones que tienen derecho a una Tierra preservada y habitable.
No cabe en este espacio lanzar alternativas en curso. Nos atenemos a lo que es posible intrasistémicamente, ya que no hay como salir de él a corto plazo.
Asistimos al hecho de que América Latina y Brasil, en la división internacional del trabajo, están condenados a exportar lo que se extrae de sus minas y commodities, bienes naturales como alimentos, granos y carnes. Para hacer frente a este tipo de imposición deberíamos seguir los pasos ya sugeridos por varios analistas, especialmente por un gran amigo de Brasil, François Houtart, en su reciente libro con otros colaboradores: Un paradigma poscapitalista: el Bien Común de la Humanidad (Panamá 2012).
 
En primer lugar, dentro del sistema luchar por normas ecológicas y regulaciones internacionales que cuiden lo más posible los bienes y servicios naturales importados de nuestros países; que traten de su utilización de forma socialmente responsable y ecológicamente correcta. La soya es para alimentar primero a la gente, y solo después a los animales.
 
En segundo lugar, cuidar nuestra autonomía, rechazando el neocolonialismo de los países del Centro que nos mantienen, como antaño, en la Periferia, subalternos, agregados y meros suplentes de lo que les falta en bienes naturales. Antes, debemos cuidar de incorporar tecnologías que den valor añadido a nuestros productos, crear innovaciones tecnológicas y orientar la economía, primero, hacia el mercado interno y, luego, al externo.
En tercer lugar, exigir a los países importadores que contaminen lo menos posible sus ambientes y que contribuyan financieramente al cuidado y a la regeneración ecológica de los ecosistemas de donde importan los bienes naturales, especialmente de la región amazónica y del cerrado.

Se trata de reformas y todavía no de revoluciones. Pero ayudan a crear las bases para proponer un paradigma distinto que no sea la prolongación del actual, perverso y decadente.

El neoliberalismo y la amnesia histórica

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martes, 7 de agosto de 2012

Olmedo Beluche (especial para ARGENPRESS.info)

De todas las medidas antipopulares que está imponiendo, o intentando imponer, el gobierno empresarial de Ricardo Martinelli, una de las más perversas es la pretensión de aplicar una lobotomía masiva a las próximas generaciones de panameños y panameñas con la Ley 407, por la cual se quiere borrar de una vez y para siempre los cursos de “Relaciones de Panamá con los Estados Unidos” de los programas de educación media. Esa ley, prohijada por la diputada Dalia Bernal, del oficialista Cambio Democrático, y con el silencio cómplice de los diputados de “oposición” (PRD incluido), a instancias del Ministerio de Educación, pasó los tres debates de la Asamblea Nacional en el más absoluto secreto, sin consultar opiniones de ningún sector académico, ni de la sociedad civil.

Los más burdos defensores de la Ley 407 alegan que, “ya que el Canal revirtió a manos panameñas y desaparecieron las bases militares y la Zona del Canal, ¿Para qué seguir con el curso de Relaciones de Panamá con los Estados Unidos?”. Claro, desde el punto de vista de quiénes están sacando provecho privado de una soberanía conseguida con la lucha colectiva y generacional del pueblo panameño: ¿Qué sentido tiene enseñarles a los jóvenes del siglo XXI que, si hoy pueden pasear por Amador o Balboa sin que se los impide un soldado yanqui, es gracias al sacrificio de la juventud que no dudó en ofrecer el pecho descubierto a la metralla imperialista el 9 de Enero de 1964?
¿Qué sentido tiene, para los pelechadores cuyos padres y abuelos soñaban con convertir a Panamá en un “estado asociado” del imperialismo norteamericano, seguir enseñando que el pueblo y la juventud en 1958 y 59 marchó a la Zonal del Canal enarbolando la bandera panameña pese a los arrestos y la represión? ¿Para quienes privatizan y regalan, exoneradas de impuestos, a empresas multinacionales las instalaciones de Clayton, Howard y Albrook, qué lógica va a tener hablarles a las futuras generaciones de la Federación de Estudiantes de Panamá y el Movimiento Antibases de 1947? ¿Por qué razón la oligarquía financiera panameña, que ha convertido las áreas revertidas y el Canal en una “zona” (sin gringos) pero controlada por ellos, sin que sus presupuestos sean discutidos con la sociedad y de cuyas ganancias sólo se benefician los bancos y empresas constructoras de la “ampliación”, por qué (repito) van a querer que se siga hablando del “Incidente de la Tajada de Sandía” y de las más de cien intervenciones militares norteamericanas en el Istmo, con su saldo de muertos y heridos?
Otros todavía más perversos, intentan enmascarar sus intenciones con alegatos pretendidamente académicos señalando que ese curso es reduccionista y no permite una visión “holística” de la historia de Panamá, por lo cual es mejor encapsular (en un bimestre) sus contenidos dentro de un curso general de historia que abarque desde la época prehispánica, la colonia, el periodo “departamental” (unión a Colombia) y la fase republicana. Todo ello con las tradicionales metodologías memorísticas de nombres y fechas, tan odiosas para los estudiantes que gritan que mejor los torturen con el Teorema de Pitágoras. Así sobrará más tiempo para cursos más importantes desde la epistemología neoliberal, como inglés y computación, salpicados de rudimentos de gramática española y matemáticas elementales. Sin esos molestos profesores con pretensiones subversivas y dirigentes magisteriales, a quienes la ministra del “Opus Dei” se está encargando de botar, con una sonrisa en los labios. Hay que reconocer que la mujer no sabrá un ápice de pedagogía, pero sí de relaciones públicas aprendida en una universidad chilena, bajo el reinado de Pinochet y puesta en práctica por muchos años de trabajo para los dueños de Telemetro y TVN.
Es que, como diría nuestro maestro de epistemología del Doctorado en Humanidades, Jorge Núñez, la epistemología y por extensión la pedagogía, no nacen de la cabeza de ningún genio metodólogo o pedagogo, sino que hunden sus raíces en motivaciones sociales y, por ende, políticas. Por eso es que tanto la Ley 407, como el conjunto de reformas educativas de la ministra Lucinda Molinar, responden a los intereses de los grupos empresariales que controlan el Estado panameño y que gobiernan, no para un proyecto de desarrollo nacional, sino para un proyecto antinacional (diría Ricaurte Soler), de entrega y sometimiento a los intereses del capital transnacional. Proyecto antinacional que se impuso, no por casualidad, con la Invasión de 20 de Diciembre de 1989.
El curso de “Relaciones de Panamá con los Estados Unidos” responde a otra lógica epistemológica. El profesor Luis Navas (cuyo hermano Juan fue uno de los mártires del 9 de Enero, herido por la soldadesca yanqui en Colón, y luego asesinado en 1967 por el DENI y el gobierno oligárquico de Marcos Robles) explicó la historia del curso ante una asamblea de docentes universitarios: propuesto por primera vez en 1951, por el historiador Castillero Pimentel, miembro de Frente Patriótico, organización que dirigió la lucha contra las bases militares en 1947. La idea fue retomada por otro de los dirigentes de aquel movimiento, Carlos Iván Zúñiga, en 1963. Para finalmente, ser aprobada en 1973, cuando el régimen del general Omar Torrijos adoptó su carácter nacionalista y el objetivo de forzar a Estados Unidos a negociar un tratado del canal que suplantara al impuesto en 1903. Durante 20 años el curso fue obligatorio para todos los estudiantes graduandos de educación media y a nivel universitario.
Treinta años de gobiernos neoliberales, que empezaron con el régimen de Manuel A. Noriega, y más de 20 años de “democracia” post invasión norteamericana, no pasan por gusto. Una de las tantas víctimas del neoliberalismo ha sido el curso de “Relaciones de Panamá con Estados Unidos”, el cual ya se había ido eliminando sigilosamente (de 16 bachilleratos vigentes, sólo se da en 4; y en la Universidad de Panamá sólo se da en las carreras que no han modificado sus planes de estudio últimamente; no hablemos de las privadas, donde hace mucho no existe). De manera que, la Ley 407 quiere ser el tiro de gracia que remate el recuerdo de cómo se forjó esta pequeña nación resistiendo las intervenciones extranjeras que han pretendido apoderarse de su principal recurso, la posición geográfica.
Como bien señaló el sociólogo Marco Gandásegui en la referida asamblea de docentes universitarios: la lucha por la defensa del curso de Relaciones de Panamá con Estados Unidos, es una lucha ideológica. Y como tal lucha ideológica, agregamos nosotros, es una lucha social y política; una lucha entre quienes quieren inducirnos a una amnesia colectiva para imponernos un país sometido a intereses imperialistas, y quienes defendemos un proyecto nacional soberano e independiente, que heredamos de las generaciones que nos precedieron.
Por ello, los gremios docentes que salen a defender a sus dirigentes injustamente despedidos y que enfrentan un modelo de educación neoliberal; junto a los sindicatos, a los indígenas, a los estudiantes, a los campesinos y profesionales que confrontamos la autocracia neoliberal de Martinelli y su gobierno, debemos levantar, al lado de todas las demás demandas económicas, sociales y democráticas, la defensa de nuestra memoria histórica recogida en el curso de “Relaciones de Panamá con Estados Unidos”.

