Pésimo para Brasil, haber privatizado su empresa petrolera: ingeniero de Petrobras

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Pensarlo muy bien antes de cambiar la legislación que rige a Pemex, pide Siqueira

Las trasnacionales se apoderaron de 100% del crudo que explotaban, y Lula tuvo que frenarlas

Andrea Becerril
Periódico La Jornada
Sábado 16 de marzo de 2013, p. 9

El vicepresidente de la Asociación de Ingenieros de Petrobras, Fernando Siqueira, llamó al pueblo de México a pensarlo muy bien antes de modificar la legislación que rige a Pemex, ya que cuando se abre cualquier brecha en la regulación no se tiene más el control.

Durante el foro Mitos y realidades de Petrobras, realizado en el Senado, Siqueira echó abajo la versión propalada por el gobierno mexicano de que la privatización de esa empresa brasileña fue benéfica. Lo que en realidad sucedió –dijo– es que las trasnacionales se apoderaron del cien por ciento del petróleo que explotaban; sólo pagaban 10 por ciento de impuestos y tampoco desarrollaron nuevas tecnologías”.

La privatización de Petrobras fue mala para la empresa y pésima para Brasil, y el entonces presidente Luiz Inacio Lula da Silva tuvo que modificar la legislación para frenar a las trasnacionales, insistió.

Destacó que a partir de que la petrolera se abrió al capital privado en toda la cadena productiva –en 1997–, debió someterse a la ley estadunidense Sarbanes Oxley, lo que dificulta su accionar.

Siqueira dijo que es mentira que la tecnología sólo la poseen los capitales privados, ya que tanto Petrobras como Pemex pueden contratar el equipo y las técnicas necesarias para explotar aguas profundas sin la intervención extranjera y sin ceder su renta petrolera.

En el foro, convocado por el coordinador de los senadores del PT, Manuel Bartlett, hubo otras voces que pidieron verse en el espejo de Brasil. Entre ellas la de Javier Jiménez Espriú, integrante de la Asociación de Ingenieros Constitución de 1917, quien advirtió que se requiere despertar la conciencia de los mexicanos y movilizarse antes de que sea demasiado tarde para impedir la entrega del petróleo y la electricidad a consorcios extranjeros.

Miembro del consejo consultivo del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Jiménez Espriú dijo que se cae el mito de que debemos imitar a Petrobras, y queda claro que la intención es entregar la renta petrolera, como ocurrió a la empresa brasileña antes de la intervención de Lula.

Alertó sobre la decisión de Peña Nieto de continuar con el esquema que empezó con la reforma de 2008, cuando por medio de una trampa jurídica de interpretación, con los famosos contratos incentivados, se abrió la participación privada en el sector.

Con este mecanismo –dijo–, ahora se paga 75 por ciento de los costos del trabajo que realizan las empresas extranjeras que ganaron alguna concesión y, además, se les entregan 4, 5, 6 o 9 dólares, según la licitación, por cada barril que se extrae.

Bartlett coincidió en que se debe movilizar a la sociedad en defensa del petróleo y deplegar una amplia campaña de difusión para frenar las mentiras del gobierno federal y de los priístas, quienes insisten en que no se van a privatizar los energéticos.

Al respecto, el analista Alfredo Jalife-Rahme expuso que los priístas van a repetir hasta el cansancio que no habrá privatización, y dirán que es borrego, aunque vuele.

Desmintió luego las afirmaciones de los priístas, durante la discusión de la Estrategia Nacional de Energía –entre David Penchyna– de que no hay recursos para el desarrollo energético y se requieren 100 mil millones de pesos. Eso es falso –dijo–, sólo hay que ver que Pemex ocupa el lugar 34 entre las 500 petroleras más importantes del mundo.

En su turno, el ingeniero Francisco Garaicochea, ex funcionario de Pemex y presidente de la Asociación de Ingenieros Petroleros Constitución de 1917, advirtió que la privatización de Pemex hará que se generen empleos en Estados Unidos, no aquí, porque “nos van a vender equipos, herramientas y el servicio, además de llevarse el petróleo.

A su vez, el economista Lorenzo Carrasco Bazúa aseguró que se tiene que conformar una alianza nacionalista entre Brasil y México y generar un frente nacional parlamentario independiente, porque se enfrentan presiones de potencias estadunidenses para asegurar el control sobre los recursos energéticos.

Ingresos de Bolivia por petróleo aumentan 49 % en 2012

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XINHUA

La renta petrolera por concepto de pago por regalías, participación e impuesto directo a los hidrocarburos (IDH) que recibió Bolivia en el primer cuatrimestre de 2012 aumentó 49 por ciento con respecto a un periodo similar del año anterior, informó hoy la estatal petrolera YPFB.

Entre enero y abril de este año, el Estado boliviano recibió 852 millones de dólares por renta petrolera, en tanto que en 2011, entre enero y abril, la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) depositó en sus cuentas fiscales 572 millones de dólares.
Esto significa que en el presente año se han recaudado 280 millones de dólares más que en el mismo período de 2011.
El gerente nacional de Administración de Contratos (GNAC) de YPFB Corporación, Edwin Alvarez, explicó que estos ingresos son generados por el aumento de la producción y el incremento de precios en la comercialización de gas natural en el mercado de exportación a Brasil y Argentina.
En esos países se observa un moderado incremento de volúmenes de gas natural requeridos por los compradores.
Los montos pagados por la estatal petrolera en el período examinado corresponden a la producción de octubre, noviembre y diciembre de la gestión 2011 y enero de 2012.
Del monto total, 112,7 millones de dólares se depositaron en cuentas bancarias a favor del Tesoro General del Estado (TGE) y se transfirieron, además, 513,7 millones de dólares por concepto del Impuesto Directo a los Hidrocarburos.
Además, los recursos de la renta petrolera fueron depositados en cuentas de las gobernaciones de los departamentos productores de hidrocarburos.
En este período, el mayor monto por asignación de Regalías Departamentales por Hidrocarburos, correspondió al departamento de Tarija con 142,8 millones de dólares, región donde se encuentran los megacampos San Alberto, Margarita, Sábalo e Itau.
El segundo mayor monto corresponde a la Gobernación del departamento de Santa Cruz con 42,8 millones de dólares; entre tanto, Cochabamba percibió 13,3 millones de dólares y la Gobernación de Chuquisaca se benefició con 7,6 millones de dólares por este mismo concepto.
Del monto recaudado en este primer cuatrimestre, la estatal petrolera pagó, además, 12,5 millones de dólares para el departamento del Beni y 6,2 millones de dólares para el departamento de Pando correspondientes a la Regalía Nacional Compensatoria, en concordancia con la normativa vigente.
De acuerdo con la cláusula 12 de los Contratos de Operación suscritos con las empresas petroleras en octubre de 2006, YPFB es el responsable directo del pago de regalías, la participación al TGE y el IDH.
Para el cumplimiento y aplicación de estos contratos, éstos fueron protocolizados el 2 de mayo de 2007.
En función a lo establecido en el decreto supremo 29.528, el pago por concepto de regalías, participación al TGE e IDH, es efectuado en una sola cuota mensual dentro de los 90 días posteriores al fin del mes de producción.

Exxon arma la “nueva” YPF

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Marcelo Ramal (especial para ARGENPRESS.info)

Luego de la aparición de un video que muestra a Miguel Galuccio, el nuevo presidente de YPF, publicitando a Repsol en 1998, una fuente de la compañía informó que Repsol no pudo recontratarlo en 2009 por la falta de acuerdo sobre el salario que reclamaba el funcionario ‘recuperado’ por el kirchnerismo. Galuccio está dedicado, ahora, a incorporar en YPF a los gerentes de la gestión menemista.

Mientras tanto, otros operadores del oficialismo están ocupados en negociar el ingreso de Exxon Mobil al mercado petrolero nacional. Según se informa, el pulpo yanqui exige “un conjunto de garantías políticas similares a las que tienen las cuestionadas firmas mineras” (Clarín, 11/5). O sea que piden un compromiso de estabilidad tributaria por cincuenta años, la autorización para girar utilidades al exterior, así como también “un precio del crudo y del gas acorde a la evolución internacional del petróleo” (ídem). Los contratos quedarían sometidos a la jurisdicción de los tribunales de Nueva York. Este esquema se repetiría con Chevron y Total, entre otras.
Clarín asegura que la expropiación de YPF tuvo “el aval de Washington para bloquear la venta de la compañía a la china Sinopec”, lo que Prensa Obrera adelantó en el momento de la “estatización”. La nueva YPF conserva el carácter de sociedad anónima con cotización en la Bolsa. Por lo tanto, no estará sometida a los auditores del Estado nacional, pero sí a la Bolsa. Una delegación de la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC) acaba de llegar a la Argentina: quieren impedir , dice La Nación (14/5), “que se lleven a cabo planes que han sido sugeridos por profesionales cercanos o miembros del oficialismo, tales como obligar a YPF a producir al costo para subsidiar a los consumidores domiciliarios o a sectores industriales” (ídem). La ilusión de un precio interno inferior al internacional se disipa y la amenaza del tarifazo se acentúa.
La reprivatización petrolera expone el desbarranque político del centroizquierda y la izquierda democrática, que votaron por la “ley de expropiación” en nombre de una soberanía energética.

El plan Houston, la privatización de YPF que arrancó con Alfonsín

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Alejandro Guerrero (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

El desguace de YPF durante la dictadura militar se puede observar en un dato: la deuda de la compañía saltó de 324 millones de dólares en 1975 a 5.700 millones en 1983. En buena parte, el desastre se había operado por una vía similar a la que se pretende transitar ahora: la utilización de fondos de YPF para atender gastos corrientes o importaciones, entre otros rubros. El latrocinio mayor ocurrió cuando Martínez de Hoz recurrió a un empréstito internacional para reforzar las reservas del Banco Central y financiar así la fuga de capitales, que anotó en la cuenta de YPF.

Además, YPF firmaba de continuo contratos con pulpos petroleros privados a los que se cedían las áreas más pobladas. La empresa estatal, mientras tanto, quedaba relegada a zonas marginales, con mayores costos. Así, en 1983 YPF tenía un déficit de 4 mil millones de dólares anuales (el 70 por ciento de sus ventas), a pesar de ser la primera empresa argentina y la cuarta en América Latina.Cuando Raúl Alfonsín asumió el gobierno en 1983, YPF era una compañía en situación de quiebra técnica. Los lobbies empresariales -los pulpos petroleros internacionales y sus operadores locales- sobredimensionaban los planes de exploración para asaltar los fondos públicos por medio de ese fraude. Otro robo en regla. La quiebra de la empresa y la crisis terminal del Estado argentino en materia de deuda externa hacían (como ahora) que no hubiera capitales ni para pensar en inversiones.
Frente a tal panorama, Alfonsín decidió acudir a capitales externos; es decir, a los monopolios petroleros (como ahora). Eso fue el plan Houston, llamado así porque el Presidente lo anunció en esa ciudad norteamericana, en el estado petrolero de Texas, en marzo de 1985. Por decreto, sin intervención del Congreso Nacional, se ofrecieron en licitación 1,3 millones de kilómetros cuadrados en áreas continentales y marítimas, que serían entregadas en concesión por treinta años.
En 1983, cuando el partido radical llegó al gobierno, YPF tenía reservas petrolíferas por 390 millones de metros cúbicos. En 1988, tres años después de lanzado el plan Houston, esas reservas habían caído a 362 millones de metros cúbicos. Ese solo dato señala el fracaso ruidoso de aquella entregada.¿Por qué entregada?
Entre muchas otras, pueden enumerarse cuatro razones:
– muchas regiones cedidas a los pulpos ya habían sido exploradas por YPF, con evaluaciones sísmicas y perforaciones. No había allí, por lo tanto, el anunciado ‘riesgo minero’ que según el gobierno asumirían las compañías extranjeras;
– por imposición de los monopolios petroleros, los capitalistas locales sólo podían intervenir en las licitaciones si se asociaban con capitalistas del exterior;
– todo el proyecto se orientaba hacia las exportaciones, no a atender las necesidades del mercado interno;
– YPF se vio obligada a ceder áreas que ya tenía en explotación.
Aquello, de todos modos, empezó mal: se licitaron 165 áreas, pero de 105 ofertas sólo pudieron aceptarse 77. Los pulpos petroleros tomaron por asalto las explotaciones que YPF ya había explorado o ya tenía en explotación, y no hicieron (como ahora, durante los diez años de gobierno K) una sola inversión de riesgo.
Fracasado el Houston, su impulsor, Rodolfo Terragno, ministro de Obras y Servicios Públicos, diseñó el Petroplán, que promovía la asociación de YPF con capitales privados para explotar áreas centrales (como ahora). Con el Petroplan comenzó la privatización de la petrolera estatal, proceso que Carlos Menem culminaría en 1992, respaldado entusiastamente por los K.

Luego de la expropiación: ¿petróleo para qué?

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LUNES, 7 DE MAYO DE 2012

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

La expropiación parcial de YPF constituye una gran iniciativa política, verificado en la amplísima votación favorable en el Parlamento argentino y en la consideración de la opinión pública. Podría decirse, como sostuvimos hace poco, que el fin del consenso privatizador es un dato de la realidad, y un interrogante a futuro es sobre otras áreas estratégicas que en los 90´ fueron entregadas a la iniciativa privada. Algunas de las cuales son muy rentables, tal el caso de las telefónicas, y otras deficitarias, caso del transporte, especialmente ferroviario.