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La locura del capitalismo en su forma neoliberal

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viernes, 3 de agosto de 2012

Vicky Peláez (RIA NOVOSTI, especial para ARGENPRESS.info)
La riqueza adquiere la forma de un espejo que
refleja lo peor que hay en la naturaleza humana.
Marie Corelli, “Las Penas de Satanás”, 1896

Hace poco, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández comentando sobre la actual crisis española, se preguntó: “¿entra en la cabeza de alguien que se les niegue a una actividad como la minería de 200 millones de euros y se ponga uno arriba del otro 23 mil millones de euros a un banco? ¿Es racional? ¿Es capitalismo o es locura?”.

Pensándolo bien, esta pregunta trasciende las fronteras de España abarcando nuestro planeta entero. En realidad, el capitalismo desde su nacimiento nunca ha sido un modelo racional. La base de su modo de producción consiste exclusivamente en la explotación del hombre por el hombre, en la separación de los medios de producción de la mano de obra, en la supremacía de la plusvalía sobre los valores humanos y en el individualismo separando al hombre de la sociedad. “La sociedad”, como dijo Margaret Thatcher, “no existe, existen los individuos”.
Por eso no es de extrañar que después de más de 300 años de experimentos del capitalismo, el mundo haya llegado a un punto de existencia humana completamente absurdo y extremadamente injusto. Resulta que actualmente en los países de desarrollo viven 1.300 millones de personas por debajo de la línea de la pobreza, otros 100 millones sobreviven en las mismas condiciones en los países industrializados y 120 millones más en Europa Oriental y Asia Central. Pero eso es nada. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), unas 3.500 millones de personas, es decir, la mitad de la población mundial que es de 7.000 millones, están condenados a la pobreza. Y todo esto está sucediendo cuando los recursos existentes tienen la capacidad de sostener a una población mundial diez veces mayor a la actual, de acuerdo a los estimados de la FAO.
¿Entonces, cómo se puede calificar al capitalismo en su presente forma globalizada neoliberal que condena a la pobreza la mitad de la población mundial? No hay otra definición lógica para este sistema que llamarlo criminal, pues mientras arroja a la mayoría de los habitantes del planeta al sufrimiento, permite al 0.2 por ciento de la población (11 millones de millonarios) controlar el 37 por ciento (50 millones de millones de dólares) de la riqueza mundial estimada en l50 millones de millones de dólares. Y si tomamos en cuenta que en los últimos cuatro años, a pesar de una severa crisis económica, el número de ricos crece al ritmo de uno a dos millonarios al año, llegaremos a la conclusión que para el año 2030 o antes, ellos controlarán el 50 por ciento de toda la riqueza mundial. Tampoco hay que olvidar el poder de 1.226 multimillonarios cuyo capital combinado asciende a 4.6 millones de millones de dólares. Son de 58 países, de los cuales 425 son de EEUU, 96 son de Rusia y 95 de China.
El modus vivendi de los millonarios consiste en una permanente lucha por aumentar su riqueza y para eso todo se vale, inclusive la fuga de capitales. El reciente Informe de Tax Justice Network 2012 (TJN) reveló que entre 1970 y 2010 los ricos escondieron en los paraísos financieros entre 21 a 32 millones de millones de dólares. Como dijo el autor de este informe, el economista James Henry, “hay algo allí y este algo está creciendo”. “Este algo” aumentó entre 2008 y 2010 en 18 por ciento e implica también una pérdida anual en impuestos (taxes) para el Estado en unos 240 mil millones de dólares. El mismo Barack Obama declaró hace poco que solamente en las Islas Caimán en un edificio llamado Ugland House, que es más conocido que el Wall Street y el London Stock Exchange, están operando 12.000 corporaciones norteamericanas.
De acuerdo al informe, la red del paraíso financiero constituida por unas 3,5 millones de compañías de cobertura, de seguros y de bancos que esconden el capital fugado en unos 80 países. Los más famosos refugios financieros se encuentran además de las Islas Caimán en Bermudas, la República de Nauru, La Isla de San Cristóbal y Nieves, La Isla Antigua, Suiza, Las Islas del Canal, Mónaco, la República de Chipre, Gibraltar, el Principado de Liechtenstein y muchos otros. El informe especifica que en estos refugios los ricos chinos escondieron 1,19 millones de millones de dólares, los rusos 799 mil millones, sudcoreanos 779 mil millones, árabes sauditas 308 mil millones. Los millonarios latinoamericanos tampoco rechazaron esta tentativa, los brasileños trasladaron 519 mil millones de dólares, los mexicanos 417,5 mil millones, los venezolanos 403 mil millones y los argentinos 399,1 mil millones de dólares. Como vemos el dinero no tiene frontera ni nacionalidad.
Lo curioso de este informe es que no indica a los millonarios norteamericanos a pesar de que sus bancos como JPMorgan Chase, Morgan Stanley, Wells Fargo and Goldman Sachs han sido tradicionalmente más activos entre el total de 50 bancos que participan en la huida del capital a los paraísos financieros. Hasta a Pinochet le ayudaron a esconder su dinero. Tampoco el informe trata de aclarar el complejo sistema financiero montado en los últimos diez años de globalización acelerada. Actualmente en el mundo financiero nadie sabe qué hacer con los derivativos cuyo valor es de 480 millones de millones de dólares que en realidad no existen. Esto significa que el valor de este dinero ficticio supera 10 veces el PBI de la economía mundial (48 millones de millones de dólares) y 3.2 veces toda la riqueza mundial (150 millones de millones de dólares). En realidad es una burbuja financiera artificialmente creada por los especuladores que en algún momento puede quebrar toda la economía mundial.
Sin embargo, los ricos no tienen cuidado de esto pues sus depósitos en los paraísos financieros están bajo la protección de los mejores y bien pagados especialistas encargados de cuidar y hacer crecer más sus capitales. Lo que más les interesa, además del dinero, es el poder que podría facilitar sus recursos financieros. Prácticamente todos los multimillonarios están en las juntas directivas de las grandes transnacionales que constituyen un camino seguro al poder que no es siempre visible. En su reciente libro “Private Empire ExxonMobil and American Power”, su autor Steve Coll anotó que el presidente de la ExxonMovil, Lee Raymond (1993 – 2005) que convirtió su empresa en la segunda más grande en el mundo con el capital de 450 mil millones de dólares, “no gestionaba su empresa como un ente subordinado a la política exterior norteamericana sino como un imperio privado”.
Solía decir Raymond que “no soy una compañía de los Estados Unidos y no tomo decisiones en lo que es bueno para EE.UU. La búsqueda de compromisos no es el estilo de la Exxon”. Lo que pasa en los Estados Unidos y también en Europa es que las corporaciones por medio de su equipo de cabilderos han logrado moderar las leyes obteniendo la posibilidad de definir ellos mismos las normas de las leyes a su favor. Es un camino seguro hacia el poder político encima de un Estado nacional. Precisamente por eso surgió la situación, según un estudio de un grupo de científicos de la Swiss Federal Institute of Technology bajo la dirección de James Glattfelder, unas 147 corporaciones transnacionales controlan más de la mitad de los recursos del mundo obteniendo un inmenso poder político.