Incluso, más allá de la renta, debiera pesar a la hora de definir el carácter de una explotación, si privado, estatal, o “social”, la “utilidad para la comunidad” de esa producción o servicio. Un ejemplo es la actividad financiera, mayoritariamente privatizada y extranjerizada. Nuestro comentario apunta a pensar más allá de la recuperación de la gestión estatal de la principal petrolera en la Argentina y remite a un debate sobre el papel del Estado y de la sociedad en su conjunto en la gestión cotidiana de los asuntos económicos, o sea, discutir el porqué y el para qué; los cómo y los cuando de la producción y circulación de bienes y servicios.
Desde el próximo lunes 7 de mayo de 2012 rige la nueva legislación, coincidente con una nueva gestión designada por el Poder Ejecutivo hasta la normalización vía asamblea de accionistas, la que además, definirá en el nuevo marco legal la política de la empresa, que como sabemos es “testigo” del sector de hidrocarburos y por ende clave a la hora de pensar la política energética y petrolera. El interrogante es entonces ¿petróleo para qué? A responder desde las consideraciones legales de una actividad de “interés público” y el “autoabastecimiento” proclamado en la legislación. Siendo el petróleo un insumo estratégico de la producción, conviene discutir el modelo productivo en curso, el sentido principal de la producción local, sus destinatarios y el patrón de consumo que favorece.
Nuestra reflexión apunta a considerar el sentido de la producción en la Argentina, lo que implica hablar y discutir sobre los distintos sectores productivos. ¿Qué se produce, cómo se lo hace y para quién se produce? Ello supone discutir la producción primaria, sea en agricultura, la ganadería o la minería; pero también la industria y la cadena de valor en la provisión de insumos industriales; tanto como en la construcción y especialmente en la energía. Para que se entienda, lo que se pretende discutir es si el modelo en el agro tiene que privilegiar la soja y el biocombustible, con destino principal en el mercado mundial, apoyado por precios internacionales muy favorables, o si esa producción tiene que involucrar el debate sobre población, territorio y defensa de los recursos naturales. Si el privilegio es la “soberanía alimentaria” como proyecto nacional, regional o mundial; o si lo que define es la apropiación de renta del suelo, aún en el caso de que mayoritariamente se apropie por el Estado nacional vía retenciones, o los municipios y provincias vía redistribución del fondo sojero.
Me detengo en el ejemplo de la soja por su extensión en el territorio e importancia en el cambio cultural que está generando, sea por la expansión de la frontera agrícola, por la subordinación al mercado mundial, por el despoblamiento del campo, o por sus efectos relativos a la salud por la fumigación. Claro que también podríamos hablar de la mega minería a cielo abierto y sus múltiples impactos económicos, sociales y culturales. En ambos casos existe un efecto riqueza que son los ingresos que se derraman por el circuito privado o el estatal (vía retenciones), procesos imponderables de evaluar en el mediano y largo plazo. No sería distinta la reflexión sobre la construcción, la producción energética o los procesos industriales. ¿Qué necesidad se debe resolver en la construcción? Por ahora, en la última década, el privilegio fue el resguardo de valor, la especulación o la transformación de activos líquidos en propiedades. Es cierto que existe vivienda social de reciente construcción, pero no es lo que define el boom inmobiliario de estos años. En el mismo sentido, ¿qué transporte, el público o el privado? ¿Se debe continuar el aliento al automotor, con 60/70 % de exportación e importación? Una u otra definición, en cada caso comentado supone una orientación de uso del petróleo extraído por YPF.
Existen quienes señalan que estos interrogantes solo pueden resolverse si la expropiación hubiese sido del 100%, o si se en lugar de mantener una S.A. se hubiese optado por una empresa estatal. La opción elegida parte de considerar que con el 51% y una gestión profesional bajo dirección de una política del Estado alcanza para resolver soberanamente. Lo que no está suficientemente discutido es cuál es esa definición política de matriz energética, del sentido de la producción petrolera y gasífera, del modelo productivo y de desarrollo de la Argentina, y en todo caso, de la inserción de esa política local en el escenario mundial. ¿Se trata de una inserción competitiva en el mercado mundial, buscando asociaciones con las transnacionales que definen el mercado, o se piensa en propuestas alternativas asociando la definición nacional en el marco de la integración regional?
Muchos interrogantes no pueden responderse en la coyuntura, y son pensados para habilitar un gran debate, pero convengamos, que esa discusión solo puede hacerse desde el gran consenso que supone la expropiación, aún parcial de YPF.

Julio C. Gambina es Doctor en Ciencias Sociales de la UBA. Profesor de Economía Política en la U.N. de Rosario. Presidente de la Fisyp. Integrante del Comité Directivo de CLACSO.

Señor Robert de Niro: en Cuba el petróleo se llama humanidad

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Lo que nos llama una vez más la atención, pero no nos sorprende, es el doble rasero y el ausente blindaje ético y moral que prodigan tanto el Festival de Tribeca, como el diario El País. Se premia el arte empecinado en hacer apología de un bloqueo económico, financiero y comercial que insulta la opinión pública mundial y se mofa de todo principio ético suscrito  por convención internacional alguna.
José Toledo Alcalde /Especial para Con Nuestra América
Publicación de la edición
digital de El País de España.
El pasado viernes 27 alegremente el diario El País anuncia: “El filme cubano ‘Una noche’ gana tres premios en el Festival de Tribeca” (FT).[1] Este domingo 29, El País – como para que quede claro– informa: “Una realidad que supera la ficción cinematográfica”. Ambas notas de prensa le prodigan a la película galardonada un par de apologéticas notas a las cuales le dedicamos algunas líneas.
El Festival de Cine de Tribeca fue fundado en 2001 por Robert De Niro y Jane Rosenthal, después de los atentados terroristas contra las Torres Gemelas del 11-S. El objetivo del Festival fue la de revitalizar la  zona del sur de Manhattan, según lo señala el diario.
En un artículo del 2 de noviembre de 2009, El País informó: “Manhattan se muda a Qatar”[2] y en la nota dio a conocer la franquicia del Festival que obtuvo un influyente político de la monarquía del Emirato Árabe. Este influyente personaje fue seducido por la ardiente pasión cinéfila de su hija, quien anónimamente apoyó el FT en calidad de voluntaria.
El diario español  se encargó de dejar los detalles económicos a nuestra imaginación cuando suspicazmente desliza la millonaria propuesta que el actor Robert de Niro habrá recibido por tal prestigioso business  cinematográfico: “A De Niro se le ha ofrecido una cantidad no hecha pública y éste no ha dudado en convertir un certamen que lleva el nombre de un barrio de Nueva York en una franquicia que hoy se celebra en Doha”.[3]
En comparación con los US$ 2500.00 dólares que recibieron los ganadores del film cubano “Una Noche”  – de la directora británica Lucy Mulloy – en Qatar, el Doha Tribeca Film Festival (DTFF) en el 2009 entregó 50.000 dólares (35.000 dólares) al documental  británico “Qatar Team” (mejor filme internacional), de la directora radicada en Londres Liz Mermin, y la película palestina “Pomegranates and Myrrh” (mejor filme árabe), de la realizadora Najwa Najjar. En la actualidad DTFF financia producciones cinematográficas que oscilan entre los US$5.000 a US$100.000.
Sigamos desmadejando el tan pomposo galardón que se le atribuye a “Una Noche”.
El FT premió una película –británica, con actores cubanos- que tiene  como argumento principal la historia de dos adolescentes que planean abandonar la Grande de las Antillas con dirección a Miami en búsqueda de un “vida mejor”. El País enfatizó las confesiones de los disidentes Javier Núñez Florián y Anailin de la Rúa de la Torre: “En Cuba no hay futuro”; “Queremos ayudar a nuestras familias” y otras confesiones.
Lo que nos llama, una vez más la atención, pero no nos sorprende, es el doble rasero y el ausente blindaje ético y moral que prodigan tanto el Festival de Tribeca, como el diario El País. Desvergonzadamente se premia el arte empecinado en hacer apología de un bloqueo económico, financiero y comercial que insulta la opinión pública mundial y se mofa de todo principio ético suscrito  por convención internacional alguna. El bloqueo a Cuba es inmoral e inhumano en su esencia y finalidad de propósitos.
¿Cómo va existir futuro en un pueblo que hace 50 años (3 de febrero de 1962, proclama 3447) se le estableció el embargo (bloqueo) total a todo comercio entre EEUU y la Grande de las Antillas, Cuba?  ¿Que de la Ley Torricelli (1992) que acusa a Cuba de “violación de derechos humanos y falta de democracia…”? ¿Qué de la Ley Helms-burton (1996) que es la síntesis de todas las sanciones y lo único que hace es endurecer el bloqueo? ¿Qué de la Ley Ómnibus de Asignaciones Presupuestarias (1999). Sección 211, la cual legisla que no sean reconocidas los derechos de las marcas y nombres comerciales de los productos cubanos?
Todas estas normativas jurídicas violan normas y principios que regulan el comercio internacional. Todas estas normativas violan los derechos del pueblo cubano, el derecho internacional y la propia soberanía de los pueblos que mantienen o deciden mantener relaciones con Cuba.[4]
De esto no se habla en el Festival; es muy fácil jugar con la fantasía del progreso y desarrollo basado en el espejismo del “capitalismo salvaje” (palabras del Papa Juan Pablo II) que lucha por su subsistencia en medio de su decadencia y  agonía inevitable.
¿Por qué no le interesó a Robert de Niro la proveniencia de la jugosa propuesta económica de la monarquía de Qatar? ¿Cómo es posible que el FT premie películas, entre ellas “Una Noche”, en donde se justifique, promueva y defienda el aberrante bloqueo que hace sufrir a Cuba por más de medio siglo? ¿Bajo que criterios el FT se permite pactar comercialmente con la cuestionada monarquía en Qatar, principal aliado árabe de los EE.UU?
Como sabemos, la riqueza del Emirato Árabe esta basada en una producción diaria de 1’ millón de barriles de petróleo. El actual emir, Hamad bin Khalifa Al Thani, llegó al poder en 1995 (17 años en el poder) ¿Quién dice algo sobre esto y sobre las demás monarquías árabes? ¿Es que el Sr. De Niro y Cia., no se han enterado aún que bajo el sistema legal conocido como “Kafeel o Kafala” los trabajadores que ingresan a Qatar pasan literalmente a ser comprados por la persona que los avaló sin que puedan marcharse sin permiso de su “dueño”?