Aumentar sus ganancias y su poder es una ambición sublime de los adinerados. La situación de la mayoría de la población no les interesa mientras esta mayoría esté silenciosa y abnegada. Los acaudalados empiezan a preocuparse solamente cuando surge un descontento. Lo reprimen o dan a los descontentos una pequeña dádiva. En este mismo juego ya tienen casi tres siglos. Igual, no cambia la definición de un rico que hizo el personaje central de la novela de Marie Corelli en “Las Penas de Satanás”, cuando Lucifer, disfrazado del multimillonario príncipe Lucio Rimáñez: “puedes hablar como un estúpido, reírte como una hiena, tener apariencia de un mandril pero si el sonido de tu oro es fuerte y atrayente, cenarás pronto con la misma reina del Reino Unido”.

Publicado por ARGENPRESS

Dos mundos en contraste

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sábado, 21 de julio de 2012

La ironía de la historia ha provocado que América Latina sea hoy la región que marca un cambio de época esperanzador para el futuro, mientras en Europa gobiernos y políticos de derecha no tienen empacho en advertir a sus ciudadanos que deberán aceptar las reformas y sus dolorosas consecuencias.
Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo
La “economía social de mercado” fue un modelo originado en Alemania y generalizado en Europa después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Combinó los mecanismos del mercado con una fuerte participación estatal, a fin de orientar la economía al servicio del bienestar social, que sin duda se logró.
En América Latina cualquier “modelo” parecido fue siempre resistido, porque oligarquías tradicionales y hasta empresarios modernos han coincidido en rechazar la participación económica estatal, atacada incluso de “comunista” durante la guerra fría.
Las dictaduras terroristas del Cono Sur latinoamericano comenzaron el aperturismo económico en la segunda mitad de los setenta. Y en toda la región, con el inicio de la crisis de las deudas externas (1982), los condicionamientos del FMI y el triunfo ideológico del neoliberalismo, las economías fueron enrumbadas a un modelo basado en el retiro y desinstitucionalización del Estado, las privatizaciones, la vigencia absoluta del mercado libre, el fomento empresarial privado y la precarización laboral, precisamente en países con persistente explotación a los trabajadores.
Las consecuencias laborales y sociales del modelo “neoliberal” fueron desastrosas para América Latina y ampliamente beneficiosas para los empresarios privados y el capital transnacional.
Semejante “modelo” ha sido revertido por los gobiernos de la nueva izquierda latinoamericana. Pero, como siempre ocurrió en la historia de la región, contra ellos se levantan los viejos ataques que los inculpan de “estatistas”, “populistas”, “autoritarios” y hasta “violadores” de los derechos humanos, tratando de frenar la actividad económica estatal para el beneficio social.
Aquí “asustan” políticas económicas que en Europa fueron establecidas hace décadas, pese a que los gobiernos de la nueva izquierda no han liquidado los principios del mercado, aunque sí han sabido imponer el papel regulador y promotor del Estado. Sobre varios países europeos se expanden, en cambio, los principios neoliberales que América Latina ya los vivió.
La ironía de la historia ha provocado que América Latina sea hoy la región que marca un cambio de época esperanzador para el futuro, mientras en Europa gobiernos y políticos de derecha no tienen empacho en advertir a sus ciudadanos que deberán aceptar las reformas y sus dolorosas consecuencias. Aquí dejó de interesar lo  que llamaban “bienestar social”, simplemente por salvar a bancos y a empresarios.

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El nuevo golpismo y los nuevos fraudes en América Latina

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sábado, 21 de julio de 2012

La necesidad de conservar las formalidades democráticas en América Latina, ha generado nuevas formas de golpe de estado como lo revelan Honduras y Paraguay. Hoy en México asistimos a la novedad de un masivo fraude orquestado antes de que los votantes lleguen a las urnas.
Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México
He insistido en otras ocasiones  en esta columna que pese a lo que dicen los epígonos del neoliberalismo, éste ha estado mostrando sus limitaciones profundas y puede decirse que se encuentra en crisis  en todo el mundo. Basta ver con lo que  ha estado sucediendo con Europa mediterránea para ver una muestra del fracaso neoliberal. En América latina dicho fracaso se empezó a hacer evidente tan pronto como a fines del siglo XX. En esta primera década del siglo XXI lo que se ha observado es  en términos generales mediocres tasas de crecimiento del PIB, un creciente malestar social, una notable inestabilidad política en algunos países y sobre todo la emergencia de gobiernos de centro izquierda (Brasil, Uruguay, Argentina, Perú, El Salvador) o de izquierda (Venezuela, Ecuador y Bolivia). Buena parte de dicha emergencia de los llamados gobiernos progresistas en América latina se ha visto precedida de efervescencias sociales significativas y allí están para ilustrarlo los casos de Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador.
América Latina es la única región en el mundo en la cual la crisis neoliberal  ha generado movimientos sociales que se convierten en políticos y electorales y eventualmente se traducen en gobiernos que  con mayor o menor profundidad, congruencia, radicalismo o moderación, buscan distanciarse del dogmatismo neoliberal.
Esta situación ha provocado grandes preocupaciones en Washington quien ha visto modificarse el panorama político de lo que consideraba su patio trasero. Al panamericanismo obsecuente que se ha traducido en la OEA, le ha venido sucediendo un integracionismo latinoamericano que más sigue los pasos de Bolívar que los de la doctrina Monroe. El fracaso  estadounidense en impulsar el  Acuerdo de Libre comercio de las Americas (ALCA) en 2005, le han sucedió mecanismos de integración como UNASUR, MERCOSUR Y ALBA que son espacios a través de os cuales se  pone una distancia y autonomía con respecto a la Casa Blanca. Hay que agregar ahora la aparición de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). La respuesta de los Estados Unidos de América ha sido el reforzar su presencia militar en la región. Existen ya 47 bases militares en toda América latina, 12 de las cuales se encuentran en Panamá (Véase este dato en http://www.mopassol.com.ar). La derecha neoliberal, como antes lo hizo el anticomunismo, se ha aliado a estos esfuerzos propiciando golpes de estado o al menos intentándolos. Estos golpes se diferencian de los que hemos conocido en que actúan como golpes parlamentarios o “constitucionales”. Y como  ha sucedido en México en estos días, articulando nuevas formas de fraude electoral que frenen de esa manera proyectos antineoliberales.
Al igual que en Honduras en 2009, en Paraguay el presidente Fernando Lugo no fue derrocado por el ejército actuando de manera autónoma. En Honduras el ejército derrocó al Presidente José Manuel Zelaya, pero  la fuerza que estaba detrás era la propia oligarquía hondureña y los intereses estadounidenses. En Paraguay ni siquiera actuó el ejército,  fue la clase política, particularmente el Partido Colorado, quien depuso a Lugo  a través de lo que este último calificó como un “golpe parlamentario”. Y nuevamente detrás del Partido Colorado estuvo la  cúspide empresarial e intereses como los de la empresa transnacional Monsanto. En la medida en que las dictaduras militares  resultan anacrónicas pues el nuevo modelo de dominación es la democracia liberal y representativa, los golpes de estado tienen que hacerse sin los militares como nuevos conductores del gobierno. Por ello a Zelaya lo sucedió el civil Roberto Micheletti y a Lugo lo sucede su vicepresidente, el civil Federico Franco.
En el caso de México, el fraude para frenar a Andrés Manuel López Obrador ya no operó  a través de la tradicional forma de relleno de urnas a favor del partido oficial o en este caso el partido elegido por la cúspide empresarial. Tampoco se adulteraron las cifras de votos realmente existentes en las urnas. El PRI y Enrique Peña Nieto realmente obtuvieron el  38.14% contra el  31.65% de López Obrador. Para lograrlo el PRI probablemente invirtió 357 millones de dólares en compra y coacción del voto. Una organización no gubernamental que monitorea  la calidad de la democracia en México, Alianza Cívica, realizó una encuesta que arroja  datos verdaderamente inquietantes. Dicha encuesta realizada en 21 estados de la republica mexicana, indica que a 28.4% de los votantes  les habrían comprado o coaccionado el voto. De ese total de votos comprados o coaccionados, el PRI  resulta el principal implicado con un 71%,  el PAN lo  habría estado con el 17%, el PRD con un 9% y el partido Nueva Alianza (PANAL)  con un 3%. La encuesta determinó que en  14% de las 143 mil casillas se observó acarreo de ciudadanos para que votaran.
La necesidad de conservar las formalidades democráticas en América Latina, ha generado nuevas formas de golpe de estado como lo revelan Honduras y Paraguay. Hoy en México asistimos a la novedad de un masivo fraude orquestado antes de que los votantes lleguen a las urnas.