Y, no es fantasía o elucubración febril de nuestra parte. El informe de las Naciones Unidas sobre tráfico de personas “Trafficking in Persons Report” (04 de junio de 2008)[5] señala a Qatar como el “destino para los hombres y las mujeres objeto de trata con fines de servidumbre involuntaria y, en menor medida, la explotación sexual comercial. Hombres y mujeres de la India, Pakistán, Bangladesh, Nepal, Filipinas, Indonesia, Vietnam, Sri Lanka, Etiopía, Sudán, Tailandia, Egipto, Siria, Jordania y China voluntariamente viajar a Qatar, como mano de obra y el servicio doméstico, pero algunos se enfrentan posteriormente condiciones de servidumbre involuntaria”.
¿Con que moral se puede negociar con sistemas monárquicos –objetados por leyes internacionales –  y denunciar a Cuba quien goza con el apoyo mundial como nación soberana y solidaria. Antes de ser denunciada Cuba por trafico humano, es felicitada por organizaciones como la OMS (Organización Mundial de la Salud) por los altos niveles de solidaridad mundial a nivel de medicina y por los grandes aportes al mundo de la salud y educación a nivel nacional y mundial.
Se acusa a Cuba de no contar con elecciones “democráticas”, lo cual es falso. Existe un solo partido y esto es parte de la idiosincrasia política de su soberanía. ¿Quien puede señalar unilateralmente que la existencia de dos o tres partidos es el modelo democrático a seguir? ¿Y, Qatar, acaso cuenta con elecciones, con partidos políticos? Sr. De Niro existen personas que son secuestradas y esclavizadas en el país en donde usted vendió una franquicia cinematográfica en cantidades – seguramente – descomunales de dinero. ¿En su foro interno no existe la censura ante el lucro cultivado sobre el dolor y sufrimiento humano como el vivido en Manhattan y Cuba?
La franquicia cinematográfica en Qatar, que tantas alegrías le da al Sr. De Niro, radica en una de las economías más prosperas, de una –prácticamente- corporación petrolera de menos de 2’millones de habitantes y con los mayores índices de violaciones a los derechos humanos. A las afuera de Doha, capital de Qatar, más precisamente en la calle 156, existen fantasmagóricos asentamientos humanos de personas que perdieron su libertad en búsqueda de una “vida mejor” ya que en Filipinas, Pakistán Indonesia, Sudan, Etiopía, Líbano, Egipto, Jordania, Irak, “no hay futuro”. El promedio de horas trabajadas semanalmente es de 55 horas por 550 reales (159 euros) y dos puñados de arroz al día. ¿Esta desgracia es responsabilidad de Cuba? ¿Es esta la democracia que su Festival promueve, premia y defiende?
Tenga presente Sr. De Niro que Qatar no sufre bloqueo financiero, económico y comercial alguno. Tenga presente que el ingreso por habitante en Qatar pasó en el 2008 los US$ 98.000 dólares al año. ¿Pero de que habitantes estamos hablando, en una de las más ricas economías del planeta? La respuesta es compleja, pero a su vez relativamente sencilla: el jugoso ingreso por habitante se concentra en la familia ismaelita al- Thanì la cual esta conformada de unos 250.000 parientes. Sr. De Niro, es tan obvia la orientación ideológica del premio a “Una Noche”, basta ver la presencia de una directora británica – Lucy Mulloy – en un Festival que tiene como principal socio un Emirato árabe en quien gobierna un régimen monárquico  apadrinado desde 1971 por Gran Bretaña.
Sr. De Niro, agredir al débil –por decir lo menos– no es ético  acarrea censura universal. Esto se lo puede permitir en cualquiera de sus ficciones cinematográficas, pero es poco digno amasar fortunas especulando con el sufrimiento de los pueblos y haciendo del arte un instrumento de manipulación  ideológica. ¿No se enteró que el sistema que alberga su franquicia árabe alberga una de las bases militares más grandes?
Le parece poco negociar con un sistema que alberga una de las agencias informativas (Al- Jezeera) que se encargó de encubrir – a vista del mundo entero – el ignominioso bombardeo a la Franja de Gaza.[6] Por lo visto que moralmente usted y los editorialistas del diario El País almuerzan en los mismos restaurantes. Nos queda claro cuando vemos en el informativo español: “Habrá que ver cómo combina en el futuro el sello Tribeca con “un festival focalizado en Oriente Medio” como lo calificaba Amanda Palmer, directora del certamen (y presentadora estrella de Al Jazeera, cadena televisiva que tiene su cuartel general en Doha) que ayer mismo declaraba que “el objetivo final del DTFF es la creación de una industria cinematográfica propia en Qatar”.[7]
Sr. De Niro, ¿cuáles son sus planes para el futuro? ¿Abrir en la Habana un Festival Cinematográfico? ¿No se enteró, aún, que en Cuba existe uno de los Festivales Cinematográficos más prestigiosos del planeta? Que pretende  ¿Promover la invasión a la Grande de las Antillas de petroleras árabes o corporaciones buscadoras de diamantes? ¿Quizá más de un lujoso estudio cinematográfico en sus proyectos hollywoodense proveniente del oro negro y amparado en esa agonizante ficción democrática que alienta?
Para su conocimiento, en el planeta existe 99% de seres humanos que pasan larga parte de su vida en más de “Una Noche” oscura cubierta de  deudas, miseria, enfermedades, falta de educación, alimentación y salud digna, y este desastre no es responsabilidad de Cuba.
Usted esta lucrando desvergonzadamente con tópicos que son el reflejo de relaciones sociales, comerciales y de producción inicuas desde todo punto de vista. Su ideal del mercado de valores le permitirá transar económicamente con quien a usted le de la gana, pero antes que la usura y el lucro, en el mercado de valores en la Grande las Antillas, Cuba, se construye y exporta solidaridad y soberana dignidad. No se exportará oro, acero o petróleo, pero es necesario que le quede muy en claro que los hijos e hijas de Cuba valen mucho más que ello.
Pregúnteselo al Sumo Pontífice Benedicto XVI.