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“Efectos desastrosos” de las políticas neoliberales sobre la educación en México, EU y Canadá

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Conclusiones de especialistas de la región reunidos en conferencia internacional

 

Se han impulsado valores individualistas y de competencia; pugnan por reforzar la instrucción pública

Laura Poy Solano
Periódico La Jornada
Domingo 20 de mayo de 2012, p. 38

En las pasadas dos décadas las políticas neoliberales aplicadas a los sistemas educativos de Canadá, Estados Unidos y México han generado efectos desastrosos y nocivos tanto en la calidad educativa como en las condiciones de trabajo de los maestros, quienes enfrentan, cada vez más, mayores cargas en su jornada laboral, concluyeron asistentes al 10 Conferencia Internacional de la Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública.

Reunidos en el Palacio de la Autonomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), representantes de los sindicatos de profesores de Ontario, Columbia Británica y Quebec, Canadá; de los gremios de maestros de Los Ángeles, Chicago, California y Nueva York, así como de las organizaciones sindicales de profesores y docentes de educación básica en México, entre ellas la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, acordaron realizar una semana continental en defensa de la educación pública.

María de la Luz Arriaga, representante de la sección México de la coalición, señaló que tras dos días de debates, donde se conocieron los diagnósticos acerca de los sistemas educativos de los tres países, se convocará en la primera semana de octubre a una acción que involucre jornadas informativas y de denuncia sobre los efectos que ha generado la aplicación de políticas como las evaluaciones estandarizadas, en las que sólo se busca catalogar al alumno y responsabilizar al docente de los malos resultados.

En el encuentro, al que asistieron el vicepresidente de la Federación de Maestros de Columbia Británica, Jim Iker, así como el vicepresidente del Sindicato de Maestros de Los Ángeles, Juan Ramírez, destacó que una denuncia permanente es que en las tres naciones prevalecen los recortes al sector educativo, al mismo tiempo que se destinan fondos públicos para el financiamiento de la formación privada.

Constatamos con preocupación, agregó Arriaga, profesora de la Facultad de Economía de la UNAM, que en América del Norte se está imponiendo un modelo educativo donde prevalece valores como el individualismo y la competencia.

En contraste, agregó, conocimos experiencias como las de Argentina, donde hay avances que demuestran que se puede luchar contra la política neoliberal educativa y obtener buenos resultados.

Los asistentes a la conferencia internacional, quienes suscribieron una declaración política, donde señalan que la prevalencia de modelos educativos neoliberales afecta tanto a alumnos, docentes y padres de familia como a las comunidades, se comprometieron a seguir la luchar por los derechos sociales y educativos de sus pueblos.

Además expresaron su solidaridad con los movimientos estudiantiles de Canadá, Estados Unidos y México, quienes enfrentan retos muy difíciles para salvaguardar las condiciones para acceder a una educación de calidad.

Ecuador: La Revolución Ciudadana en la ruta del neoliberalismo

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Eduardo Ruilova Quezada (especial para ARGENPRESS.info)

“¿que es una revolución? ¿Es, acaso, un proceso pacífico y tranquilo? ¿Es, acaso, un camino de rosas? La Revolución es, de todos los acontecimientos históricos, el más complejo y el más convulso. Es una ley infalible de todas las revoluciones, y la historia lo enseña; ninguna revolución verdadera dejo de ser, jamás, un proceso extraordinariamente convulso, o, de lo contrario, no es revolución. Cuando hasta los cimientos de una sociedad se conmueven, y solo la revolución es capaz de conmover los cimientos y las columnas sobre las cuales se erige un orden social, como solo una revolución es capaz de conmoverlos, y si esos cimientos no se conmueven, la revolución no tendría lugar, porque una revolución es algo así como destruir un viejo edificio para construir un edificio nuevo, y el nuevo edificio no se construye sobre los cimientos del edificio viejo. Por eso, un proceso revolucionario tiene que destruir para poder construir”. (1)