[3] El País, 02/11/09. Revisado: 29/04/12.
[5]http://www.unhcr.org/refworld/country,,,,QAT,4562d8cf2,484f9a3732,0.html. Emitido por la Agencia de Rufugiados de la Naciones Unidas (The UN Refugee Agency-UNHCR), la Refworld. The Leader in Refugee Decision Support y editado por el Departamento de Estado de los EEU. Revisado: 29/04/12.

Dos Economistas de Izquierda opinan sobre YPF: Claudio Katz: El vaciamiento que generó Repsol no tiene precedentes / Julio Gambina: Este es el momento

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Mario Hernández (especial para ARGENPRESS.info).

Mario Hernández (MH): La presidenta Cristina Kirchner afirmó que de “proseguir con la política de vaciamiento, de falta de producción y de exploración, nos tornaríamos en un país inviable, por políticas empresariales y no por falta de recursos, ya que somos el tercer país en el mundo, luego de China y Estados Unidos, en reservas de gas”, y agregó que el año pasado fue “la primera vez en 17 años que la Argentina tuvo que importar gas y petróleo”. Al hacer uso de la palabra, la Presidenta afirmó que presentó el proyecto para la recuperación de la soberanía de hidrocarburos porque “somos casi el único país del mundo que no maneja los recursos naturales”, y consignó que desde 1999 hasta el 2011 “la utilidad neta de YPF fue de 16.450 millones de dólares” y que la empresa distribuyó dividendos por 13.246 millones de dólares. ¿Qué consideración te merece este diagnóstico?
Claudio Katz (CK): Es un reconocimiento tardío, pero reconocimiento al fin de lo que está ocurriendo. Es evidente que las decisiones que se han tomado, la intervención de YPF y la introducción de una gestión estatal son medidas necesarias para comenzar a revertir la depredación energética, pero constituyen tan solo un punto de partida para una recuperación de los recursos petroleros. El vaciamiento que generó Repsol prácticamente no tiene precedentes: esquilmaron pozos, reservas, instalaciones y extrajeron lo máximo posible sin invertir.
MH: Ya lo habían hecho con Aerolíneas Argentinas.
CK: Sí, pero esto tiene otra escala, otra dimensión, ha sido a lo largo del tiempo y liquidando un recurso no renovable, no se trata de aviones que uno los puede cambiar por otros. Mientras ocurría todo esto los críticos de la medida de expropiación, algunas voces neoliberales que se escuchan, vuelven a hablar de violación del orden jurídico. El incumplimiento de los contratos de YPF no les molestó y por supuesto, empiezan a levantar en el mundo, en España, en EE. UU., la famosa bandera de la seguridad jurídica, que cuando se trata de atropellar los derechos de los trabajadores, asalariados o jubilados, no rige.
Son voces minoritarias en Argentina pero fuertes en otras partes, con los viejos fantasmas que no hay que aislarse del mundo, que se ahuyentarán las inversiones, cuando en realidad el sistema petrolero argentino nunca dependió de inversiones foráneas, al revés, fue la propiedad estatal del crudo lo que permitió un equilibrio entre exploración y explotación. Además, tampoco es cierto que habrá un conflicto entre los pueblos argentino y español.
MH: Yo inicié el programa escuchando a Joan Manuel Serrat interpretando a Antonio Machado.
CK: Además, Repsol es una empresa de dudosa propiedad española. Tiene el grueso de su capital distribuido en las grandes Bolsas del mundo, sobre todo en sociedades fantasmas en paraísos fiscales y la evasión impositiva que hace ha contribuido mucho al ajuste que está sufriendo el pueblo español porque hay poca recaudación impositiva, déficit fiscal y apriete.
La Argentina lo primero que tiene que hacer es retirarse del CIADI
MH: Cuando Repsol compra YPF no era una petrolera significativa en el mundo.
CK: Se han convertido en una empresa internacional a partir de los recursos extraídos del subsuelo argentino que ha sido la fuente de financiación para convertir a Repsol en una empresa que opera a escala internacional, por eso suena cínico que ahora la monarquía y el gobierno reaccionario de España nos amenacen.
MH: Con enviarnos la Armada Invencible.
CK: Con un conflicto jurídico internacional frente a lo cual Argentina lo primero que tiene que hacer es retirarse del CIADI y no aceptar que este tema sea discutido por ningún tribunal que favorezca a las empresas multinacionales.
MH: O sea que no hay que indemnizarlos.
CK: No, este es el punto de arranque. El punto de partida es tener claro que Repsol en realidad tendría que indemnizarnos a nosotros. No podemos pagar lo que es nuestro, ni premiar con mayores fondos a quienes descapitalizaron la empresa. Hay que hacer una auditoría que ponga de relieve cuál es el estado de los pozos, de las reservas, de las instalaciones, antes de hablar de cualquier valuación por cotización bursátil, contable o patrimonial.
Si se llegaran a utilizar fondos del Anses, del BCRA o reservas para pagar una indemnización, volveríamos al Estado bobo que se hace cargo de las pérdidas que ocasiona un concesionario. Mucha atención a este tema porque no nos olvidemos que el gobierno que ha tomado esta medida es el mismo que participó de la privatización, sus funcionarios lo hicieron durante el menemismo y durante los últimos 8 años mantuvieron un idilio con Repsol.
De Vido no es Mosconi
MH: Ayer, anunciando que iba a entrevistarte, dije que me daba la impresión que las medidas tomadas por CFK eran una ruptura con la política energética de Néstor Kirchner.
CK: Básicamente es un giro. Vamos a ver hasta qué punto este cambio, que es muy significativo, se convierte en una nueva política, eso está por verse, pero no cabe duda que no es lo mismo aceptar de depredación de Repsol que expropiar el grueso de su paquete accionario. Sería de una ceguera inadmisible no registrar este cambio, que es importante pero que hay que observarlo con mucha cautela porque De Vido no es Mosconi. Los funcionarios que intervinieron YPF son los que autorizaron todas las medidas que necesitó Repsol para saquear nuestro petróleo.
MH: ¿Qué rol juega Axel Kicillof, el vice-ministro de Economía?
CK: Es la voz de este nuevo proyecto que también hay que registrarlo en forma crítica, es una medida positiva, importante, pero ¡ojo! porque no volveremos a la vieja YPF. Se está creando una empresa mixta que comparte capital estatal y privado.
MH: ¿Al estilo Petrobras?
CK: Es un poco ese modelo pero teniendo en cuenta que no sufrió el desguace de YPF. Creo que hay una visión un poco idílica, fantasiosa, respecto a lo que una empresa mixta puede realizar para recuperar el petróleo porque tiene capitales privados y éstos siempre van a exigir utilidades. No olvidemos que tenemos por delante muchos años de reconstrucción de la exploración para buscar el nuevo petróleo que reemplace al dilapidado, lo cual requiere de una empresa estatal que mantenga un ritmo de equilibrio entre lo que se explora y explota, que no se maneje con un criterio de rentabilidad inmediata y cuando hay capital de la empresa en las Bolsas, hay grupos privados que están allí para ganar dinero.
Argentina es un país con reservas limitadas o con nuevas reservas pero que tienen una costosa extracción. Cuidado con esto que se han descubierto nuevos yacimientos porque la extracción del petróleo allí sería muy onerosa. Argentina necesitaría una empresa 100% pública y estatal, no una empresa mixta, y esto se va a ver en los próximos meses o semanas con el caso Eskenazi.
MH: El otro socio privado importante.
CK: Ahora el paquete accionario es 51% estatal-provincial y hay un 25% en manos de un grupo familiar que hizo un desfalco muy superior a todo lo hecho por Repsol.
MH: Lo decís porque entró al negocio petrolero sin desembolsar un peso.
CK: Con un crédito internacional a ser saldado con las utilidades de la empresa. Así cualquiera compra.
MH: Es un típico representante de la burguesía nacional.
CK: Claro, la famosa burguesía nacional que ya demostró su capacidad para fugar capital pero no para invertir.