Luego de haber festejado rimbombantemente sus cinco años de “revolución ciudadana”, en la ciudad de Cuenca, el Presidente Rafael Correa Delgado ha reconocido en la prensa gubernamental a través de una entrevista que “El modelo de acumulación no lo hemos podido cambiar drásticamente. Básicamente estamos haciendo mejor las cosas con el mismo modelo de acumulación, antes que cambiarlo, porque no es nuestro deseo perjudicar a los ricos, pero sí es nuestra intención tener una sociedad más justa y equitativa” (…) El sistema financiero es fundamental para la actividad económica, y no porque la maneja, sino porque encauza la riqueza generada por la sociedad. Su estrategia fundamental es captar ahorro y encauzarla hacia la actividad productiva”. (2)
El apuntalamiento del sistema capitalista dependiente que se ha dado en éste gobierno, es mucho más compacto que en los gobiernos anteriores, en el socialismo del siglo XXI a los ricos no hay que perjudicarles, hay que consolidarles, “Los ingresos de los grupos económicos han pasado de USD 9.300 millones en 2003 a USD 25.400 millones en 2010, aumentando significativamente su peso en la economía desde un 32% en 2003 a casi un 44% en 2010. Durante el gobierno actual, el poder económico de estos grupos creció cinco puntos porcentuales. Las utilidades de los grupos económicos en el período 2006-2010 fue un 364% superior al período 2004-2006, época de gobiernos supuestamente neoliberales. Las utilidades de los grupos económicos habría pasado de USD 529 millones en 2006 a USD 1.830,4 millones en 2010”. (3)
La Banca Privada a la que tanto dice combatir el gobierno, en el año 2011 reportó que sus utilidades fueron de 393 millones de dólares, un 50,6% más con respecto al 2010, año en el que ganaron 260,9 millones de dólares, declaraciones realizadas por el Presidente de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador, Economista César Robalíno, el tres de febrero del 2012, ratifica dichas cifras.
Reconoce públicamente que continúa con el modelo capitalista proveniente de la partidocracia antigua y moderna que dice combatirla, pero en los hechos, la política económica de Alianza País es para consolidar el modelo capitalista dependiente, que lo ratifica con la firma del “primer contrato minero de gran escala para la explotación del proyecto cuprífero (explotación de cobre) Mirador”, localizado entre las provincias de Zamora Chinchipe y Morona Santiago, cuya beneficiaria es la empresa china Ecuacorrientes.
El gobierno hábilmente expone cifras que posiblemente van a recaudar, pero no visibiliza los costos humanos y ambientales, su doble discurso está a la vista, decía que el “ser humano está sobre el capital”, pero resulta que el capital continúa sobre el ser humano, la explotación empresarial sigue galopante, las cifras expuestas lo dicen todo; además, el salario básico está en 292 dólares mensuales, y la canasta básica sobrepasa los 550 dólares mensuales, quedando muy distante todavía lo dispuesto en la transitoria Vigesimoquinta de la Constitución Política del Estado aprobada en el 2008 y que es la columna vertebral de este gobierno autodenominado de la “revolución ciudadana”.
Propagandiza que los empresarios chinos entregarán 100 millones de dólares por anticipo de regalías que serán entregados a plazos: “40 millones a la firma del contrato, 30 millones al obtener el permiso de la Senagua, Patrimonio Cultural y Ministerio de Ambiente y la cantidad restante una vez construida la planta de generación eléctrica”, (4) que existen 5.000 millones de libras de cobre, que -supuestamente- nos sacaran de la pobreza; pero, no se pronuncian sobre el gran movimiento de tierras que tiene que hacer para obtener esa cantidad de cobre. Por ejemplo, “Si la Empresa CCRC llega a explotar el yacimiento Mirador, generará 326 millones de toneladas de desechos. (5)
Con el inicio y desarrollo de la mega minería, el Ecuador profundiza su matriz primario exportadora y la explotación de recursos naturales no renovables, da un giro en su dependencia comercial, cambiando el eje norteamericano por el chino. El desarrollo de la mega minería, es rechazado por las organizaciones sociales, partidos políticos de izquierda y comunidades indígenas del país, provocando una reacción severa por parte del gobierno nacional.
Con lo descrito, podemos observar que el Gobierno de la Revolución Ciudadana ha optado por un modelo neodesarrollista, que le permita el desarrollo de la industria nacional y del mercado interno, para alcanzar ésta meta, tiene casi por obligación que buscar al sector empresarial y convertirlo en aliado, caso contrario sus planes económicos se obstaculizarán. Como vemos, mantiene un doble discurso, los ataques realizados contra los denominados pelucones por parte del presidente Rafael Correa no son más que una charada, no existe enfrentamiento real entre la burguesía y el Gobierno “revolucionario de siglo XXI”, por el contrario, económicamente los ha consolidado.
El gobierno de la revolución ciudadana no tiene la mínima voluntad de transformar éste sistema económico de explotación, sino paliar en algo las condiciones de usufructo y beneficio que la burguesía mantiene con este gobierno que se autocalifica de “Nueva Izquierda” o del “socialismo del siglo XXI” que “se inserta ahora como alternativa. En gran parte quizá como un rescate del Estado del Bienestar, pero sin derecho a repetición puesto que ahora se juega con una tercera dimensión inconclusa: la globalización. Cualquiera que sea el nuevo rumbo del bienestar de los Estados nacionales, hay que conciliar además los imperialismos internacionales con los nacionalismos exacerbados”. (6)
Los gobiernos que le antecedieron fueron neoliberales, principalizaron el pago de deuda externa al desarrollo interno, el fiel cumplimiento con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial fueron prioridad uno; el presidente Correa priorizó la inversión social para encubrir lo que en inicios de su campaña electoral había manifestado, que no habrá minería a gran escala en su gobierno, que el hombre y la naturaleza están antes que el capital, pero solo quedó en demagogia barata, al más puro estilo populista.
La política de subsidios viene siendo una constante desde los gobiernos de la larga y triste noche neoliberal, y éste lo continúa con más énfasis ya que ha incrementado el número de receptores, con la finalidad de evitar cualquier tipo de descontento que pueda desembocar en un conflicto social-popular en contra del gobierno de Correa Delgado; el Bono de Desarrollo Humano, que se estableció en el gobierno de la Democracia Cristiana con Jamil Mahuad con el nombre de Bono de Solidaridad en 1998, es el ejemplo más claro.
Para encubrir ésta pseudo revolución ciudadana, el economista Rafael Correa ha desplegado una inmensa campaña propagandística que le permita convencer y movilizar a sus seguidores y demostrar en “los hechos” que en verdad se trata de un “buen gobierno”, con autoridad, honestidad, disciplina y seguridad, que lucha contra la corrupción, la injusticia económica-social, que ha “rescatado la validez de la política a través de la antipolítica” por su fuerte personalidad, permitiéndose emplear un lenguaje violento y provocador contra quienes él considera sus enemigos, para terminar mofándose, aniquilándolos o humillándolos, tras una sonrisa cínica, bajo un toldo que semeja un circo de barrio.
En ésta peculiar forma de hacer política, la crítica interna ha sido reemplazada por la lealtad y la obediencia, el movimiento Alianza País como organización de masas, ha sido desplazada por el individualismo encarnado en el Primer Mandatario a través de una persistente campaña ideológica-propagandística por intermedio de los medios masivos de comunicación, quienes subliminalmente van generando un culto a la personalidad para quién desde la tarima le fascina ostentar, que todo lo sabe, todo lo hace, todo lo soluciona, quién no lo crea es un farsante, mentiroso y mediocre.
La “revolución agraria”, que en cada aniversario de gobierno se acuerda de ella, argumentando que ahora sí va a profundizarla, pero en los hechos, no avanza lo más mínimo, porque según el Primer Mandatario, “la pequeña propiedad rural va en contra de la eficiencia productiva y de la reducción de la pobreza… repartir una propiedad grande en muchas pequeñas es repartir pobreza”; como vemos, este gobierno no tiene interés en aplicar una verdadera reforma agraria; por el contrario, está de acuerdo que la concentración de la tierra continúe en pocas manos, cifras del INEC permite ver que el 5% de propietarios concentran el 52% de tierras agrícolas. El 60% de pequeños propietarios disponen apenas del 6,4% de las tierras.
El Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013, nos dice que “La concentración de agua y tierra constituye el principal problema que afecta a la supervivencia de la pequeña producción campesina. En cuanto al agua, el 88% de los regantes-minifundistas disponen de entre el 6% y el 20 % de los caudales totales de agua disponibles, mientras que el 1% a 4% del número de regantes-hacendados dispone de 50% a 60% de dichos caudales. Apenas el 14% de los lotes menores de 20 has. Tienen algún tipo de riego.
En relación a la tierra…fuentes oficiales del MAGAP señala que más del 40% de los predios carecen de los títulos de propiedad y son excepcionales los casos de mujeres que han logrado titulación de la tierra. El 47.7% de pequeños propietarios poseen el 2,04% de la tierra de uso agrícola y el 3,32% de grandes propietarios acapara el 42,57% de la tierra de uso agrícola de acuerdo al Censo Agropecuario, 2000”. (7)
Si el gobierno quiere en verdad hacer justicia en el campo, la reforma agraria tiene que estar orientada a una distribución equitativa de la tierra entre la pequeña y gran propiedad, que tienda a favorecer al pequeño propietario y productor, más no al fortalecimiento del gran productor, es decir de la agro industria, o del mediano propietario de tierras, quienes hasta el presente son los grandes beneficiarios y protegidos desde el Estado.
Sobre la Marcha Indígena
“Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo”. (8)
El cantón El Pangui, ubicado en la provincia de Zamora Chinchipe, fue el centro de concentración para emprender la marcha plurinacional hacia la capital de la república, se movilizaron representantes de la CONAIE, ECUARUNARI, el Frente Popular y sus organizaciones, la Asamblea de los Pueblos del Sur, la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Quichua del Ecuador.
Mucho antes de la marcha, el gobierno nacional ya dio muestras de preocupación, en el enlace semanal número 259 del 18 de febrero y el 10 de marzo del 2012 lo ratifica, el Presidente de la República con el argumento de “informar al país” de lo realizado por el gobierno, lo matiza con una gran carga de insultos y descalificaciones hacia quienes no están de acuerdo con su forma de gobernar; esta vez visiblemente nervioso él y su aparataje político-informativo enfilaron sus dardos viperinos contra los organizadores de la marcha, en afán de atemorizarles e impedir que salgan hacia la capital de la república y expongan sus puntos de vista sobre aspectos medulares que viene siendo descuidado por el centralismo.
Entre otras perlas presidenciales dijo: “Están desesperados y se están uniendo el agua con el aceite, desde movimientos de ultraizquierda, MPD movimientos radicales indígenas, hasta la extrema derecha, Junta cívica, un fascista aquí que es dueño de un hotel en Guayaquil que está financiando las marchas, algunos sectores de oficiales en servicio pasivo que están queriendo hacer mucha bulla, hacerle daño al gobierno, ver si pueden desestabilizar al gobierno, no se preocupen, nos encontraran bien parados, más firmes que nunca. El 8 de marzo hemos convocado por el día de la mujer pero en defensa de la democracia hacer un encuentro multitudinario en la plaza de la independencia y le vamos a decir a estar movilizados, preparados de aquí hasta el veinte y dos veinte y tres de marzo para que nos encuentren más firmes que nunca defendiendo nuestra democracia defendiendo la revolución ciudadana, verán lo que les digo, nos intentan hacer algo, similar a lo de Bolivia y verán como esa prensa corrupta va a sacar en primera página, gobierno pierde apoyo movilizaciones multitudinarias indígenas, campesinos montubios, clase media, izquierda, derecha, todos marchando por la libertad contra el gobierno, así sean cuatro pelagatos como siempre hacen verdad, tratando de crear esa atmosfera de tragedia, de tremendismo para ver si nos logran desestabilizar, porque saben que en las urnas nuevamente el pueblo ecuatoriano los enterrara, los sepultara con votos compatriotas, la gente desesperada es la gente más peligrosa”.
En el enlace número 262 del 10 de marzo, ratifica sus insultos al afirmar que “demostraremos que somos millones más y que no permitiremos que los mismos de siempre, la izquierda infantil, la izquierda con plumas, con ponchos, la extrema derecha, la prensa corrupta como siempre ha estado acostumbrada hacer, no permitiremos que desestabilicen este proceso histórico de cambio, de justicia, de dignidad compatriotas”. Expresiones racistas, discriminatorias y estigmatizantes en contra de quienes se oponen a la explotación minera a cielo abierto, pone en práctica lo que en su libro califica como antivalor a la “cultura del poder, donde las acciones se dan en función no de los derechos y obligaciones establecidas por las reglas formales, sino por la conveniencia del coyunturalmente más poderoso”. (9)
Aquellos “pelagatos” se fueron convirtiendo en miles de marchantes, que demostrando valentía, honorabilidad, ética y moral desafiaron y vencieron a la prepotencia, al aparataje represivo y propagandístico en su marcha hacia Quito, nada los detuvo, muestras de solidaridad y respeto recibieron en comunidades, comarcas, parroquias, ciudades, al unísono pueblo y marchantes cantaban y coreaban consignas por la vida, en defensa del agua, en contra de la minería a cielo abierto, contra el despido intempestivo, por fuentes de empleo, salarios justos y en rechazo a la judicialización de la protesta social. Por eso en su fortín le gritaron: “No somos cuatro, no somos cien, Correa Economista, aprende a contar bien”.
Resulta paradójico, incompresible y vergonzoso que nuestros compatriotas tengan que sacar permisos o salvoconductos para movilizarse libremente por el país, sortear todo tipo de obstáculos puestos desde el Ejecutivo, boicots desde los gobiernos locales, infiltración de agentes de inteligencia policial y militar para romper y generar violencia en la marcha y así desplegar una campaña informativa para calificarlos como golpistas y violentos, se desplegó una fortísima campaña propagandística por radio, prensa y televisión, -inclusive- elaboraron vistosos afiches desde el gobierno para desinformar y confundir a los ecuatorianos que la marcha era política y electoral, sin rubor alguno les dieron nominando candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la república.
En cambio, extranjeros que entran y salen del Ecuador hasta como refugiados, introducen todo tipo de drogas, de armamento y municiones, fomentan el sicariato, la trata de blancas, lavan dinero producto del narcotráfico, secuestran personas, roban, contrabandean, se movilizan y pasean sin control de autoridad alguna.
El favoritismo hacia el extranjero ya sea empresario o ciudadano, se evidenció una vez más el 8 de marzo día internacional de la mujer, cuando un grupo de activistas, contrarias a la explotación minera, fueron con la intención de entregar un manifiesto para que “el gobierno Chino conozca las irregularidades que sus empresas cometen en países en donde desean extraer recursos, y que conozcan que hay posición a la presencia de Ecuacorrientes en el país”.
El Ejecutivo en clarísimo entreguismo a las corporaciones transnacionales, olvidándose de su pregonado pero falso nacionalismo, de que la Patria es tierra sagrada, altiva y soberana, ordenó un operativo policial para desalojar a las compañeras que habían ingresado a la embajada china, fueron conducidas a prisión y desde la Fiscalía General del Estado se pretendió enjuiciarlas por “allanamiento de morada”, a pesar de la negativa de la embajada china a presentar cargos en contra de las activistas antimineras.
El oficialismo propició y facilitó la movilización masiva de vehículos con funcionarios públicos, voluntarios u obligados -según el gobierno con cargo a vacaciones- hacia la ciudad de Quito, en donde ya tenían dispuestos sus ubicaciones establecidas táctica y estratégicamente en los lugares emblemáticos de la Capital, todas las plazas y parques cercanos a Carondelet fueron ocupados por los gobiernistas que inclusive realizaron cursos, seminarios y hasta congresos para satisfacer las apremiantes suposiciones del Jefe: impedir el golpe de Estado, defender la democracia, y la revolución ciudadana.
A lo que respondió Humberto Cholango, presidente de la CONAIE, mediante una Carta al Pueblo Ecuatoriano y publicada en los diarios de país: “Una vez iniciada la marcha plurinacional el 8 de marzo, la ciudadanía ecuatoriana se ha ido sumando, tanto a la marcha como a las movilizaciones en las ciudades por donde los caminantes cruzan. En Loja, San Lucas, Saraguro, Oña, Nabón, Cuenca, Azogues, Cañar, Guamote, Colta, Riobamba, la movilización y el apoyo están superando todas nuestras expectativas. En todos estos lugares la solidaridad y el respaldo han coincidido con los objetivos de la marcha. En ningún lugar se ha dicho, y menos hecho acciones que tengan como propósito desestabilizar el gobierno. Ante esta realidad, el gobierno, incapaz de reconocer sus errores y desbordado por sus propias mentiras, responde con insultos y agresiones racistas, así como con permanentes provocaciones por parte de las fuerzas llamadas a asegurar el orden y la democracia, es decir el derecho constitucional que tiene el pueblo ecuatoriano a expresarse y movilizarse”.