Seguramente Eskenazi va a desertar porque es improbable que se hagan cargo del pago de ese crédito. Entonces, ¿qué va a pasar? ¿El estado va a contraer un nuevo compromiso con los acreedores de Eskenazi o va a sustituirlo por otros capitalistas que forman parte de esa llamada “burguesía nacional” tipo Bulgheroni, Cristóbal López, Lázaro Báez o Eurnekian? Ojo con este tema. Hubo un paso importante pero también enormes interrogantes de cómo sigue esto.
En la minería rige el mismo esquema neoliberal que en el 70% de la producción petrolera
MH: Economistas de Izquierda (EDI) había producido un documento en marzo, “Afloran los límites del modelo”, donde alertaban sobre la situación de YPF, los hidrocarburos, la crisis energética, etc., pero hacían 2 señalamientos más respecto de la minería y los ferrocarriles.
CK: Ambos son importantes porque en la minería rige el esquema neoliberal que todavía se aplica en el 70% de la producción petrolera argentina, porque lo que se ha producido es la estatización parcial de YPF que solo involucra al 30% de la actividad petrolera, el 70% restante son contratos regidos por regímenes parecidos al minero donde el concesionario tiene la libre disponibilidad del crudo, la capacidad de manejarlo en forma desregulada y con contratos que han comenzado a revisarse que son terriblemente onerosos, tipo Repsol.
El gran problema es que la Presidenta ha dicho que el régimen minero continúa sin cambios, pero la depredación que descubrió en el petróleo también la va a descubrir ella o el próximo gobierno cuando sepan lo que nos están saqueando en el terreno de la minería. Y además hay un tema más ¿qué se hace con el 70% de la actividad petrolera que está sujeta a normas de liberalismo pleno? La ley que se mandó al Congreso no dice nada, muchos sugieren que en la medida que hay un giro en la política hacia YPF también la habría en el manejo del resto de la actividad petrolera, pero estamos muy lejos de lo que se necesita, que es un sistema de comercialización, fijación de precios, extracción y procesamiento estatal. No puede haber esta atomización de contratos donde cada uno hace lo que quiere.
Esto es importante porque aquí está en juego la relación provincias-Estado. La nueva ley le da a las provincias la mitad de la participación estatal pero el 70% restante sigue regido por el sistema donde el gobernador hace un contrato con una empresa manejando la provincia la propiedad del subsuelo y el resto del país mira lo que ocurre. Un proceso de reconstitución de la estructura petrolera argentina requiere volver a la propiedad nacional del subsuelo. No puede ser que Chubut o Neuquén definan lo que es una atribución del conjunto de la Nación. Hay que avanzar hacia un proceso de reforma constitucional que elimine esa cláusula completamente inadmisible y volver a convertir los recursos de la Argentina en recursos nacionales. Vuelvo sobre esto porque de lo que ocurra con la minería y los ferrocarriles va a depender mucho lo que ocurra con el petróleo. La expropiación parcial de YPF crea una nueva agenda.
MH: Tal vez lo que pase con Eskenazi nos dé una pista de lo que va a pasar con Cirigliano.
CK: Exactamente, es así. Hasta la semana pasada teníamos simplemente un escándalo con Cirigliano como también un manejo escandalosos en la minería, ahora hay un nuevo tablero político, un nuevo hecho, de la misma manera que la estatización de los fondos de pensión, de las AFJP, creó un nuevo escenario. Tenemos que revisar y analizar cada uno de los problemas de la actividad económica en función de este nuevo patrón. Si se ha podido expropiar a Repsol ¿por qué no a las mineras, por qué no a los capitalistas amigos del sistema ferroviario? Hay que discutir todo de nuevo.
MH: Para continuar analizando esta renacionalización parcial de YPF seguimos con Julio Gambina. ¿Cuál es tu opinión sobre el tema?
Julio Gambina (JG): Quizás empezar refiriéndome a la “nacionalización”. La Presidenta en su informe explicando el proyecto, se encargó de decir que no lo era y entre otras cuestiones prevé la continuidad del carácter de Sociedad Anónima, de empresa privada, donde el 51% actual expropiado, en una eventual apertura al capital extranjero, podría pasar de ser mayoría accionaria a minoría, que es uno de los temas que seguramente discutirán cuando se trate en particular el proyecto para que se agreguen algunas restricciones mayores, para no perder la mayoría del dominio accionario por parte del Estado. Me parece que es una cuestión importante pero hay que desmenuzarla a fondo, en profundidad, porque muchos venimos diciendo hace 20 años que había que terminar con la privatización cuyo resultado hizo fracasar la explotación petrolera, desarrollar una política energética en términos de las necesidades de la sociedad argentina, lo que, por otro lado, fue un tremendo éxito en términos de ganancias remitidas a la Casa Central por parte de la empresa. Tenemos que medir muy bien las palabras porque todavía no se hace un balance de los 20 años. Por un lado, la expropiación está recibiendo apoyo en general, en el Parlamento y en el sistema político argentino hay apoyo mayoritario a la expropiación, más allá de límites y restricciones, pero falta el balance.
¿Quiénes fueron los responsables de la privatización? Hay ideólogos e inventores, incluso curiosamente Carlos Menem ya adelantó que votará a favor de la expropiación.
MH: Es curioso que el ex ministro Dromi, cerebro de las privatizaciones de los ’90, sea asesor de De Vido.
JG: Por eso lo digo. No son solo Menem y Cavallo, sino todos los que apoyaron. En ese sentido yo agrego que en 1994 el Pacto de Olivos permitió la transferencia de la soberanía del Estado nacional a las provincias en la gestión de los recursos naturales, lo que significó hacer a las burocracias provinciales socias o cómplices de la privatización y que es uno de los problemas que traba la perspectiva de nacionalización de la política energética. Hoy están tironeando la situación los intereses económico-financieros de las provincias por mantener la renta petrolera tal cual la reciben en la actualidad.
En el análisis están los que empujaron la privatización y los que durante 20 años la sostuvieron. Hay que pensar que recién en marzo empezaron los retiros de concesiones a YPF-Repsol. Hubo funcionarios del gobierno dentro del Directorio de la empresa que aprobaron la gestión, las remisiones de utilidades al exterior que fueron el 97% de las ganancias. Esto pone en discusión el tema de las inversiones extranjeras. ¿Cuánto trajo realmente Repsol? ¿Cuánto traen realmente de inversiones de capitales las transnacionales si a la hora de la verdad lo que ocurre con la remisión de utilidades es que son más las ganancias producidas por el trabajo social en Argentina que se remite, que lo que ingresa de las empresas en tecnología, desarrollo productivo, etc.?
Además, convengamos que YPF no es Aerolíneas ya que ésta era deficitaria al momento de la recuperación por parte del Estado, mientras que YPF da ganancias.
MH: Hace unos 11 años, visitando General Mosconi (Salta) para entrevistar a “Pepino” Fernández, referente de la Unión de Trabajadores Desocupados (UTD) de esa localidad, me comentó que David Rockefeller decía que la empresa que da más ganancia era una petrolera bien administrada y en segundo término una petrolera mal administrada.
JG: Pero además en un momento de crisis petrolera mundial con tendencia a estabilizar precios en alza del petróleo. Si bien no está en el pico de 2008, el precio del barril se ha consolidado en torno a los U$S 100 y la perspectiva es que se mantenga en ese valor. Es una empresa rentable y el problema que no está planteado en el proyecto y lamentablemente tampoco en la opinión pública, es que este es el momento de discutir petróleo para qué.
El proyecto dice Argentina tiene que recuperar el autoabastecimiento y la tendencia mayoritaria dice eso está bueno, ahora yo me pregunto, si esto ocurriera ¿quién lo usaría? ¿Es necesario el parque automotor que tiene la Argentina? ¿Necesitamos seguir produciendo autos y no ferrocarriles? ¿Argentina tiene que seguir utilizando esta cantidad de petróleo para la producción agropecuaria orientada a la sojización y al monocultivo o tiene que recuperar un plan productivo que aliente entre otras cuestiones la agricultura familiar, el respeto a la producción comunitaria, la extensión de cultivos diversificados, privilegiando la soberanía alimentaria y no la ganancia de las grandes transnacionales de la biotecnología y la alimentación que es el resultado concreto de la sojización? ¿La Argentina tiene que usar su producción de petróleo para un perfil industrial de ensamble? ¿La Argentina plataforma productiva con salarios baratos para la exportación? ¿Por qué vienen las terminales automotrices si la industria no está generada para abastecer el mercado interno?
Más del 70% de lo que se produce se exporta, más del 60% de lo que se compra en nuestro país son autos importados. Hablo de la industria automotriz porque es la líder, la paradigmática en el proceso industrial argentino, estamos en una gran industria de ensamble que es competitiva porque los salarios son baratos. Ahí se consume gran parte del petróleo.
Fin del consenso privatizador
MH: Hace un par de meses escribiste un artículo que titulaste “¿Fin del consenso privatizador?”
JG: En ese momento lo puse entre signos de interrogación. Mi pregunta se va afirmando cada vez más. Eso lo pensaba después de la tragedia evitable de Once, después de 51 muertos y más de 700 heridos, mi sensación era que en la sociedad se había empezado a agotar el consenso privatizador y ahora lo afirmo mucho más. En ese artículo anticipaba el tema del combustible porque había cierto cansancio de la población y un cierto abandono del consenso privatizador.
La sociedad argentina en su mayoría fue trabajada ideológicamente para apoyar el modelo privatizador, primero con terrorismo de Estado, se crearon condiciones para obstaculizar las respuestas sindicales y políticas, se generó miedo en Argentina, estamos hablando de los años 70 y la dictadura. Hubo una batalla de ideas reaccionarias en los medios de comunicación para que la sociedad culpabilizara al Estado y su intervención en la economía como el responsable de la crisis económica. En los ’90, cuando se privatizaron la mayoría de las empresas públicas, no nos olvidemos de la reelección de Menem en 1995 donde el discurso ya no fue revolución productiva y salariazo sino modelo, o sea, privatización, iniciativa privada, incorporarse al Primer Mundo, ser parte de la apertura de la economía, de la liberalización y eso fue consensuado con votos y lo vuelvo a decir, con gran presencia del Pacto de Olivos.
No es solo herencia de la dictadura cívico-militar, no es solo Martínez de Hoz, no solo Cavallo, como muchas veces se dice, sino los 2 partidos políticos mayoritarios, el radicalismo y el peronismo en el Pacto de Olivos, el acuerdo Alfonsín-Menem que no fue una reforma constitucional solo para la continuidad de Menem, o un senador más para la minoría o una banca más para el radicalismo en el sistema parlamentario, sino acordar cuestiones estructurales como los cambios institucionales que supuso la política neoliberal, la situación de los ferrocarriles, de YPF, la falta de combustible, los problemas petroleros, el darse cuenta que hubo que importar U$S 9300 millones de combustible el año pasado, son elementos que le ponen trabas al consenso privatizador, pero la pregunta es ¿hay que volver al estado anterior?
La YPF estatal previa a la privatización le vendía petróleo subsidiado a Esso, Shell y era también objeto de la especulación de las clases dominantes. YPF en los ’70 fue la empresa que más se endeudó, en el momento que estaban subiendo los precios internacionales, entonces no hay que volver a la YPF estatal del modelo previo y mucho menos a la privatizada de los últimos 20 años. Este debate todavía no está y algunos estamos planteando que hay que pensar en la socialización de YPF.
MH: Justamente había tomado nota de ese tema ya que supone la participación del Estado en sus distintos niveles, nacional, provincial y municipal pero también a usuarios y trabajadores.
JG: Me parece que ese es un debate que hay que hacer, no es sencillo pasar a una gestión de participación popular, comunitaria, social, hasta me animaría a decir que no estamos acostumbrados a decidir sobre temas estratégicos, lo cual no quiere decir que no sea ese el camino. Hay que construir un involucramiento de la sociedad. A mí me preocupa que una vez expropiada YPF, puesta a funcionar la intervención, solo se aumente la producción. ¿Para qué? ¿Cuál es el destino? ¿Si hay necesidad de recursos a quién se va a invitar? ¿A otras transnacionales? ¿Si Repsol fue depredadora por qué otras empresas no lo serán?
MH: Yo agregaría ¿para qué cambiar a Eskenazi por Bulgheroni?
JG: O a Repsol por Total o Pan American Energy o los capitales chinos. ¿No es el momento para pensar la propuesta que planteó Venezuela: Petroamérica? Una política compartida de América Latina donde los recursos naturales se usen en función de un proyecto emancipador de carácter productivo.
El primer destino del petróleo venezolano es EE. UU. y más de una vez ha planteado que quiere cambiarlo para pensar en un desarrollo alternativo en la región latinoamericana. Eso requiere voluntades compartidas y un desafío a pensar otra producción para satisfacer otras necesidades. América Latina hoy está ganando dinero, creciendo económicamente porque es proveedora de recursos naturales del capitalismo desarrollado que tiene una evidente crisis económica y requiere esas riquezas y, por lo tanto, América Latina y el Caribe están siendo altamente funcionales a la demanda del capitalismo mundial en crisis. Son los temas que tenemos que discutir.
MH: Una última opinión sobre la Cumbre de las Américas.
JG: Recién hablábamos del fin del consenso privatizador, ahora me parece que hay un fin de la política exterior regional.
La Cumbre de las Américas comenzó en 1994 durante la administración Clinton en Miami donde empezó a instalarse una agenda con los presidentes americanos excluida Cuba para avanzar en el ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas). En la 4ª Cumbre, Mar del Plata 2005, desapareció de la agenda. EE. UU. y la mayoría de los países quisieron instalar el ALCA y los del Mercosur y Venezuela, minoritarios, plantearon que no podría seguir siendo parte de una agenda común.
Una gran movilización popular acompañó el planteo. La 5ª Cumbre en 2009 en Trinidad y Tobago ya hizo notar el cambio político en América Latina y le arrancaron a EE. UU. que la OEA levantara la prohibición para que Cuba fuera parte del sistema interamericano. La OEA invitó a Cuba a reincorporarse y ésta se dio el gusto de decirle que no le interesaba participar de esa organización.
En la 6ª Cumbre en Cartagena ya no fueron solo el Mercosur y Venezuela sino toda la región en contra de EE. UU. y Canadá, planteando a viva voz las reivindicaciones por Cuba y Malvinas. Esto demuestra que estallaron las Cumbres presidenciales, no solo no fueron Correa y Ortega, tampoco Chávez por razones de salud, Evo Morales pronunció un encendido discurso demostrando la inutilidad de este sistema y en simultáneo han surgido otras experiencias, quizá la más importante sea la de la CELAC (Confederación de Estados Americanos y del Caribe) que muestra que está surgiendo una nueva alternativa si bien con proyectos contradictorios como podrían ser los de Colombia y Venezuela, pero más allá está surgiendo una experiencia de diálogo político que excluye a EE. UU. y Canadá. Esto habla de nuevos tiempos, no quiere decir que esté asegurado, que vaya en un camino lineal a resolver cuestiones muy antiguas de la región, pero pone en evidencia que en la última década se procesó una situación de cambio político en la región y esto tiene que motivarnos a un debate más profundo de las ideas, de los proyectos, porque no se trata de volver al pasado sino de recrear las condiciones para un proyecto innovador, emancipador, donde pensemos más en términos regionales que emocionales. Por eso decía que respecto del petróleo es un momento para pensar integradamente y no solo en un autoabastecimiento para Argentina sino en términos de proyecto compartido.

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