Movimiento País y Rafael Correa preocupados por el éxito de la marcha por la vida y en defensa del agua, dispusieron como estrategia conformar contramarchas al viejo estilo del velasquismo, del febrescorderismo y del gutierrismo, quienes convocaban a sus seguidores para resguardarse -como lo hace hoy Rafael Correa- de cualquier intento golpista o desestabilizador del gobierno y de la democracia, que en el caso del último de los nombrados, por parte del movimiento indígena, social y popular jamás se les ocurrió, ni les pasó por la mente llevar a cabo maniobras desestabilizadoras, porque su marcha desde el inicio fue y terminó pacífica.
La táctica gobiernista era impedirles el ingreso al centro de las ciudades por la que pase el movimiento indígena y los movimientos sociales, el objetivo apremiante desde el Ejecutivo era demostrarles fuerza y organización, así como apoyo a Carondelet, pero no les funcionó porque los gobiernistas -obligados o muy poco convencidos- en todas las ciudades fueron menos, el respaldo, solidaridad y hasta los aplausos eran para los marchantes, a quienes les colaboraron con víveres y dinero para el éxito de la jornada.
El estilo populista de Correa Delgado le salió a flote, propagandizo las obras nacionales y provinciales realizadas, de manera especial las hidroeléctricas; a pretexto de la reforma agraria, repartieron títulos de propiedad a los campesinos e indígenas de las provincias por donde la marcha indígena y popular haría su paso, entregó dinero a las ciudades para obras, en la ciudad de Cuenca se entregó un cheque por varios millones de dólares para adquirir parte del páramo de Quinsacocha, dando la impresión de que no explotará dicha área sino que la conservará como zona natural.
En su desesperada campaña populista, en la desesperación de agradar y caerles bien a los seguidores, sus leales allegados lo han convertido en cantante, llegando a poner en la agenda gubernamental como acto final o de clausura la presentación obligada del grupo musical “Necedades”, integrado por altas autoridades del gobierno, quienes al igual que en el manejo la administración pública, hacen gala de una total ausencia de talento y falta de capacidad para la interpretación de música nacional o latinoamericana, constituyéndose en ofensa para los ecuatorianos que obligados por los noticieros, cadenas de radio o televisión se ven forzados a verlos y escucharlos.
Varios ministros de Estado y hasta el Presidente de la Asamblea Nacional llegaron a la ciudad de Cuenca para “rendir cuentas a sus mandantes”, en una feria de la democracia, mecanismo inventado para suplir la falta de militancia, de compromiso político, de convocatoria y de movilización por quienes conforman Alianza País; en estos apuros hasta llegó a un acuerdo con la transportación interprovincial para impedir el incremento de pasajes, a cambio les entregará un subsidio equivalente al 25% del pasaje.
Pero como la conciencia, el amor a la vida y a la naturaleza no se compra con dinero, el denominado Parlamento de la Provincia del Azuay, que lo conforman organizaciones sociales, políticas y populares, delegados de algunas Juntas Parroquiales y el Consejo Provincial del Azuay, convocaron a una movilización en contra de la minería y en defensa del agua, la respuesta fue impresionante, más de treinta mil personas acudieron al llamado, lo que inquietó y puso extremadamente nervioso al gobierno, reaccionando de manera infantil y caprichosa, demostrando arrogancia y prepotencia, en afán de hacerle daño y quitarle respaldo político al Prefecto Provincial del Azuay, Paúl Carrasco Carpio, retiran las competencias sobre el peaje que se cobraba en Challquicay, y en unas fincas en donde se desarrollaban labores agrícolas comunitarias.
Para ello, el discurso demagógico se hace presente, el Viceministro de Obras Públicas, Iván Sempértegui acompañado del Gobernador de la Provincia fueron hasta la estación de peaje y entre otras cosas ofrecieron “realizar los estudios técnicos para mejorar la carpeta asfáltica de ésta vía que se ampliará a cuatro carriles…” (10), profesionales de la ingeniería dicen que esa propuesta es inejecutable porque las condiciones del terreno no lo periten, por su fragilidad y peligro de deslizamiento permanente de la montaña, y porque gran parte del carretero está cerca a la orilla del río.
Pero el daño, el perjuicio y las acciones represivas no son para el Prefecto, van dirigidas a la población azuaya y cuencana que se atrevió a desafiar a la autoridad central, quieren escarmentar a quienes marcharon y reclamaron en contra del extractivismo minero, recuerden que inclusive manifestaron que si no hay minería no hay tranvía, que la contaminación de las aguas no va hacia los ríos de Cuenca sino hacia el Jubones, acaso los habitantes de la zona de Santa Isabel, Girón, San Fernando no son ecuatorianos para que no le importe la vida y salud de esa parte de la provincia.
La entrada histórica y triunfal de la marcha a Quito el 22 de marzo, por parte de la CONAIE y los movimientos sociales y políticos que lo integraron permitió que sus habitantes se sumen, protesten y reclamen al gobierno por su inconsistencia política y económica, que gobierne para los ecuatorianos y no para las corporaciones transnacionales chinas, canadienses o norteamericanas, porque el nacionalismo se manifiesta en la defensa de los recursos naturales renovables y no renovables, más no entregándoles a la vorágine imperial globalizada, que sin importarles los daños ecológicos y ambientales, obtienen materias primas para procesarlas y venderlas como productos terminados en aras del desarrollo tecnológico y la satisfacción de las necesidades de la población.
Desde el gobierno y las transnacionales nos creen bobos a los ecuatorianos, piensan que desatando una gran campaña (des) informativa nos va a convencer de que la minería es responsable, que no habrá contaminación, impactos ambientales y sociales, que por el contrario el Ecuador es el único país que cobra el 52% por concepto de impuestos a las mineras: para defender éste argumento, el Presidente de la República se ha convertido en el mejor propagandista y facilitador de las transnacionales mineras para convencernos de tamaña irresponsabilidad, para eso utiliza el poder político y del Estado, recurre al enfrentamiento entre organizaciones sociales y políticas para argumentar con el discurso, el supuesto apoyo de las bases sociales y populares a tan nefasto proyecto.
Para justificar la explotación minera a cielo abierto, ha manifestado públicamente que más contaminan los seres humanos antes que la minería como ejemplo expuso: “que la principal fuente de contaminación del agua son las ciudades, es desde ahí que se desvían las aguas servidas a los ríos” (11). Nada tiene que ver lo uno con lo otro, son contaminaciones totalmente diferentes, al igual que su tratamiento para la descontaminación, tanto en tiempo, como en la utilización de la técnica y del empleo de químicos.
En la contramarcha gobiernista pudimos ver a organizaciones sociales y populares como la FEI, la FEUE, la FENOCIN, la Red Agraria, a Organizaciones Comunitarias y de jóvenes, de los barrios urbanos, entre otras organizaciones, defendiendo lo que antes combatían, lo que decían eran los pilares del modelo neoliberal: la expropiación de territorios, el enfrentamiento entre pobladores y el despojo de sus propiedades para acceder y facilitarse la explotación minera y petrolera, que en caso de haber acuerdo lo hacían mediante el empleo de la violencia de los aparatos represivos. Hoy nada de eso les importa, es más lo han olvidado, es otra época y forma de hacer política, apoyar al líder que se enancó en la izquierda para luego girar a la derecha.
De otra parte, los movimientos sociales, políticos y populares, luego de un largo receso por las descalificaciones emitidas desde el gobierno, han despertado para defender la vida, y con la movilización de masas reclamar sus derechos colectivos establecidos en la Constitución de Montecristi, el gran aglutinador fue el agua y la oposición a la explotación minera a cielo abierto. La CONAIE ha jugado el rol principal, y su reagrupamiento ha permitido ver que el gobierno de Rafael Correa es vulnerable, porque ha fracaso en el intento de anexarles a su falsa revolución ciudadana y proyecto de gobierno camuflado de socialista del siglo XXI.
Esta propuesta ha sido enfrentada violentamente desde el Estado, el Presidente del Ecuador y algunos ministros, la militancia y burocracia contratada, no por iniciativa propia, por órdenes superiores, para mantenerse en el cargo, otros por embrujo, la califican de electorera, de oportunista, desestabilizadora y de estar vinculada por la derecha. “En la convocatoria para las marchas, están confluyendo sectores de extrema izquierda, como el Movimiento Popular Democrático, con sectores poderosos de la derecha ecuatoriana” (…) “La ciudadanía debe estar atenta para mirar como el agua y el aceite están juntos ahora” (…) “El MPD y sectores de la derecha están buscando protagonismo que les permita tener una mejor posición en el proceso electoral”. (12)
Posición con la que coincide Gustavo Larrea, ex ministro de gobierno de Rafael Correa, y ex subsecretario de gobierno de Abdalá Bucaram Ortiz -1996-1997, ex Diputado por el APRE entre 1994-1996, fuertemente cuestionado por la represión desatada contra el pueblo de Dayuma, y por su responsabilidad en la muerte del ex líder de las FARC Raúl Reyes, cuando se desempeñaba como ministro de Rafael Correa, actualmente es pre candidato a la Presidencia de la República conjuntamente con “Alberto Acosta, Paco Moncayo y Gustavo Larrea (13), y puede haber más” (14). Fue militante del MIR, luego se vinculo con el Movimiento Arco Iris -MAIS-, integrándose al APRE en 1992 para apoyar la segunda candidatura del General Frank Vargas.
La marcha por el agua, la vida y la dignidad de los pueblos, no puede ser vista y analizada desde el factor numérico, de cuantas personas puso cada sector, tiene que ser observada y analizada como un cuestionamiento al modelo de desarrollo implementado por el gobierno, modelo capitalista dependiente al que se ha venido combatiendo durante años y que la revolución ciudadana lo está continuando y perfeccionando, basándose en un pseudo discurso de izquierda, descalificando y usurpando la doctrina e ideología socialista.
Con la marcha la resistencia indígena-popular ha despertado del letargo amedrentador impuesto desde Carondelet, ha recuperado la propuesta de izquierda y revolucionaria, su discurso propositivo y crítico; porque va desplazando hacia el centro político a Alianza País, permitiéndonos observar de manera sencilla que éste gobierno es la continuidad del neoliberalismo por otros medios, envuelto como producto de exportación en una la fraseología posneoliberal.
Esta es la razón y el motivo por el cual está preparando un Estado represivo desde lo jurídico-policial-militar, el Presidente de la República, luego del 30 de septiembre, ha procedido a precautelar y reforzar su permanencia en Carondelet con este nuevo Código Penal que sanciona cualquier intento de golpe de Estado tanto desde lo civil como desde lo militar, opinión contraria o que él presuma que es atentatoria contra su “buen nombre”, su honorabilidad, poniéndolos a meditar a quienes no estén de acuerdo con su política y forma de gobernar, a los desleales, calificativo dado a los que estuvieron con o en el gobierno, sobre la conveniencia o no de realizar protestas o movilizaciones, opiniones o intervenciones públicas habladas o escritas, quienes lo intenten tendrán que someterse a las consecuencias legales de tipo penal, por ello tendrán que pensarlo dos veces. De la colcha antibalas, el mandatario da un salto cualitativo al blindaje legal y coercitivo.
Las reformas al Código Penal ecuatoriano, aparte de maximizar la protección al Presidente de la República, criminaliza a través del castigo penal a los opositores y para ejercer un mayor control social y político, en avidez extrema por ocultar los conflictos sociales e impedir la movilización popular en todas sus formas, establece sanciones mediante el Artículo 368, referente a la “Incitación a discordia entre ciudadanos”.- Los que promuevan la discordia entre los ciudadanos, armando o incitando armarse unos contra otros, serán sancionados con pena privativa de libertad de uno a tres años”.
El mentado Código es punitivo, amedrentador, es el as bajo la manga que se guarda el Estado y la burguesía como última instancia para impedir que la clase obrera y los sectores sociales en conjunto consoliden acciones de protesta, tomen medidas de hecho para reivindicar sus derechos y por último, para que no interrumpan el feliz y eficaz avance del despojo absoluto -con o sin noche neoliberal- que lleva adelante el sistema capitalista, que a su vez le permite reproducirse en conjunto.
La creación de un aparato represivo controlado desde la Presidencia de la República mediante el “Proyecto de Ley del Código Orgánico de Entidades de Seguridad Ciudadana”, enviado a la Asamblea Nacional, que en caso de ser aprobado se instaura el “servicio de protección pública”, en lo que concierne a las competencias el artículo 163, dice: “El Servicio de Protección Público (SPP), como parte del Sistema de Seguridad Pública y del Estado, tendrá como órgano superior de determinación de objetivos a la Presidencia de la República; el Gabinete de Seguridad como instancia que articula y coordina la política pública sectorial de seguridad; al Ministerio del Interior como órgano de dirección, rectoría y regulación de la política pública sobre SPP; y al Servicio de Protección Público, dependiente del Ministerio del Interior para su ejecución operativa en el ámbito de protección de personas relevantes”.
Le corresponde al Presidente de la República ser la máxima autoridad, y será quién determine los objetivos en seguridad y protección pública; la coordinación estará a cargo del Gabinete de Seguridad, mientras que la dirección correrá por cuenta del Ministerio del Interior. Su estructura es civil y militarizada, intercambiará información con departamentos afines de países extranjeros, y cuando los casos los amerite solicitará apoyo de las Fuerzas Armadas o de la Policía Nacional, los servicios de inteligencia del país también le brindarán información.
Lenin decía que: “…en una revolución más o menos seria y profunda la solución del problema depende sencillamente de la actitud de la mayoría ante la minoría, es una estupidez inmensa, el más necio prejuicio de un liberal adocenado, es engañar a las masas, ocultarles a sabiendas la verdad histórica. Esta verdad histórica es la siguiente: en toda revolución profunda, la regla es que los explotadores, que durante bastantes años conservan de hecho sobre los explotados grandes ventajas, opongan una resistencia larga, porfiada y desesperada. Nunca… se someten los explotadores a la voluntad de la mayoría de los explotados sin haber puesto antes la prueba de sus superioridad en una desesperada batalla final, en una serie de batallas”. (15)
Notas:
1) Ver Castro Rúz, Fidel.- “El Pensamiento de Fidel Castro”.- Selección temática, Tomo I, Volumen 2, enero 1959- abril 1961.- Editora Política-La Habana, 1983.- Pág. 443. Discurso pronunciado el 2 de enero de 1961: “Una revolución es una lucha a muerte entre el futuro y el pasado”.
2) Ver Entrevista en Diario “El Telégrafo” del 15 de enero de 2012.- Pág. 08
3) Ver revista EKOS Negocios.- Nº 215, de marzo de 2011.- Pág. 36
4) Ver Revista Vistazo Nº 1071, del 5 de abril del 2012.- Pág. 52
5) Ver Sacher, Willan y Acosta, Alberto.- “La minería a gran escala en Ecuador: Análisis y datos estadísticos sobre la minería industrial en el Ecuador”.- editorial ABYA YALA, Universidad Politécinica Salesiana.- Págs. 75-76.
6) Ver Garcia Guerrero, Bernardo.- “La Nueva Izquierda El Poder de la Utopía”.- Ediciones Aurora, 2010.- Pág. 10
7) Ver Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013, Construyendo un Estado Plurinacional e Intercultural Pág.145
8) Ver Castro Rúz, Fidel.- Discurso pronunciado el 1 de mayo del 2000, en la Plaza de la Revolución.
9) Ver Correa, Rafael.- Ecuador: de Banana Republic a la No República.- Impreso en Colombia, por Nomos Impresores.- Debate-2009.- Págs. 194-195.
10) Ver “El Ciudadano” periódico de la revolución ciudadana, Nº 103.- del 25 de marzo del 2012.- Pág. 10
11) Ver “El Ciudadano”, El periódico del gobierno de la revolución ciudadana, Nº 103, del 25 de marzo del 2012.- Pág.02
12) Ver “El Ciudadano”, El periódico del gobierno de la revolución ciudadana, Nº 101, del 4 de marzo del 2012.- Pág.04
13) Ver http://www.explored.com.ec/noticias-ecuador/los-circulos-intimos-84166-84166.html “Todos ellos eran recién adolescentes cuando el MIR intentó tomar las armas en 1968, pero para la década de los 80, cuando una disidencia del MIR se unió a otros grupos de izquierda para formar Alfaro Vive ya estaban adultos y hacían política universitaria. “Como el gobierno de Febres-Cordero intentó vincularnos también con el AVC, yo mismo fui a presentarme frente al subsecretario de Gobierno”, dice Larrea. “Dejamos las cosas en claro, pero creo que siguieron vigilándonos”.
14) Ver Diario “El Universo” del 14 de agosto del 2011

15) Ver Lenin, Vladimir.- “La Revolución Proletaria y el Renegado Kautsky”.- Editorial Progreso, 1979.- O. E. en 3 Tomos, Tomo Nº 3.- Pág. 84

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